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Joan Margarit, Premio Cervantes 2019.

Joan Margarit, Premio Cervantes 2019.

Con 81 años, Joan Margarit ha sido galardonado con el Premio Cervantes 2019, su edición número 45. La alegría que esto supone, para todos los que nos ocupamos de poesía y ciencia es bárbara; ya que Margarit da muchísimo juego en ese campo. De hecho hay que reprimirse para no seleccionar más poemas suyos para la sección.

Exactamente igual que lo da, (mucho juego), en cualquiera otros temas, (véanse, por ejemplo, sus extraordinarios poemas relacionados con la música – en especial el jazz –

Pueden ver en poesía y ciencia los siguientes poemas de Joan Margarit:

-       Últimas noches del cosmólogo Edward Milne (A Carlos Marzal)

-       Cálculo de estructuras

-       Elegía para el arquitecto Coderch de Sentmenat

-       Viejos telediarios (1960)

-       Visitas de obra

 

Poética

En el Epílogo de su libro Cálculo de estructuras – que incluí en la entrada de La alegría de las musas Viejos telediarios - figura lo que puede considerarse una poética en toda regla de su obra. La reproduzco a continuación.

Para Joan Margarit la poesía debe reunir concisión, exactitud e inteligibilidad.

Concisión: “Sobre la concisión, diría que un poema es como la estructura de un edificio muy particular a la que no le puede faltar ni sobrar ni un pilar ni una viga: si sacásemos una sola pieza se desmoronaría, Si en un poema se saca una sola palabra, o se cambia por otra y no pasa nada, es que no era un poema. O todavía no era un poema”.

Exactitud: “Un poema ha de decir justo lo que necesita (la mayor parte de las veces sin saberlo) su lector o lectora”

Inteligibilidad: “Un poema ha de entenderse. Lo que no puede ser es que una persona que lleve años leyendo – leyendo lo que sea: poesía, novela, ensayo o el BOE – se le diga que no podrá entender un poema porque la poesía es difícil”

Joan Margarit en 2009

En cuanto a para qué sirve la poesía, Margarít  insiste en “el poder de consolación de la poesía, porque la poesía sirve para introducir en la soledad de las personas algún cambio que proporcione un mayor orden interior frente al desorden de la vida. A la angustia por este desorden a veces se intenta hacerle frente con los entretenimientos, pero la diferencia es que de un entretenimiento se sale igual que se ha entrado. Sólo se ha pasado un rato. En cambio, al acabar de leer un poema ya no somos los mismos porque ha aumentado nuestro orden interior.”

Así que pasen y vean. La poesía de Joan Margarit es inteligible pero no es fácil, porque es en ocasiones muy dura. Es una poesía concisa y exacta que muchas veces,  nos interpela y enfrenta a una especie de novísimos: dolor, tristeza, dignidad, muerte, dolor, amor… No es un entretenimiento. Es poesía transformadora y, verdaderamente, al acabar de leer cualquier poema de Joan Margarit  nunca ya somos los mismos.

Un poema más

Una estructura es – creo – un poema perfecto para finalizar este homenaje a Joan Margarit con motivo de la reciente concesión al poeta del permio Cervantes 2019.

Una estructura

Cuando era un hombre joven
levanté la estructura de hierro de una cúpula.
Hace unos meses que la derribaron.
Vista desde el lugar en que va acabándose,
la vida se ve absurda.
Pero el sentido se lo da el perdón.
Cada vez pienso más en el perdón.
Vivo bajo su sombra.
Perdón por una cúpula de hierro.
Perdón para aquellos que ahora la han demolido.

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17 años de Poesía y Ciencia De septiembre de 2002 a septiembre de 2019

 

1. Breve resumen inicial

La sección poesía y ciencia de la página web madrimasd.org comenzó su andadura en septiembre de 2002 y el primer poema que se incluyó  fue Oda al átomo de Pablo Neruda. Así pues, en septiembre del presente, hace 17 años que se creó. Y lo grande es que ha venido funcionando ininterrumpidamente todos estos años.

En estos 17 años se han seleccionado e incluido en poesía y ciencia un total de 749 poemas distintos, con la distribución por años que se muestra en el siguiente cuadro. Nota 1.

 

2. La pequeña historia de poesía y ciencia  <desde septiembre de 2002>

En un momento dado, (no recuerdo cuándo exactamente), hay en mi memoria una imagen fija y repetida. Es Miguel García-Posada, (MGP), pasando al despacho de Alfonso González Hermoso que estaba al lado del mío. Varias veces al día.

Me enteré en esos días que Miguel García-Posada, había sido alto cargo de la antigua Consejería de Cultura y que, con la absorción de la Consejería de Cultura por la de Educación, estaba “aparcado” en el Gabinete del Consejero y que estaba haciendo una sección de poesía y ciencia para el nuevo y flamante portal informático madrimasd.org recién creado. ¡Qué tiempos! Sería, (eran, sin duda), 2002, 2003 o 2004; hace más de 15 años ya.

Yendo a los datos reales y objetivos, poesía y ciencia comenzó su andadura en septiembre de 2002 y el primer poema que se incluyó fue Oda al átomo de Pablo Neruda.

Durante todo este periodo se han seleccionado e incluido en poesía y ciencia un total de 749 poemas distintos, con la distribución por años que se puede observar en el cuadro anteriormente mostrado.

Visto el desarrollo de la sección, la actividad de los primeros 3 años, (de septiembre de 2002 a diciembre de 2005), fue febril. Se incluyeron 360 poemas, lo que constituye el 48%; esto es, casi la mitad del total de los poemas publicados en los 17 años de existencia de la sección de poesía y ciencia en madrimasd.org.

Hay que tener en cuenta que en esa primera etapa Miguel García-Posada venía de sufrir una cierta decepción política, dejando de ser alto cargo de la anterior Consejería de Cultura para pasar a ocupar un puesto de asesor, sin especiales atribuciones, en la nueva Consejería de Educación y Cultura. Si a esta circunstancia se añade que su posición como crítico literario se había oscurecido después de haber cumplido largos ciclos como crítico de referencia en las páginas culturales de ABC, (1983-1991) y de El PAÍS, (1991- 2001). Nota 2.

En esas circunstancias, con la creación de la sección poesía y ciencia en madrimasd.orgMiguel García-Posada se lanzó a una fructífera, productiva y desesperada búsqueda de poemas científicos con la vista puesta, posiblemente, en la elaboración de la primera antología general de poesía científica en castellano.  Finalmente, dicha antología vio la luz en el año 2006 en la editorial Gadir con el título Explorando el mundo. Poesía de la ciencia. Antología: De Lucrecio hasta nuestros días. Nota 3.

 

 

En la contraportada de la antología se recogen las palabras siguientes:

Explorando el mundo, que toma su título de un poema de Pablo Neruda, es una ambiciosa antología, la primera publicada en España, dedicada a ilustrar la relación entre ciencia y poesía. La selección, llevada a cabo por Miguel García-Posada, recoge poemas de Lucrecio a nuestros días, haciendo paradas obligatorias en Dante Alighieri, Francisco de Quevedo, Miguel de Unamuno, Walt Whitman o José Hierro. El canto a las nuevas tecnologías, la fisión del átomo, el psicoanálisis de Sigmund Freud o la fascinación por el ciberespacio tienen cabida en unas páginas que constituyen, en su conjunto, un compendio de la evolución del pensamiento a lo largo de los siglos, y del encuentro entre las culturas científica y humanista.

Y, también:

A lo largo de la historia, la poesía se ha basado en conceptos científicos para articular sus metáforas. En palabras del editor; “Poesía y ciencia tienen en común el rango preeminente que desempeña en ellas la intuición […] la poesía trasciende el horizonte ordinario, alcanza un nuevo horizonte de sentido, la ciencia inventa nuevas imágenes para reescribir el mundo”.

En la Advertencia inicial de la antología se indica que poesía y ciencia constituye un proyecto de investigación promovido por la Dirección General de Investigación de la Consejería de educación y Cultura de la Comunidad de Madrid, impulsado a sugerencia de Alfonso González Hermoso, “persona sabia y plural de iniciativas donde las haya”, y realizado gracias a Pilar Puente, que había realizado “la gestión cotidiana de la sección y preparado el original” de la antología.

En la citada Advertencia, se señala que la selección se había realizado de 2003 al 31 de diciembre de 2005 sobre 365 referencias (y algunas pocas adiciones). La antología citada incluyo 101 poemas en idiomas originales: castellano, catalán o gallego, correspondientes a 67 poetas; junto con 29 poemas – traducidos al castellano – de otros idiomas originales correspondientes a 25 poetas. Nótese el inmenso trabajo de esos 3 años y 1 trimestre iniciales en que se publicaron en poesía y ciencia 360 poemas, lo que constituye el 48% del número total de poemas publicados en los 17 años.

Aparentemente, el plan de Miguel García-Posada –expresado en el Prólogo es que el plan de investigación sobre poesía y ciencia podría darse por finalizado al llegar a los 500 poemas.

Es la primera etapa de la sección poesía y ciencia. A partir de 2006 la incorporación de nuevos poemas fue espaciándose: 48 poemas en 2006, 40 en 2007 y 41 en 2008. Por esas fechas Miguel García-Posada comenzó en su larga y penosa enfermedad de Parkinson, (de la que acabó falleciendo en enero de 2012), con lo que fue paulatinamente disminuyendo su actividad en la sección. Poesía y ciencia siguió su marcha, impulsada por José de la Sota, Teresa Barbado y realizada en la gestión cotidiana y selección principal de nuevos textos por Pilar Puente de la Fundación madrimasd.

Desde mediados de 2013, (ante la inminente jubilación de Pilar Puente), quien esto escribe se fue incorporando a la sección de cuya selección de poemas ha sido responsable junto con la realización de comentarios a los poemas seleccionados que han ido apareciendo en el blog La alegría de las musas 2. En una labor de búsqueda, procurando mantener un espíritu amateur de aficionado a la poesía y de entusiasta de la ciencia, intentando encontrar nuevos poetas y poemas, se ha tratado de mantener la llama encendida. Y lo hemos conseguido, creo. Debo añadir que todo ello no habría sido posible sin el apoyo siempre entusiasta e incondicional de José de la Sota y Teresa Barbado desde la Fundación madrimasd.

El resultado es insólito y digno de estudio: desde 2002 hasta ahora septiembre de 2019:  17 años. Tras 4 Presidentes de la Comunidad de Madrid, 5 Consejeros y 8 Directores Generales la sección poesía y ciencia se ha mantenido ininterrumpidamente. Un milagro. Un milagro que debe seguir en el futuro. Nota 4.

A continuación se presentan algunos detalles sobre los 749 poemas que incluye la sección hasta julio de 2019.

3. Idioma original de los poemas

591 de los 749 poemas publicados, (un 78,91 %), tienen como idioma original el castellano. El 21,09 % restante, (158 poemas), corresponden a poemas con idioma general diferente del castellano, destacando por este orden, los poemas con idiomas originales: inglés, alemán, latín, portugués y catalán. El detalle completo del número de poemas según su idioma original se muestra en el siguiente Cuadro 1.

Cuadro 1: Poemas publicados en poesía y ciencia en el periodo: septiembre de 2002 a julio de 2019 según su idioma original.

IdOr Idioma original Núm. poemas

%

CAS Castellano

591

78,91%

RES Resto

158

21,09%

ING Ingles

38

5,07%

ALE Alemán

30

4,01%

LAT Latín

16

2,14%

POR Portugués

16

2,14%

CAT Catalán

15

2,00%

FRA Francés

8

1,07%

POL Polaco

8

1,07%

ITA Italiano

7

0,93%

RUS Ruso

6

0,80%

GAL Gallego

3

0,40%

ISL Islandés

3

0,40%

IND Indeterminado

2

0,27%

CHE Checo

1

0,13%

DAN Danés

1

0,13%

FIN Finés

1

0,13%

GRI Griego

1

0,13%

HEB Hebreo

1

0,13%

VAS Vasco

1

0,13%

TOTAL POEMAS

749

 

 

4. Poemas según la nacionalidad de los autores

435 poemas de los  749 publicados, (un 58,08 %), fueron escritos por 182 poetas de nacionalidad española, correspondiendo los 314 restantes a 142 poetas de otras nacionalidades, dando un total de 324 poetas diferentes.  En el siguiente Cuadro 2 se muestra el detalle de lo anterior.

Cuadro 2: Poemas publicados en poesía y ciencia en el periodo: septiembre de 2002 a julio de 2019 según la nacionalidad de sus autores.

País

País Nacionalidad Poetas

Nº Poemas

%

Nº Poetas

%

ESP

España

435

58,08%

182

56,17%

ARG

Argentina

51

6,81%

16

4,94%

CHI

Chile

37

4,94%

10

3,09%

ALE

Alemania

30

4,01%

7

2,16%

MEX

México

27

3,60%

7

2,16%

USA

Estados Unidos

26

3,47%

12

3,70%

ITA

Italia Roma

23

3,07%

8

2,47%

URU

Uruguay

16

2,14%

6

1,85%

GBR

Gran Bretaña

12

1,60%

10

3,09%

BRA

Brasil

10

1,34%

7

2,16%

POL

Polonia

9

1,20%

4

1,23%

NIC

Nicaragua

8

1,07%

3

0,93%

COL

Colombia

8

1,07%

5

1,54%

IND

Indeterminado

6

0,80%

5

1,54%

POR

Portugal

6

0,80%

3

0,93%

RUS

Rusia

6

0,80%

5

1,54%

FRA

Francia

5

0,67%

4

1,23%

CRI

Costa Rica

4

0,53%

3

0,93%

CUB

Cuba

4

0,53%

3

0,93%

PAN

Panamá

4

0,53%

4

1,23%

PER

Perú

4

0,53%

4

1,23%

ANON

Anónimo

3

0,40%

3

0,93%

ISL

Islandia

3

0,40%

3

0,93%

SUI

Suiza

3

0,40%

1

0,31%

SAL

Salvador

2

0,27%

2

0,62%

CHE

Chequia

1

0,13%

1

0,31%

DIN

Dinamarca

1

0,13%

1

0,31%

ECU

Ecuador

1

0,13%

1

0,31%

FIN

Finlandia

1

0,13%

1

0,31%

GRE

Grecia

1

0,13%

1

0,31%

IRL

Irlanda

1

0,13%

1

0,31%

VEN

Venezuela

1

0,13%

1

0,31%

   

749

100,00%

324

100,00%

 


 

5. Poetas incluidos en poesía y ciencia

El número de poetas distintos, autores de  los 749 poemas publicados, ha sido de 324. De ellos, 210 (un 64,81  %) aportaron un solo poema y 114, 2 o más poemas. Los poetas con más poemas incluidos (más de 5 poemas cada uno) son:

Cuadro 3: Poetas con mayor número de poemas (más de 5 poemas), publicados en poesía y ciencia en el periodo: septiembre de 2002 a julio de 2019.

Poeta Número de poemas

 

Gabriel Celaya

32

Hans Magnus Enzensberger

22

Gregorio Morales

13

Gabino Alejandro Carriedo

13

Saúl Samoilovich

13

José Emilio Pacheco

12

Oscar Hahn

11

Pablo  Neruda

11

Francisco García Olmedo

10

Federico García Lorca

10

Rafael Guillén

10

Alberto Blanco

9

Lucrecio

9

Miguel de Unamuno

9

Jorge Luis Borges

9

Alfonso Vallejo

9

Rafael Alberti

8

Roald Hoffmann

8

Antonio Machado

8

Ida Vitale

8

Marco Manilio

7

Andrés Neuman

7

Pedro Salinas

7

Manuel Vázquez Montalbán

7

Roberto Juarroz

7

Wislava Szymborska

6

Jorge Guillén

6

Francisco de Quevedo

6

Ángela Vallvey

6

 

Nota 1. Se publicaron un total de 759 poemas en los que se produjeron por error 10 repeticiones.

Nota 2. En sus últimos años se desempeñó como crítico del diario ABC en su suplemento cultural ABCD (2001 – 2009).

Nota 3. “Explorando el mundo: Poesía de la ciencia”. Edición de Miguel García-Posada. 2006, Madrid. Gadir Editorial S.L.

Nota 4. Consideremos que de cara al futuro poesía y ciencia debería continuar en su formato actual de sección para descubrir periódicamente poemas que relacionen la poesía con la ciencia.

Asimismo, dado el elevado número de poemas ya antologados, podría pensarse en la realización de una nueva antología de poesía y ciencia en España o bien, en una continuación de la primera antología realizada por Miguel García-Posada.

En un segundo plano, cabría plantearse desde la situación actual de poesía y ciencia, que es también un corpus de unos mil poemas, la creación de un portal de investigación en el que hubiera sitio para analizar, entre otros aspectos, los siguientes:

  1. Áreas de la ciencia
  2. Estilos poéticos
  3. Contexto espacio-temporal de los poemas
  4. Autores
  5. Materiales poéticos
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900 años. Pedro Casariego.

Enlace a 900 años de Pedro Casariego en poesía y ciencia

En julio de 1969, un mes como este de hace 50 años, llego el hombre a la Luna y parece obligado terminar la temporada de poesía y ciencia con un poema que trate de la aventura espacial. Ademas, independientemente de conmemoraciones, no hay nada como el espacio que produzca tanta fascinación: exploraciónes, viajes y naves espaciales, astronautas…

En ese año, Estados Unidos ganó la gran partida que se había entablado frente a la URSS. Puso al hombre en la Luna – en concreto a los astronautas Amstrong y Aldrin con el Apolo 11 -  y atrás quedaron, para siempre, los primeros y sonados triunfos de la URSS: Primer vuelo espacial no tripulado que orbitó la tierra,  (Sputnik 1, en octubre de 1957); primer animal puesto en órbita, (la perrita Laika, en el Sputnik 2 en noviembre de 1957); primeros vuelos espaciales tripulados por humanos, (Yuri Gagarin, a bordo de la cápsula Vostok 1 en abril de 1961 y la astronauta Valentina Tereshkova, a bordo del Vostok 6 en junio de 1963).

En julio de 1969 yo estaba en Barcelona con mi familia en un peculiar verano. A mi padre se le ocurrió la idea de que fuéramos – previa solicitud y selección – a una colonia de veraneo para familias de maestros nacionales en Barcelona. Y allí llegamos, tras más de 800 km en un 600 de la época, a un grupo escolar, cuyo nombre no recuerdo, al lado de la mismísima Plaza de España con la fuente y el parque de Montjuich a la vista.

Y allí, en una sala de TV comunitaria, todos juntos: padres, madres e hijos… vimos como, en unas deficientes imágenes en blanco y negro jaleadas por el entusiasmo de Jesús Hermida, Amstrong dio sus primeros pasos por la Luna. Lo que acogimos todos con vivas y aplausos; eso sí, en tono moderado teniendo en cuenta la época, el lugar y la hora.

Cincuenta años después se ha avanzado mucho o poco, según se vea. El último vuelo a la Luna se realizo en diciembre de 1972 con el Apolo 17, con lo que los vuelos espaciales tripulados de exploración hace tiempo que no existen y los planes sobre hacer llegar el hombre a Marte no se han cumplido. La Nasa derivó hacia la construcción de una estación espacial en la órbita terrestre, el desarrollo de una nave espacial reutilizable y la exploración robótica de los planetas del sistema solara. Han subsistido vuelos de entrenamiento, mantenimiento y pruebas a la Estación Espacial Internacional, gracias a la cual hay presencia humana permanente en el espacio, ya que al menos dos personas la han habitado desde el 2 de noviembre del año 2000 de forma continuada.

El momento actual parece de inflexión; ya que se están moviendo otra vez los proyectos de expediciones tripuladas que son de dos tipos. Por un lado, las oficiales de las oficinas espaciales de los diferentes paises con, por ejemplo, el recientemente lanzado por la NASA Programa Artemisa – que utilizará cohetes Orion - y que, (como pasos intermedios de cara a llegar a Marte), pretende volver a llevar hombres a la Luna en 2024. Veremos.

Por otra parte, están los proyectos de millonarios y de empresas locas que pretenden hacer vuelos comerciales al espacio. Lo que para quien esto escribe y para muchos expertos, no son más que chifladuras y verduras de las eras. Aunque sólo sea por el hecho de que si se aplicara la tasa de fallos mortales que ha habido hasta ahora en los viajes espaciales a la aviación comercial; es decir, que si se tolerara esa tasa de fallos en la aviación comercial, estaríamos aceptando que se estrellasen más de 500 aviones al día. (Ver Nota 1).

Según los especialistas “pata negra”; el espacio es duro, el tiempo se mide en décadas y cada gran fallo provoca, también, retrasos de años. Ya se conformaría uno con ver, si llegamos a ello, a 10 años vista otra vez al hombre de nuevo en la Luna. Y en el todavía muy lejano horizonte llegará el día en que se programe el primer viaje espacial sin retorno.

900 años. Pedro Casariego.

El poema 900 años de Pedro Casariego visualiza, de alguna forma, el inicio de un larguísimo viaje espacial sin retorno a un asteroide encantado. Sabemos que queman el cohete interplanetario; pero nada nos ilumina acerca de lo que, después, se podría hacer.

Pedro Casariego Córdoba (en escritores.org)

900 años es uno de los poemas contenidos en el libro La risa de Dios, publicado en 1978, cuando Pedro Casariego tenía 23 años. Como en todos sus poemarios publicados, los poemas están encadenados a través de una serie de hilos conductores y de tramas; con numerosos personajes que disimulan u ocultan la voz del poeta que, consideraba que la verdadera creación como algo interior.

“el verdadero artista no condesciende jamás a engendrar un libro, una musica o un cuadro.”

La risa de Dios consta de 103 poemas. Comienza con el poema (N.0.)

Nuestras palabras
nos impedían hablar.
Parecía imposible.
Nuestras propias palabras.

Y finaliza con el poema N.102.

Mi angustia
es el eco
de la risa de Dios.

900 años hace el N.53. de  poemario y, aislado, es como lo encontré en el número 253 de la revista Litoral, monográfico sobre  “Ciencia y poesía, vasos comunicantes”. Aislado, creo que puede representar – en abstracto – esa idea del larguísimo viaje espacial de no retorno que nos encoge tanto el corazón.

En La risa de Dios es el segundo de un bloque de poemas en el que se describe una “sui generis” excursión planetaria. Se inicia en el poema N.52. en el que el cohete interplanetario surge de ¡la transformación de un catalejo transparente!

A partir del poema N.54. aparecen ogros y brujas. Ogros que persiguen a los astronautas arrojándoles aerolitos, que comen triángulos (sic) ¡de tres lados! y que poseen paraguas de agua (poemas N.55., N.56. y N.57)…. y, así, con sucesivas aventuras de ogros y brujas hasta que desde el poema N.67. desaparecen asteroide, astronautas, ogros y brujas.

Pedro Casariego Córdoba fue un poeta raro, fascinante y fugaz. Estrella perseida de enero, en lucha con un mundo que le era extraño y que abandonó pronto. Su padre, el arquitecto Pedro Casariego H.-Vaquero escribió un Epílogo en la recopilación de su obra poética: Poemas encadenados (1977-1987), que finaliza con las frases.

“… Estaba entre las nubes y veía las cosas desde lo virtual. Sus metáforas llevaban directamente al punto de destino. Su espacio no coincidió con el de los demás, lo que le hizo sufrir extraordinariamente, y decidió cambiarlo por otro más sereno. Su ausencia es inabordable.”

Notas y enlaces

1. De entre los numerosos reportajes conmemorativos aparecidos en estos días; recomiendo el artículo ¡Despegue! El futuro de Sam Howe Verhovek en National Geographic de julio de 2019.

2. Para información sobre la vida y obra de Pedro Casariego les remito a la página web dedicada al  poeta, www.pedrocasariego.com, mantenida con cariño infinito por la familia del poeta. En ella van a encontrar, además de información sobre su obra poética y su obra pictórica, el Manifiesto. Un bello artículo sobre el poeta es Pedro Casariego, el poeta raro en el Diario Sur escrito por Albert Gómez el 18 de enero de 2019.

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El geólogo. William Ospina.

Enlace a El geólogo de William Ospina en poesía y ciencia

Ante la biografía de William Ospina,  uno siente que estamos ante un escritor grande y total. Una rara avis en los tiempos actuales de especialización intensa. Escritor colombiano de éxito, es novelista, poeta y ensayista; y, también, periodista inmerso en la actualidad política y social de su país.

 

William Ospina 
(Iustración de SETANTA en El País)

En este sentido, su figura me recuerda, por ejemplo, a las de Manuel Vázquez Montalbán, o Francisco Umbral en España. Siempre con el periodismo como actividad inicial son escritores totales, brillantísimos y de gran éxito. Con una influencia extraordinaria en su época y su país y conocedores sabios de la cultura: tanto de la cultura popular como de la gran cultura. Con el añadido de que la poesía está en el punto central de su obra y que consideran, creo, lo más valioso de su actividad literaria.

William Ospina

Con motivo de su reciente participación en 22 Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, en la República Dominicana celebrada del  22 de abril al 5 de mayo de este año, en el artículo Crónica de autor: William Ospina de José Rafael Sosa, publicado en Acento, el 26 de marzo, se indica en el primer párrafo:

Si un colombiano  ha de subir al  sobrio escenario del Palacio de Conciertos de Estocolmo, en Suecia, a recibir  el Premio Nobel de Literatura, nadie dude que ha se ser un hombre nacido en Cali, Colombia, (…), uno que entró a la literatura por el advertido  más de una vez camino del periodismo con unas crónicas  y reportajes en el diario La Prensa, de Bogotá, que (….) todavía hoy se disfrutan como lectura testimonial de la paradójica y mágica realidad colombiana, que nadie dude: quien será protagonista de ese galardón, aspirado por todos los escritores del mundo, será William Ospina.

Además de su continua dedicación periodística que, en la actualidad, pueden seguir en el diario colombiano El Espectador,  por resumir su dilatada obra, deberíamos mencionar en el terreno narrativo su magna trilogía de la conquista, formada por las novelas: Ursúa de 2005 en que aborda la historia del conquistador español Pedro de Ursúa, que fue señalada, en su día,  por Gabriel García Márquez como la mejor novela del año 2005; El país de la canela de 2008, que narra el descubrimiento del río Amazonas por parte de Francisco de Orellana con la que recibió el Premio Rómulo Gallegos, otorgado por Venezuela y La serpiente sin ojos de 2012, que cuenta el viaje de Pedro de Ursúa repitiendo el descenso por el río Amazonas de Francisco de Orellana, y que termina con el recuento de los crímenes del controvertido conquistador español Lope de Aguirre.

También, en el terreno narrativo, de 2015 data El año del verano que nunca llegó, novela que interroga los grandes problemas éticos, culturales y estéticos del Romanticismo, al tiempo que le rinde tributo a sus más destacados autores. En ella explora el origen de dos de los más grandes monstruos de Occidente, Frankenstein y el El Vampiro; en un tono que conjuga la novela, el ensayo y el diario de viajes-

Su labor en el campo del ensayo es también muy destacada; con cerca de una veintena de títulos publicados. Entre los últimos se encuentran Parar en seco de 2016, en que advierte de las graves consecuencias del cambio climático que, sin lugar a dudas, ya están teniendo lugar; y El taller el templo y el hogar del pasado 2018, en que cuestiona la economía mundial actual globalizada.

La poesía de William Ospina

El primer poema que lei de William Ospina fue la Oración de Albert Einstein que, verdaderamente, me impactó con sus versos finales.

Algo mayor que el mal rige estos mundos.
Cada mañana pido a mi silencio
que el corazón gobierne al pensamiento,
y cada noche pido perdón a las estrellas.
Pero después olvido
y sé, mientras la luna danza en el pozo,
que Dios será sutil, pero no es malicioso.

Estaba incluido en el número 253 de la revista Litoral, monográfico sobre  “Ciencia y poesía, vasos comunicantes”, publicado en junio de 2012. Pensé para mi: ¡que bien! ya tengo un nuevo poema para poesía y ciencia. Pero no fue así porque se me ocurrió ir al histórico de poesía y ciencia y resultaba que ya se había publicado en junio de 2008.

Había también otros dos poemas de Ospina: Alexander von Humboldt y El astronáuta prepara el descenso que habían aparecido, respectivamente, en noviembre de 2008 y marzo de 2011. (Pueden acceder a los poemas indicados a través del siguiente enlace).

Con posterioridad tuve acceso y conocí comás profundidad su obra a  través de la recopilación Poesía 1974-2004 de la editorial La otra orilla, pùblicada en 2008. 

Creo que estamos ante una obra poética poderosa, muy solvente tanto desde el punto de vista de su factura técnica – con un gran dominio de la métrica y el ritmo  con textos construidos a base de cuidadosas combinaciones métricas, así como de una enunciación pulcra y elegante.  - como por su potencia intelectual en la que hay un dominio de diversos enfoques de la forma poética donde nos encontramos que  mezcla con fortuna los géneros, poematiza historias, narra poemas y versifica ensayos. Emplea diversos procedimientos expositivos:  en ocasiones la voz enunciante pertenece a algún personaje histórico (visible o recóndito), quien en un instante de lucidez clarifica y pondera momentos clave de su biografía, hablando desde más allá de su vida, redondeándola.

En la reseña de Poesía 1974-2004 realizada por Luis Jorge Boone en Letras Libres, (febrero de 2009), y en el artículo La poesía de William Ospina de Hector Abad Faciolince se analiza y describe con detalle, cariño y admiración la poesía del autor colombiano.

Se ha publicado recientemente, enero de 2019, por la editorial Lumen la Poesía Completa de William Ospina  que reúne toda su obra poética. Desde sus poemas tempranos hasta los libros de poemas Hilo de arena, La luna del dragón, El país del viento, ¿Con quién habla Virginia caminando hacia el agua? África.

El geólogo

He seleccionado este poema, originalmente publicado en el libro El país del viento de 1992. Es un poema breve dedicado a la geología que es, sin duda, una de las ciencias con mayor capacidad de inspiración para los poetas. La geología conduce a nuestros inciertos orígenes y evolución, a unos periodos temporales – que son eras – de millones de años que se escapan de la escala de nuestras cortas vidas y a unos rastros de vida petrificados, inquietantes y extraños: ¿hay algo más raro y perturbador que un trilobites?

En bellos endecasílabos y heptasílabos, junto con algún pausado alejandrino, y sólo 11 versos, aparecen los tópicos más queridos e inquietantes de la geología: la enormidad temporal y los grandísimos cambios de la corteza terrestre, que surgen con expresión lapidaria en los 2 primeros versos: Aquí hubo un mar hace un millón de años. / El hombre no lo sabe, mas la piedra se acuerda.

Piensa en el fosil- cangrejo  (todo de piedra) que hay en esas entrañas minerales y nos recuerda, también,  que tuvieron vida y que fueron “… seres dolorosos, / sangre y pulmones palpitantes.”

En los tres versos finales se cierne la presencia metafísica del tiempo que, en geología, puede y conforma todo.

Entre la ciega roca
y el trémolo extasiado de la salamandra
tan sólo hay tiempo.

 

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Cuadrados y ángulos. Alfonsina Storni.

Enlace a Cuadrados y ángulos de Alfonsina Storni en poesía y ciencia

Cuadrados y ángulos

Ubicado junto a otros – en el capítulo de poemas dedicados a la geometría -  encontré hace varios años Cuadrados y ángulos de Alfonsina Storni en el número 253 de la revista Litoral, monográfico sobre  “Ciencia y poesía, vasos comunicantes”, publicado en junio de 2012.

El poema, que es como una letanía, me causó una impresión seca y cortante por su desnudez y su sobriedad. A uno le gustaría contar con el referente del paisaje concreto del que está hablando Alfonsina Storni. Si es que existe un paisaje concreto en el que se inspiró o si es, más bien, un constructo anímico de una poeta de tan acendrada y enfermiza personalidad; eternamente descontenta e infeliz al chocar su extrema sensibilidad con unas realidades en las que, prácticamente, nunca acababa de encajar. Ver notas 1 y 2.

Alfonsina Storni. (Wikipedia)

En 1921 la editorial Cervantes de Barcelona en su colección “Las mejores poesías de los mejores poetas”, publicó una selección de la obra de Alfonsina Storni. En el prólogo de la citada edición se analiza la obra de la poeta argentina y en el encontramos los siguientes párrafos que creo que, en buena medida, proporcionan claves para el análisis de su obra y personalidad.

(Sic) A propósito de su obra, escribe el poeta Fernando Maristany:

“La obra de Alfonsina Storni nace de su gran sensibilidad anímica. Su alma se cierne sobre las realidades de la vida a una altura a la cual no puede seguirle la materia. De aquí que ambas se hallen en desacuerdo. El dilema es éste: O descender el alma al nivel de la materia o ascender la materia al nivel del alma. La relativa paz sólo puede hallarse en su relativa armonía. Pero el alma de Alfonsina Storni no transige en descender. Las realidades de la vida no llenan sus anhelos, sus aspiraciones idealistas. (…)

Como en Shelley, hay en Alfonsina Storni un idealismo intransigente, que hace que tropiece con rudeza contra las cosas vulgares y macizas de la vida. Nuestra poetisa se siente incomprendida y solitaria entre las gentes, siente su vida, por lo general, fallida; siente que sus más grandes aspiraciones no han logrado realidad plena, e instintivamente se pregunta el motivo. Se hace reflexiva. Analiza psicológicamente las causas exteriores e interiores. Y en sus adentros halla contradicciones, desfallecimientos, puntos obscuros, misterios  desconcertantes que algo de su propia esencia rechaza (….) y acaba por desconfiar de su propio corazón, para con el cual se muestra intolerante, dura, cruel, a veces. Conscientemente se humilla, se desprecia.

Luego reacciona, se hace efusiva, y asciende en un vuelo recto y seguro hacia las más inmateriales generosidades, tal como las siente en aquel momento, tal como, con toda el alma, quisiera sentirlas siempre. Y, en su efusión, se siente buena, purificada por el sacrificio… Pero cuando bajo esa impresión llega un nuevo dolor, busca en las crueldades  externas la causa de ese mal que la exacerba. Y aparece la amargura, la afilada ironía, el cansancio, el desdén hacia la vida… Y analiza de nuevo su alma, y otra vez se castiga, y saca de ella nuevas y más puras efusiones… Terrible círculo vicioso, cuya causa está en la intransigencia de su alma y de su materia, que reclaman, cada una desde su plano, sus fueros opuestos.

También el prólogo, sobre el poema Cuadrados y ángulos, se comenta sucintamente

“En ocasiones  se expresa con una boutade  genial, y llora la vulgaridad y la rectilínea monotonía ciudadana, con una lágrima cuadrada, como sus “cuadras” y sus casas”

Sus cuatro primeros versos de 12, 6, 9 y 6 sílabas son repetición y letanía de casas enfiladas y cuadrados. En los tres siguientes esa monotonía geométrica se traspasa a las gentes con “…alma cuadrada/ ideas en fila/ y ángulo en la espalda.” ; y en los dos últimos llega a la poeta misma que vierte una lágrima cuadrada.

Cuadrados y ángulos, estaba incluido en el poemario El dulce daño publicado en 1918. El poema se incluye en la última sección del libro cuyo título es “Hielo” y va seguido del poema Aspecto en el que vuelve a aparecer la geometría

Aspecto

VIVO dentro de cuatro paredes matemáticas
Alineadas a metro. Me rodean apáticas
Almillas que no saben ni un ápice siquiera
De esta fiebre azulada que nutre mi quimera.
Uso una piel postiza que me la rayo en gris.
Cuervo que bajo el ala guarda una flor de lis.
Me causa cierta risa mi pico fiero y torvo
Que yo misma me creo pura farsa y estorbo.

 

Alfonsina Storni, la leyenda

La importancia de Alfonsina Storni dentro de la poesía del siglo XX es innegable. Es, sin embargo, aún, más potente su trágico final que es mito y es leyenda, alentados por esa inmensa canción que es Alfonsina y el mar, de Ariel Ramírez y del escritor Félix Luna.

De hecho, mucha gente cree o ha creído que la letra de la canción fue según el cual la letra de la canción fue originalmente la carta de suicidio de la poetisa o un último poema de Alfonsina Storni, musicado en la canción. No es así.

El 18 de octubre de 1938, Alfonsina viajó a Mar del Plata. El 25 de octubre escribió cartas de despedida a su hijo Alejandro –que tenía 26 años- y a su colega, el escritor Manuel Gálvez, y un poema, “Voy a dormir”, para el Diario La Nación. Sobre la una de la madrugada abandonó su habitación. Dos obreros encontraron su cadáver al día siguiente. Parece que se arrojó al mar desde una escollera.

Voy a dormir

DIENTES de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas: bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido…

 

Notas y enlaces.

1. En referencia a la vida y obra de Alfonsina Storni, (además de los enlaces incluidos en el post sobre la selección “Las mejores poesías de los mejores poetas” de la editorial Cervantes y sobre el libro El dulce sueño), se puede mencionar la información incluida en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:  http://www.cervantesvirtual.com/portales/alfonsina_storni/autora_apunte/; y también, en el Centro Virtual Cervanteshttps://cvc.cervantes.es/actcult/storni/

2. Una buena selección de la obra de Alfonsina Storni junto con una introducción a su obra se puede obtener en Entre el largo desierto y la mar, con selección y prólogo de Marilyn Bobes.

 

 

 

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Giovanni Battista Piranesi de Guillermo Carnero.

Enlace a Giovanni Battista Piranesi de Guillermo Carnero en poesía y ciencia.

Al recuperar la poesía reunida de Guillermo Carnero entre 1966 y 1977 en el volumen Ensayo de una teoría de la visión, (Hiperión, 1983), me reencuentro con la corriente poética culturalista que, para simplificar, podríamos denominar “de los novísimos” que tanto leí y me fascinó a finales de los años setenta y principio de los ochenta.

Nombres y obras de, sobre todo, Pere Gimferrer, Leopoldo Mª Panero, Manuel Vázquez Montalbán y Guillermo Carnero constituyeron una novedad extraordinaria y fueron cruciales en mi formación como lector de poesía. Resumiendo brevemente esta corriente de “los novísimos”, podríamos decir que consideran la realidad externa como fuente principal de la poesía; frente a la concepción dominante en la poesía de los escritores “de los 50″ en que la realidad estribaba en la noción de que la realidad era el “yo haciendo algo en mis circunstancias” con un conjunto de sucesivas descargas expresivas y narrativas.

Ahora bien, se parte de la incapacidad de la razón racionalista para conocer en su totalidad la realidad concreta; por lo que se inclinan a lo individualizado y a lo concreto. Por consiguiente dan por supuesto, también, de la insuficiencia del lenguaje para el conocimiento pleno de la realidad. Por tanto, el poema no intenta expresar la realidad sino que pretende ser cifra de nuestra experiencia de la realidad.

La poesía es más descriptiva que narrativa y se considera que cuando se poetiza disponemos de los recuerdos e impresiones, que se modifican según las necesidades del poema, por lo que el poema que acaba ostentando un contenido irreductible y propio. De esa forma las palabras acaban remitiendo a un mundo que no es el de la experiencia, sino el que el propio proceso de elaboración del poema se ha encargado de construir.

Al releer el libro antes mencionado, me di cuenta de la importancia que cobra en la obra de Guillermo Carnero,  (Nota 1), de esos años, la ciencia y sus protagonistas, redescubriendo una serie de poemas que de forma inmediata me planteé su posible incorporación a la sección poesía y ciencia de madrimasd.org. Habría elegido en primer lugar, sin dudarlo, Elogio de Linneo de su poemario El sueño de Escipión de 1971.

Sin embargo, una revisión del histórico de la sección, me hizo descubrir que ya contábamos con tres poemas de Guillermo Carnero en poesía y ciencia que eran: Museo de Historia Natural, (incluido en octubre de 2003), Búsqueda de la certeza, (Id., en enero de 2004) y Elogio de Linneo, (Id., en febrero de 2006), a cuyos textos pueden acceder en este enlace.

Pero hay más poemas; y dos, entre ellos, que me parecen magníficos y en los que motivos científicos relacionados con la arquitectura y la arqueología son el núcleo de los mismos. Se trata, en primer lugar, de Paestum, poema en el que se plantea la geometría de la arquitectura griega clásica, (dórica), existente en esa ciudad italiana como la imagen propia de los dioses.

En segundo lugar, el poema Giovanni Battista Piranesi plantea un cierto retrato y valoración del arquitecto veneciano del siglo XVIII, famoso maestro del grabado y arqueólogo pionero. Dado el hecho de que el próximo año se conmemore el 300 aniversario del nacimiento de Piranesi y, con ese motivo, esté abierta actualmente, (del 7 de mayo al 22 de septiembre),  la exposición “Giovanni Battista Piranesi en la Biblioteca Nacional de España”, ha resultado más fácil la elección. (Nota 2).

La poesía de Guillermo Carnero

A partir de su libro El sueño de Escipión de 1971, la poesía de Guillermo Carnero deja de referirse directamente a la realidad o a la vida como tales y desaparece de su obra todo patetismo apropiándose de su discurso un tono de gran calma, donde apenas aparece el sentimentalismo aunque se mantiene una delicada sensibilidad y se hace más cartesiana y más precisa.

 

 Guillermo Carnero (Revista Mercurio. Noviembre 2018)

El poema no pretende conocer el mundo sino ofrecer un orden del espíritu o presentar una hipótesis sobre la realidad: tersura en la dicción y belleza a fuerza de rigor. Estas son palabras de Carlos Bousoño, autor del prólogo de la poesía reunida de Guillermo Carnero, entre 1966 y 1977, en el volumen Ensayo de una teoría de la visión, (Hiperión, 1983).

Puede, según el prologuista, asignarse al arte del poema lo que él propio poeta dice de la ciencia en el poema Elogio de Linneo, sin más que cambiar “ciencia” por “poema”.

“El poder de una ciencia (de un poema)
no es conocer el mundo: dar orden al espíritu.
Formular con tersura
el arte magna de su léxico
en orden de combate: el repertorio mágico
de su nomenclatura y las categorías
su tribunal preciso, inapelable prosa
bella como una máquina de guerra”.

Giovanni Battista Piranesi es el segundo poema que aparece en el libro Variaciones y figuras sobre un tema de La Bruyere de 1974. Está contenido en el capítulo Introducción junto al poema inicial Discurso del método en el que se desarrolla una especie de teoría o preceptiva sobre la producción poética. En él se menciona el cientifismo, indicando:

“… se evitará la acusación de cientifismo y otra parecidas
y no resultará el texto mermado en su potencialidad poética
- aunque toda terminología especializada adquiere por su sentido arcano
y supuestamente preciso, un gran valor poético.”

De hecho, en los dos libros mencionados y, también, en el siguiente, El azar objetivo, Guillermo Carnero escribe un buen número de poemas que se dedican a científicos o a temas científicos como los tres que se han mencionado anteriormente (y que ya se incluyeron en poesía y ciencia, entre 2003 y 2006), a los que habría que añadir los poemas Meditación de la certeza, De la inutilidad de los cristales ópticos y, también Paestum, (que ya hemos mencionado: hermoso canto a la geometría de la arquitectura griega como imagen de sus dioses, frente a los inciertos y tenebroso trazos de otros dioses), y el dedicado a Piranesi.

Giovanni Battista Piranesi

El arquitecto veneciano Giovanni Battista Piranesi, fantástico artista del grabado y uno de los primeros arqueólogos, con su fascinante y enigmática personalidad – que sigue sorprendiendo y entusiasmando a los 300 años de su nacimiento – es el protagonista del poema de título homónimo escrito por Guillermo Carnero, que es – digámoslo claro – uno de los mayores poetas españoles de los últimos cincuenta años. Serenidad y elegancia, cultura e inteligencia y hermética claridad, presentes en su relevante obra poética, caracterizan el poema.

En Giovanni Battista Piranesi nos encontramos con una primera estrofa en la que se abunda en los trampatojos de alguno de sus grabados, lo que lleva a visiones equívocas.

“pues la calzada que allá abajo cruza
el valle, nebulosa, lejanísima,
arranca de sus pies.”

Por ello, ya no pueden resultar extraños, (“Y así es menor que exista…”), obeliscos alzados sobre columnas o que los arcos de triunfo se vean rematados “por un bosque de cedros y de sauces llorones”.

La conclusión a que los coetáneos de Piranesi parecen llegar y, también, la conclusión a la que el poema aboca es clara:

“Y dijeron de él: parva imaginación
esclava del pasado – su genio, si lo tuvo
pereció bajo el peso de la bibliografía.”

Pobres resultados, (ya que parva significa “pequeña en tamaño, importancia o cantidad”, según el diccionario de la RAE), y el poema se cierra con ironía

“Y le llamaron arqueólogo

Con lo que le no le dieron a Piranesi por artista, se lo adjudicaron a lo que, después, comenzaría a ser una nueva ciencia: la arqueología.

Notas y enlaces

1. En  cuanto a la obra de Guillermo Carnero,  en internet, hay una buena muestra en varios lugares. De fecha 29-09-2004, en la Fundación Juan March se puede encontrar: a) una selección de sus poemas, junto con una poética del autor y, también, b) se pueden escuchar algunos de los poemas recitados y una conferencia sobre su obra.
Otra selección de poemas de Guillermo Carnero, se encuentra en la publicación Poesía en el campus de Febrero de 2000.
Por último, en el Centro Virtual Cervantes se aloja una página que incluye Semblanza crítica y entrevista, textos y bibliografía de Guillermo Carnero.

2. Desde el 7 de mayo al 22 de septiembre de 2019 se celebra en Madrid la exposición Giovanni Battista Piranesi en la Biblioteca Nacional de España. Esta exposición, organizada por la BNE en colaboración con el IPCE, tiene como objetivo el estudio y catalogación razonada del riquísimo fondo de estampas y libros, y de un precioso dibujo para su serie de las Carceri, de Giovanni Battista Piranesi (1720 – 1778). Con motivo de esta colaboración, el IPCE ha restaurado 32 estampas y 17 obras encuadernadas, que se exhibirán en la exposición.
Se mostrarán cerca de trescientos grabados, en su mayoría procedentes de la Biblioteca Nacional de España, pero también otros dibujos, objetos, esculturas y lienzos procedentes de otras instituciones españolas e italianas.
Por otra parte, la exposición de los Piranesi se enriquece con la presencia en la muestra y en el catálogo de colecciones de estampas y grabados de otros autores que influyeron notablemente en la obra del arquitecto y grabador veneciano, del siglo XVI al XVIII, de Palladio, Duperac o Juvarra a Fischer von Erlach, Vasi, Tiépolo o Canaletto, entre otros muchos.

 

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Ciclismo olímpico. Juan Antonio González Iglesias.

Enlace a Ciclismo olímpico de Juan Antonio González Iglesias en poesía y ciencia.

 

Recientemente me reencontré, en Cambio de siglo. Antología de la poesía española. 1990-2007, (selección, prólogo y bibliografía de Domingo Sánchez-Mesa), con el poema Ciclismo olímpico que escuché por primera vez, con fascinación y asombro, recitado por su autor, Juan Antonio González Iglesias, hace unos dos años y medio. (Ver Nota 1).

 

Juan Antonio González Iglesias (de la web de El Cultural)

 

Fue el 30 de septiembre de 2016 en el marco de la Séptima noche europea de los investigadores en el que tuvo lugar, en la sede de la Fundación Telefónica de Madrid, la actividad titulada La alegría de las musas. Poesía y ciencia, en la que se entregaron los premios del primer certamen poético de poesía y ciencia para jóvenes.

En dicho acto, Juan Antonio González Iglesias, que había sido miembro del jurado que otorgó los premios, recitó el poema Ciclismo olímpico. En el mismo momento de la lectura me pareció un poema excelente que, junto con la exaltación, alegría y grandeza del deporte, presentaba un puñado de motivos científicos muy interesantes – sobre física, astronomía y materiales – por lo que pensé que debía ser incluido en poesía y ciencia.

Ocurría, sin embargo, que en marzo del mismo año, habíamos incluido en poesía y ciencia, del mismo autor, el poema Leo a Tomás de Aquino en el smartphone  y consideré oportuno dejarlo para un poco más adelante. Y, como a veces ocurre, ahí quedó la idea dormida…, y perdida. Y ahora felizmente recuperada.

 

Juan Antonio González Iglesias y el deporte

En la poesía actual cabe perfectamente que el aliento clásico, el tono elegíaco y ritmos y formulas sintácticas tradicionales se proyecten en ámbitos de temas e imágenes plenamente modernas. Temas como el mundo del deporte o como el de la ciencia. O ambos a la vez. Como ocurre con el poema Ciclismo olímpico del poeta salmantino Juan Antonio González Iglesias, en que nos hallamos ante una poesía honda, clara y cincelada; una poesía nutrida de tradición y cultura, que ha sido pródiga en poemas con temas deportivos.

Juan Antonio González Iglesias recopiló sus poemas de temática deportiva  en el libro Decatletas, editado por la Diputación Provincial de Cáceres en 2011.

 

En el prólogo del mismo, realiza la observación de que, si bien nuestra época ha olvidado a los griegos, “tenemos en el furor por el deporte uno de los legados griegos más vivos”. Y sigue

“Como en tantos otros aspectos, hemos desequilibrado la armonía helénica. Practicamos ejercicio sin filosofía. Cultivamos el cuerpo sin atender el espíritu. Así el apogeo actual de los atletas está acompañado por el eclipse de los poetas. Pero en la Grecia antigua poeta y atleta eran términos paralelos. El poeta era un hombre de acción. Acción sobre el lenguaje. Acción con el lenguaje sobre el mundo.”

El poemario recoge un total de 22 poemas en que los temas son, unas veces, los deportes olímpicos y, otras, aquellos que no tienen ese reconocimiento y se practican en la naturaleza o en la ciudad. (Sic) “Se canta la competición, pero también el puro ejercicio, cuando no el placer”. El ciclismo en pista, de Ciclismo olímpico, va seguido de Canción para pedir más carril bici, poema que, por cierto, podrían perfectamente adoptar los ciclistas urbanos como himno. (Ver Nota 2)

Ciclista. Natalia Goncharova. 1913. (de Wikipedia)

 

Hay también en todos los poemas un hálito de sacralización del deporte ya que, según González Iglesias, (sic) “La religión (cristiana y pagana) aparecen en estos versos, porque el deporte limita con ellas”.

 

Ciclismo olímpico

El poema, compuesto mayormente de versos alejandrinos, endecasílabos y algunos heptasílabos – que hacen pie quebrado, aligerando el ritmo -, está repleto de elementos que aluden a la ciencia y la técnica.

Se inicia el poema situando el ciclismo en pista en un lugar del cosmos  – lo que es obvio, pero siempre grandioso -, y se alude a la forma de la pista semejante a un anillo de Saturno o una cinta de Moebius.

Al poeta le hubiera gustado versificar sobre un “Dios medieval” que hubiera posado su mano en el mundo modelando la pista, pero sabe que programas informáticos han modelado las curvas y que el humano hormigón armado es lo que ha aportado la ductilidad y firmeza precisa de las superficies.

 

Ciclismo en pista

 

Los cascos son “hiperlineales” para convertir las testas de los ciclistas en flechas. Fantasea sobre el inicio de la carrera en que son sujetados los ciclistas y luego empujados hacia el mágico éter.

“para que vuelvan a su elemento natural/ no la tierra ni el aire/ sino el quinto elemento, el que Aristóteles/ denominaba éter”

Hay una comparación del movimiento de bicicletas y ciclistas con el de los cuerpos celestes que mezclan lentitud – aparente a nuestros ojos – y su inmensa velocidad real.

La medida precisa del tiempo, dividida hasta las diezmilésimas en los eventos olímpicos, se alude en el poema y, también, la perpendicularidad y las fuerzas y su composición

“¿Qué podemos decir de la fuerza centrífuga/ si ya la conocemos por nuestros corazones?”

Y también la celebración de “la atracción primordial entre las cosas”, la fuerza de la gravedad, finalizando el poema con esas bellas palabras – que, al parecer, escribió Leonardo Da Vinci -, en las que llamaba a la fuerza de la gravedad

“ese inmenso deseo de volver”.

Notas y enlaces

1. En poesía y ciencia se encuentran ya incluidos dos poemas de Juan Antonio González Iglesias: Benditos los ignotos y Leo a Tomás de Aquino en el smartphone,  a los que hemos incluido los correspondientes enlaces. 

2. Para los entusiastas del carril bici

Canción para pedir más carril bici

Ir por el carril bici
persiguiendo
el origen del río
durante media hora
paralelo a los peces,
paralelo
al piragüista
de torso grande
adelantarlo,
escalar hasta el puente
peatonal, transmutarme
en perpendicular
al agua
de Gredos por aquí,
dar media vuelta,
bajar formando parte
del viento, ser
tan físicamente
feliz, correr ahora
más rápido que el Tormes,
dejar atrás los juncos,
la lavanda, las sombras de las frondas,
los niños, los atletas,
la plata de los peces
y al tenaz piragüista.

Ir por el carril bici
durante media hora,
ser centauro recién
nacido, me parece
más de lo que merezco
en este día casi
víspera de septiembre.

Pero reclamo más.

 

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Mecánica cuántica (Vértigo). Ángela Vallvey.

Enlace a Mecánica cuántica (Vértigo) de Ángela Vallvey en poesía y ciencia

Dentro de las varias y encontradas actitudes en lo que se refiere a las relaciones entre ciencia y poesía, tendríamos, en un extremo, las muy negativas provenientes tanto desde el ámbito literario, (la del poeta John Keats, por ejemplo, que creía que Isaac Newton había destruido toda la poesía del arco iris al reducirlo a los colores del prisma), como desde el ámbito científico, (como ocurría con el físico Paul Dirac con su lapidaria frase: “El objetivo de la ciencia es hacer las cosas difíciles comprensibles de una forma más simple; el objetivo de la poesía es afirmar las cosas simples de una manera incomprensible… Son, por tanto, incompatibles.”).

 

Paul Dirac en 1930 (Wikipedia)

En el extremo contario, de relaciones fructíferas y positivas entre ciencia y poesía, tendríamos los casos de aquellos científicos de renombre que, a la vez, fueron poetas estimables como, entre otros, Rankine y su matemático enamorado, el químico y Premio Nobel Roald Hoffmann o James C. Maxwell del que siempre recordamos su Poema de amor de un telegrafista: “Las espiras de mi alma se entrelazan, aunque estén distantes, con las tuyas, etc.”. (Ver Nota 1).

James C. Maxwell (Wikipedia)

En un punto intermedio estarían aquellos poetas que han sentido una intensa y excitante fascinación por la ciencia, de forma que introducen temas e imágenes científicas en su obra, como quien fuera pionero en este sentido, el poeta Samuel T.Coleridge (1772-1834), que asistía a las clases que sir Humphry Davy impartía en la Royal Institution de Londres. Cuando se le preguntaba por  qué iba a las clases respondía rotundo: “Asisto a dichas clases para enriquecer mis provisiones de metáforas”

Samuel T. Coleridge.
(Retrato de W. Allston en Wikipedia)

Y uno se imagina así a Ángela Vallvey. Con una mirada fascinada a la ciencia, recopilando temas, imágenes, metáforas, etc., para incluirlas,  más adelante, en sus poemas.

Angela Vallvey

Tras publicar varias novelas juveniles, Angela Vallvey, obtuvo el Premio Jaen de Poesía, en 1998, con El tamaño del universo, una colección de poemas plenos de curiosidad científica y fascinación por la belleza y las paradojas del universo.

El libro debió resultar, en aquel momento, bastante sorprendente pues no resultaba nada común recuerrir a motivos científicos como base continua para un libro de poemas. (Lo que ha sido resaltado por ejempo, en el artículo  Ciencia y subjetividad en las poetas españolas del siglo XX de José Mª Balcells de la Universidad de León, en el que se analiza el poemario y coloca a la poeta junto a otras autoras como María Cegarra, (precedente en los años 30) y María Eloy-Martínez, entre otras).

En muchos poemas toman la palabra científicos como Einstein, Galileo, Kepler o Darwin; reflexionando o haciendo apreciaciones a sus trabajos y vivencias. En otros se incluyen,en los poemas, nociones científicas con las que se construyen imágenes y metáforas adecuadas a la intención lírica de la poeta.

No es de extrañar que al poco de la publicación de El tamaño del universo, en los inicios de poesía y ciencia, (2003 a 2005), se incluyeran poemas de Ángela Vallvey en la sección, (ver Nota 2), y que uno de ellos – El matemático imperial – formara parte de Explorando el mundo. Poesía de la ciencia. Antología editada por Miguel Ángel García-Posada en 2006, (Editorial Gadir).

Ángela Vallvey (de Wikipedia)

En 2006 obtuvo el Premio Ateneo de Sevilla con el poemario Nacida en cautividad en el que, como en El tamaño del universo, parte del discurso científico – tomando como referente la paradoja de Schrödinger – para indagar en la conciencia dolorosa de las limitaciones del lenguaje sobre la que se vierte en lo esencial su escritura poética.  (Ver reseña de Francisco Díaz de Castro en El cultural de 14-12-2006).

Mecánica cuántica (Vértigo)

Creo que Mecánica cuántica es, fundamentalmente, un poema de amor que se desarrolla en el entorno de singularidad del mundo cuántico, tal y como expresa el primer verso:

En este reino, amor mío, las cosas son de otra manera…

Esa singularidad viene dada por un tamaño diminuto, de otra escala que casi ni nos podemos imaginar al estar medido en Angstroms, (un Angstrom equivale a la diez mil millonésima parte de 1 metro).

También por el hecho de que en la mecánica cuántica, la acción de observar modifica el experimento; o sea, lo observado.

Cuando llegues, recuerda: es necesario que lo observes,
aunque al hacerlo con tu mirada lo destruyas.”

En el poema aparecen también los misteriosos y discretos quarks que atraviesan las conchas de las ostras del fondo del mar. También se hace hincapié en los grandes espacios vacíos en el mundo cuántico; un mundo de espacio vacío entre nucleos y electrones de los átomos y moléculas.

“Si te asomas aquí
sabrás que tu pecho es grande como una galaxia,
que tú mismo no eres
más que un enorme espacio vacío.”

También, hacia el final, aparece el principio de incertidumbre y el poema concluye con

“… el viejo pasa sus días incontables
jugando a los dados.”

Alusión a Dios, (“el viejo”), haciendo lo contrario a lo que decía Einstein - al que no le gustaba la mecánica cuántica – en su famosa frase: “Dios no juega a los dados”.      

Fantástico y fascinante poema.

Por último, me gustaría dejarles el párrafo final de la contestación de Ángela Vallvey a la pregunta ¿Cuales son, en tu opinión, las funciones que puede cumplir la poesía en el comienzo del nuevo siglo? que aparece en Cambio de siglo. Antología de poesía española 1990-2007 de Domingo Sánchez-Mesa, Hiperión 2007.

“(…) En todo caso, en estos tiempos de abaratamiento, de vulgarización masiva, de consumo y de ganancias, la poesía (no hay poesía buena y mala: hay poesía o no hay poesía) es un reducto de exquisitez que sigue proporcionando un temblor de humanidad siempre nuevo para cada individuo. La poesía es el ADN de la cultura. Infinitamente incomparable. Pieza única. Es la antimanufactura. No se le puede pedir más.”

Enlaces y Notas

1. Los tres poetas se encuentran incluidos en poesía y ciencia. Enlazamos a los poemas correspondientes: Rankine, Hoffmann y Maxwell.

2. Los poemas de Ángela Vallvey incluidos con anterioridad en poesía y ciencia son: El contador de arena, El matemático imperial, Es el momemnto del tiempo, 10.000 millones de años y Las armonías del mundo, a los que pueden acceder en el siguiente enlace.

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Actualidad agropecuaria. Fermín Herrero.

Enlace a Actualidad agropecuaria de Fermín Herrero en poesía y ciencia

Fermín Herrero

Sucede, en ocasiones, en esta tarea de búsqueda de poemas para la sección de poesía y ciencia, que, como si fuera un milagro, uno se encuentra con una poesía y un poeta para siempre. Esto es: descubre y traba conocimiento con una poesía que parece estar escrita personalmente para el lector que uno es.

Es el caso de la obra poética de Fermín Herrero, que tiene, en grado sumo, un carácter de epifanía; es decir: de manifestación ó revelación y de comprensión de la esencia de las cosas. De forma que parece que se llega a un entendimiento profundo y completo de lo que se está leyendo. Se hace legible lo que el autor entiende, y quiere que todos lo vean de la misma manera.

 

Fermín Herrero (en www.reinodecordelia.es)

No en vano, Fermín Herrero indica como uno de sus poemas favoritos – que le gustaría haber escrito – el canto primero de Don de la ebriedad de Claudio Rodríguez.

Después; está una visión del campo, con sus paisajes y tareas, que se nota que sale muy de dentro: tan profunda y  vívida como alejada de estereotipos  impostados y lugares comunes fabricados desde la cultura.

Si se añaden a lo anterior: realismo, ironía y ausencia de énfasis; completaríamos estas pinceladas en las que he tratado de describir mi entusiasmo por el poeta Fermín Herrero y su obra. (Ver Notas).

Fermín Herrero nació en 1963 en Ausejo de la Sierra, (Soria). Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza y profesor de lengua castellana y literatura en el Instituto Juan de Juni de Valladolid.

Hasta ahora ha publicado los libros Anagnórisis (1994), Echarse al monte (1997) -Premio Hiperión-, Un lugar habitable (1999), Paralaje (2000), El tiempo de los usureros (2003), Endechas del consuelo (2006), Tierras altas (2006), La lengua de las campanas (2006), De la letra menuda (2010), Tempero (2011), De atardecida, cielos (2012); La gratitud (2014) – Premio de la Crítica de castilla y León -y Sin ir más lejos (2016) – Premio Nacional de la Crítica-; Fuera de encuadre (2017).

Destacar de la anterior lista que prácticamente todos sus poemarios han obtenido prestigiosos premios y que su obra figura, entre otras, en las antologías Cambio de siglo, Animales distintos y Fuera de campo.

La mayor parte de su obra poética se circunscribe a los paisajes, el lenguaje y el vocabulario de las Tierras Altas de Soria batidas por la soledad de la despoblación y las temperaturas extremas. La presencia de la naturaleza y sus ciclos unidos a la existencia, la belleza de lo humilde, la recuperación del tiempo pobre y agrícola de los padres, el recordatorio del horror de las ideologías que calcinaron el siglo XX, la lentitud y la espera…; son temas de su original y muy propia y personal voz poética.

En la presentación de sus versos en Cambio de siglo. Antología de la poesía española (1990-2007), indica, respecto de la trayectoria de su trabajo como escritor, que esta se produce:

“(Sic)… siempre en torno al campo, a la naturaleza, que tiene para mi una sabiduría antigua, la que me interesa, que el poema intenta desvelar; revelar”.

También en ese mismo texto opina

“(Sic) un poema decente es el que une inteligencia, percepción y emoción; pero saberlo sirve de poco”

Actualidad agropecuaria

En su libro El tiempo de los usureros, (Madrid, Hiperión 2003), incluye este Actualidad agropecuaria en  el que presenta la vida en el campo y las condiciones de los trabajadores que en el trabajan. Nuevas tecnologías de cada momento; junto con duros trabajos manuales y peonadas en un entorno planetario y global, (signo definitivo de todo nuestro mundo actual), y ahí aparece la economía aplicada: la Europa de las dos velocidades.

 

Dos velocidades que vienen del norte. La primera velocidad está representada por la tecnología punta – de la maquinaria agrícola noruega – y, la segunda, viene de la mano de esos emigrantes eslovacos, los esquiladores, que  “están hechos a todo” y que se “atiborran de torreznos y güeñas”.

Sorprenden en el poema la ironía y el ingenio; y sorprende a los urbanitas, también, el lenguaje  en el que aparecen palabras y expresiones de carácter local y de origen agrario. Aparecen localismos como ese embutido denominado güeña en tierras sorianas y aragonesas que no deja de ser el chorizo de bofes de las tierras de León o la butagueña de Segovia.

Me parece que el poema es redondo, (lo que se sabe porque notas que no le falta ni le sobra ninguna palabra o bien, porque con las palabras del poeta que hemos mencionado anteriormente, “une inteligencia, percepción y emoción” ).

Comienza con dos primeros versos sorprendentes, en que se nos plantean las tareas anuales del campo como si fuera moda o publicidad.

“Las sensaciones de esta temporada son las abonadoras
pendulares Kverneland, los chissel con rodillo…”

Sigue, a continuación, con la descripción de los emigrantes que vienen a trabajar a España; esos esquiladores eslovacos (que, fijo, los explotan), en los que pone su mirada con cariño y ternura; y describe sus complicadas condiciones de trabajo, integrándolos a través del lenguaje, en expresiones de castellano antiguo que casi ya sólo se oyen en el campo profundo, como : “pelan si trabar un hatajo”, “dan buena cuenta del almuerzo” o “ … ya no levantan cabeza hasta que dan de mano”.

Y se cierra con esa sorpresa final, en que el poema, (que, a estas alturas, se había convertido en social y político), acaba con esa ironía y perfección de los dos últimos versos,

             “… Del norte llegan
al mismo tiempo la necesidad
y la tecnología punta. Europa:
las dos velocidades”.

Notas y enlaces

Para adentrarse en la poética y biografía de Fermín Herrero se enlaza a las entrevistas siguientes:

“La poesía debe dar respuestas, aunque sean erróneas, porque la poesía es la conciencia”, en temblopoesia.com de 30 de octubre de 2017.
“La mía es una poesía a contracorriente”, en ABC Castilla y León de 5 de junio de 2017.
“Me hice poeta por amor”; en El País de 26 de abril de 2017.

Muestras de la poesía de Fermín Herrero, se pueden obtener, entre otros lugares de internet, en los enlaces siguientes:

Cinco poemas de tierras altas
Tres poemas de Fermín Herrero, más un inédito
Primeras páginas de Fuera de encuadre (Ed Reino de Cordelia)

Ver, también, el artículo sobre poética y definiciones de poesía escrito por Fermín Herrero : Poesía , ¿eres tú?. En la revista Siglo XXI. Literatura y cultura españolas, nº 12  dediciembre de 2014); pgs.: 15-30 

 

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Escritura. A. R. Ammons.

Enlace a Escritura de A. R. Ammons en poesía y ciencia

Escritura (de la naturaleza)

El número monográfico Poesía y ciencia.Vasos comunicantes de la revista Litoral,  editado en 2012, constituye una de las mejores antologías de poesía científica; tanto por la magnífica selección de los poemas como por su inmaculada edición, acompañada de excelentes ilustraciones.

Tiene esta antología una clasificación o división un tanto sui generis de los poemas que incluye. Así, por ejemplo, junto con epígrafes convencionales por áreas científicas como: geología, física o matemáticas, (esta última, por ejemplo, al mismo nivel que aritmética y geometría), presenta otros epígrafes, (o subepígrafes), que están dedicadas a grandes figuras de la ciencia como: Sigmund Freud, Charles Darwin o Isaac Newton.

Escritura del poeta norteamericano A. R. Ammons aparece,  en la antología,  tras los poemas dedicados a Isaac Newton, dentro de la física y es un poema aparentemente sencillo; pero que gana en sucesivas lecturas.

Es, en esencia, una sencilla escena de la naturaleza en toda su extraordinaria complejidad. Es la escena de un modesto mirlo viviendo y -va de suyo – volando en su habitat. Sale del matorral y, en un momento, asciende por la colina y despues

… se lanza
a través de un hueco
en el olmo y
se precipita sobre la casa…

Red-winged Blackbird (Agelaius phoeniceus)

Describir la realidad con mirada clara y palabras exactas es, en este caso, la pura poesía que ofrece la escritura de la naturaleza. Todo ha durado un suspiro y el poeta se pregunta que ha quedado de esa maravilla. Nada ha quedado; salvo elucubrar como en el registro de la pequeña y gran historia del mundo ha debido quedar – en cierta forma y modo de la agitación de las hojas – ese momento concreto de la historia de ese mirlo concreto: su “tamaño, dirección y velocidad”.

Ese pajarillo que en Europa sería el Mirlo común (Turdus merula).

Mirlo común (Turdus merula)

Y en Estados Unidos, podría ser el Mirlo americano (Turdus migratorius) o el Red-winged Blackbird (Agelaius phoeniceus). (Nota 1).

 

A. R. Ammons

Debo reconocer que no conocía a A. R. (Archie Randolph) Adams hasta la lectura de el poema Escritura. Me han quedado algunas notas biográficas y la intuición de un estilo. Que es poco, por el momento.

 

 A. R. Ammons en la revista The Paris Review

Así que creo preferible transcribir el primer párrafo de la entrada correspondiente a la reseña que realiza Carlos Alcorta al poemario Basura y otros poemas, (Lumen 2012), en su blog htpps://carlosalcorta.wordpress.com, al que les enlazo.

Archie Randolp Ammons nació en Whiteville (Carolina del Norte), en 1926 y falleció en Ithaca (Nueva York) en 2001. Entre otras muchas actividades — sirvió en la marina durante la segunda Guerra Mundial (en ese periodo escribió sus primeros poemas), ejerció como vendedor, como editor y como ejecutivo—   fue profesor de literatura en la Cornell University desde 1964 hasta 1998, año de su jubilación. Es autor de más de una treintena de libros, entre los que podemos destacar  Poems de Northfield (1966), Collected Poems 1951-1971 (1973), Sphere (1974), A Coast of Trees (1981), Garbage (1993) —con el cual obtuvo por segunda vez el Premio Nacional— Glare (1997); se le concedió también el Premio de la Crítica, así como la medalla Robert Frost de la Sociedad de Poesía de Estados Unidos y los premios Ruth Lilly, Bollingen y el Wallace Stevens de la Academia de poetas estadounidenses. Su poesía delata las influencias de autores como Ralph Waldo Emerson, Walt Whitman, Robert Frost, Stevens o Williams. El hombre moderno  y las relaciones que mantiene con la naturaleza y las leyes que la gobiernan, así como la ciencia y las consecuencias de los avances tecnológicos sobre la conciencia humana son sus temas predilectos. Fue  incluido por Harold Bloom en El canon occidental: la escuela y los libros de todas las épocas y en su más reciente La escuela de Wallance de Stevens…

Tres detalles más. Parece que su nacimiento e infancia en Carolina del Norte, durante la Gran Depresión, en una granja de tabaco y algodón ha inspirado buena parte de su obra y se graduó en Química.

Por último, esta considerado uno de los grandes poetas norteamericanos de la segunda mitad del siglo XX,  “a major American poet”. La crítica especializada incluye a Archie R. Ammons en la gran poesía norteamericana del siglo XX, junto con Dickinson, Eliot, William Carlos Williams, Wallace Stevens o Robert Frost.

Su último gran poemario es Basura, (Editado en España: Basura y otros poemas. Editorial Lumen, 2013), es un gran poema épico de 2717 versos que, como se dice en su inicio: “Basura tiene que ser el poema de nuestra época porque / la basura es lo bastante espiritual y creíble como para / embargarnos la atención…” 

Sin duda que volveremos a R. A. Ammons. (Ver Nota 2).

 

Notas y enlaces

1. Estamos hablando de la familia de aves denominada túrdidos (Turdidae); de la orden paseriformes que comprende 300 especies distribuidas casi por todo el mundo. Sus miembros, denominados comúnmente zorzalesmirlos o tordos, son pájaros de tamaño medio, en su mayoría forestales, y principalmente insectívoros. La mayoría son aves sedentarias, aunque algunos son migratorias.

2. Algunos, de entre los muchos enlaces disponibles para conocer más de A. R. Ammons, se encuentran:
- La entrada dedicada al poeta en la  Poetry Foundation;
- Sección El autor de la semana: A. R Ammons de la Universidad de Chile, en la que además de una nota biográfica se pueden encontrar varios poemas.
- The Great American Poet of Daily Chores en The New York Worker, por Dan Chiesson en diciembre de 2017.

- Entrevista A. R. Ammons, The Art of Poetry No. 73, por David Lehman, en The Paris Review, Issue 139, Summer 1996.

 

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