Archivo de marzo, 2019

Escritura. A. R. Ammons.

Enlace a Escritura de A. R. Ammons en poesía y ciencia

Escritura (de la naturaleza)

El número monográfico Poesía y ciencia.Vasos comunicantes de la revista Litoral,  editado en 2012, constituye una de las mejores antologías de poesía científica; tanto por la magnífica selección de los poemas como por su inmaculada edición, acompañada de excelentes ilustraciones.

Tiene esta antología una clasificación o división un tanto sui generis de los poemas que incluye. Así, por ejemplo, junto con epígrafes convencionales por áreas científicas como: geología, física o matemáticas, (esta última, por ejemplo, al mismo nivel que aritmética y geometría), presenta otros epígrafes, (o subepígrafes), que están dedicadas a grandes figuras de la ciencia como: Sigmund Freud, Charles Darwin o Isaac Newton.

Escritura del poeta norteamericano A. R. Ammons aparece,  en la antología,  tras los poemas dedicados a Isaac Newton, dentro de la física y es un poema aparentemente sencillo; pero que gana en sucesivas lecturas.

Es, en esencia, una sencilla escena de la naturaleza en toda su extraordinaria complejidad. Es la escena de un modesto mirlo viviendo y -va de suyo – volando en su habitat. Sale del matorral y, en un momento, asciende por la colina y despues

… se lanza
a través de un hueco
en el olmo y
se precipita sobre la casa…

Red-winged Blackbird (Agelaius phoeniceus)

Describir la realidad con mirada clara y palabras exactas es, en este caso, la pura poesía que ofrece la escritura de la naturaleza. Todo ha durado un suspiro y el poeta se pregunta que ha quedado de esa maravilla. Nada ha quedado; salvo elucubrar como en el registro de la pequeña y gran historia del mundo ha debido quedar – en cierta forma y modo de la agitación de las hojas – ese momento concreto de la historia de ese mirlo concreto: su “tamaño, dirección y velocidad”.

Ese pajarillo que en Europa sería el Mirlo común (Turdus merula).

Mirlo común (Turdus merula)

Y en Estados Unidos, podría ser el Mirlo americano (Turdus migratorius) o el Red-winged Blackbird (Agelaius phoeniceus). (Nota 1).

 

A. R. Ammons

Debo reconocer que no conocía a A. R. (Archie Randolph) Adams hasta la lectura de el poema Escritura. Me han quedado algunas notas biográficas y la intuición de un estilo. Que es poco, por el momento.

 

 A. R. Ammons en la revista The Paris Review

Así que creo preferible transcribir el primer párrafo de la entrada correspondiente a la reseña que realiza Carlos Alcorta al poemario Basura y otros poemas, (Lumen 2012), en su blog htpps://carlosalcorta.wordpress.com, al que les enlazo.

Archie Randolp Ammons nació en Whiteville (Carolina del Norte), en 1926 y falleció en Ithaca (Nueva York) en 2001. Entre otras muchas actividades — sirvió en la marina durante la segunda Guerra Mundial (en ese periodo escribió sus primeros poemas), ejerció como vendedor, como editor y como ejecutivo—   fue profesor de literatura en la Cornell University desde 1964 hasta 1998, año de su jubilación. Es autor de más de una treintena de libros, entre los que podemos destacar  Poems de Northfield (1966), Collected Poems 1951-1971 (1973), Sphere (1974), A Coast of Trees (1981), Garbage (1993) —con el cual obtuvo por segunda vez el Premio Nacional— Glare (1997); se le concedió también el Premio de la Crítica, así como la medalla Robert Frost de la Sociedad de Poesía de Estados Unidos y los premios Ruth Lilly, Bollingen y el Wallace Stevens de la Academia de poetas estadounidenses. Su poesía delata las influencias de autores como Ralph Waldo Emerson, Walt Whitman, Robert Frost, Stevens o Williams. El hombre moderno  y las relaciones que mantiene con la naturaleza y las leyes que la gobiernan, así como la ciencia y las consecuencias de los avances tecnológicos sobre la conciencia humana son sus temas predilectos. Fue  incluido por Harold Bloom en El canon occidental: la escuela y los libros de todas las épocas y en su más reciente La escuela de Wallance de Stevens…

Tres detalles más. Parece que su nacimiento e infancia en Carolina del Norte, durante la Gran Depresión, en una granja de tabaco y algodón ha inspirado buena parte de su obra y se graduó en Química.

Por último, esta considerado uno de los grandes poetas norteamericanos de la segunda mitad del siglo XX,  “a major American poet”. La crítica especializada incluye a Archie R. Ammons en la gran poesía norteamericana del siglo XX, junto con Dickinson, Eliot, William Carlos Williams, Wallace Stevens o Robert Frost.

Su último gran poemario es Basura, (Editado en España: Basura y otros poemas. Editorial Lumen, 2013), es un gran poema épico de 2717 versos que, como se dice en su inicio: “Basura tiene que ser el poema de nuestra época porque / la basura es lo bastante espiritual y creíble como para / embargarnos la atención…” 

Sin duda que volveremos a R. A. Ammons. (Ver Nota 2).

 

Notas y enlaces

1. Estamos hablando de la familia de aves denominada túrdidos (Turdidae); de la orden paseriformes que comprende 300 especies distribuidas casi por todo el mundo. Sus miembros, denominados comúnmente zorzalesmirlos o tordos, son pájaros de tamaño medio, en su mayoría forestales, y principalmente insectívoros. La mayoría son aves sedentarias, aunque algunos son migratorias.

2. Algunos, de entre los muchos enlaces disponibles para conocer más de A. R. Ammons, se encuentran:
- La entrada dedicada al poeta en la  Poetry Foundation;
- Sección El autor de la semana: A. R Ammons de la Universidad de Chile, en la que además de una nota biográfica se pueden encontrar varios poemas.
- The Great American Poet of Daily Chores en The New York Worker, por Dan Chiesson en diciembre de 2017.

- Entrevista A. R. Ammons, The Art of Poetry No. 73, por David Lehman, en The Paris Review, Issue 139, Summer 1996.

 

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Visitas de obra. Joan Margarit.

Enlace a Visitas de obra de Joan Margarit en poesía y ciencia

En 2006, tras haber llevado a cabo una formidable tarea de estudio e investigación, para la puesta en marcha en la Fundación para el conocimiento madri+d de la sección poesía y ciencia, el llorado, poeta, profesor y servidor público Miguel García Posada, (de que el pasado 18 de enero se han cumplido 7 años de su fallecimiento), realizó una antología de poesía de la ciencia, con el sugestivo título Explorando el mundo, editado por la editorial Gadir.

En el prólogo de dicha antología, se indicaba que una de las formas de poesía de la ciencia era la utilización de metáforas basadas en la ciencia: “Igual que la ciencia se ha basado en metáforas poéticas, la poesía ha explorado con prodigalidad el universo metafórico de la ciencia”, incluyendo, a continuación, varios ejemplos.

Yo me atrevería a añadir que, además de la ciencia,  esa exploración se ha extendido por terrenos aledaños como la investigación, la innovación y la técnología.

 

Joan Margarit en 2009. (Wikipedia)

En este sentido, es modélico el gran poeta catalán Joan Margarit, que, al hilo de su formación, profesión y experiencia, ha compuesto un buen número de poemas en que diferentes aspectos de la arquitectura le sirven para levantar metáforas que sustentan sus pensamientos y sentimientos y que le ayudan a sustentar las características soñadas para su producción poética: concisión, exactitud e inteligibilidad.

Joan Margarit y arquitectura

Varios poemas podríamos escoger de Joan Margarit en el sentido que hemos mencionado anteriormente; pero nos vamos a centrar en dos de ellos. El primero es radical y conciso: en una sola palabra relacionada con la arquitectura se basa el poema. Es la estructura: armazón y esqueleto que sostiene los edificios y sin la cual no hay arquitectura posible.

Una estructura

Cuando era un hombre joven
levanté la estructura de hierro de una cúpula.
Hace unos meses que la derribaron.
Vista desde el lugar en que va acabándose,

la vida se ve absurda.
Pero el sentido se lo da el perdón.

Cada vez pienso más en el perdón.
Vivo bajo su sombra.
Perdón por una cúpula de hierro.
Perdón para aquellos que ahora la han demolido.

El poeta, que es catedrático de Estructuras en la Universidad Politécnica de Cataluña, ante la demolición de una de sus obras, una estructura diseñada y construida por él en el pasado, levanta un poema breve y excelso en el que encuentra, en el perdón, sentido a la contrariedad y el absurdo de la destrucción permanente, inherente al transcurrir de la vida y del tiempo. Lo que da lugar a un poema memorable que gira absolutamente en torno a la estructura de hierro de una cúpula.

Visitas de obra

En este poema, Margarit plantea un doble ámbito temporal. Un pasado que se recuerda; posiblemente el pasado del poeta. Unas visitas de obra a primera hora del día.

 

En el Epílogo del libro Se pierde la señal, (del que Visitas de obra es el último poema), se indica:

“Un día el pasado pide un orden y, por tanto, una atención del misterioso hecho de recordar …  el pasado y el mañana se borran a la vez y aumenta en mi la sensación de que lo que la mente guarda no son fragmentos aleatorios, sino la esencia del pasado. Lo que se recuerda, aunque no sea cierto, es en cambio, la verdad.”

Margarit comienza el poema recordando un pasado. Posiblemente, el suyo: visitas de obra a primera hora del día:

Durante tantos años he comenzado el día
dentro del ordenado desorden de las obras.

Después, vuelve al presente con la contemplación de una obra cercana. Y de nuevo, recuerdos en que sentimos el ruido y el estrépito. Para ello, ayudan términos técnicos y maquinas de obra: la radial que corta planchas de acero y el martillo neumático de fragor ultrajante. Y la primera estrofa finaliza con una conclusión referida de la arquitectura:

Perforar y romper para construir:
es esta música contemporánea
de una justificada destrucción

En el inicio de la segunda estrofa se vuelve al recuerdo y nos lleva, después de las visitas de obra a un refugio, “… un bar donde estar solo – a salvo / del ruido y a la vez dentro del ruido -”; con la bella imagen de la estructura entrevista en los cristales que es, en el poema, “un ángel gris”. Más términos técnicos: hormigón húmedo y hierro laboral en los suburbios.

Con la vuelta al presente, el poema da un giro radical; y deja de ser un poema sobre obras y arquitectura para pasar a ser un poema sobre la vida. El recuerdo se transforma, en el presente, en una cierta ternura y con dos versos de gran potencia

cuando graniza el tiempo
en los cristales de mi intimidad.

concluye el poema equiparando la vejez, el fin de la vida con los trabajos de las obras; con versos finales casi idénticos a los de las primera estrofa

La vida se termina como empiezan las obras:
perforar y romper para construir.
Una justificada destrucción.

En el Epílogo que hemos mencionado se dice:

“Mientras los escribía (los poemas), los recuerdos pugnaban con fuerza para apoderarse del poema. Entonces había que devoloverlos con dureza al papel que debían tener, porque el recuerdo cuando aparece todavía está muy lejos de la verdad.”

Porque para Joan Margarit “la poesía es una herramienta para gestionar el dolor  y la felicidad, …, una gestión de la que depende lo que se guarda en la vida pasada.”

Leo en la prensa que Margarit acaba de publicar un libro de memorias de infancia y primera juventud de título Para tener casa hay que ganar la guerra. Estoy deseando leerla.

Notas y enlaces

1. Con referencia a la obra poética de Joan Margarit, se puede leer una muestra bastante amplia de su poesía en la colección  Poética y Poesía de la Fundación Juan March, editada en 2010; así como, junto con más contenidos, en su página web oficial www.joanmargarit.com . En castellano, su obra poética completa se encuentra editada en Austral con el título Todos los poemas (1975-2012).

2. Los dos poemas comentados pertenecen al libro Es perd el senyal de 2013, en castellano Se pierde la señal, (Ed. Visor), pueden escucharse recitados por Joan Margarit en su página web oficial www.joanmargarit.com.  Ambos poemas se incluyen en la entrevista realizada por Cecilia Obiol, de título Contra la intemperie moral , con un texto en castellano ligeramente distinto a su versión final. 

3. En poesía y ciencia se encuentran ya recogidos cuatro poemas de Joan Margarit: Últimas noches del cosmólogo Edward MilneElegía para el arquitecto Coderch de Sentmenat, Cálculo de estructuras y Viejos Telediarios. Enlazo al post que sobre el último de los poemas indicados se realizó, en mayo de 2017, en  La alegría de las musas 2.

 

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