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Aplicación
didáctica
En
un primer momento se trata de descomponer la luz blanca en los diferentes
colores que la componen. Para ello, según la figura 1, se construye
el dispositivo que nos va a permitir romper la luz blanca.
El haz de luz que incide sobre el agua se refracta. Cada color se propaga
con su propia velocidad y emerge del agua con un ángulo diferente.
El espejo proyecta sobre la pantalla los colores del arco iris. Hemos
roto el blanco en los diferentes colores.
Es posible devolver el aspecto que tenía la luz con el disco de
Newton. Al girar el disco de la figura 2 observamos que, mezclados los
colores del arco iris, nos ofrecen el blanco. Nuestro ojo recibe los diferentes
colores sin poder diferenciarlos. Así percibe el blanco.
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