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Supercherías de los astrólogos… Gabriel Ciscar

Enlace a Supercherías de los astrologos… de Gabriel Ciscar en poesía y ciencia

Escrito en los últimos años de su vida, en Gibraltar, donde, al retorno del absolutismo se encontraba exiliado, Gabriel Ciscar y Ciscar, que fue una figura central como marino, como matemático y como estadista en aquella difícil España a caballo entre los siglos XVIII y XIX, (ver nota 1), iniciaba el prólogo de su Poema físico-astronómico con el siguiente párrafo

He llamado poema a esta composición didascálica, por parecerme que se alejaba de serlo menos que otras publicadas con dicho título, y miraré con indiferencia el que los críticos la llamen, aunque sea romance de ciego. El Arte Poética, de Horacio, sin ser poema, hace diez y ocho siglos que merece el aprecio de los sabios; y yo me daré por satisfecho con que mi composición rimada no merezca el desprecio de los inteligentes. (Ver nota 2).

Como indica José María Núñez Espallargas, autor de la antología de la poesía científica del siglo XIX, La ciencia en la poesía, (ver nota 3), “… era un viejo proyecto largamente pensado, pero siempre pospuesto por falta de tiempo: escribir un poema que emulando el De rerum natura de Lucrecio (que de niño había leído en su casa familiar), describiera de forma poética, pero a la vez didáctica los conocimientos sobre astronomía que había alcanzado el hombre de su época.”

Precedido de un importante prólogo que constituye, sobre todo, un completo programa didáctico, que merecería un estudio detallado; el resultado es un poema compuesto por siete cantos con  más de seis mil versos, constituyendo, (y seguimos de nuevo a Núñez Espallargas), “… el más importante poema didáctico-científico de la lengua española.” Además incluye dos importantes herramientas didácticas añadidas.

En primer lugar, hay un denominado Extracto en forma de índice que es un guion desarrollado de los cantos en que se indica el número de página en que comienza cada uno de ellos y en el que resume el contenido de cada una de las composiciones poéticas numeradas del Canto; de forma que, yendo a él, se podría realizar la lectura selectiva de unos u otros poemas. Así, por ejemplo, tendríamos para el Canto I, lo siguiente:

“CANTO I. De los fenómenos más notables que se observan en la Tierra y en su atmósfera    Pág. 43

1 Declamación contra la ignorancia dé la figura y tamaño de la Tierra; 2 su verdadera figura, la mayor elevación de los montes y su radio.
3 Origen de la gravedad; 4 los marinos españoles fueron los primeros que demostraron prácticamente la figura redonda de la Tierra, han construido excelentes Cartas hidrográficas, y conmemoración de las obras de Navarrete.
5 Del peso, y de su ventaja sobre la medida.
6 Extensión y profundidad del mar, y 7 la inspección de su cara superior manifiesta su convexidad.
….”

En segundo lugar, se incluye un capítulo de Advertencias del autor; que conviene, en palabras de Ciscar, leer primero. Son breves notas en número de 36 y de variado carácter. De definición de las unidades utilizadas, de explicación de fenómenos químicos o físicos, etc. Veamos, a modo de ejemplo, algunas de ellas.

ADVERTENCIAS DEL AUTOR.

1 La legua de que se ha hecho uso es la marina, de veinte en grado, dividida en tres millas, y cada una de estas en diez estadios.
2 La vara es la española, corregida, comprehendida doce millones de veces en el cuadrante de meridiano terrestre. Se considera dividida en tres pies, y estos en pulgadas y líneas. Dicha vara es cosa de una línea y cuatro puntos menor que la mandada usar, y esta con el metro exactamente como cinco á seis.

4 Por la Marina se entiende la Facultad ó Ciencia propia del Marino.

21 En el aire atmosférico hay, con corta diferencia, quince partes de ázoe, ó aire mortal, por cada cuatro de aire vital, llamado oxígeno , que quiere decir engendrador de ácidos, y unos tres milésimos de gas ácido carbónico. El exceso de oxígeno es más perjudicial para la respiración que su escasez.
…”

En la segunda edición, realizada en 1861 por el capitán de fragata y coronel de infantería, D. Miguel Lobo, éste añade algunas notas, (pocas y al principio) y un Índice alfabético de las voces facultativas que se hallan en el poema, que resulta de gran utilidad ya que permite buscar dichas voces o términos científicos en el Poema Científico-Astronómico. Por ejemplo:

 

En noviembre de 2015, se incluyó en poesía y ciencia una pequeña parte del Poema Físico-Astronómico; en concreto  el artículo 28 del Canto I, dedicado al termómetro. En la entrada correspondiente de este blog, intentamos dar a conocer a la relevante figura de Gabriel Ciscar y difundir su obra. A ella remitimos a los lectores interesados.

Nos gustaría profundizar en esta ocasión en el principio y en el final del Poema Físico-Astronómico. Esto es; en la Introducción y en el apartado final, el número 16, del Resumen incluido en el Canto VII; que es, a la postre el último apartado poético del Poema Físico-Astronómico.

En cuanto a la Introducción; vemos, en el Extracto en forma de índice, que se compone de 3 apartados: “1 Proposición; 2 invocación, y 3 apostrofe al inmortal Isaac Newton.”

El apartado 1, primera estrofa del poema, es una declaración de objetivos en cuatro endecasílabos redondos.

1 De la constitución del Universo
Voy á indicar las leyes primordiales,
Y las bellas Lumbreras celestiales
A describir extensamente en verso.

 

El apartado 2, ó “invocación”, constituye un panegírico. Ciscar recuerda y alaba a científicos que han construido la ciencia hasta ese momento; se siente llevado a hombros de gigantes que le han precedido: Alfonso X el Sabio, Galileo (que aparece como “el ilustrado florentino”); o aquellos que son o han sido coetáneos suyos:

… Tosca, sol de la Escuela Valentina;
Don Jorge Juan, Newton de la Marina;
Mazarredo, Espinosa, Humboldt, Galiano,
Sabio La Pías, Mechain, ilustre amigo;…

Terminando en estos magníficos cuatro versos, de los cuales, los dos últimos resultan memorables

…. En las subidas ásperas, la mano
Dadme benignamente, y por lo llano
No os desdeñéis de caminar conmigo,
Mientras resuelto vuestros pasos sigo.

El apartado 3 es, tal como se indica, un “apostrofe al inmortal Isaac Newton, al que no se nombra pero del que se repasan sus múltiples y brillantes logros en matemáticas, física y astronomía. Demasiado largo; digamos que resulta, prolijo y espeso; alejándose desde el punto de vista poético de la ligereza y brío de los dos primeros apartados.

En cuanto al apartado final, (número 16 del Canto VII), del Poema Físico-Astronómico, en el Extracto en forma de índice aparece como Supercherías de los astrólogos y de otros embaidores; utilidad de la Ciencia en general, y enemigos de ella, y es el poema que hemos seleccionado en poesía y ciencia.

Casi unos doscientos años después, sigue estando de actualidad. Sigue habiendo, en nuestros días, embaucadores, (“embaidores”, dice Ciscar). Con que rotundidad suenan los versos:

…El decir que se lee en las estrellas
Si los años escasos ó abundantes
Serán; si habrá salud ó enfermedades,
Y otras mil cosas á estas semejantes,
Deben ser reputadas necedades
Con que, á gentes sencillas é ignorantes,
Embaucar pretenden los pedantes…

Porque, increiblemente, en el momento actual, siguen vivos la peste y la mala hierba de  los horoscopos y los augures de los tarot televisivos; y, también, las polémicas acerca de la utilidad de las vacunas y, más reciente aún, las homeopatías y otros embustes – que prometen fáciles e inexistentes remedios de resultados muchas veces nefastos  – y que alejan a la gente de la honesta y esforzada ciencia. No muere la mala fe y persiste la ignorancia.

Pero mientras domine la ignorancia,
Habrá en todos países abundancia
De astrólogos, zahories, alquimistas,
Y, lo que es mucho más, sonambulistas.
La refulgente antorcha de la ciencia,
A nuestra mental vista hace patente
Lo que en un tiempo fué, ó es por esencia,
Cada cosa pasada ó existente;
Y el límite final de la potencia
Con que dotado encuéntrase todo ente.

Como en tiempos de Ciscar, hoy sigue siendo preciso alzar la voz para proclamar la utilidad de la ciencia en general, (y en particular); y para denunciar las supercherías y embustes de astrólogos, embaidores, sonambulistas, y otros enemigos de la ciencia.

 

Notas y enlaces

1.    El Poema Físico-Astronómico  de Gabriel Ciscar se encuentra disponible en internet. La edición original de 1828 de la Librería Militar de Gibraltar, la encontramos en la Biblioteca Nacional. Existe una segunda edición publicada en 1861, anotada por Miguel Lobo, Madrid, Imprenta Rivadeneyra, que se encuentra digitalizada en la Biblioteca Provincial de Jaén.

2. Según el diccionario de la RAE, el adjetivo didascálico-a, (que proviene del latín tardío didascalicus), significa: Dicho especialmente de la poesía: didáctica. En Wikipedia viene como Significado: que instruye o enseña; como Uso: Se refiere especialmente a los poemas didácticos y como Sinónimo: didáctico.

3.  Le debo a José Luis Núñez Espallargas - a partir de la lectura de su obra, La ciencia en la Poesía. Antología de la poesía científica española en el siglo XIXel descubrimiento de la figura y la obra de Gabriel CiscarEl mismo autor escribió en 1995, en la revista Llull, el artículo Gabriel Císcar y  su Poema Físico-Astronómico, en el que, tomando como hilo conductor la biografía de Ciscar, se analiza el entorno cultural del poema en un triple contexto: científico, político y literario pedagógico.

 

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Naturaleza cuántica. Mercedes Martínez Bilbao.

Enlace a Naturaleza cuántica de Mercedes Martínez en poesía y ciencia

El pasado mes de junio, con motivo de la presentación del libro El año en que salvé a Eistein, definí mi papel en la sección poesía y ciencia de madrimasd.org como el de un buscador de poemas en los que la ciencia y la técnica tengan un protagonismo notable. Una de las interlocutoras apreció que le gustaba mucho tal oficio, a lo que añadí que, si alguien me pagara por ello, sería perfecto. Tengo que decir que, en ocasiones, ese papel se revierte y uno, sin proponérselo, acaba encontrando por azares diversos los poemas. Por lo que sería más propio y amplio hablar de descubridor de poemas.

Lo que me lleva a hablar del encontrado poema de título Naturaleza cuántica de Mercedes Martínez Bilbao que hoy visita poesía y ciencia. Y es que, en una de mis últimas estancias en Zamora, me llevaron mis pasos a la librería Semuret, para ver si encontraba algo nuevo sobre el poeta Claudio Rodríguez al que profeso devoción y cariño. Y me llevé a casa un número especial de la revista vasca de poesía Zurgai, de julio de 2006, dedicado en su totalidad al gran poeta zamorano fallecido en 1999.

 

En dicho monográfico diversos poetas, (como Ángel González, Francisco Brines, Antonio Colinas, Juan Antonio González Iglesias y Jesús Hilario Tundidor, entre otros), aportaron poemas originales dedicados a Claudio Rodriguez. Y allí, entre ellos, descubrí con gran sorpresa este Naturaleza cuántica de Mercedes Martínez Bilbao; humilde y bello poema que instala los neutrinos, con su silenciosa abundancia y sus sorprendentes características, en nuestra vida diaria.

Antes de pasar a comentar el poema, me gustaría traer aquí algunos párrafos que pueden ilustrar las relaciones entre poesía y ciencia. En primer lugar, en la misma revista, (pgs. 96-98), Luis García Jambrina, gran especialista en la obra de Claudio Rodríguez, poeta y escritor también, y profesor de la Universidad de Salamanca, en el artículo Claudio Rodríguez, casi una leyenda recuerda unas palabras textuales del gran poeta zamorano en las que sostiene que, con frecuencia, en la poesía hay más verdad que en la ciencia y califica, a continuación, la física teórica como una de las formas de poesía. (Nota 1).

Vivir el misterio de la vida y tratar de mostrarlo poniendo de manifiesto su condición misteriosa, sin pretender desvelarlo ni enmascararlo, esa es justamente la función de la poesía, tal y como la entendía y practicaba Claudio Rodríguez. “Por mucho que sepamos – me explicó en cierta ocasión -, siempre será más lo que ignoramos que lo que conocemos. Por eso, con frecuencia, en la leyenda hay más verdad que en la historia. Y en la poesía más que en la ciencia – añadió con una sonrisa irónica y cómplice -, salvo que esa ciencia, claro está, sea una de las formas de la poesía, como ocurre con la física teórica, que cuanto más luz proyecta sobre el origen del universo más misterio añade”.

Jamás habría ni esperado, ni sospechado un comentario así – relacionando poesía y ciencia – en un poeta como Claudio Rodríguez, en cuya obra no aparece nunca ningún comentario explícito sobre ciencia.

Por otro lado, otro gran especialista, Luis Ángel Prieto de Paula, en su obra La llama y la ceniza. Introducción a la poesía de Claudio Rodríguez, (nota 2), sostiene lo siguiente:

(…) la personalidad de Claudio Rodríguez no se explica atendiendo a las fuentes, sino a aquello que caracteriza a tantos altos poetas: una mirada virgen para captar el mundo, una mente lúcida para interpretarlo y una palabra exacta para comunicarse (comunicarnos) con él.

¿No es esa caracterización de los altos poetas: mirada virgen (captar), mente lúcida (interpretar) y palabra exacta (comunicar); la misma caracterización de la gran ciencia?

Naturaleza cuántica

Naturaleza cuántica tienen, sin duda, los neutrinos que son los protagonistas del poema que es, esencialmente, una descripción poética de esa partícula elemental que es el neutrino. Y la descripción está hecha, justamente, en base a las características más entendibles de los neutrinos: que son muchos y que lo atraviesan todo. El poema trata de la lluvia y presencia constante de los neutrinos que nos rodean y atraviesan en todo momento.

Deduzco
de su naturaleza cuántica
que en mi cocina también hay lluvia de
neutrinos
pues para ellos
el universo
es un todo vacío…

Primera observación de un neutrino en 1970. Argonne National Laboratory de EE. UU (Wikipedia)

En una magnífica presentación, (ver nota 3), de uno de los mayores expertos de España en neutrinos, el investigador de la Universidad Autónoma de Madrid y del Instituto de Física Teórica Enrique Fernández Martínez, (a cuyo formato en vídeo en Youtube pueden enlazar aquí, y al Power Point utilizado en la misma aquí), se nos dice que:

-  En cada cm3 del Universo hay unos 300 neutrinos que son reliquias del Big Bang inicial.
-  Nuestros cuerpos producen cientos de millones de neutrinos al día.
-  El Sol produce tantos neutrinos que cada segundo nos atraviesan unos 100.000 millones.

Como para que no estén en la cocina. En el poema se indica también que no tienen ni carga ni masa:

Una amiga sabia me
confiesa que son partículas mágicas
sin masa y sin carga…

Bueno, lo de sin masa no es cierto. Masa tienen, pero es tan pequeña – del orden de un millón de veces menos que la del electrón cuya masa es de 9,1 × 10-31 kg – que aún no se sabe exactamente cuanta masa es. Y en eso están los físicos: en ver si se va midiendo mejor.

El poema termina de una forma muy tierna, con el temor de que los neutrinos se asusten y no vuelvan a la cocina.

…y yo le pido silencio
que hable bajito
no vaya a ser que se asusten
y ya no vuelvan
los neutrinos
a mi cocina.

Faltaría preguntarse el por qué de un poema de homenaje a Claudio Rodríguez – en cuya obra poética no hay referencias explícitas a la ciencia – sobre neutrinos. Uno podría intuir que la autora traiga a los neutrinos y su lluvia y presencia tranquila que todo traspasa y acompaña como una imagen o metáfora de los que es la poesía – y en concreto la poesía de Claudio Rodríguez – en nuestras vidas: persistente, silenciosa y salvífica. Y miedo nos da que se vaya de la cocina; que esa presencia se pierda y nos quedemos sin ella en nuestras vidas.

Mercedes Martínez Bilbao

La autora del poema es Mercedes Martínez Bilbao, profesora titular de Bioquímica de la Universidad del País Vasco, con lo que estamos ante una poeta que es científica. Ha publicado un libro de poemas con el título Re-querimientos y en 2007 ganó el XXI Concurso Literario de poesía de Lasarte-Oria. En internet se puede encontrar parte de su obra poética. En la web espacioluke.com, en 2005, aparecen los poemas Lombrices de pavimento y El tiempo y, también, a modo de biografía, lo siguiente:

Nací en Santurtzi (Bizkaia) en 1960. La poesía me ha acompañado desde mi juventud de forma intermitente pero obstinada, a pesar de que tanto mi formación académica como mi profesión se relacionan estrechamente con la ciencia…

Además de algunos poemas más, publicados también en Zurgai, (estupendo el poema que comienza con los versos: Escucha. Vendrá el mar / henchido que abrazará con sigilo tu garganta…); es autora del interesante y sentido poema Poesía muda (a Blas de Otero) incluido en 2011 en el blog ¿Dónde estás Blas? dedicado a Blas de Otero.

Esperamos, a la vista de la humanidad y calidad de sus versos, que la actividad poética de Mercedes Martínez Bilbao siga siendo obstinada pero deje de ser intermitente y se difunda convenientemente; ya que nos gustaría conocer más poesía suya.

Notas

1. Claudio Rodríguez, casi una leyenda. Luis García Jambrina. En ZURGAI. Poetas por su pueblo. Julio 2006. Pgs. 96-98.

2. La llama y la ceniza. Introducción a la poesía de Claudio Rodríguez. Luis Ángel Prieto de Paula. Ediciones Universidad de Salamanca. 1ª reimpresión 1993. Pg. 25.

3. La conferencia de divulgación científica de Enrique Fernández Martínez citada es magnífica y lleva por título Las misteriosas propiedades de los neutrinos. Se llevó a cabo en el ciclo de conferencias La frontera de la Física Fundamental, en la Residencia de Estudiantes, Madrid, el 14 de Noviembre 2013. Es didáctica y entretenida. Las partes dedicadas a los detectores de neutrinos es especialmente interesante y sobrecogedora por el tamaño y las magnitudes científicas y técnicas de las instalaciones de detección y sus curiosas ubicaciones.

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La estatua del Jardín Botánico. Santiago Auserón.

Enlace a La estatua del Jardín Botánico de Santiago Auserón en poesía y ciencia

Hay críticos y poetas que piensan que el el decaimiento actual de la poesía, en el ámbito de la cultura y de la sociedad, se debe, fundamentamente, al hecho de que ésta, en un largo proceso de varios siglos, fue dejando de ser recitada y aprendida, o cantada; hablada en definitiva, para pasar a ser escrita. Así lo expresaba Leopoldo María Panero en una entrevista realizada en 1977 en la revista El viejo topo, junto con Biel Mesquida, al poeta Jaime Gil de Biedma. (Nota 1). 

“… la poesía cantada o recitada, toda la poesía ha dejado de circular desde el momento en que se convirtió en letra muerta, en escritura muerta y dejó de ser recitada, dejó de ser hablada.”

 

Jaime Gil de Biedma no estaba muy de acuerdo y mantenía que sí había poesía que seguía circulando. En el coloquio surgieron tres tipos de poesía que seguía siendo hablada y recitada: los eslóganes, (“Se siente, se siente / Carrillo está presente”, que es un pareado y es poesía), la poesía didáctica (“Sigüenza, Molina de Aragón, Cogolludo, Cifuentes y Sacedón”, poema nemotécnico para recordar los partidos judiciales de la provincia de Guadalajara); y las letras de las canciones de la música popular.

Las letras de las canciones quizás sean el ejemplo de poesía más viva y más vivida. Muchas de ellas tarareadas, las memorizamos y las cantamos y nos acompañan – a veces sin quererlo – toda la vida. En la música popular española hay numerosos ejemplos de letristas – que son verdaderos poetas – de altísima calidad. Aquí nos vendrían a la cabeza los nombres de magníficos poetas del mundo de la copla como Rafael de León, autor de Tatuaje y Ojos verdes, entre otras muchas, ó José Antonio Ochaita, autor de Cinco farolas o de La verde palma. Asimismo cantautores como Chicho Sánchez Ferlosio, Juan Manuel Serrat ó Pablo Guerrero. Y también, por supuesto, compositores  del pop-rock nacional como, por ejemplo, Carlos Berlanga en los grupos de Alaskalos Pegamoides y Dinarama, ó Santiago Auserón, en Radio Futura.

 

La estatua del Jardín Botánico

La estatua del Jardín Botánico supuso un punto de inflexión en la carrera de Radio Futura tras la remodelación de la banda con la salida de Herminio Molero y el asentamiento en el liderazgo de Santiago Auserón junto con el papel, también nuclear, del guitarrista Enrique Sierra. A partir de La estatua del Jardín Botánico, se alejan definitivamente de los parámetros estéticos y musicales de la que se denominó como Nueva Ola, representada en el caso del grupo por el postureo epatante y muy comercial de Enamorado de la moda juvenil, para transitar a una nueva fase más comprometida con el rock experimental que les acabaría de asentar como el más destacado grupo de la Movida Madrileña con su siguiente álbum La ley del desierto La ley del mar. (Ver Nota 2).

 

Según declaracion del autor, Santiago Auserón, que, a la sazón, era en ese momento estudiante de Filosofía en Madrid, (Ver Nota 3), la inspiración del tema fueron una mezcla de la lectura de la Monadología de Leibniz, que tenía (sic) “unas imágenes muy misteriosas que hablan de que dentro de cada estanque hay nuevos estanques y nuevos jardines, en el que siempre encontraremos nuevos peces y nuevas plantas. Esa imagen de mundos dentro de mundos me impresionó mucho.”; y, también, de la escucha de Another Green Area de Brian Eno, teclista  de Roxy Music que, recién, había abandonado la glamurosa banda británica para adentrarse en otros terrenos más experimentales.

En alguna ocasión, Auserón ha definido La estatua.., (enlace a versión en directo en La edad de oro), como una canción muy especial dentro de su producción: “Fue un chispazo de inspiración, no creo que jamás me vuelva a ocurrir, ni que haga otra canción igual”.

En La estatua… que, como poema, está condicionada por su carácter musical – que es el que da medida a los versos, según la entonación – nos encontramos versos de entre 9 y 14 sílabas, predominando los dodecasílabos.

El principal encanto del poema es el misterio que siempre nos deja una vez escuchado. No hay circunstancias concretas claras. Pero sí que, ciertamente, el poema lleva dentro bastantes temas procedentes de los mundos de la ciencia.

En primer lugar, el “jardín tan extraño” acaba siendo el Real Jardín Botánico de Madrid; señera institución que fundada en 1755 por el rey Fernando VI, fue trasladado a su ubicación actual por Carlos III en 1781 y que continúa alumbrando con su preciosa y cuidada flora de todo el mundo el Paseo del Prado de Madrid. En su botánica penumbra ocurre la acción, (¿o inacción, quizás?), del poema en el que se alude a varias ciencias.

 

Luis y Santiago Auserón y Enrique Sierra de Radio Futura

Así, aparece pronto la astronomía, esperando un eclipse que presenta como un enigma. También, aparece después la geometría; con el dibujo de una elipse que la estatua traza entre el sol y su corazón. Porque estamos ante una estatua con corazón; un cuerpo con ilusiones que escucha el lenguaje de las plantas, (más botánica), lo que le ayuda a esperar sin razón.

Al final, la estatua se manifiesta metálica, lo que nos lleva a pensar en un robot evolucionado que, por el pensamiento y a distancia,  sigue el movimiento de los peces en el agua. Una estatua robot que interroga, (y se interroga por), al mundo y que tiene ilusión, pensamiento y esperanza.

Pedazo de poema, ideal para este final del verano y para comenzar este nuevo curso de poesía y ciencia.

Notas

1. Gil de Biedma o la palabra sentida sufrida y gozada. Entrevista de Biel Mesquida y Leopoldo Mª Panero, El Viejo Topo, num. 7, (abril de 1977, pp 41-43. (En Jaime Gil de Biedma. Obras. Poesía y prosa. Galaxia Gutemberg, 2010, pp 1197-1206).

2. Hay un párrafo explicativo o programático de La ley del desierto La ley del mar que da idea del gran aliento poético de Santiago Auserón y, en definitiva, de Radio Futura.

<< La ley del desierto es el agua. Pero ¿la ley del mar? No es la tierra ni el barco, sino el metal, una temible vibración del espíritu: la voluntad del capitán Ahab, tendida como un arpón hacia delante, la luz del abismo que atrae a los cuerpos. Herman Meville, Moby Dick: “La locura humana es amenudo una cosa astuta y felina. Cuando se piensa que ha huido, quizá no ha hecho mas que adoptar alguna otra forma silenciosa y más sutil”. ¿Por qué el sueño de aventura adolescente se transforma tan pronto en rigidez, y el amor en usura. Pero la ley del desierto es aún más implacable. Nadie puede hundirse de una vez por todas en su inmensidad, sino vagar alerta, a la espera de un ruido: la alegría del agua, en pequeñas dosis. Los desiertos son las playas del futuro. >>

3. Santiago Auserón se doctoró en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid en 2015, con la tesis: Música en los fundamentos del logos. En el dosier-entrevista de Filosofía&Co, al que enlazamos,  nos podemos asomar a su interesante trayectoria filosófica,  siempre paralela a la musical. 

 

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Física. David Jou i Mirabent.

Enlace a Física de David Jou i Mirabent en poesía y ciencia

Para este final de curso en poesía y ciencia, el destino ha querido, (como en la canción Dos cruces del compositor bilbaino Carmelo Larrea), ponernos en bandeja el poema Física del catedrático, ensayista y poeta catalán David Jou. (Ver Nota 1).

David Jou en http://pagines.uab.cat

Y es que con motivo de la reseña del libro El año en que salvé a Einstein de José de la Peña Aznar, que realicé para madrimasd.org, volví a quedar impresionado de la importancia de las matemáticas en la física del último siglo, al toparme con las formidables figuras de Heisenberg y la construcción matricial de la física cuántica; de Schödinger con la formulación de las ecuaciones de onda, sin olvidar a Max Born y su interpretación probabilística de la función de onda de Schrödinger.

Recordé entonces el poema El físico de David Jou en que se relata la lucha de los físicos con las matemáticas, su obsesión por la exactitud y simetría de las ecuaciones y la mezcla de infierno y gloria de ese proceso.

El físico

Este espantajo
insomne, jeroglífico e hierático,
posado en una rama del gran árbol matemático,
con ojos que no ven sino el cálculo integral,
hoy quizás se amarga
—sé bien su sombra larga—
por un signo, una coma, un factor no lineal.

Tened piedad de él, de su búsqueda angustiada:
el cielo del crepúsculo, la costa, el mar, la playa,
serán inexistentes para él hasta que haya
resuelto el signo erróneo y la cifra equivocada.

En ese punto, buscando más información en la red sobre David Jou y su obra, me encontré en el blog No t’ho perdis con tres poemas que desconocía y que, junto con el anterior, forman un estupendo conjunto de poesía y física, ya que tratan de diversos aspectos relacionados.

En El professor, se presenta la enseñanza de la física y los alumnos:

Quin privilegi, haver pogut parlar
tants anys davant d’uns ulls que renovaven
contínuament la seva joventut,
haver-me sentit ple de savieses més altes que la meva
i des d’elles haver pogut parlar, argumentar, sorprendre, rebatre, demostrar,
oblidar-me dels meus límits, de la meva poca gràcia,
de la meva veu monòtona, de mi mateix i tot,
i en un cel de pissarres i de guix esdevenir tan sols un portador
-indigne, ho sé, i obscur- de tantes meravelles! 

 

Otro de los poemas trata de los exámenes:

…. I les preguntes que semblen un parany, una teranyina,
en lloc d’un retorn a idees visitades i sabudes,
i el vagar perdut pel laberint de records mal païts i poc consolidats,
i l’ordre brillantíssim de la lògica degradat en un caos arbitrari,

En donarem la culpa, com sempre, als altres i a la sort:
si aprenguéssim a saber les nostres culpes,
la nostra part del fracàs,
i sabéssim adreçar la nostra voluntat
cap al futur, cap al millor, cap a l’altura,…

Y, finalmente, el espléndido poema Física que constituye una exaltación, un canto a la disciplina científica – tal y como ahora las conocemos – más antigua; la que primero se desgajó del bloque que se denominaba genéricamente “historia natural” a partir de la astronomía. La Física que es donde siguen situándose hoy en día las fronteras últimas del conocimiento humano con las ondas gravitatorias, bosones de Higgs, etc.

David Jou nos ofrece un poema que parte de la refutación en profundidad de la falsa premisa o del tópico de que la Física es una ciencia fría, desangelada y poco humana frente a otras. (Ver Nota 2).

Como pueden decir que es fría si me ha encendido tan a menudo,
si me ha inundado tantas veces de deseo y de vida,

Si me ha unido a la Tierra, a la Luna y a las estrellas
de forma tangible, a través de leyes calculables;…

El poema es autoexplicativo, se entiende todo él; y expresa el asombro del poeta ante las explicaciones racionales que la física proporciona a las preguntas e interrogaciones sobre el mundo.

Por todo ello, Física me ha parecido un buen broche final para este curso 2017-2018 de poesía y ciencia. Una oda sincera y nada rimbombante a la ciencia física que nos da acceso al conocimiento profundo del universo y que nos sigue impulsando a nuevas preguntas. La Física que nos acerca, en definitiva, a la gloria del mundo.

Feliz verano. Hasta septiembre,

Notas

1David Jou i Mirabent es un científico y poeta que ya tiene presencia en poesía y ciencia con los poemas Homenaje a Ramón y Cajal El número pi y Einstein y las ondas gravitatorias. Es catedrático de Física de la Materia Condensada de la Universidad Autónoma de Barcelona, especializado en termodinámica y mecánica estadística de procesos irreversibles, área en que ha publicado unos doscientos artículos en revistas internacionales y varios libros. Es  miembro de la Sección de Ciencias y Tecnología del Institut d’Estudis Catalans, académico de número de la Reial Acadèmia de Doctors y correspondiente de la Real Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales.

Pensador de la ciencia podemos ver su obra en ensayos sobre aspectos históricos y culturales de la ciencia tales como los orígenes de la termodinámica y sus resonancias culturales, relaciones entre ciencia y poesía o entre ciencia y teología, etc.. Excelente divulgador científico, fue colaborador del Suplemento de Ciencia y Tecnología del diario La Vanguardia de 1983 a 1994.

Por último, es también un gran poeta en lengua catalana con más de una docena de títulos publicados desde 1975, estando traducida su obra a diversos idiomas: francés, inglés, alemán, ruso y, por supuesto, al castellano como, entre otros, los libros Los ojos del halcón maltés Las escrituras del universo. Su poesía transita, en muchas ocasiones, por temáticas científicas, aportando una destacada sensibilidad, gusto y hallazgos de sorprendentes imágenes a cerca de hechos y significado de la ciencia – en particular, la física – contemporánea.

A continuación se enlaza a una entrevista a David Jou, realizada en 2014, en revistacombate.com

2. Lógicamente, los poemas están en catalán, primera lengua poética de David  Jou. Me ha atrevido a traducir Física para poesía y ciencia. A continuación se reproduce el texto en su idioma original.

Física

Com puc dir-ne fredor si m’ha encès tan sovint,
si tants cops m’ha inundat de desig i de vida,
si m’ha fos al seu foc –la raó feta instint-
i m’ha obert tot un món amb tan sols un bolígraf?

Si m’ha unit a la Terra, a la Lluna, als estels
tot fent llei calculable una força intangible,
si, en donar equacions a la llum, m’ha permès
resumir-ne els secrets en un joc de sis signes,

si entre el món i els sentits hi ha posat la riquesa
de preguntes, matisos, raons, teories,
si d’això me n’ha fet llibertat i bellesa
i m’ha fet habitar plenituds i vertígens,

si m’ha estat un llenguatge per dir l’infinit,
si m’ha dit amb pocs mots unes lleis tan fructíferes,
si s’ha fet una part tan profunda de mi,
com puc dir-ne fredor, de la física?

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¡No corras papá! Manuel Vázquez Montalbán

Enlace a ¡No corras papá! de Manuel Vázquez Montalbán en poesía y ciencia.

Manuel Vázquez Montalbán

Se me han juntado en estos días el recuerdo de dos hombres míticos. Por una parte,  llevaba pensando varios días en  Manuel Vázquez Montalbán  del que el próximo mes de octubre se cumplirá el decimoquinto aniversario de su fallecimiento. Por otra; la prensa ha relatado en estos días el descubrimiento de una grabación inédita de John Coltrane, realizada el 6 de marzo de 1963, justo la víspera de la grabación de su exitoso disco Ballads en que contó con el vocalista Johnny Hartman.

No he podido acreditar la cita, pero sé que leí una vez que, al enterarse del inesperado fallecimiento de Coltrane, su bajista Jimmy Garrison llamó a un colega para comunicarle la noticia y dijo: Coltrane ha muerto… ahora ¿qué vamos a hacer?” Cuando Vázquez Montalbán murió en Bangkok, no se si alguien se hizo en público esa pregunta.  Bueno; pues yo me la sigo haciendo ahora; quince años después en que lo sigo echando tanto de menos.

 

Manuel Vázquez Montalbán (Wikipedia)

Durante más de 30 años, fue referencia de miles de españoles que seguíamos sus múltiples actividades. Con un punto de partida siempre político; en periodismo era fino, mordaz e inteligente en diversos medios: en las míticas revistas Triunfo y Por favor y, en prensa diaria, en sus últimos años con majestuosas y esperadas columnas periódicas en El País. Fue un fino ensayista que nos situó en medio de un mundo que empezaba a mostrar su globalidad y ya dominado por el conjunto de los potentes mass media, hacía ver como el nombramiento de un nuevo gobernador de California acababa teniendo consecuencias en la política municipal de Madrid, por ejemplo. Sus primeros libros en esta campo: Informe sobre la información (1963), Manifiesto subnormal (1970) y Crónica sentimental de España (1971) fueron auténticos aldabonazos en la época.

Fue novelista insigne que, además de sus obras más serias y canónicas (como, por ejemplo,  El pianista de 1985 o Galíndez de 1991),  inventó la novela negra en España con su serie de Pepe Carvalho que, desde la inicial Yo maté a Kennedy de 1972, abarcó unas 20 novelas. Nos enseñó gastronomía a los españoles y, además, puso en valor  -sobre todo para los intelectuales de entonces – las hasta ese momento alienantes aficiones al futbol y la copla.

Su poesía

Fue también un grandísimo poeta. En 1967, a los 28 años, publicó su primer libro de poemas: Una educación sentimental, que visto en la distancia, supuso una revolución. Sin perder de vista sus raices – de dónde veníamos – y la sociedad española en ese momento, aportaba unas referencias múltiples y unos ecos culturales e históricos que hacían avanzar la poesía varios pasos por delante de la anterior poesía social y de la poesía de la experiencia.

Fue incluido en la famosísima – y siempre polémica – antología Nueve novísimos de José María Castellet publicada en 1970 que, con su estética culturalista, se presentó y era en gran parte una ruptura en 1969, con respecto de la poesía imperante hasta ese momento. En ella, Vázquez Montalbán figurará entre los seniors, junto con José María Álvarez y Antonio Martínez Sarrión. El resto de poetas incluidos fueron: Ana María Moix, Leopoldo María Panero, Pere Gimferrer, Félix de Azúa, Vicente Molina Foix y Guillermo Carnero.

 

En el prólogo a la Poesía completa. Memoria y deseo (1963-2003), de Vázquez Montalbán, Francisco Rico indica, (Ver Nota 1):

“…aún situándose en el terreno experimental, rupturista, estéticamente revolucionario, Vázquez Montalbán se singulariza con respecto a sus compañeros de Nueve novísimos por algo esencial: él, como poeta, no renuncia al componente crítico de la poesía de sus padres generacionales. Me refiero a los poetas sociales españoles, pero también a poetas europeos y anglosajones que, en el periodo de entreguerras, tantearon la experimentación y el irracionalismo sin abandonar la mirada crítica.”

Y también

” Estamos, por tanto, ante una poesía de la experiencia entendiendo ésta como totalidad. Lo cual significa incorporar a esta totalidad un planteamiento formal innovador, rupturista. La experiencia que Manuel Vázquez Montalbán transforma en poema es, por ello, poliédrica e inclusiva: en ella convive el sueño con lo imaginario, la experiencia estética con los distintos estados de conciencia frente a la Historia y frente a la intimidad, incluida la relación amorosa. Y en ella se interrelacionan, como ingredientes básicos de su carga emocional, aspectos de tanto significado íntimo como la memoria personal y la memoria colectiva.”

Señala a ese respecto, el texto de agradecimiento, que siempre ha aparecido en todas las ediciones de su obra poética completa, Memoria y deseo, que reproducimos a continuación

Agradezco
a Quintero, León y Quiroga
Paul Anka, Francoise
Hardy, Vicente Aleixandre
Ausias March, Gabriel
Ferrater, Rubén
Darío, Jaime
Gil de Biedma, Gustavo
Adolfo Becquer, Thomas
Stearns Eliot, Glenn
Miller, Cernuda, Truman
Capote, Modugno, Lorca,
José Agustín Goytisolo, Brech
Lionel Trilling, Antonio
Machín, Jorge
Guillén, Joan Vinyoli, Quevedo
Leo Ferrer, Carlos
Marx, Adam Smith, Miguel
Hernández,
Ovidio Nasón
palabras
versos enteros por mi robados

P.D.- Y al Duo Dinámico, Jorge Borges
y Birkhoff & MacLane (matemáticos)

¡No corras papá!

¡No corras papá! aparece en la antología Nueve novísimos, donde figura como “inédito”. En la obra completa de Vázquez Montalbán el poema está incluido en el que se considera su segundo libro Restos de serie, compuesto por poemas que, escritos seguramente también durante su estancia en la carcel en los años 1962 y 1963 en que se escribió Una educación sentimental, se desecharon y quedaron inéditos en la primera edición de dicho libro. Fueron incluidos en una segunda edición ampliada de Una educación sentimental en 1970.

Marta Beatriz Ferrari, (ver Nota 2), considera que el título Restos de serie, “alude a la reunión de un material heterogéneo disperso, cuyo valor, en tanto mercadería de consumo, está a la baja. La asimilación del texto poético a una mercancía de uso y consumo nos instala claramente ante una concepción de la escritura que, lejos de posicionarla jerárquicamente respecto del resto de las creaciones simbólicas, la equipara con un material descartable.”

Y sigue: “Se trata de un libro de composición disímil y contradictoria que apunta a desdibujar las fronteras genéricas y apela a constantes juegos intertextuales. Voces de diversa procedencia (letras de canciones populares, graffitis callejeros, fórmulas latinas) sumadas al polilingüismo de estos poemas (versos en inglés, francés, catalán) acentúan la heterogeneidad constitutiva y la aparente orfandad enunciativa de los mismos. Esta disparidad de registros pasa a formar parte de un texto en el que cohabitan personajes del cómic (Superman), de series televisivas (James Bond), de cuentos infantiles (Aladino, Alí Babá) con mitos del cine hollywoodense (Yvonne de Carlo, Peter Lawnford), Bach y el tango, Mallarmé y Scott Fitzgerald.”

Finalmente, considera que en los poemas de Restos de serie “se denuncia, por un lado, el lento pero constante proceso de colonización cultural… y, por otro, la ilusión que diariamente nos vende la sociedad de consumo, esas mercancías de felicidad… A partir de determinados clichés socialmente legitimados, el autor articula un discurso poético en el que exhibe y desarrolla la metáfora central de su libro: la equiparación de la incipiente sociedad de consumo —los años 60 en España— con una gran Maquinaria: la ilusión de que existe una fórmula —un instructivo— para alcanzar el éxito, y que la existencia no es otra cosa que una desenfrenada carrera hacia esta meta.”

¡No corras papá! es un poema extraño y entrañable en la obra de Vázquez Montalbán, que resulta incluido en los Nueve novísimos a pesar de todos los nuevos y rompedores poemas que podrían haber sido elegidos de Una educación sentimental.

En primer lugar, el irónico título nos lleva, creo que literalmente, a las primeras campañas publicitarias establecidas en España por la Dirección General de Trafico para tratar de disminuir los accidentes de carretera. (Nota 3)

En segundo lugar en el poema figura el mes de abril:

en abril los erizos mienten flor
y hasta los cantantes de izquierda
se columpian en sus bufandas

Mes de abril mítico para Vázquez Montalbán que lo hace aparecer en muchos de sus poemas: abril es el mes de la proclamación de la Segunda República (14 de abril); es, asimismo, el mes en que se produce el fin de la guerra civil española y en que se entroniza el franquismo (1 de abril). Y es también el mes más cruel de Thomas S. Eliot en La tierra baldía. Abril para el poeta mas rabiosamente eliotiano  de nuestra literatura.

El poema se desarrolla en la mítica California de la década de los sesenta en que nuestro protagonista va a Palm Beach a reunirse con su amante, sumun probablemente de una felicidad pregonada por los mass media.

Cadillac Eldorado Biarritz Convertible 1959

Contiene una señalada referencia a uno de los padres y creadores de la Psicología americana a principios del siglo XX:  William James, uno de los máximos inventores del sueño americano del éxito individual basado en el genio, el esfuerzo y la constancia:

usted nunca estuvo de acuerdo con William james
usted nunca leyó quizás a William james
ni comprobó el nivel de aceite
ni cambió el elemento filtrante
la vida
es un conjunto de movimientos hacia el éxito
y usted equivocó su herramienta

El poema emplea lenguaje y términos técnicos: mecánicos, eléctricos y de lubricación, incluidos en un discurso global propio de la nueva disciplina técnica de esos años: el mantenimiento programado, que se vislumbraba como una de las claves fundamentales de la deseable buena y eficaz marcha de la economía.

Cada diez mil kilómetros
– o cada seis meses -
quite la tapa del distribuidor
saque el rotor y ponga
tres, cuatro gotas de aceite
en el filtro colocado en el centro
del eje rotor
también, ciertamente
debería aplicar una ligera capa
de grasa al patín del ruptor
de lo contrario
nunca llegará usted a Palm Beach
no nunca llegará usted
a Palm Beach

Términos como: eje rotor, tapa del distribuidor, patín del ruptor, (ruptor que en españa siempre se denominó “Platinos” ), electrodos, cojinete de empuje,  forros de embrague… Marta Beatriz Ferrari,  opina que al utilizar este lenguaje intensivamente “postula un concepto más abarcador de lo poético, idea que lo emparenta con los poetas sociales al concebir la poesía como un manual de instrucción, discurso que roza con el antipoema”

Otro aspecto curioso del poema es que es uno de los pocos que podemos escuchar recitado por Vázquez Montalbán. Esta incluido en un documental de unos 15 minutos de duración grabado a finales de los años 80  en que el poeta recita 10 poemas, entre los que se incluye ¡No corras papá!  El video se encuentra en internet en la página web de TVE donde se publicó mucho más tarde, (en 2009). Está en RTVE  A LA CARTA, en el enlace: http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-documentales-de-culturales/documental-manuel-vazquez-montalban/4499635/ (Ver Nota 4).

Aunque hay lectores de ¡No corras papá! que lo interpretan en el sentido de que el sujeto muere, realmente en el poema, en un accidente camino de Palm Beach; yo prefiero interpretarlo como un aviso y severa admonición. No es extraño, ya que – más veces de las que debiera – reconozco en mi mismo a “… uno de esos degenerados / que ha fatigado el cojinete de empuje / y ha causado un desgaste prematuro en los forros del embrague.”

Notas

1. Poesía completa. Memoria y deseo. 1963-2003. Manuel Vázquez Montalbán. Ediciones Península. 2008.

2.  Un novísimo atípico: La singularidad poética de Manuel Vázquez Montalbán”. Marta Beatriz Ferrari. Universidad Nacional de Mar del Plata. Prosemas. Revista de Estudios Poéticos, 2 (2016), pp. 205-227. ISSN: 2386-80151.

3. Campañas que calaron hasta en la copla española. Por ejemplo en Amigo conductor de Perlita de Huelva cuyo estribillo decía:

Precaución, amigo conductor,
Tu enemigo es la velocidad.
Acuérdate de tus niños
Que te dicen con cariño:
No corras mucho papá.

4. Ver Manuel Vázquez Montalbán leyendo sus poemas: cuerpo y voz, escritura y autoría. Alessandro Mistrorigo. Univ Ca Foscari venecia. revista Caracteres. Vol 2, nº 1. Mayo de 2013.

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el espíritu cede. Clara Janés

Enlace a el espíritu cede de Clara Janés en poesía y ciencia

Perdido y felizmente hallado, he vuelto al poemario Orbes del sueño de Clara Janés. Me causa, al releerlo con detenimiento de nuevo, aún más asombro y admiración que cuando, hace unos tres años, descubrí sus poemas e incluimos uno de ellos, en la semilla, en poesía y ciencia. (Ver Nota 1).

 

Al post aparecido entonces en este blog, (junio de 2015), me remito en todos sus extremos y comentarios. Apostillar, solamente que la relación que se establece en Orbes del sueño entre poesía y ciencia es profunda. La poesía surge de las respuestas y construcciones de la ciencia estableciendo diálogos posteriores entre ambas; inigualables ejemplos de las conexiones íntimas y lógicas que pueden llegar a manifestar ciencia y poesía.

En esta nueva entrega hemos escogido el breve e intenso poema el espíritu cede, en el que la mirada de Clara Janés nos guía para llevarnos a vislumbrar el cero absoluto, el fin de los tiempos… la muerte del campo magnético.

En esta entrada, me gustaría centrarme y resaltar la forma y estructura del poemario.  En cuanto a la forma; hay que destacar la importante parte visual del mismo. Parece que todo empezó con una nevada e imágenes de la misma – realizadas también por la poeta – constituyen parte fundamental del libro.

Su bella portada, con esas huellas en la nieve y los collages que encabezan cada capítulo: unión de fotografía – también de huellas en la nieve – y de textos que conforman poesía visual de gran brillantez e impacto que, aun sosteniéndose por sí solas, constituyen un preámbulo ideal para cada una de los nueve capítulos temáticos que forman Orbes del sueño. Sus títulos son reveladores del diálogo planteado entre poesía y ciencia: “Blanco inicial”, “Fuegos caóticos”, “Relatividad”, “Universo infinito”, “Zona de transparencia”, “Función de onda”, “El cero”, “Supersimetría” y “Bifurcaciones sucesivas”. A continuación se muestra la portada del capítulo “El cero”.

 

Otra característica estructural importante de Orbes del sueño es la inclusión, entre los poemas originales, de textos de naturaleza y origen científico impregnados de aliento poético que explican, complementan y acompañan los poemas originales de Clara Janés.

Escritos de los antiguos filósofos precursores, explicando o teorizando el mundo: Heráclito, Demócrito, Anaxágoras…, en un tiempo en que no había diferenciación de géneros, o de científicos ya más modernos para explicación o difusión – ya sí – del conocimiento científico: Giordano Bruno, Poincaré, Schrödinger….; que sin tener intencionalidad poética – tal y como hoy entendemos – se pueden y se deben entender en la actualidad como auténticos poemas. (Nota 2)

Siguiendo con “El cero”, cuya temática se refiere a los fenómenos, sensaciones e intuiciones alrededor del 0 Kelvin (-273,15 C), después de la portada que hemos visto, se inicia con el sugerente poema el negro de la noche

El negro de la noche
es lejanía
estrellas apagadas
un pasado si fin
hasta el origen
sólo el presente es luz
que no mayor certeza
ni libertad
y en la negrura
capto
las redes quebradizas
de cuanto fue
mutante
o dejó de ser
tras ser creado
de la nada.

El pasado sin fin del negro de la noche que “pone en suerte” el siguiente texto del físico y divulgador de la ciencia estadounidense Michio Kaku.

La expansión cósmica sólo dejará un universo frío y muerto de estrellas enanas negras, estrellas de neutrones y agujeros negros. Y en un futuro todavía más lejano, los propios agujeros negros evaporarán su energía, dejando una niebla fría y sin vida de partículas elementales a la deriva.  

Siguen tres poemas más y se cierra con el espíritu cede, que resulta esclarecedor y, también, escalofriante y desolador:

…hielo negro
muerte
del campo magnético.

El poema resume poéticamente los principales fenómenos asociados al cero absoluto de temperatura. Por su espíritu integrador y conciliador entre ciencia y humanidades y porque nos ayuda a conocer mejor el complejo mundo físico en que vivimos, Orbes del sueño, debería ser de lectura recomendada en el bachillerato y en facultades de Ciencias y de Humanidades.

Notas 

1. En junio de 2015 incluimos en poesía y ciencia el poema En la semilla incluido en Orbes del sueño. En la entrada dedicada a él en este blog, se incluían comentarios y reseñas del libro, y se incluían enlaces a poemas de Clara Janés. 

2. En este sentido, Orbes del sueño constituye una interesante antología de este tipo de textos. La relación de autores incluidos, por orden de aparición, es la siguiente: Heráclito, Parménides, Macrobio, Demócrito, G. Bruno, Píndaro, I. Prigogine, Aristóteles, Anaxágoras, E. Schrödinger, H. Bergson, J. A. Wheeler, Michio Kaku, F. Dyson, Poincaré, E. Allan Poe, B. Nicolescu, G. Santayana, SorJuana Inés de la Cruz y V. Holan.

 

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Aritmética amarilla. Gabino-Alejandro Carriedo.

Enlace a Aritmética amarilla de Gabino-Alejandro Carriedo en poesía y ciencia.

En esta tardía primavera de 2018 con tantos líos desparramados por el mundo; primavera revuelta en la que, por ejemplo, ha aparecido la figura de los diputados parlamentarios on line o a distancia. Líos que, junto con otros variados asuntos que están moviendo a mucha perplejidad, nos están obligando a vivir un tiempo de mucha tribulación sin que acabe de llegar la primavera.

Y, siguiendo la consigna “ignaciana”, no haremos mudanza en tiempos de tribulación y volveremos los ojos a nuestros poetas de guardia. Y entre ellos, quién mejor que Gabino-Alejandro Carriedo; que en tantas ocasiones nos ha acompañado en poesía y ciencia.

Una de las categorías clásicas de la poesía de contenido científico es el uso metafórico, simbólico o de imágenes de los números dentro de los poemas. A esa categoría pertenece Aritmética amarilla del poeta palentino, uno de los poetas más valiosos, insólitos y secretos de la segunda mitad del siglo veinte, según opinión de Antonio Martínez Sarrión. Aunque deberíamos apostillar que  Carriedo no es secreto en poesía y ciencia, sino que es un clásico ya que está representado, hasta la fecha, por doce poemas. Ver Nota 1.

Carriedo entre Federico Muelas (izda) y Ángel Crespo (dcha)

Y a juego con esta primavera loca, Aritmética amarilla no le va a la zaga. Alguno de nuestros ilustres matemáticos debería examinar con detalle esta aritmética en que “lo matemático” es que 10+4 sean 24. O que 10+2 sean 22 “que es lo que dice Dios”. En esta matemática amarilla 10+1 son 21 y el número primero es el 10+0, que no es “tan primero”, porque va después del 9 que es número par. Y así todo.

Por último está el extraño caso de 9 menos 4. Es para todos 5, el número del teatro. Pero para Carriedo es 3 “que es lo que dice el ciempiés”; pero también:

es 2,
que es lo que dice Dios;
es 1,
que es lo que dice ninguno

Así que me digan a mí donde están las bellas propiedades conmutativas o distributivas de estas extrañas sumas de la Aritmética amarilla, o la armonía de lo incierto de las operaciones cuyo resultado depende de quien lo diga: ¿el ciempiés, Dios, ninguno…? ¿Hay más que opinen?

Una salida ante la absurda belleza de este poema, sería pensar en que es una nueva forma de decir lo de:

Nada es verdad ni mentira
todo es segun el color
del cristal con que se mira.

De Campoamor o, también, que estuviéramos ante aquella aseveración de Alicia en el país de las maravillas, en que el significado de las palabras depende de quién manda.

En todo caso queda siempre el desparpajo, la soltura y la gracia de Gabino-Alejandro Carriedo que nunca dejó de ser postista.

Nota 1.

Los poemas de Gabino-Alejandro Carriedo incluidos en poesía y ciencia son doce, que pueden visualizar en este enlace. Tres de ellos: Lamelibranquios, Calculo decreciente para Eduardo Torroja y La arquitectura de Corrales, además, fueron comentados en La alegría de las musas.

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Friso ultraísta. Guillermo de Torre.

Enlace a Friso ultraísta de Guillermo de Torre en poesía y ciencia

Cine y poesía y ciencia

José María Conget, autor de la antología “Viento de cine. El cine en la poesía española de expresión castellana (1900-1999)”, considera el cine como una importante fuente de inspiración de la poesía contemporánea. (Nota 1). Y es que, desde sus inicios, el cine, sus actores y argumentos han sido frecuentemente tema y objeto de la poesía.

Aunque también deberían considerarse los poemas de cualquier temática influidos en su estructura, ritmo o composición por el nuevo lenguajes propio del cine: travelings, los cambios de plano y sus tipos, (primer plano, plano general, plano americano, planos secuencia, etc.), fundidos, efectos especiales, etc.; estamos hablando, sobre todo, de poemas en los que aparezcan de forma más o menos notoria términos, circunstancias o personajes directamente relacionados con el cine.

Entre estos últimos, una útil clasificación es la planteada en la antología “Los poetas van al cine”, editada por Ángel Miquel en México en 1997. La clasificación es temática y distingue cuatro grupos de poemas: la experiencia de ir al cine, la celebración de las estrellas (los actores), el comentario de una o varias películas y las reflexiones a partir de la experiencia cinematográfica, (con el cine como metáfora de la vida, por ejemplo). (Nota 2).

En poesía y ciencia, nos interesan, sobre todo, aquellos poemas que en las que, en su contenido cinematográfico, abundan las referencias a las nuevas tecnologías que incorporaba el séptimo arte. Este tipo de poemas se produce con mayor intensidad en los años iniciales de nacimiento del cine: las dos o tres primeras décadas del siglo XX, en que la cinemática y la óptica, en mayor medida, pero también la electricidad, el magnetismo, la química y la mecánica aparecen con voz potente en los poemas, expresando la mirada atónita y sorprendida de los poetas antes el novedoso fenómeno técnico del cine.

La propia palabra de cinematógrafo es un neologismo formado a partir de dos palabras griegas “kiné” y “grafos” que significan movimiento e imagen, con lo que se intentaba definir el concepto de imagen en movimiento. Por ello, en estos poemas iniciales con alusiones técnicas al cine, predominan términos relacionados con la sorpresa del movimiento. “Pantalla cinemática” aparece en distintos poemas. (Nota 3). También otros términos relacionados con el movimiento como el vértigo que se califica de formas diversas: giróvago, dinámico, vibracionista…

Juan Larrea dice en el poema Otoño estos tres versos:

Por las carreteras cinemáticas.
En aquel automóvil
.                        ÍBAMOS FILMANDO

y este último verso va aumentando el tamaño de las letras en el primer intento poético de representar un traveling. Al hilo de estos tres versos, Antonio Monegal, (Nota 4), pone el cine en el centro de las vanguardias:

“El movimiento, la velocidad, y la afición a la máquina como signo de modernidad son parte del legado del futurismo en las vanguardias. Frente al automóvil, el tren y el avión, que son máquinas que se mueven, el cine es la máquina que contiene el movimiento en si misma, que lo proyecta.”

 

Punto y aparte

Ha sido una bendición recuperar (creyéndolo perdido), después de más de un año, Viento de cine; reparar en la presencia de la técnica en algunos poemas (lo que los hacía “carne” de poesía y ciencia y, sobre todo, disfrutar de nuevo de poemas bellísimos e innovadores con el cien dentro. Una muestra; perla sorprendente de un poeta (formalmente) insospechado: Enrique Jardiel Poncela.

Caballitos de Jerez
con ojos de Greta Garbo
y caderas de mujer.

 

Friso ultraísta 

Hemos seleccionado, como iustración de cine y poesía y ciencia, el poema Friso ultraísta de Guillermo de Torre, publicado en la revista Grecia en 1919.

Guillermo de Torre. (En biografiasyvida.com)

Escrito al estilo ultraista, jugando con los espacio, mezclando mayúsculas y minúsculas, con signos de exclamación constantes.

En Friso ultraísta, la “pantalla cinemática” provoca reacciones, sensaciones y neologismos ultraístas. Aparecen en él las máquinas que se mueven:

Subterráneas locomotoras.
Constelaciones de aviones.
Sierpes de automóviles.
Ramilletes de hélices.

Casi todo él está lleno de términos que transmiten movimiento, diversas sensaciones ligadas a la velocidad… Vibraciones multánimes, clamores concéntricos, horizontes paroxícos, vértigos giróvagos y vertigos vibracionistas, simultaneismos accionales y sensaciones dinámicas.

Se crean neologismos, más o menos inteligibles, para una nueva era: velivolantes, multiédricos, dardeantes (como dardos, ¿se supone?), multánime (¿múltiple y unánime a la vez?), paróxico (¿por paroxístico?)…

Está también la contraposición – ya tan temprano – entre el cine americano: “Perscuciones. Incendios. / Tiros. salvamentos.”; con el otro cine: el europeo: “… la incolora delicuescencia / – besos, trucos y claro de luna – / del film ítalo y francés.)”

Friso ultraísta es, además, origen de 4 poemas posteriores de Guillermo de Torre, publicados varios años más tarde, en el poemario Hélices de 1923. Son poemas más extensos en los que aparecen versos completos de Friso ultraísta y que desarrollan sucesivamente diversos aspectos del cine: el color, en el poema de mismo título, las nuevas formas de actuación en la pantalla en Fotogenia, la magia de las salas en el poema En el cinema, rematando la serie el poema Charlot.

 

Nacido en Madrid en 1900, Guillermo de Torre fue figura sustancial de las vanguardias literarias del siglo XX en España. Como se indica en biografiasyvidas.com,  impulsó junto a Rafael Cansinos Assens la constitución del grupo poético Ultra. En 1920, publicó en la revista Grecia el Manifiesto vertical ultraísta, término éste inventado por él para designar al movimiento. El manifiesto ultraísta abogó por la unificación de las tendencias vanguardistas de la poesía y la creación de un poema puro, cuyos únicos sustentos fuesen la imagen y la metáfora. Al año siguiente patrocinó la revista Ultra, en la que colaboró el argentino Jorge Luis Borges, y en 1923 dio a conocer su poemario Hélices, cuyo contenido es fiel a los principios estéticos proclamados.

Casado con Norah Borges, poeta argentina y hermana de Jorge Luis Borges, ejerció como profesor de diversas universidades estadounidenses y, desde 1956, como catedrático de la Universidad de Buenos Aires, ciudad donde se estableció definitivamente y donde falleció en 1971.

 

Notas

1. “Viento de cine. El cine en la poesía española de expresión castellana (1900-1999)”. Selección, introducción y notas José María Conget. Editorial Hiperion. 2002.
2. Citado en el prólogo de Viento de cine. El cine en la poesía española de expresión castellana (1900-1999)”.
3. Además de en Friso ultraísta, “pantalla cinemática”  aparece también en los poemas Canción lejana de Adriano del Valle, en Cines de Lucía Sánchez Saornil y en Fotogenia de Guillermo del Toro.
4. La imagen fugaz: el rastro de la visualidad en la escritura. Antonio Monegal. Universidad Pompeu y Fabra. En Moenia: Revista lucense de lingüistica & literaturaISSN 1137-2346, Nº 2, 1996, págs. 309-326.

 

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Marcianita. José Imperatore Marcone.

Enlace a Marcianita de José Imperatore Marcone en poesía y ciencia

Verano de 2012. Expedición del Curiosity a Marte.

“Hacia mediados de agosto (de 2012), en una tarde esplendorosa con vistas al Cantábrico cerca de San Vicente de la Barquera, comentábamos la poca atención que – entre Juegos Olímpicos e incendios – se estaba prestando a la expedición a Marte del Curiosity. Lo comparábamos a la ilusión del primer aterrizaje en la Luna en 1969 que, desde luego, sí que marcó la vida de muchos de nosotros. Surgió entonces la canción Marcianita, que sólo yo parecía recordar.”

 

 

Así comenzaba el post sobre la canción Marcianita que incluí en el blog La perplejidad del buzo a primeros de septiembre de 2012.

 

Febrero de 2018. Exposición Marte. La conquista de un sueño en el espacio

Ya quedan pocos días (finaliza el día 4 de marzo) para que cierre sus puertas la exposición Marte. La conquista de un sueño en el espacio Fundación Telefónica.

 

 

En esta interesantísima exposición, que no deberían perderse, hay espacios dedicados al planeta rojo en la literatura, el cine y la música popular. En este último aspecto, se recordaba, por ejemplo, Life  on mars de David Bowie; pero ¡ay! no se mencionaba la estupenda Marcianita que llegó a ser bastante popular en los años sesenta en España en la versión de Billy Cafaro.

Olvido imperdonable que remediamos trayéndola a poesía y ciencia. Con ello, además, inauguramos una senda aún no explorada: la ciencia en las canciones de la música popular; cuyas letras, son – quien lo duda – poesía en acción.

Marcianita fue compuesta en 1959 en Chile por Galvarino Villota Alderete, música, y por José Imperatore Marcone, letra. De ellos no sabemos gran cosa, salvo que fueron los autores de otra joya: Luminarias, memorable canción que repasaba las diferentes estrellas femeninas de la época en Francia, Inglaterra, etc. contraponiéndolas con nuestra Sara Montiel y con la cantante de la canción que era, en realidad, la superestrella para su novio.

Volviendo a Marcianita, nos interesa por un doble motivo. Es, en primer lugar, muestra de como la ciencia, las noticias científicas y Marte, en concreto, se acaban incluyendo en la cultura popular; en la canción pop.

Cierto es que de forma bastante ligera y superficial. Pero superficialidad y banalidad son, en la mayor parte de las ocasiones, la forma en que aparecen cualquier tipo de tópicos en la canción popular.

En un segundo aspecto, nos interesa también constatar como se produce la supervivencia de las formas poéticas y la afición por las palabras rimadas, no en las formas convencionales de la poesía académica – que comienza, por esos años, una etapa de capa caida de la que aún no se ha recuperado – sino en las letras de la música popular: rock, pop, copla, etc. Opinión que no es mía sino que es lo que pensaban poetas de nombre y fuste como Manuel Vázquez Montalbán, Jaime Gil de Biedma o Leopoldo Panero, entre otros.

Por todo ello, Marcianita y otras composiciones como ella tienen todo el derecho a estar en poesía y ciencia y nosotros, el deber de tomar nota del fenómeno.

Además, Marcianita es una canción muy divertida. En su primera versión, grabada por Los Flamingos en 1959, la música es de combo instrumental, y el ritmo una especie de charleston con unos coros muy oldies.

 

En P Tinto, aparecía Marcianita 

 

La segunda grabación del argentino Billy Cafaro, la más conocida en España, sigue con una base instrumental muy jazzy, pero se añaden guitarras, el protagonismo vocal lo toma el cantante solista y a pesar de la letra, en que se denosta nominalmente el rock en el estribillo: “Quiero una chica de Marte que sea sincera / que no se pinte, ni fume, ni sepa siquiera lo que es rock and roll”, se puede considerar como una de las primeras muestras del rock and roll latino con un éxito grande, sobre todo en Sudamérica, habiéndose realizado de la misma más de 130 versiones. (Ver Nota).

Marcianita surge a finales de los cincuenta en que había una fiebre de noticias sobre apariciones de ovnis y los cienes estaban llenos de películas de ciencia ficción sobre extraterrestres.

El fondo es un anhelo de amor de un tipo – el narrador – al que parece que no se le dan nada bien lo de ligar y mantener las relaciones con chicas: “En la tierra no he logrado / que lo ya conquistado se quede conmigo no más”.

Todo ello en una letra muy divertida en que se aviene con la marciana sea como sea: “…blanca o negra, espigada, pequeña, gordita, delgada serás mi amor”

Y acaba formulando un augurio colosal, (que no se diferencia mucho de todos los fiascos que estudios científicos de carácter más serio han formulado sobre el futuro), que no se ha cumplido:

“y en el año 70 felices seremos los dos.”

Nota

Un interesante artículo sobre el tema es “Marcianita”:  música y mujer a destiempo” de Juan Pablo González en Revista Brasileira de Música. Río de Janeiro, v. 25, n. 1, p. 25-39, Jan./Jun. 2012.

 

 

 

 

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Árboles. Ida Vitale.

Ver Árboles de Ida Vitale en poesía y ciencia

El mes de enero de 2018 la poesía llevará un crespón negro. Se han ido dos de los poetas más veteranos; el genial y antipoeta Nicanor Parra, (Nota 1), fallecido en la ciudad chilena de La Reina el día 20 de enero a los 103 años; y Claribel Alegría  la poeta más conocida de Nicaragua que, 2 días después, murió con 93 años en Managua.

Así que, ahora, en la división de honor de la poesía en castellano, posiblemente sea Ida Vitale, con 94 años, la poeta en pie más veterana. No es nueva en poesía y ciencia pero aún queda mucha obra de ella por mostrar; como este poema Arboles que nos trae memoria y sentimiento de (casi) todos los árboles del mundo.

 

Ida Vitale 

En la precisa y exacta poesía de Ida Vitale, autora con un permanente anhelo de perfección y de belleza, en la que parecen estar siempre las ideas claras y las palabras justas; tienen un lugar especial animales y plantas, que utiliza unas veces como hilo conductor y otras como como vehículo envolvente de la esencia del mensaje del poema; de manera que el tránsito entre el discurso científico y el poético se produce de una forma delicada y modélica.

Es el caso de Árboles que hoy incluimos en poesía y ciencia, (Nota 2). En una reciente reseña de su libro Poesía reunida (1949-2015), en la revista El cultural, se decía:

“Los poemas de Vitale se pueblan de árboles y ello habla de un imaginario de elevación, y también de pájaros, ese símbolo del poeta, que apuntan a lo mismo.”

En el poema, como su título indica, se van mencionando e invocando árboles con interrogaciones. Al principio del poema son árboles con protagonismo preciso en la literatura los que aparecen; y lo hacen de forma dual junto con los mismos árboles que forman o han formado parte de la vida de la poeta Vitale.

Así la encina, eterno objeto de poema de Orlando - protagonista de la novela de mismo título de Virginia Woolf – aparece con junto con una de las encinas de Houston, su lugar de residencia desde 1989.

 

O el ombú del naturalista y escritor argentino Guillermo Enrique Hudson que pone al lado de otro que evoca una tragedia cercana:

¿Es el ombú de Hudson o aquel junto al que el auto
arrastró de la vida a Julio casi hermano?

Aparece tambén ese arbol increible que es el baniano o Ficus benghaliense, al que le salen raíces desde las ramas al suelo, llegando a formar, en un solo arbol, ejemplares de increibles dimensiones, (como el de Howrah, cerca de Calcuta en la India, con más de 400 m de diámetro de copa), que va asociado a Octavio Paz que lo menciona en su poema Oidos con el alma

El asalto de siglos del baniano
contra la vertical paciencia de la tapia…

A mitad del poema, Vitale se pregunta si son de Garcilaso los sauces que aparecen o son los que plantó ella misma.

A partir de ese momento las referencias a los árboles van siendo cada vez más personales e íntimas. Las higueras constantes y el eucalipto pálido; los álamos del amor y los abedules de corteza anillada y blanca

Tras la alusión al “arbol esencial de Goethe; cierra el poema preguntándos por el arbol a cuya sombra perdió un mundo amable y lleno de voces amistosas y siente como ve pasar

… un río que sí es el mismo siempre,
en tanto que lo miro y ya no soy la misma?

El río que permanece idéntico a nuestros ojos; mientras sentimos como el tiempo ha pasado por nosotros que ya no somos los mismos. Completando un tránsito desde los árboles, la literatura y la botánica, al mundo poético del yo dolido, que siente el paso del tiempo y sus estragos.

 

Notas

1.     Nicanor Parra lleva presente desde los inicios de la sección poesía y ciencia donde, en noviembre de 2005, se incluyó un primer poema, Sigmund Freud. En su sorprendente obra o antipoesía, llena de humor, desgarro y descaro han abundado, a menudo, las referencias a la ciencia; muestra de ellos son varios poemas más: Soliloquio del individuo, El principio de Arquímedes, Pensamientos y Yuri Gagarin, también incorporados a poesía y ciencia.

2.     Árboles es el octavo poema de Ida Vitale que se incluye en poesía y ciencia. Desde octubre de 2003 hasta enero de 2016, los siete poemas que le han precedido son Sumas, Geómetra, El cuadrado de la distancia, Botánica, Geografía, Ecuación y En el dorso del cielo

 

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