Archivo de junio, 2020

Esperando tu email. Óscar Hahn.

Enlace a  Esperando tu email de Óscar Hahn en poesía y ciencia

Por los poemas centrados en temas científicos y tecnológicos también pasa el tiempo. De forma que, en unos pocos años, pueden adquirir una pátina casi nostálgica. Nos sentíamos tan modernos en su día con el invento del correo electrónico, (email), por su frescura y su inmediatez. Nos imaginábamos su reinado único por los siglos de los siglos; ¡y no!

Con los avances en hardware, software y redes han aparecido otros sistemas de comunicación más inmediatos, aptos para su uso masivo en teléfonos y con facilidades para la transmisión, no sólo de textos, sino de voz e imágenes y videos. La comunicación procurada por las redes sociales: Twiter, WhatsApp, Facebook, …, etc.; lo han pasado por la izquierda a gran velocidad, disminuyendo grandemente su uso.

 

Diversas Apps de correo eléctronico

Sin embargo, el email sigue estando ahí; conservando ahora un cierto aura de clasicismo y de seriedad frente a la inmediatez de los nuevos medios más recientes. Al fin y al cabo, el término “correo electrónico” proviene de la analogía con el correo postal: ambos sirven para enviar y recibir mensajes .

Origen del correo electrónico (Nota 1)

El correo electrónico, aunque muchos lo hemos conocido y comenzado a usar ya de adultos es un invento que data de principio de los años 70, (hace más de 50 años). De hecho, es anterior a la creación de Internet. El primer antecedente data de 1962, cuando el Instituto Tecnológico de Massachusetts adquirió una computadora de tiempo compartido modelo IBM 7090 (actualizado en 1963 a un IBM 7094) que permitía a varios usuarios iniciar sesión desde terminales remotas, y así guardar archivos en el disco. Este sistema se utilizó informalmente para intercambiar mensajes, pero ya en 1965 se desarrolló el servicio MAIL, que facilitaba el envío de mensajes entre los usuarios de esta máquina.

El primer mensaje de correo electrónico enviado a través de una red data del año 1971. El mensaje, que contenía únicamente el texto «QWERTYUIOP», se envió a través de la red ARPANET, aunque las máquinas estaban físicamente una junto a la otra. La idea del correo electrónico sobre redes se debe a Ray Tomlinson, quien utilizó el protocolo experimental CYPNET para enviar por red los mensajes, que hasta ese momento solo comunicaban a los usuarios de una misma computadora.

Fue así mismo Tomlinson quien incorporó el uso de la arroba (@) como divisor entre el usuario y la computadora en la que se aloja la cuenta del usuario de destino, ya que con el nuevo sistema, era preciso distinguir el correo local del correo de red. El motivo de elegir este símbolo fue que en inglés la arroba se lee «at» (en español en). Así, la dirección ejemplo@máquina.com se lee ejemplo en máquina punto com.

En España, comenzó su rápida difusión a la vez que – desde unos precios iniciales altísimos a finales de los años 80 – los precios de los ordenadores personales fueron bajando rapidísimamente a lo largo de la década de los 90 en que se produjo una amplísima difusión de los PC en las empresas que se extendió a los hogares particulares en la primera década del siglo XXI.

Esperando tu email de Óscar Hahn

Esperando tu email sigue conservando su encanto y la gran calidad que acredita su autor, el gran poeta chileno Oscar Hahn. Escrito en arte menor, se compone de 32 versos libres, entre los que predominan pentasílabos y heptasílabos. Es un gran poema de amor que muestra la ansiedad del enamoramiento y la necesidad de estar juntos los amantes; aunque sea por correo.

 

En el poema hay tres partes diferenciadas. La primera es la de la ansiedad. Hasta el verso 19 se repite 4 veces el verso “y no encontrarlo”; porque el poeta está a la espera de las palabras del ser amado y abre continuamente el correo y esas palabras no acaban de llegar:

“abrirlo cada día
cada hora
cada minuto
y no encontrarlo”

Y así, hasta la frustración y al borde de hacer alguna locura:

“y estar a punto
de romper la pantalla
de un puñetazo
y no encontrarlo”

En la segunda parte por fin llegan noticias de la amada a través del email y el poema sabe transmitir la subida de adrenalina y la emoción de ese momento.

“… leer el texto
aguantando apenas
la respiración
y llegar temblando
a la última línea
a la última palabra”

El final del poema es de éxtasis amoroso agudo – quizás exagerado – y el poeta de dejaría morir.

“… y no querer respirar
nunca más en la vida
y querer caer muerto
encima del teclado.”

Óscar Hahn

Óscar Hahn Garcés, (Iquique-Chile, 1938), es un poeta, ensayista y crítico chileno, integrante de la generación literaria de los años 1960. Estudió Pedagogía en la Universidad de Chile, sede Arica (actual Universidad de Tarapacá), donde se obtuvo el título de profesor de castellano. En 1971 viajó a Iowa en el marco del Programa Internacional de Escritores, donde realizó al mismo tiempo un master en literatura. Regresó dos años más tarde a chile dedicándose a la enseñanza. Después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 fue encerrado en la Cárcel Pública de Arica.

 

Óscar Hahn, 2017 (Wikipedia)

Cuando recuperó su libertad, optó por refugiarse en Los Vilos. Desde allí, se trasladó a la universidad de Maryland donde realizó el doctorado y estuvo hasta 1977, cuando se convierte en profesor de Literatura Hispánica en la Universidad de Iowa, ciudad en la que vivió hasta 2008.

En cuanto a su obra poética, en Wikipedia se indican más de 30 títulos de poesía, entre obras originales y antologías. Como la crítica especializada ha reconocido, su obra es de calidad indiscutible, ooriginal y provocativa y destaca por el uso de materiales intertextuales – como crónicas periodísticas, hechos históricos y otros – y, también, ofrece un diálogo permanente con autores y obras de la literatura universal. En el prólogo a la antología Archivo expiatorio. Poesías completas 1961-2009, Madrid, Visor Libros, 2009; el poeta Luis García Montero reflexiona sobre la obra de Hahn y realiza una interesante entrevista al poeta chileno. En una de sus contestaciones indica:

“…los libros antiguos y modernos estaban, por así decirlo, en la misma mesa del tiempo, yo no veía mayor diferencia entre un soneto de Góngora, los cuatro cuartetos de Eliot o las letras delos Rolling Stones. Además, a mí no me interesaba romper con nada. Lo que yo quería era integrar.”

En la misma fuente de Wikipedia, se reseñan 8 libros de ensayos, entrelos que destacan: Vicente Huidobro o el atentado celeste, LOM, Santiago de 1998 y Palabras sin fronteras, Tajamar Editores, Santiago de 2018. Asimismo se mencionan 14 premios y reconocimientos entre los que destacan el premio nacional de literatura de Chile en 2012 y el premio Loewe de poesía en 2014. (Para ver otros poemas de Óscar Hahn en poesía y ciencia ver Nota 2)

Notas y enlaces

1. Tomo los datos sobre el concepto y el origen del correo electrónico en Wikipedia: Correo electrónico.

2. En poesía y ciencia se han incluido hasta el momento actual los siguientes poemas de Óscar Hahn.

Violín, (16.11.2011);
Escrito con tiza, (05.10.2011);
Estrellas fijas en un cielo blanco… , (08.06.2011);
Elementos de filosofía, (09.02.2011);
Parábola del triángulo, (19.01.2011);
Agua geométrica, (12.01.2011);
Grado cero, (01.12.2010);
Peces de colores, (24.02.2010;
Almendros, (11.11.2009);
Ojo, (02.09.2009);
Por qué escribe usted, (05.06.2006).

 

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Soy un punto. Jesús Aguado.

Enlace a Soy un punto de Jesus Aguado en poesía y ciencia

En mayo de 2016 añadimos a poesía y ciencia el poema Calcular de Jesús Aguado. Cuatro años más tarde, (al volver a revisar – releer – el número 253 de la revista Litoral: Ciencia y poesía, vasos comunicantes, dedicado a la poesía científica y a las relaciones entre poesía y ciencia, nos hemos encontrado con otro poema “con matemáticas” de Jesus Aguado.

Se trata del poema Soy un punto que es igual de inquietante que Calcular que ya comentamos en su día en este blog. (Ver 1). Representa ese “momento pesadilla” en el que puede llegar a tornarse, en ocasiones, la serena geometría euclídea.

El punto, que es centro de un círculo, no puede abandonar su ser que es ser centro, (sic) “…amarrado en un círculo colgado”. 

Por eso, al tratar de escapar es perseguido por los radios del círculo que son como jaurías:

“las jaurías de radios me persiguen
compases que están lejos los azuzan”

Radios que trazan rayas y números que cruzan

“… que cortan el espacio dibujando
en medio de la nada unos barrotes…”

El punto “centro” es condenado a mil azotes entre barrotes como en una cárcel.

El poema se cierra con un cuarteto de versos de  complicada compresión pero muy sugerentes y de gran belleza.

“… marioneta del centro contrabando
de hilos manos deseos monigotes
un punto fugitivo que echa brotes
montes ombligos ojos despreciando.”

Todo esto nos enseña el poema que, para colmo, es un soneto descolocado en que los tercetos van por delante. Nos gustaría presentarlo a la canónica, con los cuartetos por delante. pero no lo vamos a hacer. Quede el ejercicio, si así lo quiere, para el amable lector.

Jesus Aguado

Para la información sobre el poeta, nos remitimos, fundamentalmente, a lo dicho en la entrada de 2016. Añadir que en 2015 ganó el Premio de poesía Manuel Alcántara , con el poema Intemperie del deseo que incluimos a continuación:

Intemperie del deseo

Qué hacer con el deseo que no somos,
ya no, y se deshilacha
como cuerda dejada a la intemperie.

Qué hacer con esa luz que no ilumina
y, apagada en su sombra, pura sombra
impura, se detiene
al borde d eun abismo que ya no reconoce

y no lo acepta y va, se va, no cae

por él, por nadie, un grito que no grita
un vuelo sin volar que niega el aire.

Qué hacer cuando te sientes
deseado por nadie y siendo nadie,

vacío de vacío,

en un tiempo sin tiempo
donde la soledad ya no es promesa,
espera, territorio, invitación,

lo fértil, lo regado,

sino cerca de espino, can salvaje,

esa tierra baldía,

la sed, toda la sed
derramándose seca por las manos.

Qué hacer cuando te miran sin mirarte,
escorpión sin veneno ni cobijo
que aplastan sin querer mientras caminan.

Qué hacer o dónde estar o cuándo toca
que te digan ya no
y que te aparten
como se apartan ramas en el bosque
o las piedras del suelo que podrían
dañar a los amantes.

Qué hacer cuando las huellas del deseo
ya no guardan memoria de los pasos
ni dibujan el dulce laberinto
del amor y se ocultan
bajo capas crujientes de hojas muertas.

Qué hacer o qué no hacer
cuando el ser te rechaza de su nada

y recoge la mesa
antes de haber comido

y se lleva los grifos y las mantas
y corre la cortina
y baja la escalera dando saltos

como hiciera contigo alguna vez.

Notas y enlaces

1. Enlace a Calcular. Jesus Aguado en el blog La alegría de las musas 2, (10 de mayo de 2016).

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La Cafetera Express y el Infiernillo Eléctrico. Juan José Velo Nieto.

Enlace a La Cafetera Express y el  Infiernillo Eléctrico de Juan José Velo Nieto en poesía y ciencia 

La primera noticia del autor de La Cafetera Express y el  Infiernillo Eléctrico la encontré en el artículo “Los fabulistas españoles (con especial referencia a los siglos XVIII y XIX)” de María Rosario Ozaeta. (Ver 1). Aparece como un autor que, con Ramón Basterra, trata de modernizar la fábula:

“Ramón de Basterra es un autor digno de mención en cuanto a su intento de modernizar la fábula mediante la transformación de los personajes tradicionales en máquinas que aleccionan al hombre, procedimiento también seguido por (sic) Juan José Nieto en su Fabulario Boreal”

Este Juan José Nieto es, en realidad, Juan José Velo Nieto y pocos detalles se conocen de su biografía. Nació en el pueblo cacereño de Perales del Puerto, situado a la entrada de la sierra de Gata desde la comarca de las Hurdes. Se licenció en Derecho y doctoró en Filosofía y Letras desarrollando su actividad profesional como funcionario de Correos. Tuvo una muerte temprana lo que truncó, sin duda, una prometedora carrera literaria. Fue autor de tres relevantes obras literarias – dos de ellas poemarios – que, siendo poco conocidas, merecerían un mayor reconocimiento. (Ver 2).

 

 

La primera de ellas es la memoria de la tesis doctoral que Velo Nieto escribió sobre el habla de las Hurdes de 1956, que aún hoy constituye uno de los referentes para el estudio lingüístico de esta comarca extremeña. (Ver 3).

Los dos poemarios escritos por Juan José Velo versan sobre el mundo de las fábulas y en ambos se adjudica el seudónimo de “Veliso”. En el artículo Poesía y fábula de la Vía de la Plata de Juan Carlos Vera Camacho se da cuenta y se describen con cierto detalle ambos libros. (Ver 4).

El primero de ellos, de título Fabulario boreal,  fue publicado en  el año 1952 en Madrid por la editorial Rubiños en su colección Alegría y humor. Llevaba ilustraciones de Galindo y fue prologado por el ilustre polígrafo José María de Cossío, con una glosa final de elogio de Enrique Jardiel Poncela. (Ver 5).

 

 

El segundo de los poemarios, llevaba por título Fábulas edificantes. También, fue publicado por la Editorial Rubiños en 1970 y llevaba ilustraciones del dibujante y escritor Galindo. El prólogo, en esta ocasión fue del humorista y escritor Evaristo Acevedo.

Pese a su casi absoluto desconocimiento y lo poco que conocemos de ellos, ambos poemarios son de una originalidad sorprendente, dando una continuidad y modernidad al género fabulístico tan en boga en los siglos XVIII y XIX y que cae a la plena decadencia en el siglo XX. Sobre ambos resalta, en primer lugar, el hecho de que literatos y humoristas de tanto prestigio en su época colaboraran y apoyaran los dos libros de Velo Nieto; lo que resaltaría su novedad y valía. Evidentemente; José María de CossíoEnrique Jardiel Poncela, Evaristo Acevedo y el escritor e ilustrador Federico Galindo – más conocido, este por ser el autor de la letra de la canción de tuna Clavelitos - eran (y son) plabras mayores y perfectos acompañantes de cualquier obra literaria.

 

 

En segundo lugar se destaca la novedad de que “(sic) …  como modificación de los cánones tradicionales desde Fedro, Esopo, Lafontaine, Iriarte o Samaniego, en cuyas fábulas hablaban animales, mientras en estas de Velo, los que parlan y dialogan son instrumentos y máquinas, cosa mucho más difícil aún, al ser capaz de «animar» a seres totalmente «inanimados». Porque los animales y aún las plantas tienen en sí reacciones a veces semejantes a las humanas, pero un martillo o una plancha eléctrica, son imponderables para crear interés, cosa que, sin embargo, logra Velo Nieto para el lector.”

Por su parte, José María de Cossío resalta en el prólogo de Fabulario boreal la dificultad de “escoger como actores  (de las fábulas) seres inanimados, o con la falsa y fatal vida de la mecánica, supone un esfuerzo de caracterización de mucho más difícil logro. Únicamente el llorado Ramón Basterra dio principio a una serie de fábulas que, como las de Velo, sucedían entre máquinas y artefactos industriales“. Pero resalta el carácter estrictamente moralizador de las fábulas de Velo Nieto. Dice CossíoPero la intención de las fábulas de Basterra era fundamentalmente poética, en tanto Velo las da un carácter estrictamente moralizador… Este halago he sentido leyendo las graciosas fábulas de Velo, tan llenas de vida e ingenio, y tan ingenuamente aleccionadoras…”

En este sentido,  es muy significativa la primera fábula de Fabulario boreal que es una verdadera declaración de intenciones y que sirve de introducción a las restantes fábulas del libro. Dice así:

FILOSOFÍA DEL «BOREAL»

«Esopo, Lafontaine y Samaniego
compusieron apólogos morales,
en que hablaban la víbora, el borrego
y demás compañeros animales;
más la gente leyó sus fabulillas
como el fakir se traga las bombillas;
y a pesar de su espíritu docente,
el mundo prosiguió tan insolente.
¿Por qué estos moralistas del Parnaso
sufrieron tal fracaso?…
Si quisiera pecar, yo juraría
(y que Dios atempere mí osadía)
que si estos fabulistas fracasaron
fue… porque no triunfaron;
más la causa de tal ineficacia
radica en que olvidaron, por desgracia,
que el hombre benemérito y prolífero
no tolera consejos de un mamífero.
Más yo, que soy moderno fabulista,
abandoné la selva animalista,
y, abrazado a turbinas y motores,
inhalé el arcaduz de sus vapores
extrayendo la etérea consecuencia
de su mucho poder y mucha ciencia,
e hice hablar al tornillo, al cojinete,
al motor de explosión y al torniquete,
pensando que, al hablar un topolino,
en vez de hacerlo un ganso o un pollino,
mis fábulas dirán «topolinadas»,
pero no pollinadas ni gansadas.
Brindo pues al lector las moralejas
de mis motorizadas fabulejas»…

A este que escribe, un poco decimonónico y muy amigo de las fábulas “a la moderna”,  le gustaría que estos dos libros: Fabulario boreal y Fábulas edificantes estuvieran en la actualidad bien editados. No en la más absoluta oscuridad como ahora están y de los que sólo están disponibles – y buscando mucho – los dos poemas que a través de poesía y ciencia y de esta blog hemos difundido en esta fase final de la primavera de 2020, primavera de pandemia y corona virus que hemos sufrido.

Notas y enlaces

1. Ozaeta, Mª Rosario. Los fabulistas españoles (con especial referencia a los siglos XVIII y XIX). EPOS. XIV. Pags. 169-205.
2. Ver el blog Sierra de Gata onírica; (entrada de 29 de agosto de 2018).
3. Ver Velo Nieto, Juan José. El habla de las Hurdes. Memoria presentada como tesis doctoral en la Facultad de Filosofía y Letras  de Madrid dirigida por el catedrático de Filología Románica Dámaso Alonso. Revista de Estudios Extremeños Tomo XII nº 1-4/1956.
4. Ver Vera Camacho, Juan Pedro. Poesía y fábula en la Vía de la Plata. Revista de estudios extremeños, ISSN 0210-2854, Vol. 32, Nº 3, 1976.
5. El texto de la glosa de elogio de Jardiel Poncela era como sigue

«Ya que el autor solicita
en su volumen escrita
una glosa, como honroso
resumen que glose el númen
de sus fábulas, lo gloso
diciendo que es FABULOSO.
¡Y no existe otro resumen
qué honre más, por lo elogioso,
las fábulas de un volumen,
tan instructivo y jocoso!».

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