Debate Metas Educativas 2021 – Bibliotecas escolares en la agenda del aprendizaje

Constanza Mekis
Coordinación Nacional de Bibliotecas Escolares Chile

Las bibliotecas escolares son parte de la infraestructura básica de los establecimientos escolares, a la par del agua potable, como lo indica la OEI en Metas Educativas 2021. Un buen funcionamiento de las bibliotecas escolares contribuye a cimentar una participación igualitaria en la sociedad del conocimiento, pues fomentan una educación que proyecta el patrimonio cultural humano. Reflexionaremos en torno a la implementación de las bibliotecas escolares a partir de la experiencia chilena, con sus logros y dificultades, describiendo el proceso vivido desde los años noventa y los avances actuales. Queremos transmitir una gran lección aprendida en la práctica: las políticas de inversión en bibliotecas escolares deben implicar su expansión y desarrollo. Los gastos de inversión son infinitamente menores que la operación. No se puede dejar en pie una política de inversión sin la sustentabilidad financiera legal y pedagógica. Los países que consideran necesario mejorar la educación, tienen la opción concreta de hacerlo, desarrollando una política de Estado hacia la optimización de las bibliotecas y su debida valorización: es urgente para el progreso de nuestras naciones. Especialmente hoy, en la era de la información y la revolución digital.

Las bibliotecas escolares como factor para superar la desigualdad

El contar con bibliotecas escolares lleva a superar la exclusión social a la que están sometidos muchos niños y jóvenes. La sola existencia de la biblioteca no es sinónimo de calidad de educación, pero sienta las bases sólidas para mejorar las prácticas lectoras y, con ello, formar ciudadanos activos y críticos. Con un uso efectivo de las bibliotecas CRA se desarrollan competencias específicas y transversales, como son las habilidades lectoras y de información, integrando en la formación de los estudiantes una actitud comprometida y responsable en su proceso de aprendizaje:

la sociedad las necesita [las bibliotecas escolares] más que nunca: para contribuir a reducir las desigualdades sociales y de acceso al conocimiento […]; para proponer a todos los que pasen por la escuela un gimnasio donde ejercitar habilidades fundamentales que son fuente real de desigualdades; explorar, seleccionar y clasificar por orden de pertinencia la masa de información disponible en la Red. Para que todos partamos de una situación más pareja. 2

Por medio de investigaciones realizadas en Estados Unidos, desde 1960, se ha demostrado que las bibliotecas escolares son uno de los pocos factores empíricamente comprobados que influyen de manera positiva en el desempeño académico de los estudiantes 3. Así, “el nivel socioeconómico del alumno y el grado de desarrollo de su biblioteca escolar aparecen, de manera consistente en esta serie de estudios, como los dos predictores más eficientes del resultado.”4 Los frutos de esta gran tarea se medirán a través de mejores resultados en las evaluaciones nacionales e internacionales. Y, detrás de los indicadores, en mayores oportunidades para jóvenes que adquieren las herramientas para ser ciudadanos plenos en una sociedad cada vez más justa.

La necesidad de institucionalizar las bibliotecas escolares

Por todo lo mencionado anteriormente, las bibliotecas escolares deben ser un requisito básico de cualquier establecimiento educativo. La creación de una legislación que las regule es vital. Lo importante es explicitar dentro del sistema educativo la necesidad de asegurar ciertos requisitos básicos para la existencia de las bibliotecas, respecto de:

i) aspectos físicos: de espacio, mobiliario y equipamiento;
ii) de gestión administrativa, procurando para la biblioteca escolar una posición orgánica en la estructura administrativa del establecimiento educacional con partidas presupuestarias;
iii) de gestión pedagógica, insertando los objetivos de la biblioteca escolar dentro de los planes de gestión educativos, y
iv) de la colección, asegurando la renovación y actualización de los recursos para el aprendizaje, continuando con un aporte directo del Estado. 5

A continuación presentamos algunas preguntas que creemos pueden iluminar la discusión de un foro sobre bibliotecas escolares:

  • ¿Cómo hacemos ver la necesidad de contar con bibliotecas escolares bien equipadas (recursos humanos y de aprendizaje) a los creadores de políticas públicas para lograr su sustentabilidad?
  • Las evaluaciones nacionales estandarizadas sin lugar a dudas dan luces sobre el estado de la educación, pero muchas veces no miden aquellos elementos de formación humana que logra la lectura. ¿Qué metodología de evaluación puede permitirnos convencer de la necesidad de las bibliotecas escolares como parte activa del aprendizaje? ¿Pueden validarse mediante una evaluación de rentabilidad social?
  • Las bibliotecas escolares ¿son responsabilidad del Estado?

Notas

1 Metas Educativas 2021, La educación que queremos para la generación de los Bicentenarios, Madrid, OEI, septiembre 2008, p. 45.
2 Bonilla, Elisa; Goldin, Daniel y Salaberria, Ramón. Bibliotecas y escuelas. Retos y desafíos en la sociedad del conocimiento. México D.F., Océano, 2008, p. 37.
3 Scholastic Organization: School Libraries Works, http://www.ilfonline.org/AIME/SchoolLibrariesThatWork.pdf.
4 Bonilla, Elisa; Goldin, Daniel y Salaberria, Ramón. Op. cit., p. 63.
5 Estos cuatro puntos son una cita textual de: Evaluación de Impacto de las Bibliotecas Escolares CRA, Instituto Economía Pontificia Universidad Católica, 2008, p. 72.

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