Archivo de mayo, 2014

Balada de los números. José Verón

Enlace al poema Balada de los números en la sección poesía y ciencia

En el prólogo de su antología de poesía científica Explorando el mundo, (Gadir 2006), Miguel García-Posada indicaba tres formas fundamentales de proyección del discurso científico sobre la poesía: el panegírico de científicos y exploradores, el uso metafórico de la ciencia y sus términos, y el tránsito entre ambos discursos. Dentro de la segunda de las formas indicadas, alertaba de la singular importancia del uso metafórico, simbólico o de imágenes de los números, sobre los que existen numerosos poemas escritos.

Entre los anteriores, un buen número está dedicado al número Pi y a la proporción áurea. También hay bastantes dedicados al 0 y al 1. El resto de números suelen aparecer en los poemas de forma aislada asignándole los autores significados diversos. (Ver Nota 1). No abundan, (si se exceptúan los didácticos destinados a la infancia), los poemas dedicados a varios números.  

Vereda de San Lázaro. Calatayud. (José Verón)

Una buena muestra de esta forma de poesía científica – en la que aparece un conjunto de números – se nos ofrece en Balada de los números del poeta bilbilitano José Verón Gormaz, incluido en su libro Baladas para el tercer milenio de 1987, (ver Nota 2), en que nos propone un paseo por la naturaleza, por los campos y valles de la Iberia interior asignando un papel a los primeros diez números naturales, al hilo y en comunión con los diferentes elementos que van saliendo a su paso.

“Bajo el peso ligero de mis ojos / los números se extienden, / signos en la materia polícroma del valle.”

De esta forma comienza el poema que merece una lectura sosegada para sentir, paladeando, el significado y signo de cada número en el recorrido del poeta.

Así, los restos de huesos de un centauro son la nada, que es lo que significa un cero perdido. El uno es lo que siempre empieza y nos lo trae, “esbelto y verde oscuro, el ciprés solitario de funeral ternura”. El dos halla su sentido en la bifurcación de senderos, en el eco y en amantes. (Para Lorca, sin embargo, el dos no habría sido nunca un número, porque era una angustia y su sombra, y mucho más que decía en su Pequeño poema infinito de Poeta en Nueva York).

El tres es trinidad: principio, centro y fin, representado en “las hojas menudas del trébol atrevido”. El cuatro se halla en la orientación de los cuatro puntos cardinales al extender los brazos y mirar el horizonte; y el cinco digital y bucólico, mora en lo agreste que viene a significar paz. (Neruda veía en  Oda a los números  al cinco  “agregándose hasta entrar en el mar o en el delirio”).

Arco iris sobre Armantes. (José Verón)

El autor ve un seis en el paisaje vivo y al siete – que también significa enigmas – lo traen los siete colores que “el arco iris presta al firmamento”. La quietud perfecta y mesurada de la campiña vendría representada por  el ocho. (Pero el 8 era trágico para Leopoldo María Panero que lo regalaba – en   A ti querida, si nos vemos – cuando queme el sol y florezca la nada, atroz número 8 para maldecir el universo).

En la alameda que ríe junto al río se adivinan las nueve musas y asocia el diez a un cielo incontenible y puro, cerrándose el recorrido numeral del poema.

  

Campos de Villarroya. (José Verón)

El poema termina, en los últimos versos, con una asociación íntima entre los números y el campo y la naturaleza, (ámbitos de connotación tradicional frente al  más moderno de la ciudad), donde los números construyen sinfonías, definen aromas planetarios y permanecen “ocultos al orgullo de las urbes”.

La composición responde por su aparente sencillez, su lirismo y cierto aire melancólico a su naturaleza de balada y tiene también un aire bucólico muy marcado, desprendiendo en su conjunto un reconfortante halo de sabiduría y serenidad. Un buen bálsamo o remedio para afrontar el desasosiego de este incierto inicio del tercer milenio.

Notas y enlaces

1. En el interesante artículo Los números en la poesía, de Juan Núñez Valdes y Concepción Paralera Morales publicado en Números. Revista didáctica de las matemáticas, se muestran varias poesías que tienen a los números como protagonistas, con el objetivo de facilitar a los profesor de Matemáticas de los niveles de Primaria, Secundaria y Bachillerato. (Ver en  http://www.sinewton.org/numeros/numeros/79/Volumen_79.pdf)

2. En este enlace pueden asomarse a la obra y a la figura de José Verón Gormaz. Enraizado fuertemente a su Calatayud natal y a su tierra de Aragón, ha practicado la narrativa, el periodismo y el ensayo aunque su mayor inclinación (creo) es la poesía. Es asimismo un reconocido fotógrafo – como pueden comprobar en las imágenes incluidas en esta entrada – que ha realizado numerosas exposiciones, siendo el autor de la magna obra Aragón. Imágenes editado por el Gobierno de Aragón (2009). Entre los premios que ha recibido, destacan el Premio Nacional de Fotografía (CEF, 2000) y la Medalla de Oro de las Cortes de Aragón (2006).

 

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Fosfenos. Bernardo Schiavetta

Enlace al poema Fosfenos en la sección poesía y ciencia

Con Fosfenos, entramos en los campos de la oftalmología y de la neurofisiología  y en el singular mundo poético del escritor argentino  Bernardo Schiavetta.

Sin ahondar demasiado (Ver Nota 1), los fosfenos – tomo la definición de Wikipedia – constituyen un fenómeno caracterizado por la sensación de ver manchas luminosas que está causado por la estimulación mecánica, eléctrica o magnética de la retina o corteza visual. Un ejemplo de fosfeno son los patrones luminosos que se ven al frotar los párpados con bastante presión.

Fosfeno de Laporte. Salvador Dalí, 1932.

Quien esto suscribe, que de niño jugaba a apretarse los párpados y ver las estrellitas fosfénicas  correspondientes, la primera vez que oyó la palabra fosfeno fue por boca de Salvador Dalí en alguna de las delirantes intervenciones en televisión que prodigaba el eximio artista de Figueras en los años sesenta y setenta. Desde entonces, cada vez que al frotarme los ojos me aparecen esas manchas luminosas, no puedo por menos de acordarme del término fosfenos y de Dalí que, por otra parte, dejo reflexiones por escrito sobre los fosfenos y al menos dos cuadros sobre ellos. (Ver Nota 2).

Fosfeno. Salvador Dalí, 1979.

Bernardo Schiavetta (Córdoba, Argentina, 1948) es un poeta y escritor argentino radicado en Francia desde 1971. Escribe poesía,  narrativa y ensayos en español y francés. Ha editado y dirigido las revistas Formules, Revue des créations formelles et des littératures a contraintes  y FPC, Formes poétiques contemporaines. El culturalismo, la meta poesía, la experimentación formal y un cierto creacionismo y ultraísmo son los rasgos que, más frecuentemente,  ha resaltado la crítica de su obra poética. (Nota 3).

Fosfenos pertenece a su libro Fórmulas para Cratilo que recibió el III Premio de Poesía de la Fundación Loewe en 1990. Es un libro singular que toma su título del personaje de Platón, Cratilo, que viene a sostener la existencia de vínculos entre las palabras y las cosas, frente a su oponente  Hermógenes que mantiene la tesis contraria, es decir, la condición convencional del lenguaje.

Miguel García-Posada en su crítica a Fórmulas para Cratilo, (ABC, 23 de marzo de 1991) indica que Schiavetta ha querido escribir (sic) “poemas icónicos, esto es, composiciones que reproducen, en su disposición tipográfica y en su forma verbal, el tema o realidad de que parte. Dicho en términos más simples: si el poeta habla del espejo – le dedica dos secciones – el poema ha de reproducir de alguna manera el objeto de referencia”.

El libro se divide en cuatro secciones: Espejos del espejo, Otros espejos, Círculos  y Otras fórmulas. En la última sección se encuentra el poema Fosfenos del cual, el autor dice en la Notas finales del libro:

Fosfenos son las luces fisiológicas que se ven con los ojos cerrados. Este poema utiliza un tipo de endecasílabos permutativos. (Pg. 83 Otras fórmulas).

 

El poema, realizado en endecasílabos, tiene una estructura simétrica respecto del centro del poema en el verso 6. En la primera parte, después de definir a los fosfenos como débiles fulgores tras los párpados, se produce una retahíla de lo que son o parecen ser los fosfenos: galaxias, fuegos de artificio, centellas, chispas, pavesas, cocuyos – insecto de América tropical que despide  de noche una intensa luz azul -  luciérnagas…

Al llegar a la mitad del verso 6 aparece un NO en mayúsculas, a partir del cual se van negando las identidades anteriores reescribiendo de forma permutada los versos iniciales.  Así, por ejemplo, el verso número 8,  ni pavesas ni chispas ni centellas, niega y se contrapone a su simétrico, el verso 4: son centellas son chispas son pavesas.

Resulta una poesía poderosa que, juegos cratilianos aparte, rezuma buenas imágenes, ritmos ajustados y elegancia poética. García-Posada, en la crítica que se ha mencionado, después de reseñar el recuerdo que trae esta poesía del creacionismo y del ultraísmo, añade:

“Pero la poesía concreta tampoco ha pasado en vano por estos versos. Henos ante un refinado despliegue de estrofas y recursos estilísticos y gráficos. La exploración de la visualidad del poema se da la mano con el cultivo de la retórica y la métrica más añejas. Al fondo subyace la vieja idea de la poesía total”.

 

Espejo del escriba en Fórmulas para Cratilo

No me resisto a terminar sin reproducir mi poema favorito del libro. Su título es Música de caja de, y dice así:

con la punta del pie la bailarina
donde empieza su vals su vals termina
con la punta del pie la bailarina

 

Nota 1

Sobre los fosfenos, ver el enlace en Wikipedia:  http://es.wikipedia.org/wiki/Fosfeno y también, por ejemplo,  http://www.iqb.es/oftalmologia/fichas/ficha001.htm

Nota 2

No he encontrado las imágenes que recuerdo de Dalí hablando de fosfenos. Sí he encontrado menciones en su obra Diccionario privado de Salvador Dalí, en que dice el pintor:

Los fosfenos son imágenes retinianas que se producen cuando con los dedos de los puños uno se oprime el glóbulo ocular. Las primeras imágenes se producen en el seno materno. Yo tengo recuerdos intrauterinos paradisíacos. Hay treinta y seis tipos de fosfenos, todos ellos angélicos.”

Ver el enlace http://www.clicsantillana.com.co/public/contenidos/121/refuerzos/refuerzo_1_k.pdf

Nota 3

Sobre Bernardo Schiavetta, pueden ver su página web http://www.bernardo.schiavetta.com, y también, en Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Bernardo_Schiavetta

Nota 4

Formulas para Cratilo tuvo ciertas polémicas entre la crítica que se mencionan en el artículo de  Wikipedia sobre Schiavetta. En concreto, la de  J. C. Suñén en El País, fue bastante dura. Por el contrario, Miguel García-Posada, en ABC, realizó la que se ha mencionado, que considero un modelo de crítica literaria. Entra en polémica no con Schiavetta, sino con el presidente del Jurado del Premio, Octavio Paz. La pueden ver en el Archivo histórico de ABC, en el enlace:  http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1991/03/23/056.html

 

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