Archivo de febrero, 2017

Georges Seurat: la fábrica. Adam Zagajewsky

Enlace a Georges Seurat: la fábrica de Adam Zagajewsky en poesía y ciencia

1. La actualidad

Aunque la actualidad ya no es lo que era y va mucho más deprisa todo, podemos afirmar que hace unas semanas fueron “rabiosa actualidad” los precios de la electricidad y sus misterios: impuesto especial a la electricidad, tasa genérica de generación, costes de compensación a los sistemas extrapeninsulares, primas a las renovables, coste del bono social, déficit de tarifa, … y, finalmente, las subastas diarias. Parece el sino de estos tiempos  acabar convirtiendo la realidad en virtual, de forma que hasta la electricidad y su producción se ve reducida a la oscura subasta y a unas retahílas de difusos conceptos difíciles de entender. (Ver Nota 1).

 Líneas de transporte de electricidad
(V. van Zeijst. En Wikipedia)

La educación general no ayuda y, lo mismo que muchos hoy piensan que el pollo es algo que viene troceado y refrigerado en bandejitas, sin ver y sin conocer el animal de dónde viene, poca gente tiene una idea mínimamente clara de cómo son y funcionan las extraordinarias  centrales eléctricas y del formidable aparato de líneas de transporte de alta tensión que la distribuyen,  y de la coordinación y sabiduría que hay que poner en todas las fases, hasta que llega – hela ahí – la electricidad hasta los enchufes de nuestras casas: un misterioso milagro que lo tenemos virtualizado y convertido en una maraña de palabras que acaban en las subastas y el precio variando a cada hora.

Un bien público que cambia de precio 24 veces al día. Una locura: si lo hubieran ideado los hermanos Marx en Sopa de ganso, nos estaríamos riendo como hacemos al oír eso de  “la parte contratante de la primera parte es vinculante con la parte contratante de la segunda parte”; y, así, sucesivamente.

2. El pintor: Seurat

La temprana muerte, con sólo 31 años, de  Georges-Pierre Seurat, principal promotor del neoimpresionismo e inventor del puntillismo, truncó una original carrera artística e impidió conocer cómo habría podido ser su evolución. Su obra en el momento actual se considera una aportación esencial a la concepción de la pintura como una ciencia pictórica.

Seurat tuvo un acercamiento científico a la pintura y pensaba que el conocimiento de la percepción y de las leyes ópticas podría ser utilizado para crear un nuevo lenguaje artístico basado en puntos, líneas e intensidad del color.

Ello le llevó al acercamiento y estudio de los trabajos de científicos de la época, como los del químico Michel Eugène Chevreul autor de las obras: Ley del contraste simultáneo de los colores de 1839 y Sobre los colores y su empleo en el arte mediante círculos de color de 1864.Este impulso proveniente de estudios científicos potenció el interés del artista en el desarrollo de diagramas cromáticos, colores complementarios y la percepción óptica.

Además de sus más famosas y más conocidas obras como Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte, su sorprendente Torre Eiffel y la grandiosa e inacabada El circo, nos interesa aquí destacar los varios dibujos y óleos de paisajes en los que ya aparecía “otra naturaleza”: la naciente industria, las nuevas fábricas que  aparecían en los alrededores  de las ciudades.

Suburbio. 1882. Georges Seurat.
Museo de Arte Moderno de Troyes

Son muestra de ello Suburbio de 1882 del Museo de Arte Moderno de Troyes; Fábrica al amanecer, dibujo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York o esa Fábrica de la Menil Collection de Houston, inspiradora del poema de Zagajewsky.

3. El poeta: Zagajewsky

Adam Zagajewsky, (Lviv, actual Ucrania, 1945), es uno de los poetas más importantes del panorama literario contemporáneo. Sus poemas se han traducido a numerosas lenguas y en todos los países en que ha sido traducido y publicado – entre ellos, también España – ha obtenido el favor de la crítica y del público.

Adam Zagajewsky

Forma parte de la mejor tradición de la poesía polaca del siglo XX, caracterizada, sobre todo,  por no permanecer ensimismada en sus propios problemas y estar atenta al mundo exterior proporcionando a los lectores un mundo compartido del que forman parte la vida corriente, la belleza y también la historia con sus errores y horrores.

Continuador aventajado, por tanto, de poetas como Milosz, Herbert, Rozewick y  Szymborska, su obra viene caracterizada por  “un equilibrio entre lo sublime y lo cotidiano,…, entre nuestra vida llena de preocupaciones y la vida (o el pensamiento y el lenguaje) que desemboca en la elevación por encima de lo que somos”. (Ver Nota 2).

También está presente en su obra una marcada conciencia de la historia que aparece, a menudo de forma tangencial, como contrapunto a los momentos – y esa es otra característica de  Zagajewski – de epifanía: momentos de iluminación, de sensación de plenitud, de aprensión de conocimiento en el que desembocan – o son el punto central – muchos de sus poemas.

Finalmente, hay una sabia y dosificada ironía para huir de la grandilocuencia, para poder llegar a lo sublime sin caer en el patetismo.

En suma un gran poeta que podemos disfrutar en castellano gracias  a las cuidadas ediciones llevadas a cabo por las Editoriales Pre-textos y El Acantilado. (Ver Nota 3).

4. El poema: Georges Seurat: La fábrica

Todo lo anterior ha traído a colación el poema  Georges Seurat: La fábrica que, inspirado en el dibujo del pintor francés conservado en The Menil Collection de Houston, nos habla de una peculiar forma de producción de la electricidad, también misteriosa, en que unos esclavos silenciosos mueven una enorme dinamo y, de esta forma, encienden chispas doradas en las partes más remotas del globo. También lloran o fuman cigarrillos selectos en un silencio absoluto.

Fabrica. Dibujo de Georges Seurat
(Menil Gallery, Houston)

Desde luego, algunas de las palabras que leemos, son el retrato de lo que aparece en el cuadro como esa hierba “insolente y afilada como bayonetas de desertores” que vemos al lado de la esquinada  y oscura imagen de la fábrica.

Aparte de la sorprendente imaginación y maestría del poema en la construcción de poderosas imágenes, me interesa – sobre el cómo y dónde surge la electricidad en el poema – lo siguiente:

La electricidad, la luz se hace en una “fábrica olvidada” ¿por qué hemos olvidado las fábricas de luz?

Es una fábrica tétrica ¿por qué aparece así – “… es aquí, en este tétrico edificio, donde nace la luz.” ?, la fabricación de la electricidad – uno de los mayores logros primero científicos y después técnicos de la humanidad.

¿Por qué todo se sume en una confusión? “No sabemos si es el amanecer o el ocaso”.

¿Por qué tal ensoñación de realidad virtual, de juego de ordenador, de película de ciencia ficción? Unos esclavos fabrican la electricidad en silencio mientras lloran o fuman cigarrillos elegantes. Y no hablan: les  han cortado la lengua.

Incluida en el poemario Deseo, (editorial El Acantilado, 2005), Georges Seurat. La fábrica  parece escrita anteayer como fantasía de esta confusión actual sobre la generación de electricidad y sus precios. Solo le faltó incluir en el poema alguna oscura subasta.

Notas y enlaces

1. De las noticias  de esos días sobre las subidas de las tarifas eléctricas he seleccionado Los cortocircuitos del mercado de la electricidad de Raúl Salgado publicada en La Razón del 30 de enero

2. Breves apuntes sobre la poesía de Adam Zagajewsky, escrito por uno de sus traductores al castellano, Xavier Farré,  constituye una magnífica introducción a la obra poética de Zagajewski, resumiendo de forma brillante las principales características de  su obra. (Decir que todo lo comentado en este post es deudor del artículo).  Por otra parte, en La poesía ha de conjugar ironía y éxtasis,  entrevista realizada por Jacinto Antón en El País en 2005, podemos descubrir la interesante personalidad y el talante de Zagajewsky.

3. Se pueden leer en internet bastantes poemas de Adam Zagajewsky. En publicación en abierto, se encuentran 26 poemas incluidos en el folleto editado por la Residencia de Estudiantes, con motivo de su lectura en el ciclo Maestros X maestros de la poesía contemporánea, celebrada el 15 de diciembre de 2010.

 

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Prospecto. Wislawa Szymborska.

Enlace a Prospecto de Wislawa Szymborska en poesía y ciencia

Wislawa Szymborska: Cinco años después

El pasado 1 de febrero se han cumplido cinco años del fallecimiento de Wislawa Szymborska, la gran poeta polaca, Premio Nobel de Literatura de 1996. Sigue en nuestra memoria. En una memoria general de gran poesía: inteligente, cercana y sensible. Eterna.

 

Pero, también, en la pequeña memoria de la poesía con temática científica en la que creemos que su obra constituye un hito relevante. La naturalidad con que aparecen en su obra conceptos recogidos  de la ciencia y la habilidad con que  son transformados en material poético de primera calidad son extraordinarias.

A modo de homenaje y para volver a degustar su maestría en la integración de la ciencia en la poesía, hemos querido traer un nuevo poema suyo a poesía y ciencia.

Prospecto (y ansiolíticos)

Se trata del poema Prospectos de su poemario de los años setenta, Si acaso, (ver Nota 1), que es sumamente farmacológico. Estamos, ciertamente, ante un prospecto imposible que sólo un loco (o un poeta) podría firmar.

En él se reflexiona sobre la dificultad de afrontar la dureza de la vida y lo fácil que puede ser dejarse llevar a lomos de tranquilizantes menores; mediante una sublimación irónica de las ventajas de su uso en diferentes situaciones y de la facilidad de su consumo.

Hay que dejar claro que el poema trata de “tranquilizantes menores” o ansiolíticos, no de otros “tranquilizantes mayores” que serían harinas de otros costales o, mejor, artillería de muy superior calibre; mucho más difíciles de encajar en cualquier parte.

Un ansiolítico o “tranquilizante menor”  se define como:

“Un fármaco psicotrópico con acción depresora del sistema nerviosos central destinado a disminuir o eliminar los síntomas de ansiedad sin producir sedación o sueño”

Podríamos mencionar las moléculas más usadas, como lorazepan o similares, pero estamos hablando de las marcas comerciales: Orfidal, Lexatin, Trankimazin, Valium o  Transilium; que ya nos suenan bastante más.

Parece claro que es un tipo de medicamento de mucho uso y, posiblemente, de bastante uso inadecuado y receta fácil, cuyo consumo puede que sea exagerado en las sociedades modernas y que en ocasiones podría ser sustituido por una actitud vital más sana y valiente. (Ver Nota 2).

El poema

El hallazgo fundamental del poema es su punto de vista. Con el primer verso: “Soy un ansiolítico”,  nos encontramos con que el narrador es el propio tranquilizante. Es decir, quien cuenta el poema podría ser, digamos el Lexatin. Ello procura una atmósfera extraña a todo el poema; lo que nos sumerge en una escenario bastante  irreal,  pero que es, también, muy verosímil. Ciertamente, los comprimidos no hablan pero: ¿quien puede hablar mejor de un objeto que el objeto mismo?

 

A continuación se mencionan diversas situaciones o ámbitos  en que “funcionan” los ansiolíticos: la casa, la oficina los exámenes y tribunales. Se presenta, a la vez, el modo de funcionamiento que es diverso: actúan, hacen efecto, se presentan, asisten…; finalizando con una bellísima imagen de los dolores del alma o de la mente que contribuye a reparar:

“Reparo tacitas rotas” (Ver Nota 3).

La primera estrofa finaliza con un con un elogio de lo fácil y cómodo que resulta su aplicación:  “No tienes más que ingerirme/ … / con un sorbo de agua basta”.

La segunda estrofa profundiza en esas grietas producidas en la mente y que el ansiolítico narrador restaura: desgracias, malas noticias, injusticias y hasta:  “llenar de luz el vacío de Dios”.  Después,  se llega a los poderosos versos centrales:

¿A qué esperas?,
confía en la piedad química.

A partir de este punto, el poema da un giro, la amabilidad se desvanece y el ansiolítico reclama una entrega total:  “Dame tu abismo, lo acolcharé de sueño / … / Véndeme tu alma”. Estamos, pues,  ante un nuevo Mefisto, al parecer, el único en estos tiempos:

No te saldrá otro comprador.
No existe ningún otro diablo.

¡Ay,   este tranquilizante que aparece como un demonio que nos tienta para que lo tomemos!

Notas

1. He manejado dos versiones en castellano de  Prospecto. Está en primer lugar la realizada por  Abel A. Murcia y, en segundo lugar, la realizada por Ana María Moix y Jerry Wojciech Slavomirski en la recopilación Paisaje con grano de arena de Ed. Lumen, 1997, que es la que se ha incluido en poesía y ciencia.

2. En este sentido, parece que en España consumimos mucho ansiolítico. Su consumo  ha aumentado en España un 57% en 12 años. Tomamos este tipo de fármacos 4 veces más que en Alemania. Ver la noticia El consumo de ansiolíticos se dispara en España de OCU, (10 de febrero de 2016)

3. Volviendo de nuevo a las traducciones querría resaltar que este verso me parece más logrado en la versión de Abel A. Murcia que lo traduce como: “pego cuidadosamente las tazas rotas”. Entre las dos traducciones hay algunos versos que resultan con sentidos bastante diferentes. Así, los versos “Todavía eres un hombre/ una mujer joven, / debes seguir en la brecha”; en la versión de  Abel A. Murcia se convierten en “Eres todavía un hombre (una mujer) joven, / deberías sentar la cabeza de algún modo”. Igualmente, hay otros dos versos que ofrecen también sentidos distintos, “… me estarás para siempre agradecido / agradecida / por las patas sobre las que caer de patas”  de la traducción de Moix y Wojciech es en la otra versión: “… me estarás agradecido (agradecida) / por haber caído de pies.”, más corto y, quizás, más elegante pero que no es lo mismo.

Debo confesar que en mi elección lo que más ha pesado es que en la versión de Moix y Wojcieh, “tranquilizante” es sustituido por “ansiolítico”, palabra que me gusta casi tanto como le gustaba “esternocleidomastoideo” al niño del cuento.

 

 

 

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