Archivo de agosto, 2006

¿Víctima o hipócrita?

Mientras Günter Grass vende miles de ejemplares de sus memorias, la polémica prosigue. Hay ciudad alemana que quiere despojar a Grass de su condición de ciudadano de honor; pero hay quienes lo defienden sobre la consideración de la calidad de su obra, entre ellos Vargas Llosa, que no es su amigo y  ha criticado sus actitudes políticas que sobre proclamar gozoso que Grass no es tan perfecto como algunos creían, dice que es esa calidad lo único que importa, contradiciendo anteriores afirmaciones suyas sobre la cuestión. Al opinar así, se postula una concepción abstracta de la literatura, la cual dista de ser una actividad neutral. La literatura no tiene que ser de partido, como quería Lenin, pero sí debe ser de compromiso con la realidad, sea cual sea el signo de ese compromiso: ecológico, moral, político, educativo… No viene la obra literaria a dormir al mundo, sino a ser utilizada por unos o por otros en pro o en contra, hasta la desligada, la más <<pura>>. Que dentro de varios siglos se reconozca como perenne y hermosa <<El tambor de hojalata>, como se reconoce perennidad a las consideraciones morales de Séneca, que fue un corrupto metido en grandes especulaciones inmobiliarias, no quiere decir nada. Nadie escribe para la eternidad, no puede escribir aunque lo quiera: la literatura es un discurso <<práctico>> y si Günter Grass ha ocultado hasta que obtuvo el Nobel su pasado nazi y lo ha proclamado en memorias millonarias, en todos los sentidos, ese es un acto inmoral, que debe ser reprobado y por el que el imputado ha de pagar la pena correspondiente, si es que está arrepentido; por ejemplo, la devolución de los beneficios de su obra a sus dueños morales, las asociaciones de víctimas del genocidio; por ejemplo, donar el dinero del Nobel a una fundacion contra el sida, etc., que el escritor va seguir teniendo de sobra para vivir; lo que no  resulta de recibo es esa flagelación pública y narcisista, que no va a ninguna parte sino a la mayor gloria y beneficios económicos de Günter Grass, el moralista de tiempo atrás, el que le reprochaba su impureza a la República Federal, el enemigo de la disolución de la RDA, etc.
 
MIGUEL GARCÍA-POSADA
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