A vueltas con los papeles de Exteriores

 

Historiadores y otros investigadores del pasado, españoles y extranjeros, preguntan cada cierto tiempo si se puede consultar la documentación diplomática española, que hasta hace no mucho era accesible, como norma general, si los documentos tenían más de 25 años. Cuando me preguntan a mí trato de ponerles al día, en lo que sé, respecto al cierre a cal y canto del archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores en 2012, la dispersión de sus fondos entre los Archivos Histórico Nacional y General de la Administración, y la imposibilidad de acceder a esos papeles desde entonces, y sin que haya fecha prevista para su consulta.

¿Cuánto tiempo más se mantendrá esta vergonzosa situación? Ninguno de los responsables responde. ¿Se están dando pasos para corregir esta anomalía, que día a día nos deja en evidencia ante la comunidad internacional de historiadores? Silencio absoluto. Un silencio que vale más que mil palabras para evidenciar el verdadero valor que otorgan nuestros gobernantes a conceptos como “transparencia”, “derecho a la información” o “buen gobierno”.

Volveremos sobre estas cuestiones, qué remedio, en otros posts. De momento les dejo con la Carta al director que sobre esta situación publicaba ayer, 23 de enero, el periódico EL PAIS, firmada por el catedrático de Historia Contemporánea Juan Carlos Pereira.

 No permiten conocer esa historia

 Acabamos de conocer que el Rey comunicó a Londres en 1983 que “España no estaba interesada en Gibraltar”. Que Franco decidió censurar el accidente de Palomares, mintiendo a la sociedad española sobre el grave peligro que estaba corriendo, y la reacción del Gobierno italiano ante el régimen franquista y su política exterior hasta 1958. ¿Gracias a la documentación española? La respuesta es un rotundo “no”.

Lo sabemos gracias a la desclasificación de documentos programada anualmente por los Archivos Nacionales británicos; la desclasificación de documentos del Departamento de Estado norteamericano solicitados por la ONG National Security Archives, que debían permanecer secretos hasta 2035; o la publicación periódica de los Documenti diplomatici italiani, avalada por el propio ministerio.

La situación en España no permite conocer nada de esa historia. El archivo del ministerio está cerrado para siempre por decisión del ministro. Sus fondos han pasado a los archivos Histórico Nacional y General de la Administración, donde no se pueden consultar por razones variopintas y sorprendentes y nadie sabe cuándo se podrá hacer, según nos informan sus responsables. Por ello, también nosotros tenemos que irnos para conocer lo que ha ocurrido en España y en su acción exterior. Viva la Marca España, también en investigación histórica.— Juan Carlos Pereira Castañares. Catedrático de Historia Contemporánea, UCM.

 

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