Archivo de autor

Las bodas de las plantas. José de Viera y Clavijo.

Enlace a Las bodas de las plantas de José de Viera y Clavijo en poesía y ciencia

Del 25 de enero hasta el 5 de mayo se celebra en la sede de la Biblioteca Nacional de España una exposición sobre la figura de José de Viera y Clavijo que fue uno de los representantes más significativos del movimiento ilustrado del siglo XVIII en España. (Nota 1).

 


Nacido en el pueblo de Realejos de Tenerife en 1731, después de trasladarse a Madrid para perfeccionar su formación en el ámbito de su carrera eclesiástica, tuvo la oportunidad de viajar, como ayo del hijo del Marqués de Santa Cruz, por numerosos países europeos tomando contacto con algunos de los más destacados miembros de la ciencia e ilustración francesa.

A partir de todo ello, desarrolló a lo largo de su vida una ingente labor científica, social y cultural con una extensa producción en historia, poesía y ciencia que compaginó con su carrera eclesiástica en la que – dentro de unos parámetros muy liberales para la época – alcanzó un destacado renombre como orador religioso.

Como muestra de sus más destacadas obras, se pueden mencionar su Historia general de las Islas Canarias en cuatro tomos publicados entre 1.778 y 1.783; los Elementos de Física y Química en 1.784 y el Diccionario de Historia Natural de Canarias que alcanzó su edición, por la Sociedad económica de amigos del país de Las Palmas de Gran Canaria, en 1.866. (Ver Nota 2).

Siguiendo la práctica de ilustrados científicos europeos, en concreto franceses, José de Viera tuvo también una dedicación muy destacable a escribir la ciencia en verso. Práctica que hoy vemos, más bien como divulgación científica, pero que en el siglo XVIII seguía siendo una forma didáctica canónica de expresar la ciencia. (Nota 2).

En este sentido, escribió el poema de cuatro cantos Los aires fijos, publicado en Madrid en 1.779, que introdujo en España el conocimiento que de los aires, (que era como en ese tiempo se denominaban los gases), fijos, inflamados y desflogisticados habían hecho, en el extranjero, eminentes científicos como Priestley y Sigaud. En 1.781 añadió un quinto canto, que hablaba de varias especies de gases vegetales descubiertos por Injenhousz; y en 1.783 compuso un canto sexto sobre la máquina o globo aerostático. En este último punto, cabe destacar que en 1.783 participó en la elevación, desde el Jardín del palacio del Marqués de Santa Cruz en Madrid, de uno de los primeros de globos aerostáticos que se elevaron en España. (Nota 3).

Las bodas de las plantas

En 1.806 compuso el poema original titulado Las bodas de las plantas que permaneció inédito hasta 60 años después de su fallecimiento, en que se realizó su edición por Juan Teixidor y Cos, catedrático de Farmacia de la Universidad de Barcelona en 1.873.

José de Viera. Grabado de José J. Fabregat
(Wikipedia)

 El poema revela los vastos conocimientos botánicos de Viera que con oportunas comparaciones e imágenes de las especies vegetales, relatadas en octavas reales, hace comprender el fenómeno de la fecundación de las plantas que fue estudiado e investigado a lo largo del siglo XVII y principio del XVIII, consolidándose con Linneo en 1.735.

En el prólogo de la edición de Las bodas de las plantas citada se expresa lo siguiente:

“El sistema sexual, dice Viera en la introducción al poema Las bodas de las plantas, está fundado en la diferencia de sexos, que hay en el centro de las flores, y en su varia estructura: los estambres pertenecen al sexo masculino, y los pistilos al femenino. Llámase Estambre la hebra ó filamento que lleva en la parte superior una Antera ó borlilla amarillenta con Polen, ó polvillo seminal fecundante, y llámase Pistilo aquel órgano que se ve ordinariamente en medio de los estambres, compuesto de un botoncito, gérmen ú ovario (el cual contiene el rudimento de la planta, ó semilla) y de Estilo ó puntero, que termina en un Estigma ó clavillo, bañado de un humor, capaz de hacer estallar sobre él la antera.”

En la falta ó presencia y disposición de órganos sexuales, fundó Linneo la clasificación, de la cual Viera cita los nombres de cada clase con un ejemplo, y para que sean mas útiles tales citas, copiaremos el cuadro sinóptico de los caracteres de las clases, … , y á continuación de sus nombres añadimos los de las plantas citadas por Viera.

El poema de un solo Canto, compuesto por 47 octavas reales, está escrito con solvencia, soltura y en bastantes de sus versos y estrofas con agradable vena poética. En él, como en gran parte de la poesía neoclásica, hay frecuentes referencias mitológicas, (estrofas 1, 32, 42 y 45), y, también, podemos encontrar referencias panegíricas a otros científicos; en concreto, a Linneo y Jussieu, (estrofas 1 y 37).

No es cosa de incluir en poesía y ciencia el poema en su totalidad, por lo que hemos seleccionado, como muestra del mismo para poesía y ciencia,  las seis octavas iniciales del poema. En la primera estrofa, se expresa el objetivo general del poema: Los desposorios de la amable Flora / Cantar en un vergel es mi deseo…”, mencionando a Linneo: “… al primero que vio en las plantas / Los sexos, los amores y las bodas.” En la segunda, se expresa el alcance a toda la flora: “El Reyno vegetal será su imperio…” , y se muestra la nomenclatura científica de la plantas: “… con Especies, con Géneros y Enlaces / Forman Familias, Órdenes y Clases”.

La octava 3ª es una bella y conseguida reivindicación del carácter de seres vivos plenos de las plantas con sus funciones vitales y comportamientos, y sus señales de sentimiento; finalizando con la mención al objetivo central del poema: su reproducción, “… Que envejece, que muere, que reposa, / Y que deja una prole numerosa.”. (Ver Nota 4).

 

 

Las tres siguientes octavas están dedicadas van mostrando ejemplos de las señales de vida y comportamiento de las plantas relatadas en la estrofa 3ª. Y así, van desfilando diferentes plantas: Mimosa, Opuncia, Caléndula y el D. Diego de noche, que abre sus flores a las cinco de la tarde. También, la Flor del sol, el Árbol triste, la Musicapa que “… si se le posa una mosca te responde a /con pronta diligencia se la atrapa” o la Buenos días – planta osca – que si se osa tocarla responde golpeando con una de sus ramas.

El texto completo de Las bodas de las plantas está disponible en internet en dos versiones. En primer lugar, la edición original de 1873, (que hemos mencionado), en la web Memoria Digital de Canarias, con la introducción del editor Juan Teixidor y Clos en la que se da noticia de la biografía de Viera e incluye un cuadro sinóptico  general con los caracteres de las clases de flores según su forma de reproducción en el que, a continuación de sus nombres, añade los de las plantas citadas por Viera en el poema.

En segundo lugar está la edición en 2017 por el Ilmo. Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria, y por el Cabildo y el Centro Unesco de Gran Canaria , con introducciones a cargo de la Dra. Dña. Yolanda Arencibia Santana, catedrática emérita de la ULPGC y del Dr. D. David Branwell, Exdirector del  Jardín Botánico Canario “Viera y Clavijo” del Cabildo de Gran Canaria. Es completa, reproduciendo fielmente la edición de 1873 de la que reproduce el cuadro sinóptico que antes hemos mencionado y que añade bellas ilustraciones de todas las flores de las plantas citadas en el poema.

Notas y enlaces 

1. Se trata de la exposición “Viera y Clavijo. De isla en continente” en la Biblioteca Nacional de España, abierta al público del 25 de enero y 5 de mayo de 2019, que presenta una muestra significativa de los manuscritos del polígrafo canario, así como de sus ediciones príncipes, retratos, grabados de la época y materiales científicos, al objeto de dar difusión de la representatividad de su figura en el contexto de la cultura nacional del Setecientos.

2. En el número 14 de febrero de 2013 del boletín Los Realejos a través del tiempo, Joaquín  Blanco  Montesdeoca realiza una interesante y notable semblanza biográfica y de la obra de José de Viera y Clavijo.

3. En los artículos Viera y Clavijo, poeta ilustrado, de Sebastián de la Nuez de la Universidad de La Laguna y El héroe en la poesía didáctica de Viera y Clavijo de José Cebrián de la Universidad de Harvard, se analiza en profundidad la obra poética de Viera y Clavijo.

4.  El poema debía incluir, en el manuscrito original, notas explicativas de José de Viera que se conservaron en la edición realizada en 1.873. Así, por ejemplo, en el verso que se refiere a la numerosa prole de las plantas, la nota indicativa decía así: “(1) Una sola planta de Maiz ha llegado a dar doscientas semillas: otra de Girasol, quatro mil: una Adormidera, treinta y dos mil: un pié de tabaco, trescientas y sesenta mil.” También el editor añadió notas, como por ejemplo la incluida en el inicio de la 4ª octava: “(*) Se llama ordinariamente Sensitiva una leguminosa Mimosa sensitiva porque al tocar sus hojas estendidas. como avergonzada dobla sus hojuelas aplicándolas al peciolo, y éste al tallo. (N. de edit,)” . Por último añadir,  que la ortografía puesta por el Autor en el original se ha conservado.

 

Etiquetas:
Categorias: General

¿Por qué no hay más viajes a la luna? Mario Benedetti.

Enlace a ¿Por qué no hay más viajes a la luna? de Mario Benedetti en poesía y ciencia

Pocas cosas ejercen tan irresistible fascinación en el género humano como la exploración espacial. Todo comenzó, como sabemos, cuando el 4 de octubre de 1957 la URSS lanzó al espacio el satélite no tripulado Sputnik 1 que dio 1440 órbitas a la tierra antes de caer, incinerándose, el 4 de enero de 1958.

 

 La nave Sputnik 1 . (Wikipedia)

Este primer vuelo espacial soviético, al que siguió, casi inmediatamente, el Sputnik 2, lanzado con la perrita Laika dentro el 3 de noviembre de 1957, aceleró el programa espacial americano que pusieron en el espacio su primer satélite, el Explorer 1, el 31 de enero de 1958. El 12 de abril de 1961, a bordo de la nave Vostok 1, fue lanzado al espacio exterior el piloto militar soviético Yuri Gagarin, el primer ser humano que subió al espacio.  En los años que siguieron, el mundo asistió, en plena guerra fría, a lo que se llamó la “carrera espacial”, con una sucesión de hitos y avances en el espacio.

Si bien los primeros eventos espaciales costituyeron señalados triunfos de la Unión Soviética, con la perrita Laika y Yuri Gagarin, en Estados Unidos se aceleraron las actividades de la NASA y, con la luna como fundamental objetivo, fueron situándose, con el desarrollo del programa Apolo, a la cabeza de la carrera espacial, hasta llegar a la luna con el Apolo XI en que el astronáuta Amstrong, al dar los primeros pasos en la luna, dijo eso de “un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad”.

 

Era el verano de 1969, el 20 de julio. Yo tenía 13 años y lo viví en Barcelona donde, con mis padres – maestros nacionales – pasábamos las vacaciones en una colonia de verano – organizada por el Ministerio de Educación – alojados en un gran colegio público (grupos escolares, sellamaban entonces), cercano a la Plaza de Cataluña. Fue “lo más”. En una de las salas del colegio, visto en una de aquellas – muy voluminosas pero de pequeñas pantallas – televisiones en blanco y negro de la época, todos fuimos testigos conscientes de algo grande que inauguraba el futuro: la nueva frontera de la humanidad.

Los viajes a la Luna, por parte de naves y tripulaciones americanas, se fueron sucediendo en aquellos años. Desde el Apolo XII, en noviembre del mismo año y, después, el inolvidable Apolo XIII el año siguiente, en el que la explosión de uno de los tanques de oxígeno del Módulo de Servicio, provocó que no se pudiera realizar el que habría sido el tercer alunizaje; y hubo de utilizarse el Módulo Lunar como cápsula de salvamento, en la que los 3 astronautas regresaron a la Tierra. Lo que dio lugar - “Houston tenemos un problema” - a la famosísima película de 1995, dirigida por Ron Howard  protagonizada por Tom Hanks.

 

Después cuatro viajes más hasta el último Apolo XVII, lanzado en diciembre de 1972 que tuvo varios records: de estancia en la Luna, de mayor tiempo en órbita lunar, de tiempo en salidas extravehiculares, del uso del «rover», y de mayor distancia recorrida y mayor recogida de muestras lunares de todas las misiones Apolo.

 

¿Por qué no hay más viajes a la luna? 

La exploraciones espaciales siguieron pero ahí se acabaron los viajes a la luna. Hace ya 36 años. Un poeta, Mario Benedetti, se preguntó – como muchos de nosotros-, “¿por qué?” y escribió un poema sobre ello que tiene dentro toda su personalidad y estilo. (Ver Nota 1).

Siempre con una vocación comunicante y logrando un clima de confianza y complicidad entre autor y lector. La cercanía, con un lenguaje accesible, sencillez sintáctica y expresiones cercanas al registro conversacional. Todo ello da lugar a una poesía humana, de compromiso en el sentido amplio de la palabra, consiguiendo la seducción del lector. Poesía de un gran poder de comunicación, enormemente popular con un público masivo y fiel en el que se incluyen sectores habitualmente ajenos a la literatura.

Son 32 versos repartidos de diferentes metros sin rima. El estilo es muy coloquial y directo y trata de indagar en el pensamiento del comandante de la misión, Neil Amstrong, después de sus primeros pasos la luna.

…la escafandra o como se llamase
impedía que viéramos sus ojos
pero juraría que su mirada era de pereza o abulía.

Y de lo que contestó, de forma inesperada a sus jefes, más allá del consabido discurso de gloria “entre medallas flores vitores y guirnaldas”.

Y ahí Benedetti abre, en el poema, 3 conjeturas sobre la posible contestación, iniciadas, cada una de ellas, con su verbigracia. Si siguen el juego pueden elegir entre la primera verbigracia: “…matarlos con urgencia / uno a uno / dos a dos / etcétera”. Ó la segunda; comunicarles que vio en la luna el rostro de la muerte. Ó la tercera, que sintió “… el asco infinito por la ausencia del hombre”.

Con lo que, fuera cual fuera la contestación de Amstrong, en el poema se concluye con la afirmación de que “… los dueños del poder / postergaron sine die los viajes a la Luna.” 

Mario Benedetti

Podemos añadir, a las anteriores, alguna conjetura más. Primera: USA había ganado la batalla espacial a la URSS y, segunda, el presupuesto se encontraba exhausto y no se podía seguir gastando el 6% del PIB americano a la exploración espacial.

 

El futuro en la luna

La postergación sine die parece haber acabado. Algo ha debido cambiar ya que, en los últimos tiempos, asistimos a una eclosión de nuevos proyectos de viajes espaciales, como la exploración de la sonda “New Horizons” y, también, a nuevas aventuras en la luna gracias a China, ya que, el pasado 3 de enero, su sonda exploradora Chang’e 4 aterrizó en la cara oculta de la luna de donde siguen llegando noticias. La última es que se han conseguido que una semilla germine en la Luna.

 

Fotografía tomada por la sonda ‘Chang’e 4′ después de su alunizaje
en la cara oculta de la luna (CNSA)

La Luna es hoy el objetivo de China. Según sus planes, en la década de 2030 enviarán sus primeras misiones tripuladas a nuestro satélite.

¡Ojalá que así sea!

Notas y enlaces

1. En poesía y ciencia están ya incluidos 3 poemas de Mario Benedetti: Windows 98, Universo y Medios de comunicación, a los que pueden acceder en este enlace 
En cervantesvirtual. com, hay una página dedicada a Mario Benedetti en la que se puede encontrar excelente información sobre su biografía y obra.

 

Etiquetas:
Categorias: General

El aeronauta. Felipe Jacinto Sala.

Enlace a El aeronauta de Felipe Jacinto Salas en poesía y ciencia

Podemos enmarcar esta entrada en la séptima década del siglo XIX. En concreto en 1863 en que Julio Verne publicó Cinco semanas en globo; las formidables aventuras del sabio Dr. Fergusson y sus acompañantes a bordo del globo Victoria, cruzando el continente africano.

 

 

Fue la década inicial y prodigiosa de Julio Verne en la que la ciencia y la técnica se incorporan a la literatura popular a través de la novela citada y de las que le siguieron: Viaje al centro de la tierra, (1864), De la tierra a la luna, (1865), Veinte mil leguas de viajes submarino, (1869), La vuelta al mundo en 80 días, (1873), y La isla misteriosa, (1875).

A través de todas ellas, se introducen en la novela de aventuras descripciones profundas de la naturaleza, (botánica, fauna, geografía, clima,,,) y de inventos o descubrimientos nuevos como globos aerostáticos, cohetes tripulados, submarinos, etc. Asimismo, los protagonistas muestran una predilección y una alta valoración por la ciencia y la técnica; frente a la riqueza, poder u otros aspectos.

Por otra parte y en esa misma década, en España el género fabulístico, seguía siendo muy practicado en la poesía y, probablemente, el más popular. Esta situación venía de lejos; ya que, en el siglo XVIII con el clasicismo, la escritura de fábulas – generalmente escritas en verso – llegó a ocupar un lugar central en la literatura española, con grandes autores entre los que destacaron, de forma notoria por su gran renombre y éxito, Tomás de Iriarte y Félix María de Samaniego. Y a lo largo de todo el siglo XIX las fábulas continuaron siendo enormememente populares, a través de autores como Ramón de Campoamor, Concepción Arenal, Manuel Ossorio y Bernard o Juan Eugenio Hartzenbusch que son los más famosos de una lista de notables cultivadores del género que sería interminable.

Uno de los fabulistas del siglo XIX de esa lista que hemos comentado, sería Felipe Jacinto Sala, del que conocemos más de su obra que de su vida; de la que sólo sabemos las fechas de su nacimiento (1819) y muerte (1895) en Barcelona. Recopiló sus fábulas en dos libros. En 1865 publicó, bajo los auspicios de la Sociedad Económica Barcelonesa de Amigos del País, el volumen titulado Fábulas religiosas y morales en verso castellano y variedad de metros. El segundo, con el título Nuevas fabulas – que incluía 140 ilustraciones de Julián, Flinzer y otros artistas – fue publicado en Barcelona en 1886 en edición de la Librería Juan y Antonio Bastinos. (Ver Nota 1).

Por otra parte, Rosario Ozaeta, en su artículo Los fabulistas españoles, (ver Nota 2), escribe: “Felipe Jacinto Sala es un autor destacable. En sus ciento trece Fábulas religiosas y morales… , se percibe, si acaso, la filiación de Samaniego o de Triarte («La hormiga y la cucaracha»). Autor muy prolífico, escribió fábulas durante toda su vida.”. También indica:

“A causa de su carácter marcadamente moral, las fábulas de Sala aparecerían a menudo en textos escolares. Como ésta:

«La Malva» (Fábula LXIX)

Un pié atrevido
Pisa una Malva;
Y ella que ignora
Lo que es venganza
Le aromatiza
Con su fragancia.

Las verdaderas
Almas cristianas
Son generosas
Como esta planta.

El aeronauta

De entre la estimable obra de Felipe Jacinto Sala, es obligado elegir para poesía y ciencia, el poema El aeronauta, incluido posiblemente en su primer libro Fábulas religiosas y morales publicado en 1865, que lleva al mundo de la fábula, (que en su formas más clasicas y reconocibles, vemos normalmente protagonizadas por animales),  un artefacto tecnológico: el globo aerostático inventado por los hermanos Montgolfier en 1783 y que llegó a España unos diez años más tarde. (Ver Nota 3).

El argumento es claro; es una trasposición del mito de Ícaro en el que las alas de cera se ven sustituidas por “… el ímpetu furioso / del Montgolfier…”. Están todas las imágenes míticas de los globos aerostáticos antiguos: las fuertes ligaduras que lo atan a la tierra y el fuerte ímpetu incial cuando se sueltan; la acción de soltar lastre (“y arroja temerario todo el lastre / y hasta los cielos escalar pretende.”) para poder ascender y el inevitable enfriamiento del gas y el descenso y una nueva forma de presentido Ícaro que cae castigado por su soberbia.

… el leve gas que daba vida al globo,
fugaz se desvanece,
y con frecuencia el hombre en su caída
halla segura muerte.

Es decir, nos encontramos en estos versos ante la incorporación de elementos novedosos de la ciencia y la tecnología a la poesía en España, a un género tan tradicional como la fábula; en las mismas fechas que Julio Verne iniciaba la publicación de sus Viajes extraordinarios con Cinco semanas en globo.

Notas

1. Se puede acceder, en www.cervantesvirtual.com, a la portada, prólogo y a un buen numero de poemas de Nuevas fábulas. Es autor del prólogo en la página web El prólogo de este último, fue escrito por el periodista, escritor, editor y político Carlos Frontaura, que presenta el nuevo libro, alabando sus anteriores Fábulas religiosas y morales. También se pone en valor el género fabulístico que considera de gran dificultad, tal y como reproducimos a continuación.

“Escribir buenas fábulas es de lo más difícil que conozco en literatura, y lo prueba que son contados los autores que, en lo antiguo y en lo moderno han sobresalido en este género. El Sr. Sala ha adquirido, con sus dos libros de fábulas, indisputable derecho a figurar como uno de los mejores entre esos pocos.

El Sr. Sala es profundo pensador, filósofo, poeta, y perspicaz observador. Conoce perfectamente el corazón humano, observa atentamente los vicios sociales, y aplica el correctivo con singular acierto. No hay en los catorce pliegos que acabo de leer una sola fábula trivial; nada huelga en estas páginas que rebosan en felicísimos pensamientos, gallardamente expresados con valentía y con sobriedad, condición propia de los buenos escritores.”

2. Ozaeta Gálvez, M.ª R. (1998): “Los fabulistas españoles. (Con especial referencia a los siglos XVIII y XIX)”. Epos: Revista de filología, Nº 14, págs. 169-205. Según se indica en su resumen, el artículo pretende (sic): “… ofrecer una panorámica de los cultivadores de la fábula en España, que parte de una sucinta trayectoria desde los orígenes hasta el siglo XVIII, para atender fundamentalmente al periodo comprendido entre este último siglo y el actual. Es patente el brillo alcanzado por el género durante la segunda mitad del siglo XVIII, debido a las circunstancias socioculturales e históricas que concurrieron en la centuria ilustrada, que lo favorecieron. De hecho, este florecimiento de la fábula hizo que se multiplicasen sus cultivadores en el siguiente siglo, en el que se mantiene la intención didáctica y moralizadora. Sólo en el siglo XX se aprecia un descenso en su actualidad, desapareciendo prácticamente la fábula y los fabulistas, aunque no sus cultivadores ocasionales, y manteniéndose el género residualmente en publicaciones infantiles, siempre bien aceptadas por sus receptores.”

3. Creo que es observable en la evolución de la escritura de fábulas en verso a lo largo del siglo XIX el hecho de que, junto con poemas en que aparecen animales u hombres como principales protagonistas de los mismo, se va produciendo la incorporación de otros elementos como protagonistas: herramientas, instrumentos, fenómenos de la naturaleza, etc.; lo que posiblemente debió ir acomodando los gustos para que se hicieran posibles estas primeras apariciones de la ciencia y la técnica en la poesía. Podemos encontrar ejemplos de este tipo en bastantes poemas de Felipe Jacinto Sala como: El dique y el torrente, El redoblante y el parche, La lámpara y el tizón o El clavo y el martillo, (herramientas a base de aceros industriales), que reproducimos a continuación.

El clavo y el martillo

-«Mal hayan amén tus golpes;
decía el clavo al martillo-
»¿qué daño pude yo hacerte
»que me aniquilas impío?»-
Y el martillo contestaba:
-«No te destruyo; te afirmo.
»Quien mayor virtud pretende,
»necesita ser sufrido.»-

Etiquetas:
Categorias: General

Expreso. José María Morón.

Enlace a Expreso de José María Morón

A la vista del número y del renombre de los premiados, el Concurso Nacional de Literatura de 1933, cuyo Jurado estaba compuesto por Manuel Machado, Gerardo Diego y Dámaso Alonso, debió ser especialmente competido.

El primer premio, dotado con 6.000 pta., recayó en Vicente Aleixandre  con su obra La destrucción o el amor. El segundo premio, con 3.000 pta de dotación, lo obtuvo José María Morón por su poemario Minero de estrellas. En el resultado del concurso, se incluyeron 6 accesit entre los que se encontraban: Luis Cernuda, Manuel Altolaguirre y José Antonio Muñoz Rojas. El segundo premiado, José María Morón, obtuvo por la misma obra el año siguiente el Premio Fastenrath de la Real Academia Española.

 

José María Morón Gómez
(En poetasandaluces.com)

Y uno se pregunta cómo sobre un poeta valioso, doblemente laureado, puede haber caído semejante capa de olvido; de forma que hoy es, salvo en el círculo geográfico cercano a su lugar de nacimiento, un desconocido. En la página web poetasandaluces.com, se indica de su figura.

JOSÉ MARÍA MORÓN GÓMEZ nació en Puebla de Guzmán, Huelva, el 9 de febrero de 1897. Poeta vanguardista que forma parte de la tan amplia (y tan desconocida) nómina de los “poetas menores” de la Generación del 27. Su discreta biografía, su carácter retraído y su desinterés por dar a conocer su obra, ha contribuido a que permanezca ignorado, pese a que en 1933 obtuviera el Premio Nacional de Literatura, por su libro “Marinero de estrellas”, una de las primeras y más destacadas muestras de la poesía social en los años treinta.

Tras obtener este premio, pasó al más completo olvido, tanto que al principio de la Guerra Civil fue detenido en Nerva y se le dio por fusilado en el bando republicano. Se llegó a publicar una necrológica en “El Mono Azul” y autores como Antonio Machado lamentaron su muerte.

Pero, al parece, se salvó en el último momento y logró vivir largos años durante el franquismo, camuflado de funcionario y ocupado de experimentos poéticos de muy escaso interés, como lograr que todos los versos de un soneto tuvieran, además del mismo número de sílabas, la misma extensión, cuarenta y siete espacios.

José Luis García Martín, en Poetas del novecientos. Entre el modernismo y la vanguardia, lo incluye en la frontera entre el modernismo y las poéticas de la Generación del 27.

La antología anterior, que comienza con una introducción con el expresivo título de “Incluir y excluir. La revisión del canon”, en la que reflexiona acerca del hecho de que: “De los casi trescientos poetas españoles nacidos entre 1890 y 1910 que llegaron a obtener algún renombre -publicaron en editoriales reconocidas y en revistas de amplia difusión o prestigio-, apenas suman una docena los que han conseguido ocupar un sitio e, n las páginas de la historia literaria.”, sitúa a José María Morón junto otros poetas en su mayoría de carácter modernista como: Fernando Fortún, Rafael Lasso de la Vega, Francisco Vighi, Rogelio Buendía, Rafael Sánchez Mazas o Mauricio Bacarisse; pero también con otros más ligados habitualmente a la generación canónica del 27 como Rosa Chacel, Concha MéndezLucía Sánchez Saornil y José Bergamín.

En el breve texto sobre José María Morón, que precede a una selección de sus poemas entre los que se encuentra Expreso, se resalta que Minero de estrellas es una de las primeras y más destacadas muestras de la poesía social en los años treinta. Se incluye también la calificación del catedrático Jorge Urrutia, para el que la poesía de José María Morón “significó la conciliación de las estéticas neogongorinas y paraproletarias”, considerando que “… lo original de Morón era la belleza formal de unos poemas que se referían al mundo obrero de las minas onubenses”. 

 

Minero de estrellas. 1936.
(Imprenta Chapado Hermanos. Nerva, Huelva)

Hay que destacar en la recuperación de la vida y la obra de José María Morón la labor de J. A. Pérez Bowie, catedrático de la Universidad de Salamanca, que comenzó su investigación en 1977 y  culminó en 1993 con la edición, por la Diputación Provincial de Huelva, de Minero de estrellas y otros poemas, que incluye un estudio estudio preliminar y biográfico de José María Morón.

Pérez Bowie divide la producción de José María Morón en dos etapas, la primera, previa  a la Guerra Civil y la segunda, posterior a ella. El  tema de la mina marca ambos periodos, pero en la primera etapa observa una poesía próxima al vanguardismo de los años veinte, y en ella se da una combinación de elementos tradicionales con la nueva imaginería de las estéticas antisentimentales de la época, a la par que un compromiso que va siempre más allá de la militancia puntual o de las consignas de partidos políticos. La segunda etapa en la posguerra se caracteriza por un mayor hermetismo, tiende al hipercultismo y a una preocupación formalista que, a veces, alcanza niveles exacerbados.

Destaca Pérez Bowie la calidad formal de la poesía de Morón, que se mantiene alta, exigente y moderna cuando da el paso a la poesía social y política; frente a otros autores que al iniciar las temáticas sociales y políticas, retroceden al siglo XIX en cuanto a estilo y formas.

Resulta muy interesante, como reseña del libro anterior,  el artículo del poeta José Lupiañez publicado en el Suplemento Cuadernos del Sur del Diario Córdoba en 1995, (recuperado en el blog radiaciontransparente.blogspot.com).  Asimismo, con motivo de la última reedición de Minero de estrellas y otros poemas, realizada en 2016, también por la Diputación Provincial de Huelva, hubo una presentación publica en la que participaron descendientes de José María Morón y el profesor Pérez Bowie y que pueden ver en Youtube pulsando aquí.

Expreso

Expreso muestra un conjunto de brillantes imágenes y metáforas de gran riqueza expresiva, aplicadas al ferrocarril que, en ese momento, se encontraba en plena expansión en España.

Nos encontramos ante un soneto de una gran perfección formal, que es clasico, en cuanto a su la utilización de versos endecasílabos, pero que muestra la influencia del parnasianismo francés; cambiando la rima en los cuartetos: del habitual ABBA – ABBA, a ABAB – ABAB. Asimismo los dos tercetos están escritos al estilo del soneto “francoiseses” con las rimas CDC – EDE.

En el primer cuarteto se presenta el ferrocarril, el expreso con la primera metáfora de largo acordeón; ardiendo pues es el carbón humeante el que lo mueve. Hay una serie de imágenes cinemáticas; relacionadas con el movimiento con las ventanas como escaparates  seguidores; con la velocidad.

… a cien rayos por hora persiguiendo
fugas de pueblos, árboles y alcores.

En el segundo cuarteto es metáfora del tren el toro que muge y al que lidia el viento.

corneando el confín y en dos partiendo
la burla de los vientos lidiadores.

En el primer terceto vuelven las imágenes de movimiento en que el expreso deja atras “… las estaciones / telegráficamente transplantadas.” 

El primer verso del terceto final es memorable con esa “expectación de lejanías” que nos sumerge en el poema para ofrecernos la vision de la desviación  (o detención), por cambio de vía,  del tren por el guardavías, (o guardagujas), comparando su accionamiento del cambio de vías con el pase de la muerte que daría un torero.

En una expectación de lejanías…,
cuando pulsa, entre raudas ovaciones,
su pase de la muerte el guardavías.

Un glorioso final.

 

Etiquetas:
Categorias: General

Improvisaciones. Joaquín Bartrina.

Enlace a Improvisaciones de Joaquín María Bartrina en poesía y ciencia

Conocemos la velada literaria que el dramaturgo Leopoldo Bremon y su esposa, la actriz Fernanda Llanos, dieron a la escritora Pilar Sinués  porque entre la concurrencia se encontraba el poeta Joaquín Bartrina (ver Nota 1), que leyó en la velada las Improvisaciones que hoy incluimos en poesía y ciencia. (Ver Nota 2). El poema, delicioso y sumamente decimonónico, nos sumerge en la atmósfera de esas veladas y tiene como hilo conductor a la electricidad que era en ese momento, algo nuevo e interesante; a medio camino entre pasatiempo y física recreativa. Sin embargo poco después, a partir de 1885 – Bartrina falleció en 1880 – se produciría el acelerado desarrollo y la implantación de la electricidad en España.

 Mª del Pilar Sinués de Marco
(Litografía de José Vallejo y Galeazo. Wikipedia)

En Improvisaciones nos encontramos con el siglo XIX en plena esencia. En primer lugar, un tema novedoso relacionado con la ciencia, en este caso, la electricidad; en un siglo pleno de descubrimientos científicos y técnicos y de sus iniciales aplicaciones. En segundo término, una forma de relación social común en los hogares de la alta burguesía de la época: las veladas en que se producía la reunión de amigos, familiares y conocidos, alrededor de algún tema concreto: literario, musical, político… Por último, la poesía de la época como forma bastante habitual de describir situaciones, de honrar a alguien, de divertirse.

Improvisaciones tiene como hilo conductor la electricidad que, en el momento de la composición – que estimamos que debió producirse hacia 1875 – era, a nivel social masivo, aún poco conocida. Un fenómeno curioso e interesante; eran experimentos de física recreativa lo que llegaba a los salones aunque en el aire estaba la pregunta de lo que llegaría a ser en el futuro y cual sería se desarrollo e implantación.

De momento a la anfitriona, la actriz Fernanda Llanos, condesa Valentini – que, así aparece en varias de la referencias encontradas que aluden – le habían realizado unos tratamientos contra el dolor a base de electricidad, (que supongo que consistirían en arrearle pequeñas descargas eléctricas en los lugares afectados con las rudimentarias pilas de la época), que por lo que se ve, aventurados doctores de la época comenzaban a usar. Y, por lo que se vé en el poema le hicieron bien.

Al ver que es una verdad
que, gracias a un buen doctor,
mitiga ya tu dolor
la activa electricidad,
reconozco la excelencia
del doctor y aquí le alabo.
Libre era el rayo: hoy esclavo
es tan sólo de la ciencia.

En todo caso, la electricidad pasará pronto en España de ser ciencia y/o entretenimiento a ser innovación en el mercado. Un breve resumen de ese tránsito, (que tomamos de la páginaweb energía y sociedad: http://www.energiaysociedad.es), es el siguiente.

La primera referencia de la aplicación práctica de la electricidad en España data del año 1852, en el que el farmacéutico Domenech fue capaz de iluminar su botica en Barcelona. En Madrid, ese mismo año, se hicieron pruebas de iluminación en la plaza de la Armería y en el Congreso de los Diputados. En 1875 se instala una dinamo en Barcelona que logró iluminar las Ramblas, la Boquería, el Castillo de Montjuic y parte de los altos de Gracia. A partir del año siguiente, se puede decir que comienza la electrificación industrial en España (…). 

En 1885 se publicó un primer decreto que ordenaba las instalaciones eléctricas y, tres años más tarde, una Real Orden regula el alumbrado eléctrico de los teatros, prohibiendo expresamente el alumbrado con gas y autorizando las lámparas de aceite sólo como sistema de emergencia. Este acelerado desarrollo de la industria eléctrica dio pie a la creación de numerosas empresas en las últimas dos décadas del siglo XIX. (…) No obstante, en esos momentos, la electricidad era generada en forma de corriente continua y no era posible su transporte a largas distancias, por lo que su desarrollo se veía limitado a emplazamientos de las centrales próximas a los centros de consumo, normalmente a industrias o municipios.

El desarrollo e implantación de la electricidad fue luego muy rápido ya que, siguiendo la misma página:

… con la aparición de la corriente eléctrica alterna, a principios del siglo XX, se abrió la posibilidad de transportar electricidad a gran distancia y, por tanto, de llevar a cabo un desarrollo a gran escala de las centrales hidroeléctricas. (…)

La velada

Improvisaciones consta de cuatro partes dedicadas de forma ordenada a los diversos asistentes. En la lógica de la cortesía y urbanidad del siglo XIX, el comienzo está reservado a la anfitriona, Fernanda Llanos de Bremon; después sigue el correspondiente a la homenajeada, Pilar Sinués. En tercer lugar se apela a las damas de la reunión para finalizar con versos para todos los concurrentes.

 

En el verso dedicado a la anfitriona, Bartrina nombra al rayo como antecedente natural de la electricidad y adjudica a la ciencia la misión de domesticar y encerrar la electricidad.

La ciencia siempre intranquila
en su busca al cielo sube;
coge el rayo en una nube
y lo encierra en una pila.

Pocas pistas encontramos en internet de la anfitriona, Fernanda Llanos de Bremon.  Fue actriz aunque por las fechas del poema debía estar retirada. Nos queda ese papel principal de anfitriona de la velada, su mote o apodo como condesa Valentini y la dedicatoria de la habanera ¡Mi sueño! con música de V.R. Sunyer y letra de su marido. También, su presencia, (pg. 7), en el  Calendario español de las letras, las ciencias y las artes en el siglo XIX, lista de “relevantes” de la época, junto con Becquer, Zorrilla, etc. publicado en el Almanaque de la Ilustración, en que se nos recuerda la fecha de su cumpleaños y, finalmente, la noticia de su entierro en el diario La correspondencia de España de 26 de noviembre de 1890.

Al anfitrión, Leopoldo Bremon, lo encontramos más. Aparecen algunas de sus obras dramáticas como Una emoción, o las zarzuelas Las mujeres del siglo o Angélica y Medoro. También su papel como director de la revista El viagero ilustrado hispano americano, y por último hallamos su presencia en el número 2 de la revista Gente Vieja, en que autores de sesentaytantos en adelante, hacen resumen de lo que había traido el siglo XIX y de lo que pensaban para el próximo siglo XX; en el que Leopoldo Bremon contribuye, (pg. 6), con la composición Mis sesenta. El siglo que se va.

La homenajeada es María del Pilar Sinues,  curioso personaje del siglo XIX pues fue una de las primeras escritoras profesionales, con una anécdota sentimental que le dio mucho renombre; pues se casó con el, también escritor, José Marco y Sanchís, sin haberse conocido en persona previamente. Fue muy prolífica, con una muy abundante obra escrita, (que casi siempre autoeditaba), entre la que destacó su obra El ángel del hogar publicada en 1857 con un enorme éxito qu estuvo reeditándose al menos treinta años, siendo su última edición en 1881.

Son los polos positivos y negativos de las pilas con los que comienzan los versos a Pilar Sinués

La señora de Sinués
sabe ya mejor que yo
qué es la pila, y hasta lo
que la electricidad es.
Hay dos polos: negativo
el uno, da una corriente
en un todo diferente
de la que da el positivo.

A las damas de la reunión, galantería y buena disposición para lograr, ya que teme que sean negativos, la positividad de sus polos hacia él.

Al ver en este salón
las eléctricas miradas
de las bellas invitadas,
un polo es mi corazón;
pero decírselo esquivo,
pues temo, porque lo arguyo,
que el polo corazón suyo
sea un polo negativo.

Improvisaciones termina con las estrofas dirigidas al resto de concurrencia, en las que retoma el tratamiento médico realizado con electricidad a la anfitriona de las primeras estrofas

Si al rayo debo el placer
de ver a Fernanda buena
y al rayo la dicha plena
de la amistad por doquier…

se entrega a la electridad de lleno; y remata:

… cuando el cielo, oscuro y fiero,
lance un rayo entre las aguas,
en vez de abrir el paraguas
me le quitaré el sombrero.

En estas Improvisaciones tenemos al un Bartrina amable, mundano e integrado. Pero no olvidemos al Bartrina ateo, escéptico, pesimista; el poeta satírico implacable. (Ver Nota 3). Ciudadano y poeta en la encrucijada del siglo XIX; romántico tardío, al que el propio romanticismo conduce al positivismo y a la ciencia; siendo uno de primeros traductores de Charles Darwin al español. (Pero esa es otra historia que dejamos para el futuro).

Notas

1. En la antología de la poesía científica española del siglo XIX, La ciencia en la poesía, su autor, José María Nuñez Espallargas, escribe sobre la poesía de Joaquín Bartrina lo siguiente:

“En poesía fue un discípulo aventajado de la escuela positivista que reacciono contra los ideales poéticos del romanticismo. Destaca su afán por cantar y poetizar los adelantos científicos. Bartrina quiere con sus poemas escenificar una lucha entre razón y sentimiento, según dice el propio poeta, entre el positivismo y la fe.”

2. En poesía y ciencia están incluidos hasta la fecha cuatro poemas: Ciencia imposible, Madrigal futuro, De omni re scibili y Fabulita; a los que pueden acceder en el siguiente enlace.

3. En www.cervantesvirtual.com, pueden encontrarse diversas obras de Joaquín Bartrina., que se cataloga en el portal Raros y olvidados. Entre otras la recopilación de su poesía en Algo y otras poesías, en la edición de la Editorial Bosch lde 1946. El prólogo es de 1939 y tiene un doble interés. Por una parte, reune comentarios críticos de la obra del poeta de Reus de diversos autores como Menéndez y Pelayo, Blanco García, agustino escurialense, y J. Sardá, entre otros. Por otra, el autor del prólogo se las ve y se las desea para rebajar la “ateidad” de Bartrina, teniendo en cuenta que se editaba el libro en el “tercer año triunfal”.

 

 

 

 

 

Etiquetas:
Categorias: General

Cetonia aurata. Gertrud Kolmar.

Enlace a Cetonia aurata de Gertrud Kolmar en poesía y ciencia

Cetonia aurata

El animalito – coleóptero – de nombre científico Cetonia aurata es un escarabajo especial que, en vez de ser negro y feo, presenta una bella coloración metálica por que resulta agradable y atractivo a la vista. Además se alimenta de rosas – es un plaga para ellas – por lo que se le conoce como “escarabajo de las rosas” o “rose chafer” en el ámbito anglosajón.

En Wikipedia podemos ver la filiación exacta e imágenes de Cetonia aurata, así como párrafos sobre su identificación , ciclo de vida y comportamiento.

 

En cuanto a su identificación, se indica:

Los adultos de C. aurata miden aproximadamente 20 mm de longitud (3⁄4 de pulgada), y poseen una coloración verde metálica que a veces puede tornarse de color bronce, cobre, violeta, azul-negruzco o gris. Tienen un escutelo distintivo en forma de V y poseen varias manchas y líneas blancas en el dorso. La parte ventral del cuerpo es de color cobrizo.

Y en lo relativo a su ciclo de vida se indica que los adultos

… principalmente emergen en primavera y se aparean, después de lo cual la hembra pone los huevos en materia orgánica en descomposición y muere. Las larvas hibernan en el mismo lugar donde se alimentaron, el cual puede ser compost, estiércol y madera en descomposición, para luego convertirse en una pupa en junio o julio. (…) El ciclo de vida dura dos años.

Finalmente, en cuanto a su comportamiento:

… es capaz de volar muy rápidamente, con sus élitros en posición de descanso, como en todos los miembros de la subfamilia Cetoniinae. Los adultos están activos entre abril y septiembre; vuelan muy torpemente y son usualmente vistos en días soleados. Se alimentan de néctar, polen, flores, brotes, hojas y frutos de diferentes plantas, en especial de rosas, compuestas y umbelíferas.

El poema

Nos parece muy singular el poema por cuanto es absolutamente inusual que el nombre científico de un ser vivo sea título de un poema.

Por lo demás, Cetonia aurata es una hermosa parábola o gran imagen de que el delicado y elegante aspecto del escarabajo le es transmitido por la belleza de las rosas entre las que vive y de las que se alimenta.

Los primeros dos versos recalcan la escasa relevancia y el papel secundario  de animales como estos insectos que generalmente, además, suelen producir aversión u asco.

Es un mísero ser, es una cosa de las cosas,
la esquirla, del anillo de sello de Dios, quitada por la broza.

En los siguientes versos se expresa la magia de su ser y el fulgor de su aspecto; debido todo ello a “un espíritu de flor”. También se señala que esa magia no es impostada ni artificial… “que no nos vende curandero ni herborista”. Es una magia que procede de la magnífica mecánica del mundo y de su engranado funcionamento interrelacionado entre los diferentes reinos – floras y faunas – de la naturaleza.

pues esto de lo que se nutre, luz y sangre de la rosa,
es, lo que para él en oro verde y pardo se transforma.

Formalmente, el poema consta de cuatro pareados. En el idioma alemán original, los versos son todos de 13 sílabas. En la traducción al español de Héctor A. Piccoli, se mantienen  los pareados con rima asonante pero los versos tienen medidas diversas: entre 13 y 20 sílabas.

Gertrud Kolmar

Debo confesar mi desconocimiento absoluto, hasta el descubrimiento de Cetonia aurata, de la poeta y novelista alemana Gertrud Kolmar. Alemana y judía, su biografía nos muestra una de esas vidas atravesadas por el dolor y el espanto de la segunda guerra mundial. La barbarie nazi le hizo padecer lo peor del siglo XX, muriendo en el campo de concentración de Auschwitz en 1943.

 

Gertrud Kolmar, cuyo verdadero apellido era Chodziesner, nació en Berlín en 1894, en el seno de una familia judía asimilada de origen polaco. Prima de Walter Benjamin, a diferencia de la mayoría de sus familiares y conocidos, no huyó de la Alemania nazi, sino que permaneció en su ciudad natal junto a su padre. En 1943 fue deportada a Auschwitz, donde murió. No se sabe la fecha exacta ni bajo qué circunstancias, si a causa del frío en el transporte al Este o gaseada en el campo de concentración. Sólo obtuvo el reconocimiento de su obra, en Alemania, a título póstumo.

Además de información sobre su biografía y varios poemas que circulan por internet, (entre los que se encuentra L’etoile d’Hollande, dedicado a la variedad de rosa de ese nombre), gracias a los que podemos acercarnos a su obra, Gertrud Kolmar está siendo ya editada en España. En la editorial Acantilado se publicó su poemario Mundos en 2005. Asimismo, su última novela escrita en 1939, Susannase editó en 2010 en la editorial errata naturae.

En 2015, Mar García Lozano ha publicado Campos de la despedida. Una imagen de Gertrud Kolmar; que es, en palabras del sello editorial Torremozas,  ”una recreación literaria de algunos de los aspectos más relevantes de su vida. (…) un acercamiento a la figura de una poeta mayor, una de las más importantes en lengua alemana…”

Por último, me parece muy valiosa la aproximación de Mercedes Monmany a las figuras de escritoras en Auschwitz, que ha sido galardonado recientemente, (septiembre de 2018), con el Premio Internacional de Ensayo Caballero Bonald por su libro Ya sabes que volveré. Tres grandes escritoras en Auschwitz: Irène Némirovsky, Gertrud Kolmar y Etty Hillesum; temática en la que Mercedes Monmany  lleva largo tiempo trabajando. (Ver, por ejemplo, el artículo dedicado, fundamentalmente a Gertrud Kolmar, Los poetas de Auschwitz en ABC Cultural del 9 de junio de 2001, pgs. 22 y 23).

 

 

 

 

 

Etiquetas:
Categorias: General

Poemas de laboratorio. María Cegarra.

Enlace a Poemas de laboratorio de María Cegarra en poesía y ciencia

Recibí la primera noticia de la existencia de María Cegarra a principio de este verano, en una conversación con el matemático Antonio Córdoba Barba, que me habló de una poeta de la región de Murcia que había sido la primera mujer Perito Químico de España y que había escrito unos poemas de laboratorio en los que la química estaba muy presente.

Así comenzaba la entrada dedicada a la poeta María Cegarra en este blog, el 20 de septiembre de 2016, centrada en el poema He sido una sencilla profesora de química que incluimos en poesía y ciencia. (Nota 1).

Cubierta de la primera edición de
Cristales míos, 1935.

Mis comentarios, entonces, estaban escritos desde el asombro y el deslumbramiento ante la obra poética de una mujer del 27, (pionera como profesional de la química en España); una poesía original que aplica,  en palabras de Ernesto Giménez Caballero, un “sentido sincero  y profesional del formulismo químico”. Una poesía, en sus inicios, calificada como pura, de un importante nivel de abstracción, plena de precisión y escrita a base de cortos párrafos en prosa y con un gran acierto en la combinación de poesía y química.

Era una entrada escrita, también, a partir de un conocimiento incompleto de la obra de María Cegarra; a través de unos pocos poemas desperdigados por diversas páginas de internet, ya que sus libros eran inencontrables. Acababa en septiembre de 2016, con el deseo de que alguna editorial valiente que reeditara la obra de María Cegarra.

.

Cristales míos. María Cegarra Salcedo. Colección Torremozas. Madrid,  2017.

Nuestro deseo se ha hecho felizmente realidad ya la editorial Torremozas, dedicada en exclusiva a la edición de textos escritos por mujeres, ha editado, en noviembre del pasado año, Cristales míos,  primer libro de poemas de María Cegarra editado en 1935 por la editorial Levante.

La edición es muy cuidada, reproduciendo el libro original, incluido el prólogo escrito en su día por Ernesto Giménez Caballero. En este prólogo, además de los comentarios y apreciaciones relativos a la obra poética; se describe el clima de la época en La Unión, el ambiente familiar sumido en el dolor por la muerte de Andrés Cegarra Salcedo, hermano mayor de María, cuya figura se agiganta y muestra como fue un condicionante persistente en la vida de toda la familia Cegarra y de la poeta.

Incluye también la edición un Anexo fotográfico bastante completo en el que aparecen fotografías de María Cegarra y su mundo hasta ahora inéditas, procedentes de archivos familiares, del archivo de María Teresa Cervantes y, bastantes de ellas, del Patronato Carmen Conde – Antonio Oliver .

Cristales míos se completa con una introducción de su editor, Fran Garcerá, que lleva como título: Yo soy quien enciende las estrellas, tomado de uno de los versos del poemario; (concretamente el número 33 ”Yo soy quien enciende las estrellas. Llevo un río condensado de luz que hace de arco con la altura.”); y como subtítulo María Cegarra Salcedo: poeta de cristales, fórmulas y versos (1899-1993).

 

Fran Garcerá es investigador predoctoral en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales de CSIC en Madrid, donde realiza su tesis doctoral sobre poetas españolas de la Edad de Plata (1900-1936), habiendo recuperado, además de la obra de María Cegarra, la de las poetas Margarita Ferreras y Mercedes Pinto. (ver Nota 2).

De la introducción, en la que se aportan nuevos detalles bio-bibliográficos de María Cegarra no conocidos – o no difundidos – hasta ahora, resaltaría varios aspectos. En primer lugar, observa como la emancipación de la mujer y su incorporación a la vida social española fue alcanzando en los años veinte y treinta, no sólo a la política, la cultura y la literatura, sino también a las ciencias y a la enseñanzas técnicas. En este aspecto María Cegarra sería una pionera, pues fue la primera mujer perito químico en nuestro país con, además, laboratorio propio. (Nota 3). Sobre esta relación de la poesía con la ciencia y la química en la poeta, indica (sic), “Su voz poética no pudo hacer otra cosa que decantarse entre fórmulas y cristalizaciones lo que hizo de su verso una intuición emotiva única.”

Otro aspecto destacado de la introducción es la descripción de como María Cegarra estaba perfectamente integrada en la vida cultural de su tiempo, participando y perteneciendo a diversas redes de colaboración de autores e intelectuales. Lo que facilitó que Cristales míos fuera reseñado por numerosa prensa nacional gracias a la publicación en la Editorial Levante (creada por su hermano Andrés), y a las redes citadas, lo que hizo que ejemplares del libro llegaran a las manos de los principales poetas del 27, como por ejemplo Vicente Aleixandre – de manos, probablemente de Miguel Hernández – que recibió el libro y le envió a la autora las palabras siguientes: “La ternura de su libro, como temblor contenido y transparente me llegan enseguida y me hacen participar de su emoción humana, no por recogida menos visible…”

Otra prueba de la participación de la poeta de La Unión en la vida cultural de la época es que apareció en la nómina de escritoras y artistas que la revista Noreste de Zaragoza publicó en un número monográfico bajo el epígrafe “Heroinas de vanguardia”, junto con otras autoras como Carmen Conde, Ernestina de Champourcin Elena Fortún, entre otras.

.

Poemas de laboratorio

En el índice de Cristales míos, Poemas de laboratorio aparece como pieza separada incluyendo los poemas numerados del 70 al 77, en una agrupación, por tanto, voluntaria por su temática muy relacionada con la química y actividades de laboratorio.

Hay que apuntar que estos poemas no son los únicos fuertemente relacionados con la ciencia. Por una parte, tras el bloque de Poemas de laboratorio, aparece también, como pieza separada el Ensayo espiritual sobre los perfumes, (poemas numerados del 79 al 81), que merecerían por su sensibilidad y por el gusto especial que María Cegarra les tenía (“… las armas de amor de la química son los perfumes…”), merecerían un capítulo de comentarios aparte.

Por otro lado, en Cristales míos, hay – además de los anteriores mencionados – bastantes poemas en que aparece claramente, a traves del vocabulario e imágenes, esa preciosa conexión entrela ciencia química y la poesía. Como el número 7:

“He cerrado la puerta de mi corazón con una recia muralla de indiferencia, y a través de ella se ha filtrado – ósmosis de sentimientos – el paisaje anímico de una sonrisa.”

Volvamos a los Poemas de laboratorio. Debemos sumergirnos y empaparnos de su ternura y emoción, por su sensibilidad y concisión. Hagamos un recorrido por  la afirmación de la sílice, por los hidrocarburas que dan la vida; por la saturación, (que no existe pese a lo que la químca afirma); por ebulliciones y alambiques, transmutaciones y átomos; por las balanzas como crucifijos con su quietud y sensibilidad y por planos de ágata y cuchillos de acero.

Folleto informativo sobre la Konglutina,
cemento desarrollado por María Cegarra

Finalizo con una afirmación, sobre María Cegarra, del editor Fran Garcerá, que suscribo entusiasta:

“Devolverla de nuevo a la actualidad en pleno siglo XXI es un acto de justicia con el pasado de nuestra Historia Cultural y nuestro Patrimonio Literario.”

.

Notas y enlaces

1. Les remito a la entrada  He sido una sencilla profesora de química de este blog del 20 de septiembre de 2016, sobre todo para las notas y enlaces bibliográficos, sobre la vida y obra de María Cegarra.

2. De 2015 es la tesis doctoral de María Rosa Penalba Moraga, de la universidad de Murcia, de título La obra literaria de María Cegarra en su entorno vital.

3. Una noticia curiosa que Fran Garcerá ofrece, en su introducción a Cristales míos, es que María Cegarra desarrolló un tipo de cemento para tapar los poros y grietas del hierro al que bautizó como Konglutina, figurando en el Anexo fotográfico una reproducción del folleto informativo sobre el mismo.

 

Etiquetas:
Categorias: General

Supercherías de los astrólogos… Gabriel Ciscar

Enlace a Supercherías de los astrologos… de Gabriel Ciscar en poesía y ciencia

Escrito en los últimos años de su vida, en Gibraltar, donde, al retorno del absolutismo se encontraba exiliado, Gabriel Ciscar y Ciscar, que fue una figura central como marino, como matemático y como estadista en aquella difícil España a caballo entre los siglos XVIII y XIX, (ver nota 1), iniciaba el prólogo de su Poema físico-astronómico con el siguiente párrafo

He llamado poema a esta composición didascálica, por parecerme que se alejaba de serlo menos que otras publicadas con dicho título, y miraré con indiferencia el que los críticos la llamen, aunque sea romance de ciego. El Arte Poética, de Horacio, sin ser poema, hace diez y ocho siglos que merece el aprecio de los sabios; y yo me daré por satisfecho con que mi composición rimada no merezca el desprecio de los inteligentes. (Ver nota 2).

Como indica José María Núñez Espallargas, autor de la antología de la poesía científica del siglo XIX, La ciencia en la poesía, (ver nota 3), “… era un viejo proyecto largamente pensado, pero siempre pospuesto por falta de tiempo: escribir un poema que emulando el De rerum natura de Lucrecio (que de niño había leído en su casa familiar), describiera de forma poética, pero a la vez didáctica los conocimientos sobre astronomía que había alcanzado el hombre de su época.”

Precedido de un importante prólogo que constituye, sobre todo, un completo programa didáctico, que merecería un estudio detallado; el resultado es un poema compuesto por siete cantos con  más de seis mil versos, constituyendo, (y seguimos de nuevo a Núñez Espallargas), “… el más importante poema didáctico-científico de la lengua española.” Además incluye dos importantes herramientas didácticas añadidas.

En primer lugar, hay un denominado Extracto en forma de índice que es un guion desarrollado de los cantos en que se indica el número de página en que comienza cada uno de ellos y en el que resume el contenido de cada una de las composiciones poéticas numeradas del Canto; de forma que, yendo a él, se podría realizar la lectura selectiva de unos u otros poemas. Así, por ejemplo, tendríamos para el Canto I, lo siguiente:

“CANTO I. De los fenómenos más notables que se observan en la Tierra y en su atmósfera    Pág. 43

1 Declamación contra la ignorancia dé la figura y tamaño de la Tierra; 2 su verdadera figura, la mayor elevación de los montes y su radio.
3 Origen de la gravedad; 4 los marinos españoles fueron los primeros que demostraron prácticamente la figura redonda de la Tierra, han construido excelentes Cartas hidrográficas, y conmemoración de las obras de Navarrete.
5 Del peso, y de su ventaja sobre la medida.
6 Extensión y profundidad del mar, y 7 la inspección de su cara superior manifiesta su convexidad.
….”

En segundo lugar, se incluye un capítulo de Advertencias del autor; que conviene, en palabras de Ciscar, leer primero. Son breves notas en número de 36 y de variado carácter. De definición de las unidades utilizadas, de explicación de fenómenos químicos o físicos, etc. Veamos, a modo de ejemplo, algunas de ellas.

ADVERTENCIAS DEL AUTOR.

1 La legua de que se ha hecho uso es la marina, de veinte en grado, dividida en tres millas, y cada una de estas en diez estadios.
2 La vara es la española, corregida, comprehendida doce millones de veces en el cuadrante de meridiano terrestre. Se considera dividida en tres pies, y estos en pulgadas y líneas. Dicha vara es cosa de una línea y cuatro puntos menor que la mandada usar, y esta con el metro exactamente como cinco á seis.

4 Por la Marina se entiende la Facultad ó Ciencia propia del Marino.

21 En el aire atmosférico hay, con corta diferencia, quince partes de ázoe, ó aire mortal, por cada cuatro de aire vital, llamado oxígeno , que quiere decir engendrador de ácidos, y unos tres milésimos de gas ácido carbónico. El exceso de oxígeno es más perjudicial para la respiración que su escasez.
…”

En la segunda edición, realizada en 1861 por el capitán de fragata y coronel de infantería, D. Miguel Lobo, éste añade algunas notas, (pocas y al principio) y un Índice alfabético de las voces facultativas que se hallan en el poema, que resulta de gran utilidad ya que permite buscar dichas voces o términos científicos en el Poema Científico-Astronómico. Por ejemplo:

 

En noviembre de 2015, se incluyó en poesía y ciencia una pequeña parte del Poema Físico-Astronómico; en concreto  el artículo 28 del Canto I, dedicado al termómetro. En la entrada correspondiente de este blog, intentamos dar a conocer a la relevante figura de Gabriel Ciscar y difundir su obra. A ella remitimos a los lectores interesados.

Nos gustaría profundizar en esta ocasión en el principio y en el final del Poema Físico-Astronómico. Esto es; en la Introducción y en el apartado final, el número 16, del Resumen incluido en el Canto VII; que es, a la postre el último apartado poético del Poema Físico-Astronómico.

En cuanto a la Introducción; vemos, en el Extracto en forma de índice, que se compone de 3 apartados: “1 Proposición; 2 invocación, y 3 apostrofe al inmortal Isaac Newton.”

El apartado 1, primera estrofa del poema, es una declaración de objetivos en cuatro endecasílabos redondos.

1 De la constitución del Universo
Voy á indicar las leyes primordiales,
Y las bellas Lumbreras celestiales
A describir extensamente en verso.

 

El apartado 2, ó “invocación”, constituye un panegírico. Ciscar recuerda y alaba a científicos que han construido la ciencia hasta ese momento; se siente llevado a hombros de gigantes que le han precedido: Alfonso X el Sabio, Galileo (que aparece como “el ilustrado florentino”); o aquellos que son o han sido coetáneos suyos:

… Tosca, sol de la Escuela Valentina;
Don Jorge Juan, Newton de la Marina;
Mazarredo, Espinosa, Humboldt, Galiano,
Sabio La Pías, Mechain, ilustre amigo;…

Terminando en estos magníficos cuatro versos, de los cuales, los dos últimos resultan memorables

…. En las subidas ásperas, la mano
Dadme benignamente, y por lo llano
No os desdeñéis de caminar conmigo,
Mientras resuelto vuestros pasos sigo.

El apartado 3 es, tal como se indica, un “apostrofe al inmortal Isaac Newton, al que no se nombra pero del que se repasan sus múltiples y brillantes logros en matemáticas, física y astronomía. Demasiado largo; digamos que resulta, prolijo y espeso; alejándose desde el punto de vista poético de la ligereza y brío de los dos primeros apartados.

En cuanto al apartado final, (número 16 del Canto VII), del Poema Físico-Astronómico, en el Extracto en forma de índice aparece como Supercherías de los astrólogos y de otros embaidores; utilidad de la Ciencia en general, y enemigos de ella, y es el poema que hemos seleccionado en poesía y ciencia.

Casi unos doscientos años después, sigue estando de actualidad. Sigue habiendo, en nuestros días, embaucadores, (“embaidores”, dice Ciscar). Con que rotundidad suenan los versos:

…El decir que se lee en las estrellas
Si los años escasos ó abundantes
Serán; si habrá salud ó enfermedades,
Y otras mil cosas á estas semejantes,
Deben ser reputadas necedades
Con que, á gentes sencillas é ignorantes,
Embaucar pretenden los pedantes…

Porque, increiblemente, en el momento actual, siguen vivos la peste y la mala hierba de  los horoscopos y los augures de los tarot televisivos; y, también, las polémicas acerca de la utilidad de las vacunas y, más reciente aún, las homeopatías y otros embustes – que prometen fáciles e inexistentes remedios de resultados muchas veces nefastos  – y que alejan a la gente de la honesta y esforzada ciencia. No muere la mala fe y persiste la ignorancia.

Pero mientras domine la ignorancia,
Habrá en todos países abundancia
De astrólogos, zahories, alquimistas,
Y, lo que es mucho más, sonambulistas.
La refulgente antorcha de la ciencia,
A nuestra mental vista hace patente
Lo que en un tiempo fué, ó es por esencia,
Cada cosa pasada ó existente;
Y el límite final de la potencia
Con que dotado encuéntrase todo ente.

Como en tiempos de Ciscar, hoy sigue siendo preciso alzar la voz para proclamar la utilidad de la ciencia en general, (y en particular); y para denunciar las supercherías y embustes de astrólogos, embaidores, sonambulistas, y otros enemigos de la ciencia.

 

Notas y enlaces

1.    El Poema Físico-Astronómico  de Gabriel Ciscar se encuentra disponible en internet. La edición original de 1828 de la Librería Militar de Gibraltar, la encontramos en la Biblioteca Nacional. Existe una segunda edición publicada en 1861, anotada por Miguel Lobo, Madrid, Imprenta Rivadeneyra, que se encuentra digitalizada en la Biblioteca Provincial de Jaén.

2. Según el diccionario de la RAE, el adjetivo didascálico-a, (que proviene del latín tardío didascalicus), significa: Dicho especialmente de la poesía: didáctica. En Wikipedia viene como Significado: que instruye o enseña; como Uso: Se refiere especialmente a los poemas didácticos y como Sinónimo: didáctico.

3.  Le debo a José Luis Núñez Espallargas - a partir de la lectura de su obra, La ciencia en la Poesía. Antología de la poesía científica española en el siglo XIXel descubrimiento de la figura y la obra de Gabriel CiscarEl mismo autor escribió en 1995, en la revista Llull, el artículo Gabriel Císcar y  su Poema Físico-Astronómico, en el que, tomando como hilo conductor la biografía de Ciscar, se analiza el entorno cultural del poema en un triple contexto: científico, político y literario pedagógico.

 

Etiquetas:
Categorias: General

Naturaleza cuántica. Mercedes Martínez Bilbao.

Enlace a Naturaleza cuántica de Mercedes Martínez en poesía y ciencia

El pasado mes de junio, con motivo de la presentación del libro El año en que salvé a Eistein, definí mi papel en la sección poesía y ciencia de madrimasd.org como el de un buscador de poemas en los que la ciencia y la técnica tengan un protagonismo notable. Una de las interlocutoras apreció que le gustaba mucho tal oficio, a lo que añadí que, si alguien me pagara por ello, sería perfecto. Tengo que decir que, en ocasiones, ese papel se revierte y uno, sin proponérselo, acaba encontrando por azares diversos los poemas. Por lo que sería más propio y amplio hablar de descubridor de poemas.

Lo que me lleva a hablar del encontrado poema de título Naturaleza cuántica de Mercedes Martínez Bilbao que hoy visita poesía y ciencia. Y es que, en una de mis últimas estancias en Zamora, me llevaron mis pasos a la librería Semuret, para ver si encontraba algo nuevo sobre el poeta Claudio Rodríguez al que profeso devoción y cariño. Y me llevé a casa un número especial de la revista vasca de poesía Zurgai, de julio de 2006, dedicado en su totalidad al gran poeta zamorano fallecido en 1999.

 

En dicho monográfico diversos poetas, (como Ángel González, Francisco Brines, Antonio Colinas, Juan Antonio González Iglesias y Jesús Hilario Tundidor, entre otros), aportaron poemas originales dedicados a Claudio Rodriguez. Y allí, entre ellos, descubrí con gran sorpresa este Naturaleza cuántica de Mercedes Martínez Bilbao; humilde y bello poema que instala los neutrinos, con su silenciosa abundancia y sus sorprendentes características, en nuestra vida diaria.

Antes de pasar a comentar el poema, me gustaría traer aquí algunos párrafos que pueden ilustrar las relaciones entre poesía y ciencia. En primer lugar, en la misma revista, (pgs. 96-98), Luis García Jambrina, gran especialista en la obra de Claudio Rodríguez, poeta y escritor también, y profesor de la Universidad de Salamanca, en el artículo Claudio Rodríguez, casi una leyenda recuerda unas palabras textuales del gran poeta zamorano en las que sostiene que, con frecuencia, en la poesía hay más verdad que en la ciencia y califica, a continuación, la física teórica como una de las formas de poesía. (Nota 1).

Vivir el misterio de la vida y tratar de mostrarlo poniendo de manifiesto su condición misteriosa, sin pretender desvelarlo ni enmascararlo, esa es justamente la función de la poesía, tal y como la entendía y practicaba Claudio Rodríguez. “Por mucho que sepamos – me explicó en cierta ocasión -, siempre será más lo que ignoramos que lo que conocemos. Por eso, con frecuencia, en la leyenda hay más verdad que en la historia. Y en la poesía más que en la ciencia – añadió con una sonrisa irónica y cómplice -, salvo que esa ciencia, claro está, sea una de las formas de la poesía, como ocurre con la física teórica, que cuanto más luz proyecta sobre el origen del universo más misterio añade”.

Jamás habría ni esperado, ni sospechado un comentario así – relacionando poesía y ciencia – en un poeta como Claudio Rodríguez, en cuya obra no aparece nunca ningún comentario explícito sobre ciencia.

Por otro lado, otro gran especialista, Luis Ángel Prieto de Paula, en su obra La llama y la ceniza. Introducción a la poesía de Claudio Rodríguez, (nota 2), sostiene lo siguiente:

(…) la personalidad de Claudio Rodríguez no se explica atendiendo a las fuentes, sino a aquello que caracteriza a tantos altos poetas: una mirada virgen para captar el mundo, una mente lúcida para interpretarlo y una palabra exacta para comunicarse (comunicarnos) con él.

¿No es esa caracterización de los altos poetas: mirada virgen (captar), mente lúcida (interpretar) y palabra exacta (comunicar); la misma caracterización de la gran ciencia?

Naturaleza cuántica

Naturaleza cuántica tienen, sin duda, los neutrinos que son los protagonistas del poema que es, esencialmente, una descripción poética de esa partícula elemental que es el neutrino. Y la descripción está hecha, justamente, en base a las características más entendibles de los neutrinos: que son muchos y que lo atraviesan todo. El poema trata de la lluvia y presencia constante de los neutrinos que nos rodean y atraviesan en todo momento.

Deduzco
de su naturaleza cuántica
que en mi cocina también hay lluvia de
neutrinos
pues para ellos
el universo
es un todo vacío…

Primera observación de un neutrino en 1970. Argonne National Laboratory de EE. UU (Wikipedia)

En una magnífica presentación, (ver nota 3), de uno de los mayores expertos de España en neutrinos, el investigador de la Universidad Autónoma de Madrid y del Instituto de Física Teórica Enrique Fernández Martínez, (a cuyo formato en vídeo en Youtube pueden enlazar aquí, y al Power Point utilizado en la misma aquí), se nos dice que:

-  En cada cm3 del Universo hay unos 300 neutrinos que son reliquias del Big Bang inicial.
-  Nuestros cuerpos producen cientos de millones de neutrinos al día.
-  El Sol produce tantos neutrinos que cada segundo nos atraviesan unos 100.000 millones.

Como para que no estén en la cocina. En el poema se indica también que no tienen ni carga ni masa:

Una amiga sabia me
confiesa que son partículas mágicas
sin masa y sin carga…

Bueno, lo de sin masa no es cierto. Masa tienen, pero es tan pequeña – del orden de un millón de veces menos que la del electrón cuya masa es de 9,1 × 10-31 kg – que aún no se sabe exactamente cuanta masa es. Y en eso están los físicos: en ver si se va midiendo mejor.

El poema termina de una forma muy tierna, con el temor de que los neutrinos se asusten y no vuelvan a la cocina.

…y yo le pido silencio
que hable bajito
no vaya a ser que se asusten
y ya no vuelvan
los neutrinos
a mi cocina.

Faltaría preguntarse el por qué de un poema de homenaje a Claudio Rodríguez – en cuya obra poética no hay referencias explícitas a la ciencia – sobre neutrinos. Uno podría intuir que la autora traiga a los neutrinos y su lluvia y presencia tranquila que todo traspasa y acompaña como una imagen o metáfora de los que es la poesía – y en concreto la poesía de Claudio Rodríguez – en nuestras vidas: persistente, silenciosa y salvífica. Y miedo nos da que se vaya de la cocina; que esa presencia se pierda y nos quedemos sin ella en nuestras vidas.

Mercedes Martínez Bilbao

La autora del poema es Mercedes Martínez Bilbao, profesora titular de Bioquímica de la Universidad del País Vasco, con lo que estamos ante una poeta que es científica. Ha publicado un libro de poemas con el título Re-querimientos y en 2007 ganó el XXI Concurso Literario de poesía de Lasarte-Oria. En internet se puede encontrar parte de su obra poética. En la web espacioluke.com, en 2005, aparecen los poemas Lombrices de pavimento y El tiempo y, también, a modo de biografía, lo siguiente:

Nací en Santurtzi (Bizkaia) en 1960. La poesía me ha acompañado desde mi juventud de forma intermitente pero obstinada, a pesar de que tanto mi formación académica como mi profesión se relacionan estrechamente con la ciencia…

Además de algunos poemas más, publicados también en Zurgai, (estupendo el poema que comienza con los versos: Escucha. Vendrá el mar / henchido que abrazará con sigilo tu garganta…); es autora del interesante y sentido poema Poesía muda (a Blas de Otero) incluido en 2011 en el blog ¿Dónde estás Blas? dedicado a Blas de Otero.

Esperamos, a la vista de la humanidad y calidad de sus versos, que la actividad poética de Mercedes Martínez Bilbao siga siendo obstinada pero deje de ser intermitente y se difunda convenientemente; ya que nos gustaría conocer más poesía suya.

Notas

1. Claudio Rodríguez, casi una leyenda. Luis García Jambrina. En ZURGAI. Poetas por su pueblo. Julio 2006. Pgs. 96-98.

2. La llama y la ceniza. Introducción a la poesía de Claudio Rodríguez. Luis Ángel Prieto de Paula. Ediciones Universidad de Salamanca. 1ª reimpresión 1993. Pg. 25.

3. La conferencia de divulgación científica de Enrique Fernández Martínez citada es magnífica y lleva por título Las misteriosas propiedades de los neutrinos. Se llevó a cabo en el ciclo de conferencias La frontera de la Física Fundamental, en la Residencia de Estudiantes, Madrid, el 14 de Noviembre 2013. Es didáctica y entretenida. Las partes dedicadas a los detectores de neutrinos es especialmente interesante y sobrecogedora por el tamaño y las magnitudes científicas y técnicas de las instalaciones de detección y sus curiosas ubicaciones.

Etiquetas:
Categorias: General

La estatua del Jardín Botánico. Santiago Auserón.

Enlace a La estatua del Jardín Botánico de Santiago Auserón en poesía y ciencia

Hay críticos y poetas que piensan que el el decaimiento actual de la poesía, en el ámbito de la cultura y de la sociedad, se debe, fundamentamente, al hecho de que ésta, en un largo proceso de varios siglos, fue dejando de ser recitada y aprendida, o cantada; hablada en definitiva, para pasar a ser escrita. Así lo expresaba Leopoldo María Panero en una entrevista realizada en 1977 en la revista El viejo topo, junto con Biel Mesquida, al poeta Jaime Gil de Biedma. (Nota 1). 

“… la poesía cantada o recitada, toda la poesía ha dejado de circular desde el momento en que se convirtió en letra muerta, en escritura muerta y dejó de ser recitada, dejó de ser hablada.”

 

Jaime Gil de Biedma no estaba muy de acuerdo y mantenía que sí había poesía que seguía circulando. En el coloquio surgieron tres tipos de poesía que seguía siendo hablada y recitada: los eslóganes, (“Se siente, se siente / Carrillo está presente”, que es un pareado y es poesía), la poesía didáctica (“Sigüenza, Molina de Aragón, Cogolludo, Cifuentes y Sacedón”, poema nemotécnico para recordar los partidos judiciales de la provincia de Guadalajara); y las letras de las canciones de la música popular.

Las letras de las canciones quizás sean el ejemplo de poesía más viva y más vivida. Muchas de ellas tarareadas, las memorizamos y las cantamos y nos acompañan – a veces sin quererlo – toda la vida. En la música popular española hay numerosos ejemplos de letristas – que son verdaderos poetas – de altísima calidad. Aquí nos vendrían a la cabeza los nombres de magníficos poetas del mundo de la copla como Rafael de León, autor de Tatuaje y Ojos verdes, entre otras muchas, ó José Antonio Ochaita, autor de Cinco farolas o de La verde palma. Asimismo cantautores como Chicho Sánchez Ferlosio, Juan Manuel Serrat ó Pablo Guerrero. Y también, por supuesto, compositores  del pop-rock nacional como, por ejemplo, Carlos Berlanga en los grupos de Alaskalos Pegamoides y Dinarama, ó Santiago Auserón, en Radio Futura.

 

La estatua del Jardín Botánico

La estatua del Jardín Botánico supuso un punto de inflexión en la carrera de Radio Futura tras la remodelación de la banda con la salida de Herminio Molero y el asentamiento en el liderazgo de Santiago Auserón junto con el papel, también nuclear, del guitarrista Enrique Sierra. A partir de La estatua del Jardín Botánico, se alejan definitivamente de los parámetros estéticos y musicales de la que se denominó como Nueva Ola, representada en el caso del grupo por el postureo epatante y muy comercial de Enamorado de la moda juvenil, para transitar a una nueva fase más comprometida con el rock experimental que les acabaría de asentar como el más destacado grupo de la Movida Madrileña con su siguiente álbum La ley del desierto La ley del mar. (Ver Nota 2).

 

Según declaracion del autor, Santiago Auserón, que, a la sazón, era en ese momento estudiante de Filosofía en Madrid, (Ver Nota 3), la inspiración del tema fueron una mezcla de la lectura de la Monadología de Leibniz, que tenía (sic) “unas imágenes muy misteriosas que hablan de que dentro de cada estanque hay nuevos estanques y nuevos jardines, en el que siempre encontraremos nuevos peces y nuevas plantas. Esa imagen de mundos dentro de mundos me impresionó mucho.”; y, también, de la escucha de Another Green Area de Brian Eno, teclista  de Roxy Music que, recién, había abandonado la glamurosa banda británica para adentrarse en otros terrenos más experimentales.

En alguna ocasión, Auserón ha definido La estatua.., (enlace a versión en directo en La edad de oro), como una canción muy especial dentro de su producción: “Fue un chispazo de inspiración, no creo que jamás me vuelva a ocurrir, ni que haga otra canción igual”.

En La estatua… que, como poema, está condicionada por su carácter musical – que es el que da medida a los versos, según la entonación – nos encontramos versos de entre 9 y 14 sílabas, predominando los dodecasílabos.

El principal encanto del poema es el misterio que siempre nos deja una vez escuchado. No hay circunstancias concretas claras. Pero sí que, ciertamente, el poema lleva dentro bastantes temas procedentes de los mundos de la ciencia.

En primer lugar, el “jardín tan extraño” acaba siendo el Real Jardín Botánico de Madrid; señera institución que fundada en 1755 por el rey Fernando VI, fue trasladado a su ubicación actual por Carlos III en 1781 y que continúa alumbrando con su preciosa y cuidada flora de todo el mundo el Paseo del Prado de Madrid. En su botánica penumbra ocurre la acción, (¿o inacción, quizás?), del poema en el que se alude a varias ciencias.

 

Luis y Santiago Auserón y Enrique Sierra de Radio Futura

Así, aparece pronto la astronomía, esperando un eclipse que presenta como un enigma. También, aparece después la geometría; con el dibujo de una elipse que la estatua traza entre el sol y su corazón. Porque estamos ante una estatua con corazón; un cuerpo con ilusiones que escucha el lenguaje de las plantas, (más botánica), lo que le ayuda a esperar sin razón.

Al final, la estatua se manifiesta metálica, lo que nos lleva a pensar en un robot evolucionado que, por el pensamiento y a distancia,  sigue el movimiento de los peces en el agua. Una estatua robot que interroga, (y se interroga por), al mundo y que tiene ilusión, pensamiento y esperanza.

Pedazo de poema, ideal para este final del verano y para comenzar este nuevo curso de poesía y ciencia.

Notas

1. Gil de Biedma o la palabra sentida sufrida y gozada. Entrevista de Biel Mesquida y Leopoldo Mª Panero, El Viejo Topo, num. 7, (abril de 1977, pp 41-43. (En Jaime Gil de Biedma. Obras. Poesía y prosa. Galaxia Gutemberg, 2010, pp 1197-1206).

2. Hay un párrafo explicativo o programático de La ley del desierto La ley del mar que da idea del gran aliento poético de Santiago Auserón y, en definitiva, de Radio Futura.

<< La ley del desierto es el agua. Pero ¿la ley del mar? No es la tierra ni el barco, sino el metal, una temible vibración del espíritu: la voluntad del capitán Ahab, tendida como un arpón hacia delante, la luz del abismo que atrae a los cuerpos. Herman Meville, Moby Dick: “La locura humana es amenudo una cosa astuta y felina. Cuando se piensa que ha huido, quizá no ha hecho mas que adoptar alguna otra forma silenciosa y más sutil”. ¿Por qué el sueño de aventura adolescente se transforma tan pronto en rigidez, y el amor en usura. Pero la ley del desierto es aún más implacable. Nadie puede hundirse de una vez por todas en su inmensidad, sino vagar alerta, a la espera de un ruido: la alegría del agua, en pequeñas dosis. Los desiertos son las playas del futuro. >>

3. Santiago Auserón se doctoró en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid en 2015, con la tesis: Música en los fundamentos del logos. En el dosier-entrevista de Filosofía&Co, al que enlazamos,  nos podemos asomar a su interesante trayectoria filosófica,  siempre paralela a la musical. 

 

Etiquetas:
Categorias: General