Archivo de abril, 2018

Aritmética amarilla. Gabino-Alejandro Carriedo.

Enlace a Aritmética amarilla de Gabino-Alejandro Carriedo en poesía y ciencia.

En esta tardía primavera de 2018 con tantos líos desparramados por el mundo; primavera revuelta en la que, por ejemplo, ha aparecido la figura de los diputados parlamentarios on line o a distancia. Líos que, junto con otros variados asuntos que están moviendo a mucha perplejidad, nos están obligando a vivir un tiempo de mucha tribulación sin que acabe de llegar la primavera.

Y, siguiendo la consigna “ignaciana”, no haremos mudanza en tiempos de tribulación y volveremos los ojos a nuestros poetas de guardia. Y entre ellos, quién mejor que Gabino-Alejandro Carriedo; que en tantas ocasiones nos ha acompañado en poesía y ciencia.

Una de las categorías clásicas de la poesía de contenido científico es el uso metafórico, simbólico o de imágenes de los números dentro de los poemas. A esa categoría pertenece Aritmética amarilla del poeta palentino, uno de los poetas más valiosos, insólitos y secretos de la segunda mitad del siglo veinte, según opinión de Antonio Martínez Sarrión. Aunque deberíamos apostillar que  Carriedo no es secreto en poesía y ciencia, sino que es un clásico ya que está representado, hasta la fecha, por doce poemas. Ver Nota 1.

Carriedo entre Federico Muelas (izda) y Ángel Crespo (dcha)

Y a juego con esta primavera loca, Aritmética amarilla no le va a la zaga. Alguno de nuestros ilustres matemáticos debería examinar con detalle esta aritmética en que “lo matemático” es que 10+4 sean 24. O que 10+2 sean 22 “que es lo que dice Dios”. En esta matemática amarilla 10+1 son 21 y el número primero es el 10+0, que no es “tan primero”, porque va después del 9 que es número par. Y así todo.

Por último está el extraño caso de 9 menos 4. Es para todos 5, el número del teatro. Pero para Carriedo es 3 “que es lo que dice el ciempiés”; pero también:

es 2,
que es lo que dice Dios;
es 1,
que es lo que dice ninguno

Así que me digan a mí donde están las bellas propiedades conmutativas o distributivas de estas extrañas sumas de la Aritmética amarilla, o la armonía de lo incierto de las operaciones cuyo resultado depende de quien lo diga: ¿el ciempiés, Dios, ninguno…? ¿Hay más que opinen?

Una salida ante la absurda belleza de este poema, sería pensar en que es una nueva forma de decir lo de:

Nada es verdad ni mentira
todo es segun el color
del cristal con que se mira.

De Campoamor o, también, que estuviéramos ante aquella aseveración de Alicia en el país de las maravillas, en que el significado de las palabras depende de quién manda.

En todo caso queda siempre el desparpajo, la soltura y la gracia de Gabino-Alejandro Carriedo que nunca dejó de ser postista.

Nota 1.

Los poemas de Gabino-Alejandro Carriedo incluidos en poesía y ciencia son doce, que pueden visualizar en este enlace. Tres de ellos: Lamelibranquios, Calculo decreciente para Eduardo Torroja y La arquitectura de Corrales, además, fueron comentados en La alegría de las musas.

Etiquetas:
Categorias: General

Friso ultraísta. Guillermo de Torre.

Enlace a Friso ultraísta de Guillermo de Torre en poesía y ciencia

Cine y poesía y ciencia

José María Conget, autor de la antología “Viento de cine. El cine en la poesía española de expresión castellana (1900-1999)”, considera el cine como una importante fuente de inspiración de la poesía contemporánea. (Nota 1). Y es que, desde sus inicios, el cine, sus actores y argumentos han sido frecuentemente tema y objeto de la poesía.

Aunque también deberían considerarse los poemas de cualquier temática influidos en su estructura, ritmo o composición por el nuevo lenguajes propio del cine: travelings, los cambios de plano y sus tipos, (primer plano, plano general, plano americano, planos secuencia, etc.), fundidos, efectos especiales, etc.; estamos hablando, sobre todo, de poemas en los que aparezcan de forma más o menos notoria términos, circunstancias o personajes directamente relacionados con el cine.

Entre estos últimos, una útil clasificación es la planteada en la antología “Los poetas van al cine”, editada por Ángel Miquel en México en 1997. La clasificación es temática y distingue cuatro grupos de poemas: la experiencia de ir al cine, la celebración de las estrellas (los actores), el comentario de una o varias películas y las reflexiones a partir de la experiencia cinematográfica, (con el cine como metáfora de la vida, por ejemplo). (Nota 2).

En poesía y ciencia, nos interesan, sobre todo, aquellos poemas que en las que, en su contenido cinematográfico, abundan las referencias a las nuevas tecnologías que incorporaba el séptimo arte. Este tipo de poemas se produce con mayor intensidad en los años iniciales de nacimiento del cine: las dos o tres primeras décadas del siglo XX, en que la cinemática y la óptica, en mayor medida, pero también la electricidad, el magnetismo, la química y la mecánica aparecen con voz potente en los poemas, expresando la mirada atónita y sorprendida de los poetas antes el novedoso fenómeno técnico del cine.

La propia palabra de cinematógrafo es un neologismo formado a partir de dos palabras griegas “kiné” y “grafos” que significan movimiento e imagen, con lo que se intentaba definir el concepto de imagen en movimiento. Por ello, en estos poemas iniciales con alusiones técnicas al cine, predominan términos relacionados con la sorpresa del movimiento. “Pantalla cinemática” aparece en distintos poemas. (Nota 3). También otros términos relacionados con el movimiento como el vértigo que se califica de formas diversas: giróvago, dinámico, vibracionista…

Juan Larrea dice en el poema Otoño estos tres versos:

Por las carreteras cinemáticas.
En aquel automóvil
.                        ÍBAMOS FILMANDO

y este último verso va aumentando el tamaño de las letras en el primer intento poético de representar un traveling. Al hilo de estos tres versos, Antonio Monegal, (Nota 4), pone el cine en el centro de las vanguardias:

“El movimiento, la velocidad, y la afición a la máquina como signo de modernidad son parte del legado del futurismo en las vanguardias. Frente al automóvil, el tren y el avión, que son máquinas que se mueven, el cine es la máquina que contiene el movimiento en si misma, que lo proyecta.”

 

Punto y aparte

Ha sido una bendición recuperar (creyéndolo perdido), después de más de un año, Viento de cine; reparar en la presencia de la técnica en algunos poemas (lo que los hacía “carne” de poesía y ciencia y, sobre todo, disfrutar de nuevo de poemas bellísimos e innovadores con el cien dentro. Una muestra; perla sorprendente de un poeta (formalmente) insospechado: Enrique Jardiel Poncela.

Caballitos de Jerez
con ojos de Greta Garbo
y caderas de mujer.

 

Friso ultraísta 

Hemos seleccionado, como iustración de cine y poesía y ciencia, el poema Friso ultraísta de Guillermo de Torre, publicado en la revista Grecia en 1919.

Guillermo de Torre. (En biografiasyvida.com)

Escrito al estilo ultraista, jugando con los espacio, mezclando mayúsculas y minúsculas, con signos de exclamación constantes.

En Friso ultraísta, la “pantalla cinemática” provoca reacciones, sensaciones y neologismos ultraístas. Aparecen en él las máquinas que se mueven:

Subterráneas locomotoras.
Constelaciones de aviones.
Sierpes de automóviles.
Ramilletes de hélices.

Casi todo él está lleno de términos que transmiten movimiento, diversas sensaciones ligadas a la velocidad… Vibraciones multánimes, clamores concéntricos, horizontes paroxícos, vértigos giróvagos y vertigos vibracionistas, simultaneismos accionales y sensaciones dinámicas.

Se crean neologismos, más o menos inteligibles, para una nueva era: velivolantes, multiédricos, dardeantes (como dardos, ¿se supone?), multánime (¿múltiple y unánime a la vez?), paróxico (¿por paroxístico?)…

Está también la contraposición – ya tan temprano – entre el cine americano: “Perscuciones. Incendios. / Tiros. salvamentos.”; con el otro cine: el europeo: “… la incolora delicuescencia / – besos, trucos y claro de luna – / del film ítalo y francés.)”

Friso ultraísta es, además, origen de 4 poemas posteriores de Guillermo de Torre, publicados varios años más tarde, en el poemario Hélices de 1923. Son poemas más extensos en los que aparecen versos completos de Friso ultraísta y que desarrollan sucesivamente diversos aspectos del cine: el color, en el poema de mismo título, las nuevas formas de actuación en la pantalla en Fotogenia, la magia de las salas en el poema En el cinema, rematando la serie el poema Charlot.

 

Nacido en Madrid en 1900, Guillermo de Torre fue figura sustancial de las vanguardias literarias del siglo XX en España. Como se indica en biografiasyvidas.com,  impulsó junto a Rafael Cansinos Assens la constitución del grupo poético Ultra. En 1920, publicó en la revista Grecia el Manifiesto vertical ultraísta, término éste inventado por él para designar al movimiento. El manifiesto ultraísta abogó por la unificación de las tendencias vanguardistas de la poesía y la creación de un poema puro, cuyos únicos sustentos fuesen la imagen y la metáfora. Al año siguiente patrocinó la revista Ultra, en la que colaboró el argentino Jorge Luis Borges, y en 1923 dio a conocer su poemario Hélices, cuyo contenido es fiel a los principios estéticos proclamados.

Casado con Norah Borges, poeta argentina y hermana de Jorge Luis Borges, ejerció como profesor de diversas universidades estadounidenses y, desde 1956, como catedrático de la Universidad de Buenos Aires, ciudad donde se estableció definitivamente y donde falleció en 1971.

 

Notas

1. “Viento de cine. El cine en la poesía española de expresión castellana (1900-1999)”. Selección, introducción y notas José María Conget. Editorial Hiperion. 2002.
2. Citado en el prólogo de Viento de cine. El cine en la poesía española de expresión castellana (1900-1999)”.
3. Además de en Friso ultraísta, “pantalla cinemática”  aparece también en los poemas Canción lejana de Adriano del Valle, en Cines de Lucía Sánchez Saornil y en Fotogenia de Guillermo del Toro.
4. La imagen fugaz: el rastro de la visualidad en la escritura. Antonio Monegal. Universidad Pompeu y Fabra. En Moenia: Revista lucense de lingüistica & literaturaISSN 1137-2346, Nº 2, 1996, págs. 309-326.

 

Etiquetas:
Categorias: General