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Material
que necesitamos
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Dos
cubetas de plástico de gran superficie, aproximadamente 0,5 × 1 m,
y de escasa altura, de 7 a 10 cm.
- Dos bandejas
para recoger el agua de escorrentía.
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Cuatro
probetas o vasos de precipitados, para medir el agua de escorrentia
y la infiltrada en cada una de las cubetas.
- Una regadera
de 3 litros.
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Aplicación
didáctica
A las cubetas se les practica un orificio en uno de los ángulos inferiores,
el cual funcionará como desagüe del agua infiltrada.
Posteriormente las cubetas se rellenarán con tierra
vegetal no arcillosa y grava en la zona del desagüe. Se moldea en la superficie
una depresión que canalice el agua de escorrentía
superficial. Se ha de procurar que sean lo más parecidas posible
en
ambas cubetas. En una de las bandejas se coloca,
unos días antes de realizar la experiencia, un tepe de césped. Se decora
con plantas,
piedras, etc. Al hacer la demostración se hace “llover” con la regadera
sobre las dos cubetas. Se pretende mostrar cómo con las mismas condiciones
de pendiente, litología y cantidad de precipitación, la vegetación influye
incrementando la infiltración, disminuyendo
además la erosión.
Para un resultado óptimo, realizad la experiencia con los sustratos húmedos
y sin inclinar mucho las cubetas.
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