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Aplicación
didáctica
Estudiamos la presencia de la nicotina y el alquitrán en el tabaco. Para
ello fumaremos virtualmente algunos cigarros disponiendo un filtro más
efectivo que los que llevan habitualmente las marcas comerciales. Este
filtro lo vamos a fabricar con sal común, de tal forma que la sal quedará
impregnada de la mayor parte de la nicotina y del alquitrán, que en condiciones
normales pasaría a los pulmones.
¿Cómo se hace?
Primero se construye el filtro de sal. En el tubo de vidrio, se coloca
en un extremo un trozo de algodón de tal forma que tapone perfectamente
el orificio. Por el extremo abierto se echa sal común hasta llenar las
tres cuartas partes del tubo.
En el extremo abierto se pone un cigarrillo, lo más ajustado posible.
Si no ajusta a la boca del tubo, debe rodearse con un poco de papel para
conseguir el ajuste perfecto.
El otro extremo del tubo se coloca en la boca del aspirador como indica
la figura. Usando el sistema de aspiración de la pipeta, se enciende el
cigarrillo y se consume hasta el final.
Una vez terminado de consumir el cigarrillo se recupera nuestro filtro
de sal. Se vierte la sal ya de color amarillento en un papel de filtro
y se coloca en un embudo. Se hacen pasar 50 ml de agua y, removiendo con
cuidado con un agitador, se filtra la mezcla sobre el vaso de precipitados.
Ya se ha separado la nicotina del alquitrán. En el papel de filtro, que
se ha de secar con un secador, está el alquitrán que no se puede disolver
en agua. En el vaso de precipitados con el agua y la sal está la nicotina
que sí es soluble en agua.
Realizando esta actividad con diferentes tipos de cigarrillos se puede
comparar la cantidad de nicotina viendo el color que adquiere la disolución
resultante (más oscuro más nicotina). El alquitrán se compara observando
las manchas que quedan en el papel de filtro, una vez seco. Aspirador
de pipetas de tres válvulas
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