‘Historiadores’

De estadistas y aves migratorias, o ¿qué es la historia de las relaciones internacionales?

“Dos cubiertas, dos imágenes. La primera muestra al presidente de la República Francesa Charles de Gaulle conversando con el canciller alemán Konrad Adenauer. Ambos hombres, vestidos con traje oscuro, caminan sobre un trasfondo difuminado que, aparte de una escultura de corte clásico, permite imaginar a lo lejos un bosque o un estanque. De Gaulle parece explicar, con actitud tribunicia que subraya su mano derecha abierta y semialzada, algo que Adenauer escucha atentamente mirándole a los ojos. Entre ellos, pero en un segundo plano, vemos a Hermann Kusterer, jefe del servicio de intérpretes del ministerio alemán de Asuntos Exteriores y traductor habitual de los encuentros franco-alemanes en la cumbre por aquellos años. La escena tiene lugar en el Palacio de Rambouillet en septiembre de 1963 y es el último encuentro oficial entre dos ancianos estadistas que han forjado decisivamente el destino de Europa en el siglo XX.

En la segunda cubierta podemos ver dos haces de cables telegráficos o de electricidad que se recortan contra el cielo; sobre los cables, posados como notas en un pentagrama, docenas de pájaros, “aves migratorias que, de un vuelo, dejan detrás los espacios limitados de la estatalidad moderna” y que siguen en sus desplazamientos rutas bien definidas, “aun cuando estas pudieran no ser evidentes para un observador que los sigue desde el suelo” (p. 8)

Sería tentador partir de ambas imágenes como metáforas visuales los dos polos entre los que transita la historia de las relaciones internacionales/historia internacional hoy en día. De un lado, el viejo mundo de la diplomacia, de las decisiones de los estadistas, la fijación con el marco estatal, los actores individuales y el poder como categoría central de la vida internacional; de otro, el nuevo mundo de lo trasnacional y lo trasfronterizo, el protagonismo de los actores y fuerzas colectivos, el interés por las redes e interconexiones en múltiples niveles, por la cooperación y el intercambio bajo el signo de la globalización.

Esta visión dual, a pesar de su claridad aparente, resultaría simplificadora. En las últimas décadas, la historia de las relaciones internacionales de raíz diplomatista se ha abierto y enriquecido en diálogo con otras especialidades y corrientes históricas hasta llegar a abarcar temáticas tradicionalmente propias de la historia social y cultural con enfoques cada vez más diversos y sofisticados. Paralelamente, todas las subespecialidades históricas se han ido abriendo en mayor o menor medida a enfoques trasnacionales e internacionalistas, demostrando que la integración de fuentes, metodologías y conceptos que superan el marco de lo local, regional y nacional no es privativa de los especialistas en la diplomacia y la política internacional.

La publicación en 2012 de dos volúmenes colectivos que tratan de realizar un balance de situación, a la vez que proponer perspectivas de futuro, para la historia de las relaciones/historia internacional en el ámbito historiográfico francés y alemán respectivamente, ofrece una buena ocasión para observar este doble movimiento. ¿Cómo se concibe hoy en día esta especialidad historiográfica, cuáles son los debates teórico-metodológicos que ocupan a sus practicantes, y cuáles son los temas y enfoques que los expertos proponen como agenda de investigación para el futuro inmediato?

(…)

Lo que antecede es el comienzo de mi texto “Sobre la historia internacional y la historia de las relaciones internacionales: dos visiones recientes”, publicado en Cuadernos de Historia Contemporánea, nº 36 (2014), pp. 355-371. Puede leerse completo en este enlace: http://revistas.ucm.es/index.php/CHCO/article/view/47082/44149

En él se reseño y analizo comparativamente dos obras:

Robert FRANK (dir.): Pour l’histoire des relations internationales. París, Presses Universitaires de France, 2012 (Colección “Le noeud gordien”). 756 p.

Jost DÜLFFER y Wilfried LOTH (eds.): Dimensionen internationaler Geschichte. Múnich, Oldenbourg Verlag, 2012 (Colección “Studien zur Internationalen Geschichte, vol. 30). 432 p.

 

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Retos para un Mundo global, por Mª Jesús Cava Mesa

Hay clausuras y clausuras. Pocos congresos, seminarios, jornadas y encuentros académicos se sustraen a la costumbre de cerrar formalmente sus trabajos con unas palabras conclusivas. En el mejor de los casos, los organizadores suelen hacer resumen y balance de lo debatido en las sesiones anteriores, y proponen desarrollos futuros. En su peor versión , se solventa el acto con unas palabras de compromiso en las que ni la mesa ni los oyentes tienen mayor interés, porque todos están pensando ya en hacer un poco de turismo por la ciudad, en el viaje a casa, o en el intercambio de tarjetas, e-mails y contactos inherente a cualquier cita de este tipo.

El pasado 17 de septiembre en Bilbao fue diferente. Se cerraban las V Jornadas de la Comisión de Historia de las Relaciones Internacionales (CEHRI) que había acogido desde la víspera la Universidad de Deusto (con muy cálida hospitalidad, por cierto) y la profesora María Jesús Cava Mesa, historiadora, investigadora y docente del Departamento de Humanidades de esta universidad realizó una de las intervenciones finales con más sentido de las que he escuchado nunca en un congreso. Fue un auténtico tour de force que recapituló, contextualizó y resaltó la coherencia y el valor de cuanto se había dicho y hecho en día y medio de intenso trabajo, con una mirada a la vez informativa y reflexiva, elegantemente atenta al detalle y al matiz.

El texto de la profesora Cava Mesa se publicará en un próximo número de Cuadernos de la CEHRI, pero su autora ha tenido la amabilidad de atender a mi ruego de proporcionar una versión extractada que sirva como crónica de las Jornadas para los lectores de este blog. Lo que sigue es, pues, ese extracto, que agradezco profundamente a la Dra. Cava Mesa.

CONCLUSIONES

“Retos para un Mundo global”.                      

V JORNADAS CEHRI, Deusto 16-17 de Octubre 2014

Dra. María Jesús Cava Mesa

Vicepresidenta CEHRI

“En 1999, conmemorando los 10 años de la caída del Muro de Berlín (1989), gran parte de los historiadores afirmaban que una nueva ola de democracia estaba impactando y modificando en general las políticas mundiales. Pese a las discrepancias existentes entre historiadores y politólogos (Hobsbawm, Hallyday, Fukuyama, Nye, Huntington, Keohane, entre varios) cuando valoraron esos cambios, se evidenciaba una nueva transformación del concepto mismo de revolución. Esto era perceptible entre una ciudadanía bien informada, esencialmente.

En 2014, somos conscientes del impacto de procesos que solamente apuntaban al inicio del milenio. Entre otras cosas,  la manifiesta rotundidad de las relaciones basadas en la conciencia de compartir una esfera social común. De pertenencia a un mundo global.

En el leit motiv de las V Jornadas CEHRI: “Retos para un mundo global”, y su imagen: las dos manos entrelazadas sobre un globo terráqueo, con un telón de fondo icónico plagado de crisis bélicas, firmas oficiales, procesos políticos, grupos de poder y personajes cruciales subrayan, sin embargo, una actitud que alimenta la confianza en un futuro. Un devenir que asiente otras vías para el convulso momento al que hemos llegado; incluso para el ritual negociador internacional, y para asumir acuerdos globales guiados por otros patrones que no generen más desconfianza -cuando no desencanto- entre la ciudadanía de esta centuria.

En este encuentro que viene a subrayar la lozanía y dinamismo de nuestra Asociación CEHRI, hemos atendido temas de relevancia global. Hubo oportunidad de escuchar a expertos en la investigación y docencia que la disciplina dispone actualmente en diferentes claustros universitarios: Madrid, Barcelona, Sevilla, Valladolid, Bilbao, Pamplona, Granada…

Consideramos asimismo estos desafíos, a través del desembalaje inteligente de un contexto socio-político en el que se asientan los nuevos retos para las relaciones internacionales del siglo XXI. Incuestionablemente, son muchas las interrogantes y habremos de ser modestos en la comprensión de los numerosos aspectos que fueron debatidos durante este encuentro, -por otra parte- empeñado en sugerir alternativas de trabajo para la disciplina. Durante la presentación de las Jornadas, recordé que el texto editado por John Baylis, manual muy divulgado en universidades anglosajonas, sostiene que el mundo se está convirtiendo en algo más y más homogéneo. Es fácil observar que existen tendencias hacia la uniformización de hábitos. Sin embargo, culturalmente, las diferencias subsisten, como es evidente. Y en algunos casos, se agigantan y exageran. Comparto, no obstante, la idea de que seguimos los dictados del “think globally and act locally”. Es decir, la globalización genera resultados desiguales, por lo que no cabe sobrestimar el impacto de la globalización en todas partes, por igual. Esa imagen no es real.

A lo largo de estos dos intensas sesiones de trabajo transitamos, por tanto, a través de temática diversa que, desde las primeras reflexiones de Juan Pablo Fusi, hasta el interesante panel al que asistimos durante la última jornada, permitieron que nos sintiésemos orgullosos por las sugerentes intervenciones de todos los ponentes, por la calidad de las propuestas y de las preguntas formuladas, por las incertidumbres expuestas al calor de la conciencia de pertenencia -más que a una profesión- a una sociedad que afronta lo internacional con esperanza, pero también con preocupación. Hemos detectado también retos profesionales cuya resolución confiamos en poder gestionar.

Juan Pablo Fusi con su ponencia El siglo XX: una perspectiva desde el presente, nos retrotrajo al ingenio del historiador que plantea -con la revisión de procesos de impacto habidos en el siglo XX- la visión sistémica, siempre difícil de conducir, pero en la que erudición y humor se hicieron presentes a partes iguales, planteando de manera magistral impactantes conclusiones.

De la teoría del “accidente de Taylor” (al evocar la Primera Guerra Mundial), a su diagnosis sobre la herencia del siglo XX respecto de “inseguridad, laicismo y estupefaciente desarrollo científico tecnológico” nos llevó, luego, hasta las contradicciones de la Modernidad. Los grandes errores del siglo XX se delimitaron en esa primera ponencia con contundencia, para dejarnos alertas ante lo que J.P. Fusi calificó de “gran vacío moral del hombre contemporáneo”.

Hemos comprobado, también, cómo el trabajo en equipo es posible entre historiadores.

Juan Carlos Pereira (presidente de la CEHRI), Itziar Alkorta (viceconsejera de Universidades e Investigación del Gobierno vasco), José Antonio Rodríguez (decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, U. de Deusto) y Mª Jesús Cava Mesa (vicepresidenta de la CEHRI)

Juan Carlos Pereira, Antonio Moreno y Carlos Sanz ofrecieron una muestra elocuente de la metodología aplicada a su muy relevante esfuerzo por desentrañar “el factor internacional como condicionante de la Transición Española 1976-1986”. Proyecto de investigación de innegable interés. “El análisis completo -cita literal- sobre la gran importancia de la dimensión internacional” se filtró durante aquella exposición, precisa, revisionista y con propuestas verdaderamente sugerentes. Como Juan Carlos Pereira expuso con detalle, la panorámica de una historiografía bastante convencional interpretaba la transición desde claves políticas domésticas. Pero ¿qué sucedía con el factor internacional? Las respuestas a la pregunta se materializaron en un análisis completo sobre la gran importancia de la dimensión internacional del caso español. Esta investigación en equipo pone en valor, además, fuentes orales diversas, dando relieve a la voz de protagonistas del proceso (32 entrevistas realizadas) que no habían sido suficientemente valorados. Temas tales como la búsqueda de la legitimidad internacional para la democratización española y la normalización exterior se visibilizaron con un inventario de cosecha propia, que resultó francamente inspirador. La pregunta formulada por Antonio Moreno: “¿Cómo mejorar la calidad de una democracia estable?” fue también una pregunta inquietante que no nos dejó indiferentes.

José Luis Sánchez Noriega y su ponencia nos condujo hasta las nuevas herramientas docentes, en plena cultura audiovisual normalizada, para convencernos cabalmente -más allá de academicismos baladíes- de que el cine proporciona procesos emocionales que permiten el compromiso de las personas. El cine, a su parecer, debe aproximarse a los mundos, valores, modos de relacionarse. Algo que puede ser más realista que el mero dato. De acuerdo con sus convicciones, el rigor histórico de un film no siempre es fuente de conocimiento. Y de “La pesadilla de Darwin”, a “La pelota vasca”, Sánchez Noriega hizo un recorrido apasionante e igualmente motivador para el docente, y para el estudiante.

Con la tríada compuesta por Lola Elizalde, Encarnación Lemus y Carlos Sanz nos zambullimos entre legajos, informes, cables, telegramas, imágenes y procesos digitales que son la mística de la investigación. Tanto en archivos tradicionales, como en los digitalizados, los tres investigadores contribuyeron con su muestra a diseñar un viaje plagado de hallazgos. De Filipinas, a Washington y a Coimbra, las propuestas fueron significativas del modus operandi del historiador que valora y reclama la disponibilidad de fuentes primarias.  El documento impregnado en vinagre, ejemplo citado por Carlos Sanz como metáfora del imperativo del trabajo en archivos, al igual que los fondos documentales disponibles online, dieron paso a toda una discusión repleta de experiencias, sinsabores y reivindicaciones, ante los varios déficits que padecemos en los archivos españoles, ahora y siempre.

Uno, el ir a remolque de la innovación tecnológica; otro y trascendental por sus efectos inmediatos: el bloqueo actual de los fondos de Ministerio de Asuntos Exteriores tras la decisión del cierre del archivo.

Pilar Folguera volvió a situarnos ante desafíos político-sociales, repasó objetos de análisis y esbozó con elegante osadía las inevitables críticas a la Ciencia Política, por su actitud hacia la Historia. Glosó, asimismo, esa saludable evolución de la Historia Diplómatica y la de las Relaciones Internacionales, ya conseguida, enumerando diferentes opciones epistemológicas. Los historiadores todavía peleamos por “hacernos un hueco en las Relaciones Internacionales” dijo. Y citando autores de referencia obligada, expresó una frase que hago mía: “el historiador es un saludable antídoto contra los entusiastas científico-sociales”. Nos lanzó incluso otro reto que afrontar: la construcción de ese puente imprescindible entre la Historia y las Relaciones Internacionales, en la docencia.

Tras su detallada descripción de tres estadios en la evolución de la disciplina “Realaciones Internacionales”,  y refiriéndose a la segunda etapa, iniciada con la Democracia en España, la panorámica diseñada por Rafael Calduch me permite destacar el ying y el yang del ámbito académico derivado de “Bolonia”, y un quasi  eslogan: “Sólo se pueden crear sinergias, si en tu propia disciplina eres capaz de crear un nuevo conocimiento científico”. Por eso mismo, el recuerdo, a modo de homenaje hacia el maestro Truyol fue oportuno y crucial. En un país de envidias congénitas -sin excepción en lo académico- fue un gesto que le honró.

Por su parte, la intervención de José Ángel Achón centró sus referencias sobre el marco de política institucional dentro del cual fructificó en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Deusto, la creación del grado en Relaciones Internacionales y del doble grado (Relaciones Internacionales + Derecho).  Gracias a su intervención conocimos las características del proceso de toma de decisiones habido, en tanto las realidades de una institución privada (a diferencia de las universidades públicas) se ha visto atada con demasiada frecuencia a responder interrogantes tales como: ¿Qué podemos ofrecer? Este nuevo proyecto docente de la UD puso sobre la mesa la difícil dicotomía que significaría la implantación de un grado centrado en las Relaciones Internacionales, en sintonía con las líneas identitarias de esta universidad regentada por la Compañía de Jesús, convencida de propiciar un conocimiento que huya o combata lo superficial, según palabras del entonces Padre General Adolfo Nicolás. En suma, para el fomento de un humanismo preparado para el siglo XXI.

Finalmente, la última sesión de estas Jornadas contó con las no menos interesantes aportaciones de los profesores Adela Alija, José Manuel Sáenz Rotko, Francisco Veiga y José Luis Neila. Estos cuatro destacados ponentes, vinculados a universidades públicas y privadas, escenificaron una puesta en común diversa y apasionante, al encarar el tema  “Otros retos de la disciplina a través de nuevas propuestas”.

Aquel eslogan atribuido al Claustro de la Universidad de Cervera en tiempos de Fernando VII: “Lejos de nosotros la funesta manía de pensar” no ha sido precisamente el leit motiv de estas V Jornadas CEHRI. La demostración estuvo cuando se decidió incorporar al Programa esta última mesa dedicada a nuevas propuestas docentes.

Sáenz Rotko formuló la pregunta del millón para muchos profesores: “¿A qué nos enfrentamos al enseñar a alumnos desde el primer curso?”. La experiencia de universidades públicas tan prestigiosas como las de Madrid o Barcelona, aquí representadas, como de las universidades privadas (Comillas, Deusto, Nebrija, etc.) han dado color a ese caleidoscopio que es la enseñanza universitaria en el contexto realista del modelo educativo vigente. “Entrar en la Historia” es otro buen eslogan como aquí se expuso, pero sobre todo, es una actitud. Debemos volver a aprender a leer y a escribir, como también se defendió por los profesores presentes, al evaluar con sentido realista la cotidianeidad dentro del aula universitaria. La Historia vista de cerca junto con la reivindicación de la persona, fueron variables a tener en cuenta por los docentes universitarios de esta área de conocimiento.

Hemos sostenido la necesidad de la recuperación de lo biográfico de manera intimista. De “Hitler en el confesionario” (metáfora de un formato didáctico expuesto por el profesor Sáenz Rotko), a la experiencia entendida por Adela Alija como “vocacional y convencida de la necesidad de explicar el Mundo”, todos los participantes en el debate mostraron su acuerdo para establecer diferentes perspectivas en pro de la coherencia compresiva de esta materia.

Francisco Veiga fue desgranando durante esta sesión diversos problemas con mordaz lucidez; ofreciendo “pinceladas de las soluciones” a impulsar, exhibiendo cierto escepticismo comprensible al abordar las salidas aplicables a los problemas más comunes y habituales. Señaló también déficits varios: de manuales en castellano, sobre el calificado “colonialismo anglosajón” en este ámbito, sobre deficiencias formativas en los planes de la educación Secundaria (como el desconocimiento de una geografía básica); errores relativos a imprecisiones narrativas, etc… porque estar en la corriente -en el mainstream- como él dijo, es complicado. Sus dudas sobre las herramientas avanzadas resultaron sugestivas tal como se expusieron en la presentación. Pero sobre todo, lo fue su reivindicación relativa a una mayor presencia de la historia del mundo extra-europeo en los planes de estudio; y cuando desmitificó algunas conclusiones que se dan por sabidas (como el final de la Segunda Guerra Mundial, en relación al caso japonés). Reclamó, finalmente, un revisionismo necesario sobre temática que demuestre cómo en Historia no hay verdades blindadas.

Fue igualmente sugerente el repertorio de nuevos problemas identificados respecto de la incorporación en el análisis de los nuevos actores internacionales como los mint (México, Nigeria, etc.); sobre los alternativos de los alternativos, sobre los nuevos lobbies, sobre la ofensiva contra las simplificaciones narrativas, etc.

José Luis Neila y la cultura gráfica supusieron un broche ingenioso que nos remitió a la cultura popular, en toda la extensión de la palabra. Un modelo de gestionar con originalidad la didáctica de aspectos seleccionados en la Historia de las Relaciones Internacionales, sobre los que la metodología permite estrategias originales. De su mano caminamos, mediante el recurso inteligente de la ironía, hasta una muestra llena de emociones visuales y reflexivas. Con su cita respecto de “la flota submarina española desde el 98” nos animó a ponderar, más tarde, proyectos de innovación docente. El objetivo de este tipo de técnicas de trabajo con fuentes gráficas, muy útiles para comprender el intrincado escenario de las Relaciones Internacionales; confirmó, en suma, la utilidad de la innovación didáctica bien diseñada. Registro habitual en “Telépolis”, explicitado en un caso práctico que fue descrito puntualmente como dispuesto a indagar en la cultura del poder y en otros asuntos fundamentales (“utopías y distopías”, etc.). Y una vez más, con la intervención del profesor Neila se pasó revista a la cohabitación del Estado y del individuo.

El mensaje final del debate, tras evaluar pros y contras, permite constatar con humildad que no sabemos si tenemos la casa muy bien ordenada, pero al menos, hemos tratado de desentrañar errores y de configurar itinerarios racionales, correctivos incluso, para bien de la disciplina. En la diplomacia pública, en la herramienta soft power, convergen varios elementos de comunicación política, marketing y gestión de la información.  Nosotros mismos, durante estas V Jornadas CEHRI, hemos sido actores privados de esa herramienta y podemos sentirnos satisfechos.

En lo personal, quisiera devolver la misma gratitud reiterada por mis compañeros y amigos, al haber sido anfitriona en mi “alma mater”, propiciando este encuentro académico. Un encuentro que ha resultado tan interesante como fructífero, y en el que la CEHRI vuelve a confirmar los objetivos para los cuales fue creada.

Dije en la apertura de estas quintas Jornadas, como repiten incontables voces, que hay que pensar en común. Pero la casa común de Ortega y Gasset anda bastante revuelta. Y la pregunta de qué compartimos, a la vista de lo debatido en estos dos días, en mi opinión, reúne las aristas de un problema poliédrico de lo global. Por eso, este escenario de desconfianzas y de retos diversos me interesa tanto. Tanto como el dato de la tasa de crecimiento potencial de la economía de un país, la crisis de valores, y la incertidumbre institucional.

Y he de añadir que, como devota de la Historia de las Relaciones Internacionales, debiéramos seguir dicotomizando muchos otros aspectos, cuya fenomenología obliga a mirar en profundidad, evitando incurrir en lecturas superficiales; esas a las que los media generalmente nos tienen tan acostumbrados.

Yo apelaba a la modestia, al inicio de estas V Jornadas, pero aunque nos equivoquemos, pido a la ciudadanía que nos lea más. Que lean a los historiadores. Y finalmente, me permito recordar que no hay en la ciencia lecturas unidireccionales. Todo está interconectado y evoluciona según variables nuevas e ingredientes transformados o transformadores que reviven con otro formato intelectual.

Víctor Hugo escribió: “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”.

Esta es nuestra oportunidad, sin duda. La nuestra y la de quienes deben construir futuro.”

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Retos para un tiempo global

Bajo este título, la Comisión Española de Historia de las Relaciones Internacionales (CEHRI) y la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Deusto (Bilbao) organizan un encuentro científico para el 16 y 17 de Octubre del presente 2014. El programa y condiciones de participación son los siguientes:

 

V JORNADAS CEHRI, Bilbao  Octubre 2014

RETOS PARA UN TIEMPO GLOBAL

 

JUEVES 16 DE OCTUBRE

8:30: Entrega de Documentación e inscripciones

9:00 Sesión inaugural. Palabras de bienvenida. José Antonio Rodríguez Ranz. Decano dela Facultad de Ciencias Sociales y Humanas.

9:15  Presentación de las Jornadas. Juan Carlos Pereira. Universidad Complutense. Presidente dela CEHRI y María Jesús Cava, Universidad de Deusto-Vicepresidenta dela CEHRI

9:30  Conferencia inaugural.  Profesor Juan Pablo  Fusi, Universidad Complutense, El siglo XX: una perspectiva desde el presente”

Debate

 11:30 h.   Panel 1: La  Historia de las relaciones internacionales: nuevas perspectivas

1. El Factor internacional y la transición española: Fuentes y metodología. Grupo de Investigación de Historia de las Relaciones Internacionales (GHISTRI)

Debate

2. El cine y las relaciones internacionales . Profesor José Luis Sánchez Noriega , Universidad Complutense

Debate

 

SESION DE TARDE

16:00 Panel 2: Estudios Internacionales e Investigación

1. Archivos e investigación: Un análisis comparado. Profesor Carlos Sanz, Universidad Complutense; Profesora Encarnación Lemus,  Universidad de Huelva; Profesora María Dolores Elizalde (CSIC- Comité Inter. Historia de las Relaciones Internacionales)

Debate

2. Los estudios internacionales en España. Profesora Pilar Folguera, Universidad Autónoma de Madrid; Profesor José Ángel Achón, Universidad de Deusto; Profesor Rafael Calduch, Universidad Complutense

Debate

Fin de la Primera Jornada

 

VIERNES 17 DE OCTUBRE

10:00. Panel 3: La Historia de las Relaciones Internacionales como disciplina académica

1. Los retos de la enseñanza de la historia de las relaciones internacionales: nuevas propuestas. Profesor José Luis Neila, Universidad Autónoma de Madrid; Profesora Adela Alija, Universidad Antonio Nebrija;  Profesor José Manuel Saénz Rotko, Universidad de Comillas ; Profesor Francisco Veiga, Universidad Autónoma de Barcelona

Debate

Descanso

13:30.  Conclusiones finales y Clausura. Profesora María Jesús Cava. (Universidad de Deusto-CEHRI) y Profesor Juan Carlos Pereira (UCM-CEHRI)

Entrega de diplomas.

Copa de despedida

 

INSCRIPCIÓN

 - LA INSCRIPCIÓN A LAS JORNADAS ES GRATUITA, TANTO PARA LOS SOCIOS DE LA CEHRI COMO PARA EL RESTO DE LOS ASISTENTES.

- TODOS AQUELLOS INTERESADOS EN PARTICIPAR, DEBEN ENVIAR ANTES DEL 10 DE OCTUBRE DE 2014 EL BOLETÍN DE INSCRIPCIÓN ADJUNTO A LA DIRECCIÓN SIGUIENTE:

A LA ATENCIÓN DE María Jesús Cava, DECANATO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANAS. UNIVERSIDAD DE DEUSTO, APARTADO 1, 48080, BILBAO o Correo electrónico: mjcava.mesa@deusto.es

- AQUELLOS INTERESADOS EN INFORMACIÓN SOBRE ALOJAMIENTOS PUEDEN DIRIGIRSE A la Srta. Marian Castellanos (Universidad de Deusto). Correo electrónico: mcastellanos@deusto.es

- A TODAS LAS PERSONAS QUE SE INSCRIBAN EN LAS JORNADAS, SE LES ENTREGARÁ UN DIPLOMA DE ASISTENCIA

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Saber de dónde venimos

La opacidad de los archivos y el desprecio por la historia lleva a posiciones irrelevantes

En 1926, el historiador y archivero del Ministerio de Estado Jerónimo Bécker, escribió: “Como no conocemos la historia de nuestras relaciones internacionales, como ignoramos cuál ha sido nuestra verdadera labor en esa esfera, como no sabemos los antecedentes de las cuestiones que surgen a nuestro paso, tenemos que improvisar soluciones a los problemas que se nos plantean y la consecuencia de esto es que con frecuencia se infiere grave daño a los intereses nacionales”. Han pasado 88 años y parece que no ha servido para nada el testimonio de nuestro mejor historiador diplomático, excelente conocedor de los ricos fondos del archivo del actual Ministerio de Asuntos Exteriores y autor de estudios fundamentales sobre la historia de la política exterior española.

Estamos en el año 2014 y tres ejemplos nos pueden valer para entender que nuestros dirigentes, y especialmente nuestros ministros de Asuntos Exteriores, desconocen la importancia de la Historia a la hora de tomar decisiones que afectan a los fines y objetivos exteriores. En octubre de 2010 el ministro Moratinos consiguió que se aprobara en el Consejo de Ministros un Acuerdo secreto que clasificó como materias reservadas o secretas un amplísimo catálogo de temas, que iban desde la preparación de viajes oficiales hasta las negociaciones con organizaciones internacionales, sin fecha ni limitación alguna.

En diciembre de 2011, el actual ministro de Defensa decidió cerrar a los investigadores la consulta de 10.000 documentos perfectamente catalogados que abarcaban un periodo comprendido entre 1936 y 1968. Por último, en el verano de 2012 el actual ministro de Exteriores, García-Margallo, cerró para siempre el archivo histórico de su ministerio, en el que tanto trabajó Jerónimo Bécker.

Francia, Gran Bretaña, Italia, Alemania, Holanda y otros países disponen de archivos públicos y abiertos

¿Qué es lo que ocurre en España? ¿Qué nos diferencia de nuestros países vecinos? Lo más llamativo es que países democráticos, con una larga historia, que valoran con orgullo su pasado como potencias, cuidan, protegen y hacen públicos sus documentos históricos de carácter internacional. Ya sea para justificar decisiones, dar a conocer periodos “oscuros” (los militares argentinos acaban de publicar en la Red todas las actas de la Junta argentina entre 1976 y 1983) o por exigencia de la ciudadanía en virtud de principios como la transparencia, la libertad y la defensa del interés individual.

Francia, Gran Bretaña, Italia, Alemania, Holanda y otros países disponen de archivos públicos y abiertos. Tienen colecciones de documentos diplomáticos elaboradas por diplomáticos, archiveros e historiadores. Organizan exposiciones públicas sobre temas internacionales y muestran sus ricos documentos. Cuentan con historiadores en sus archivos y en los propios ministerios. Qué decir de Estados Unidos, que hasta tiene una Oficina del Historiador en su principal archivo de Estado. Por cierto, gracias a todos estos trabajos (y hasta a Wikileaks) los españoles podemos analizar la política exterior de nuestro país y obtener documentos que nuestro Gobierno nos prohíbe consultar.

Y ¿cuál es el resultado de esta situación para nuestra política exterior? El balance no puede ser más negativo y ahí tenemos los resultados.

Si tuviéramos que caracterizar nuestra política exterior contemporánea podríamos destacar tres rasgos. En primer lugar, la primacía del conflicto interior desde el siglo XIX, el aislamiento franquista y después la concentración de esfuerzos en la construcción del Estado democrático, han hecho que los temas internacionales se hayan relegado siempre a un segundo plano, incluso perteneciendo a la Unión Europea.

Nuestra política exterior es reactiva y no proyectiva. ¿Quién piensa, quién reflexiona sobre nuestros intereses?

En segundo lugar, partidos políticos y fuerzas de diferente signo y en etapas diferentes han asumido este relegamiento de lo internacional, que se transmite a la opinión pública. Para comprobarlo, basta echar un vistazo a los programas de los partidos y a los debates electorales desde 1976, o repasar nuestra lista de presidentes del Gobierno que —con honrosas excepciones— no hablan idiomas y desconocen el entorno internacional, sin que ello les impida presidencializar la política exterior en La Moncloa, relegando a su ministro de Exteriores a un papel de mero ejecutor.

Nuestra política exterior es reactiva y no proyectiva. ¿Quién piensa, quién reflexiona sobre nuestros intereses, sobre perspectivas o tendencias? A diferencia de otros países, no parece que lo haga nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores donde, además, no disponen ya de los documentos históricos que puedan avalar una decisión, aportar argumentos en una negociación, o hacer reivindicaciones. Centros como el Instituto Español de Estudios Estratégicos o el Real Instituto Elcano realizan un gran trabajo, muy atentos a la actualidad, pero, como señalara Carlo Levi, el futuro tiene un corazón antiguo. Esta debería ser la primera lección para quienes dirigen la política exterior de un país que fue potencia mundial y que acumula controversias que se remontan a los siglos XVI y XVII (Ceuta y Melilla), a un tratado de 1714 (Gibraltar), o a políticas coloniales decimonónicas mal cerradas en el siglo XX (Sáhara Occidental).

Para quien no sabe adónde va, escribió Henry Kissinger, todos los caminos llevan a ninguna parte. Pero quien no sabe de dónde viene ni siquiera es capaz de comprender su lugar en el mundo. Sin la profundidad de campo que aporta la visión histórica, la política exterior española está condenada a continuar anclada en los mismos vicios que denunciara Bécker hace casi un siglo.

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Este artículo, firmado por Juan Carlos Pereira, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid, y por mí,  fue publicado como Tribuna en la sección de Opinión de El País el 11 de abril de 2014.

URL: http://elpais.com/elpais/2014/04/10/opinion/1397124314_329952.html

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A vueltas con los papeles de Exteriores (II): un debate en el Congreso de los Diputados

La queja de los investigadores por la imposibilidad de consultar la documentación histórica diplomática y determinados expedientes históricos militares se ha debatido el martes 18 de febrero de 2014 en el Congreso de los Diputados.

Una Proposición No de Ley que recogía esta queja y que fue presentada por el grupo de Izquierda Unida-La Izquierda Plural en julio de 2013 se discutió en la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara baja, donde consiguió el apoyo de todos los demás grupos ( PSOE, PNV, CiU y UPyD) a excepción del PP, que lamentablemente utilizó su mayoría absoluta para rechazar la moción.

A continuación se ofrecen los enlaces a: (UNO) la Proposición No de Ley que se debatió; (DOS) el Orden del Día de la sesión; (TRES) el vídeo del debate  en la web del Congreso de los Diputados (interesa del minuto 1:03:10 al 1:35:00); (CUATRO) reflejo en  la prensa y (CINCO) texto de la PNL.

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UNO.- Proposición No de Ley presentada por el Grupo de La Izquierda Plural obre el acceso a la documentación histórica diplomática y militar (Boletín Oficial del Congreso de los Diputados,  X Legislatura, Serie D, núm. 134, 31 julio 2013, p. 9-11)

http://www.congreso.es/public_oficiales/L10/CONG/BOCG/D/BOCG-10-D-314.PDF

 

DOS.- Orden del día – sesión del 18.02.2014 – Comisión de AAEE del Congreso

(Texto en PDF)

 

TRES.- Sesión en vídeo (enlace a la web del Congreso)

 

Minutaje de la sesión: (1:03:10-1:35:00) – Debate sobre la Proposición No de Ley sobre el acceso a la documentación histórica diplomática y militar presentada por el Grupo de La Izquierda Plural:

1:03:10 - Joan Josep Nuet (La Izquierda Plural)

1:08:40 – Gema Conde Martínez (PP)

1:14:55 – Álex Sáez Jubero (PSOE)

1:20:45 – Aitor Estaban Bravo (Grupo Vasco)

1:23:35 – Irene Lozano Domingo (UPyD)

1:28:28 – Jordi Xuclà i Costa (CiU)

1:34:22 – Joan Josep Nuet

1:35:00 – Fin del debate sobre este punto del O.D.

(…)

3:17:43 – Votación: 15 votos a favor, 23 en contra- PNL rechazada.

 

CUATRO.- Información en la prensa:

El Mundo (18.02.2014): “El PP impide abrir a los investigadores archivos históricos diplomáticos y militares”

http://www.elmundo.es/espana/2014/02/18/5303aba3ca4741e9598b4582.html

 

La Vanguardia (18.02.2014): “Congreso vuelve a rechazar petición acceso a documentos de Guerra y dictadura”

http://www.lavanguardia.com/politica/20140218/54402305056/congreso-vuelve-a-rechazar-peticion-acceso-a-documentos-de-guerra-y-dictadura.html#.UwPviIO2ob8.twitter

 

Eldiario.es (18.02.2014): “El Congreso vuelve a rechazar la petición de acceso a documentos de Guerra y dictadura”

http://www.eldiario.es/politica/Congreso-peticion-documentos-Guerra-dictadura_0_230277549.html

 

CINCO.- Texto de la Proposición No de Ley  debatida:

 

161/001871

A la Mesa del Congreso de los Diputados

Al amparo de lo establecido en el Reglamento de la Cámara, el Grupo parlamentario de IU, ICV-EUiA, CHA: La Izquierda Plural, presenta la siguiente Proposición no de Ley sobre el acceso a la documentación histórica diplomática y militar para su debate en la Comisión de Asuntos Exteriores y Cooperación.

Alrededor de 300 historiadores e investigadores han dirigido una petición al Gobierno y a los grupos parlamentarios del Congreso y el Senado para exigir que se desbloquee de inmediato el acceso a la documentación diplomática española de carácter histórico, actualmente cerrada a la consulta. Solicitan también que se garantice el acceso a los 10.000 documentos militares de los años 1936 a 1968 que el ministro de Defensa, D. Pedro Morenés, ha decidido retener pese a estar listos para su desclasificación desde 2011.

Los investigadores denuncian que desde septiembre de 2011 el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación comenzó a denegar la consulta en su Archivo Central de la documentación diplomática de carácter histórico (la que tiene más de 30 años, por regla general). El MAEC esgrimía para ello un acuerdo del Consejo de Ministros de octubre de 2010, por el que el gobierno clasificó como materia «secreta» y «reservada» prácticamente toda la política exterior del Estado (Acuerdo sobre política de seguridad de la información del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación por el que se clasifican determinadas materias con arreglo a la Ley de Secretos Oficiales, de 15 de octubre de 2010).

Cuando este acuerdo, hasta entonces secreto, fue publicado en la prensa en junio de 2012, el actual ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, D. José Manuel García Margallo, prometió revisarlo, sin que hasta la fecha haya adoptado ninguna decisión.

Los historiadores señalan también su malestar por que la respuesta del Ministerio a sus quejas haya sido el cierre definitivo a la investigación del Archivo de Exteriores y la dispersión de sus fondos entre el Archivo Histórico Nacional y el Archivo General de la Administración, en septiembre de 2012. En ninguno de los dos centros, que cuentan con escasos recursos materiales y humanos, existe fecha alguna prevista para su accesibilidad.

Esta situación constituye una anomalía sin parangón internacional: ningún otro país ha bloqueado el acceso a documentación histórica que data de los siglos XVI al XX, y en ninguna democracia seria se impide a los investigadores, por motivos políticos, la consulta de documentación militar de carácter histórico con informes técnicos plenamente favorables a su desclasificación.

Las consecuencias que se derivan de estas decisiones son múltiples:

— Se están provocando graves problemas en numerosas investigaciones históricas, muchas de ellas financiadas, paradójicamente, con dinero público, y que se han visto paralizadas o abandonadas.

— Se está perjudicando seriamente a la imagen de España en el exterior (denominada «Marca España»), que queda asociada en ámbitos académicos y culturales internacionales a la persecución contra el conocimiento histórico y las trabas a quienes intentan ampliarlo.

— Se está atentando contra los principios de transparencia que se presuponen en la nueva ley, actualmente en trámite, al extender el manto del secreto sobre la historia de la acción exterior del Estado y de su política de defensa.

— Se están denegando derechos ciudadanos básicos como el acceso al patrimonio histórico documental y el derecho a recibir información veraz, al aplicar la Ley de Secretos Oficiales a documentación histórica de contenido no sensible, en lo que constituye una práctica jurídicamente cuestionable, y política y científicamente injustificable.

— Se están incumpliendo por parte del Gobierno español los acuerdos internacionales suscritos en el marco del Consejo de Europa sobre comunicación de archivos y acceso a documentos públicos, como la Recomendación N.° R (2000) 13 del Comité de Ministros del Consejo de Europa sobre una Política Europea en Materia de Comunicación de Archivos, y el Convenio del Consejo de Europa sobre el Acceso a los Documentos Públicos (Tromso, 18 de junio de 2009).

Por todo ello presentamos la siguiente

Proposición no de Ley

«El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:

a) Rectificar su política actual para amoldarla al cumplimiento de la Recomendación N° R (2000) 13 del Comité de Ministros del Consejo de Europa sobre una Política Europea en Materia de Comunicación de Archivos, y el Convenio del Consejo de Europa sobre el Acceso a los Documentos Públicos (Tromso, 18 de junio de 2009).

b) Derogar el Acuerdo sobre política de seguridad de la información del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación por el que se clasifican determinadas materias con arreglo a la Ley de Secretos Oficiales, de 15 de octubre de 2010.

c) Permitir a los investigadores la consulta de los 10.000 documentos del Ministerio de Defensa, de entre los años 1936 y 1968, cuya desclasificación estaba prevista para 2011 y que el actual ministro retiene desde entonces.

d) Adoptar cuantas previsiones sean precisas para garantizar de manera inmediata el acceso de los investigadores a los documentos históricos del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, lo que incluye entre otras las siguientes medidas:

— Dotar al Archivo Histórico Nacional y al Archivo General de la Administración, a los que se está transfiriendo esta documentación, de medios materiales y humanos extraordinarios y dedicados específicamente al tratamiento archivístico de estos fondos.

— Agilizar en ambos archivos al máximo, el cotejo, descripción, catalogación y publicación de dicha documentación.

— Reabrir a la investigación el Archivo Central del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, para la consulta de la documentación todavía conservada en esta institución.

e) Garantizar el acceso de los investigadores a la restante documentación histórica relativa a la política exterior y de defensa, que esté depositada en otros archivos y no tenga carácter sensible.»

Palacio del Congreso de los Diputados, 11 de julio de 2013.—Joan Josep Nuet i Pujals, Diputado.—José Luis Centella Gómez, Portavoz Adjunto del Grupo Parlamentario de IU, ICV-EUiA, CHA: La Izquierda Plural.

 

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Escribir la Historia, arriesgar la piel: Informe Anual 2013 del Network of Concerned Historians

 

El de historiador no es uno de los oficios más peligrosos del mundo, pero en al menos 97 países los historiadores, archiveros y arqueólogos se topan con la censura y la persecución cuando tratan de levantar el velo del pasado.

Es lo que documenta el último Informe Anual (2013) del Network of Concerned Historians (NCH), una organización no gubernamental que “quiere servir de puente entre organizaciones internacionales de derechos humanos que hacen campaña a favor de historiadores  (y otras personas que se ocupan del pasado) censurados o perseguidos, y la comunidad global de historiadores” (www.concernedhistorians.org).

Esta red se interesa por casos como el de la historiadora Büşra Ersanlı, profesora universitaria de la Universidad de Mármara (Estambul) y científica social que ha estado detenida en la cárcel de Silivri, en las afueras de Estambul, de octubre a julio de 2012 por su actividad en la Unión de Comunidades del Kurdistán (Koma Civaken Kurdistan – KCK), y que junto a 200 personas más se enfrenta a un próximo que se prevé dure varios meses.

El caso está siendo observado con gran atención por el Pen Club Internacional y por Scholars at Risk, una red internacional de más de 320 instituciones universitarias en 35 países “dedicada a promover la libertad académica y las libertades fundamentales de pensamiento, opinión, expresión, asociación y desplazamiento”.

Büşra Ersanlı

También se ha ocupado el NCH de controversias en que se cuestionan versiones oficiales de la historia, como ha ocurrido recientemente con el escritor, novelista y ex parlamentario azerí Akram Aylisli. Aylisli (pseudónimo literario de  Akram Najaf oglu Naibov) ha pasado de recibir altos honores del Estado a verse sometido a una campaña de intimidación por la publicación de su novela Daş Yuxular (Sueños de piedra, 2012), un relato sobre el conflicto de Nagorno-Karabaj, enclave de población armenia en Azerbaiyán sacudido por la violencia étnica entre 1988 y 1994.

Por su visión favorable a los armenios (la novela refleja la violencia azerí contra los armenios en las décadas de 1920 y 1990, pero no la violencia armenia contra los azeríes), Aylisli ha sido acusado de “distorsionar los hechos de la historia de Azerbaiyán e insultar los sentimientos del pueblo azerí“. Se le ha privado de la pensión estatal que cobraba y ha sido objeto de amenazas por parte de uno de los partidos de la oposición en el Parlamento.

Akram Aylisli

En total el Informe de 2013 del Network of Concerned Historians hace mención de 97 países: Afganistán, Argelia, Argentina, Azerbaiyán, Bangladesh, Bielorrusia, Bolivia, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Burkina Faso, Burundi, Camboya, Camerún, Canadá, Chile, China, Colombia, República Democrática del Congo, Croacia, Chipre, República Checa, Dinamarca, República Dominicana, Ecuador, Egipto, El Salvador, Francia, Alemania, Grecia, Guatemala, Guinea, Haití, Honduras, Hungría,  India, Indonesia, Irán, Iraq, Irlanda, Israel, Costa de Marfil, Japón, Kenia, Corea del Norte, Corea del Sur, Kirguizistán, Líbano, Liberia, Libia, Macedonia, Maldivas, Malí, Islas Marshall, México, Mongolia, Montenegro, Marruecos/Sáhara Occidental, Myanmar (Birmania), Nepal, Países Bajos, Níger, Nigeria, Autoridad Palestina, Panamá, Perú, Filipinas, Rusia, Ruanda, Arabia Saudí, Senegal, Serbia/Kosovo, Eslovaquia, Eslovenia, Somalia, África del Sur, Sudán del Sur, España, Sri Lanka, Sudán, Surinam, Swazilandia, Siria, Tailandia, Timor Este, Togo, Túnez, Turquía, Uganda, Ucrania, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido, Estados Unidos de América, Uruguay, Uzbekistán, Vietnam, Yemen y Zimbabwe.

En lo que toca a España, el informe documenta la absolución al juez Baltasar Garzón de la presunta extralimitación de funciones en la investigación de los crímenes del franquismo, así como las polémicas en torno al peso de la historia de España y de Cataluña en el currículo de las escuelas catalanas y a la “españolización” de los niños catalanes auspiciada por el ministro de Educación J.I. Wert; sin olvidar las menciones a la ex colonia de Sáhara Occidental, que afectan tanto a este país como a Marruecos.

Continuando con el mundo de habla hispana, en relación con Argentina el informe registra la reapertura de numerosos procesos relacionados con violaciones de derechos humanos durante la etapa de la dictadura militar (1976-1983), pero también las investigaciones, basadas en la jurisdicción universal, sobre crímenes cometidos en España durante la guerra civil (1936-1939) y la dictadura (1939-1975).

Muchos otros países reciben mención en relación con procesos judiciales por violaciones de derechos humanos en las últimas décadas, procesos en los que la reconstrucción histórica y la preservación documental juegan un papel fundamental, como ocurre en los casos de Bolivia, Chile, Ecuador, El Salvador, Perú, Guatemala (donde el ex presidente de facto en 1982-1983 Efraín Ríos Montt, fue condenado por genocidio y crímenes contra la humanidad en 2013, aunque la condena fue anulada posteriormente) o México, donde además de referirse a violaciones de derechos humanos en las décadas de 1960, 1970 y 1980 el Informe recoge el reciente asesinato, el 2 de julio de 2013, de Samuel Malpica Uribe, historiador, antropólogo social y ex rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

La web de Network of Concerned Historians permite descargarse íntegros todos los informes anuales desde 1995 hasta la actualidad y acceder a las campañas, similares a las de Amnistía Internacional, que la organización ha puesto en marcha en defensa de quienes afrontan riesgos por investigar el pasado.

 

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Raymond Aron y su Paz y guerra entre las naciones, 50 años después

 

En 1962 se publicaba Paz y guerra entre las naciones, la fundamental obra del filósofo, sociólogo e historiador Raymond Aron.  Aunque un tanto olvidado en nuestros días, Aron (1905-1983) fue uno de los grandes intelectuales del siglo XX y un influyente experto en relaciones internacionales. Con motivo del cincuentenario de su obra cumbre sobre esta materia, la revista geopolítica francesa Diploweb.com publica un ensayo en el que el Serge Sur , profesor emérito de la Universidad Panthéon-Assas y secretario general de la Association des internationalistes francesa valora la vigencia del legado aroniano.

Fuente: http://www.lafrusta.net/pro_aron.html

 

Tras contraponer la figura de Raymond Aron con la de su gran contrincante intelectual, Jean-Paul Sartre, Serge Sur explica: ” (…) Es precisamente uno de estos estudios el que aquí nos ocupa, uno de los más conocidos, de los más completos: Paz y guerra entre las naciones, publicado en 1962 y muchas veces reeditado desde entonces, pero que permanece fiel a su génesis. Este libro es la culminación de sus trabajos sobre las relaciones internacionales, [área] de las que fue uno de los introductores en Francia, sin haber llegado por desgracia a hacer consagrar su carácter de disciplina universitaria. No abordaremos más que dos características de este libro, que continúa siendo una obra maestra. Es un testimonio de la profusión de la cultura de Raymond Aron, de su erudición socrática pero también de uno de sus límites, en tanto que menosprecia el derecho internacional. (…)

En este abanico aroniano siempre abierto, las cuestiones internacionales ocupan un lugar importante y tal vez creciente. Paz y guerra entre las naciones es la encrucijada, el estado más acabado y el compás más amplio de su reflexión, -dotado de lo que en su época gustaba de denominarse un análisis espectral. No habría que reprocharle, más de cincuenta años después, que se haya vuelto anacrónico en parte. El mundo bipolar, la oposición ideológica, política y estratégica entre los Estados Unidos y la URSS, las sutilezas y peligros de la disuasión nuclear, todo ello en conjunto se ha esfumado. Tampoco habría que echarle un cara un último error de juicio en su obra póstuma, Les dernières années du siècle, en la que preveía la finlandización de Europa bajo la presión de la URSS.

Desparecido en 1983, no pudo calibrar el grado de descomposición de la URSS ni vivir la caída del muro de Berlín. Pero ¿quién los había anticipado con tal inminencia? Aron permanece por tanto como un pensador de la época de los conflictos del siglo XX, y sobre todo de la Guerra Fría. Los cambios de la última década del siglo sin duda le habrían llevado a retomar su reflexión sobre el nuevo curso de las relaciones internacionales. Marcado por los tormentos de una época conflictiva, deseoso de analizar sus raíces y sus fuentes, se consagró extensamente al estudio de la guerra y de los pensadores de la guerra, de los medios para prepararla y, si fuera posible, para evitar su regreso. Paz y guerra trata bastante más de la guerra que de la paz – pero ciertamente no desde el ángulo de la conducción de los conflictos, sino más bien de su amenaza y de las posturas que generan su anticipación y su prevención. (…)

Parece vano, con todo, clasificar a Aron en las categorías fáciles y artificiales, tales como realismo o idealismo o cualquier otra, en las que la pereza intelectual trata de encerrar a los espíritus libres. Se puede decir simplemente que el poderío (puissance) es para él el factor esencial de las relaciones internacionales, un hilo rojo que él sigue en todos sus aspectos, visibles o no, en diferentes registros, los de las teorías y sistemas, de la sociología, de la historia, de lo que Aron llama en definitiva la praxeología, una suerte de evaluación de la ética de los gobernantes. Los contenidos de lo que constituyen las cuatro partes de su obra, distribuidas en veinticuatro capítulos, no corresponden necesariamente a estos títulos, especialmente en lo que concierne a la sociología y la historia: esta última se limita, en efecto, a la era termonuclear.

En cuanto al poderío, su método de análisis es ejemplar: pasa revista a las diferentes definiciones ofrecidas por distintos autores, con una erudición abrumadora, las critica, propone de paso sus propios criterios pero en definitiva no alcanza conclusión alguna, como si la duda debiera beneficiar siempre a su objeto. No es en absoluto cartesiano, en la medida en que Descartes utiliza la duda para extraer de ella certezas. Tampoco es kantiano porque, historiador y sociólogo más que metafísico, no sitúa al espacio y el tiempo como formas a priori de la percepción, además de que, en otro orden de cosas, no cree en la paz perpetua. Es socrático en la medida en que sus cuestionamientos y análisis pasan a través del prisma de los pensamientos de los demás y de su refutación. Y como Sócrates, filósofo del concepto, no ha formulado concepto alguno. (…)

Las críticas y frustraciones que acaban de expresarse no restan nada a la admiración que guardamos hacia Paz y guerra entre las naciones, esta obra maestra, y hacia su autor. La disputatio intelectual no puede ligarse más que a los objetos que la merecen. La obra sigue siendo por su amplitud, su perspectiva, su calidad, incluso las objeciones que suscita, una fuente de reflexión sin demasiados equivalentes en lengua francesa desde hace más de medio siglo. No es un ensayo, es una cima. ¿Se convertirá, como Tucídides y su Historia de la guerra del Peloponeso, en un tesoro para todos los tiempos, ktêma eis aeiIl est permis d’attendre, il est doux d’espérer.

Serge Sur

Link del artículo: http://www.diploweb.com/R-Aron-Paix-et-guerre-entre-les.html

(c) Copyright Juin 2013-Sur/Diploweb.com

 

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Documentación histórica

Ahora que los historiadores denuncian la decisión del ministro de Defensa de vetar la desclasificación de 10.000 documentos militares de los años 1939 a 1968 que estaban listos para su publicación, conviene recordar que también sobre la documentación histórica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación pesa el manto de un secretismo más incomprensible aún, si cabe.

En octubre de 2010, siendo ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos, el Consejo de Ministros declaró materia clasificada la práctica totalidad de la actividad diplomática del Estado, sin límite temporal alguno. Innumerables investigaciones históricas se han visto interrumpidas desde entonces como resultado de este cerrojazo documental, y muchas han tenido que abandonarse por completo.

Cuando EL PAÍS denunció esta situación, impensable y sin parangón en cualquier otra democracia, el actual titular de Exteriores, José Manuel García-Margallo, anunció de inmediato una corrección. Sin embargo, casi un año después los investigadores seguimos esperando que el ministro cumpla su promesa.

Entre tanto, el señor García-Margallo decidió cerrar de la noche a la mañana el archivo de Exteriores y transferir sus fondos al Archivo Histórico Nacional y al Archivo General de la Administración, dependientes del Ministerio de Cultura. La escasez de medios materiales y humanos en ambos centros hace temer que no se pueda consultar un solo documento en años, suponiendo que previamente se haya levantado la clasificación de secreto o reservado que todavía pesa sobre todos ellos. Un panorama de pesadilla para la investigación histórica.

Está en la mano de los máximos responsables de Defensa, Exteriores y Cultura acabar con situaciones que no solo nos avergüenzan a los historiadores españoles ante nuestros colegas extranjeros, sino que vulneran el derecho de todos los ciudadanos a acceder a documentación pública de carácter histórico insustituible para la reconstrucción de nuestro pasado.— Carlos Sanz Díaz. Profesor de Historia Contemporánea, Universidad Complutense de Madrid

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Lo que antecede es el texto de la Carta al Director que EL PAÍS publica en su edición de hoy y que puede consultarse en el enlace siguiente:

http://elpais.com/elpais/2013/05/14/opinion/1368553901_384039.html

 

NOTA SOBRE ANTECEDENTES

La situación de los documentos clasificados del Ministerio de Defensa ha sido denunciada recientemente por los historiadores Francisco Espinosa Maestre, Mirta Núñez Díaz-Balart y Manuel Álvaro Dueñas con el respaldo de un centenar de investigadores, entre ellos Ángel Viñas y Paul Preston. Dos periódicos de tirada nacional se han hecho eco:

Eduardo del Campo: “El búnker de la Historia de España”, El Mundo, 6 de mayo de 2013.

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/05/06/cultura/1367824921.html

Tereixa Constenla: “La ley de los secretos para siempre”, El País, 8 de mayo de 2013.

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/08/actualidad/1368039741_142440.html

 

Por otra parte, el periodista Antonio Rodríguez, pionero en tratar esta cuestión, ha publicado recientemente en su blog en la revista Tiempo documentación adicional de gran interés:

http://blogs.tiempodehoy.com/entresijosgubernamentales/2013/05/09/defensa-miente-sobre-los-archivos-militares-parte-i/

http://blogs.tiempodehoy.com/entresijosgubernamentales/2013/05/10/defensa-miente-sobre-los-archivos-militares-y-ii/

 

Sobre la situación de la documentación secreta y reservada de Exteriores:

Miguel González, “Exteriores blinda todos sus documentos”, El País, 3 de junio de 2012.

http://politica.elpais.com/politica/2012/06/03/actualidad/1338750887_077908.html

Miguel González, “Exteriores revisará el acuerdo que declara secretos todos sus documentos”, El País, 5 de junio de 2012.

http://politica.elpais.com/politica/2012/06/05/actualidad/1338903319_488877.html

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Los libros que hay que leer. 28 expertos recomiendan las obras imprescindibles para comprender la historia de las relaciones internacionales

 

¿Qué libros debería leer todo estudiante de historia de las relaciones internacionales? ¿Cuáles son las obras más adecuadas para la formación de un futuro historiador internacionalista? Veintiocho expertos han contestado a estas preguntas. El resultado es el siguiente ranking, con el que celebramos desde este blog el Día del Libro 2013.

El listado recoge ordenados por número de votos -y, a igualdad de sufragios, por orden alfabético de autor-, todos los libros propuestos por los especialistas consultados, a los que pedí una lista de cinco a diez títulos, con posibilidad de interpretar flexiblemente estas cifras (más adelante reproduzco el correo electrónico que les envié). La solicitud daba total libertad para elegir materias, épocas, autores e idiomas, así como para añadir comentarios a las obras, que –caso de haberlos- he reproducido entrecomillados. Tras el listado se incluyen los nombres de todos quienes amablemente han accedido a participar en la encuesta, y algunas notas acerca del resultado.

Y los libros elegidos por los expertos son:

Con 12 votos:

Edward H. Carr, La crisis de los veinte años (1919-1939). Una introducción al estudio de las Relaciones internacionales.  Madrid, Libros de la Catarata, 2004 (ed. original: The Twenty Years Crisis 1919-1939, The MacMillan Press, 1939). “Un clásico: plantea muchos debates actuales y no es tan realista como a veces se ha dicho”. “Interesante para los alumnos, aquí ven una historia de las relaciones internacionales desde el realismo, y puedo luego remitirles a Morgenthau para que vean los matices entre ambas posturas realistas”.

 Con 10 votos:

Tony Judt, Posguerra, Una historia de Europa desde 1945 (Madrid, Taurus, 2006, ed. orig. 2005).  ”Sin duda una obra clave para entender el mundo de la segunda mitad del siglo XX, al menos el mundo occidental (…) Aunque está obviamente centrada en Europa va más allá de ese entorno geográfico en muchas cuestiones y por su enfoque integrador de diversas parcelas historiográficas y su amplio conocimiento de las cuestiones creo que es una lectura imprescindible para cualquier historiador del siglo XX”. “No es sólo un libro de relaciones internacionales, pero toca muchos temas y sintetiza muy bien el origen y el final de la Guerra Fría”.

 Con 9 votos:

Paul Kennedy, Auge y caída de las grandes potenciasBarcelona, Plaza y Janes-Cambio 16, 1989 (ed. original: The Rise and Fall of the Great Powers. Economic Change and Military Conflict from 1500-2000. New York: Random House, 1987). “Si se prescinde del último capítulo, sigue siendo una síntesis impresionante de la evolución de la política internacional de los últimos cinco siglos”.

Henry Kissinger, Diplomacia, Barcelona, Ediciones B, 2010. “Quién mejor que este brillante y escasamente escrupuloso ex secretario de Estado y consejero de seguridad nacional de EE.UU. para introducirse en la historia de las relaciones internacionales desde la perspectiva realista”. “Un clásico que seguro ya más de uno te ha puesto, pero que en mi opinión sigue siendo clave”.

Juan Carlos Pereira (coord.), Historia de las relaciones internacionales contemporáneas, Barcelona, Ariel, 2009 [2001]. “Un manual muy útil para una aproximación general, periódica y de calidad científica”; “la obra de referencia en castellano para nuestra especialidad”. 

Con 7 votos:

Pierre Renouvin, Historia de las relaciones internacionales (siglos XIX y XX), Madrid, Akal, 1990. “Un clásico impresionante en su erudición y profundidad”. “En muchos aspectos no ha sido superado”.

 

Con 5 votos:

Juan Carlos Pereira Castañares (coord.), La política exterior de España. De 1800 hasta hoy, 2ª ed., Barcelona, Ariel, 2010. “Un estudio general que ayuda a entender la posición de España en el mundo”.

Charles Zorgbibe, Historia de las relaciones internacionalesMadrid, Alianza, 1997 (2 vols.). “Un manual recomendable, claro y didáctico”.

 

Con 3 votos:

Jean Baptiste Duroselle, Todo imperio perecerá. Teoría sobre las relaciones internacionales, México, FCE, 1998 (ed. original: Tout empire périra. Théorie des relations internationales, París, Publications de la Sorbonne, 1981). El ambicioso proyecto de formular una teoría de las relaciones internacionales a partir de la historia.

Marcel Merle, Sociología de las relaciones Internacionales, Madrid, Alianza, 1995 [varias ediciones, la 1ª en castellano de 1978] La cumbre de las empresas intelectuales de Merle, que quiso crear una obra de análisis y síntesis a la vez: “análisis de las sustancia de las relaciones internacionales a través de sus múltiples manifestaciones; síntesis de su disposición como proceso específico de ordenación social”.

Hans J. Morgenthau, Politics Among Nations: The Struggle for Power and Peace. (New York: Alfred A. Knopf, 1948). 6ª ed. New York: McGraw-Hill, 1985. A Morgenthau se le ha llamado “el Papa de las relaciones internacionales”. Esta es la obra cumbre de uno de los máximos exponentes de la escuela realista clásica.

Ennio Di Nolfo, Storia delle relazione internazionali. Dal 1918 ai giorni nostri, Roma, Laterza, 2008. “Para mí la mejor historia de las relaciones internacionales en el siglo XX, aunque demasiado prolija para ser utilizada como manual universitario”.

Pierre Renouvin y Jean-Baptiste Duroselle, Introducción a la política internacional, Madrid, Rialp, 1968. La colaboración entre dos grandes de la escuela francesa produjo esta obra ya clásica que todavía tiene mucho que ofrecer.

Paul W. Schroeder, The Transformation of European Politics 1763-1848, Oxford, The Clarendon Press, 1994. Uno de los más lúcidos análisis de las relaciones internacionales en el tránsito entre los siglos XVIII y XIX.

 

Con 2 votos:

Esther Barbé, Relaciones Internacionales, Madrid, Tecnos, 2006 (1ª ed. 1995).

Barry Buzan y Richard Little, International Systems in World History: Remaking the Study of International Relations. Oxford-New York: Oxford University Press, 2000. “Imprescindible”

Akira Iriye y Pierre-Yves Saunier (ed.), The Palgrave Dictionary of Transnational History.  “Completo y útil”. “Necesario para complementar la visión clásica de la historia de las relaciones internacionales con las tendencias más actuales de la historia transnacional”.

Robert Jervis, Perception and Misperception in International Politics, Princeton, Princeton University Press, 1976. “De la mano de Jervis, la cuestión de las percepciones mutuas en las relaciones internacionales vino para quedarse entre los especialistas”.

José María Jover Zamora, España en la Política Internacional. Siglos XVIII-XX. Madrid: Marcial Pons, 1999. “Un conjunto de ensayos de uno de los padres y maestros de la historiografía internacionalista española”.

José Mª Jover Zamora, “La percepción española de los conflictos europeos: notas históricas para su entendimiento”, en Revista de Occidente, nº 57 (1986). “Creo que sigue siendo actual y abre muchos horizontes”. Este texto breve fue reeditado en la obra España en la política internacional. Siglos XVIII-XX.

Tony Judt, Sobre el olvidado siglo XX, Madrid, Taurus, 2008. Recopilación de ensayos pletórica de erudición y talante interpretativo a menudo polémico.

Tony Judt con Timothy Snyder, Pensar el siglo XX, Madrid, Taurus, 2012. Dos grandes historiadores en diálogo, con la lúcida mente de Judt diseccionando paralelamente su autobiografía y la del siglo.

John Maynard Keynes, Las consecuencias económicas de la paz, Barcelona, Crítica, 1987 (ed. original The Economic Consequences of Peace, 1919). “Es breve, fácil de leer, introduce la dimensión económica de las relaciones internacionales y, sobre todo, es el análisis de un testigo presencial sobre cómo los líderes toman realmente decisiones multilaterales”.

Mark Mazower, Governing the World: The History of an Idea, New York, The Penguin Press, 2012. Lo ultimo por el momento de uno de los mejores historiadores del panorama internacional.

Harold Nicolson, La diplomacia. México, Fondo de Cultura Económica, 1948 (varias reediciones) (ed. original: Diplomacy, Londres, OUP, 1939). Clásico entre los clásicos para iniciarse en los entresijos de la diplomacia.

Ernst Nolte, La guerra civil europea. Nacionalsocialismo y bolchevismo, México, FCE, 2001. Análisis que aúna los dos movimientos que marcaron indeleblemente la historia de Europa.

Juan Carlos Pereira Castañares (coord.), Diccionario de Relaciones Internacionales y Política Exterior. Editorial Ariel, 2008. Obra colectiva de amplitud enciclopédica y orientación interdisciplinar.

Juan Carlos Pereira Castañares y Pedro Martínez-Lillo (eds.), Documentos básicos sobre historia de las relaciones internacionales, 1815-1991. Madrid: Editorial Complutense, 1995. Una colección de textos esenciales precedidos de estudios introductorios de carácter didáctico.

Pierre Renouvin, La crisis europea y la I Guerra Mundial (1904-1918). Madrid, Akal, 1990. Una de las obras donde Renouvin muestra las mejores armas de su oficio.

Antonio Truyol y Serra, La sociedad internacional, Madrid, Alianza Editorial, 1974. “Hay muchas cosas en él que han quedado desfasadas, pero no deja de ser un clásico, y está admirablemente escrito”.

Tucídides, Historia de la guerra del Peloponeso. Introducción, traducción y notas de Antonio Guzmán Guerra. Madrid: Alianza, 2008 (o bien la edición con introducción general de Julio Calonge Ruiz, traducción y notas de Juan José Torres Esbarranch. Madrid: Gredos, 2008). Después de 2.400 años, la obra de este general ateniense todavía tiene mucho que enseñar sobre el arte de la guerra y de la diplomacia.

 

Con 1 voto:

Götz Aly, ¿Por qué los alemanes? ¿Por qué los judíos?, Barcelona, Crítica, 2006.

Tamim Ansary, Un destino desbaratado. La historia universal vista por el Islam, Barcelona, RBA, 2011.

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Christopher Bayly y Tim Harper, Forgotten Armies: the Fall of British Asia 1941-1945 y Forgotten Wars: Freedom and Revolution in Southeast Asia.  ”Dos libros que forman una bella narrativa, fascinante como una buena novela”.

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Jeremy Black, A History of Diplomacy. Reaktion Books, 2010.

Zbigniew Brzezinski, El gran tablero mundial. La supremacía estadounidense y sus imperativos estratégicos, Barcelona, Paidós, 1998.

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Frederick Cooper, Decolonization and African Society: the Labor Question in French and British Africa . Cambridge, University Press, 2006. “Aunque una historia del mundo del trabajo, está excelentemente engarzada con la historia internacional e imperial. Un trabajo modélico”.

Frederick Cooper, Le colonialisme en question. Thèorie, conniassance, histoire, París, Payot, 2010.

Marcello Cramagnani, El otro Occidente. América Latina desde la invasión europea hasta la globalización, México, Fondo de Cultura Económica-Colegio de México, 2004.

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Desmond Dinan (ed.): Ever closer Union: an introduction of European Integration, Londres, Macmillan Press, 1999. “Uno de los manuales más interesantes y completos que hay sobre integración europea”.

Anatoly Dobrynin, En confianza. El embajador de Moscú ante los seis presidentes americanos de la Guerra Fría  (1962-1986)FCE, México, 1989.

Jean-Baptiste Duroselle, Europa de 1815 hasta nuestros días. Vida política y relaciones internacionales, Barcelona, Labor, 1967.

Jean–Baptiste Duroselle, Histoire des relations internationales de 1919 à 1945. “Este libro tuvo 11 ediciones y fue siendo actualizado por su autor hasta su muerte en 1992. Es un manual y una guía, o sea, un libro de iniciación claro y bien informado, un instrumento de trabajo, nada más y nada menos, que sigue siendo actualizado todavía por André Kaspi”.

Peter Duignan & L.H. Gann, The Rebirth of the West: the Americanization of the Democratic World, 1945-1958 (London/Boston, Rowman & Littlefield Pubs., 1992). “Uno de los primeros y más sugerentes estudios sobre el proceso de americanización que se aceleró tras la IIGM, que aborda una considerable cantidad de facetas (políticas, económicas, culturales, etc.) y que sin duda fue un estímulo para la posterior y fecunda producción historiográfica sobre esta cuestión que entronca directamente con la historia de la globalización.”

Robert Frank (dir.), Pour l’histoire des relationes internationales, Paris, PUF, 2012. “Un balance muy recomendable y actualizado para acercarse a la influyente escuela francesa de historia de las relaciones internacionales”.

François Furet, El pasado de una ilusión: ensayo sobre la idea comunista en el siglo XX, México, FCE, 1995.

Juan Pablo Fusi, La patria lejana: El nacionalismo en el siglo XX. Barcelona, Taurus, 2003.

John L. Gaddis, George F. Kennan: An American Life, New York, Penguin Press, 2011.

Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina, Madrid, Ed. Siglo XXI, 1980 (varias reed.)

Giuliano Garavini, Dopo gli Imperi. L’integrazione europea nello scontro Nord-Sud. Firenze, Le Monnier, 2009. “Por fin, una historia del proceso de integración europeo alejado de los aburrídismos relatos hagiográficos”.

Gabriel García Márquez, Cien años de Soledad. Buenos Aires, Ed. Sudamericana, 1967. “La historia de cómo se crea y se destruye una ciudad”, aparte de una obra cumbre de la literatura universal.

Paloma García Picazo, Qué es esa cosa llamada Relaciones Internacionales. Tres lecciones de autodeterminación y algunas consideraciones indeterministas,  Madrid, Marcial Pons, 2000.

Ernst Gellner, Naciones y nacionalismo. Madrid, Alianza Editorial, 2008.

Pierre Gerbert, La construction de l’Europe, Paris, Armand Colin, 2007.

Salvador Giner, Historia del pensamiento social, Barcelona, Ariel, 2002.

Victoria de Grazia, El imperio irresistible, Barcelona, Belacqva, 2006. Un libro que se centra en el proceso de americanización que se acelera desde 1945 “pero con un enfoque diferente, más volcado hacia la fusión de perspectivas económicas, sociales y culturales de la transmisión del modelo americano al mundo occidental y algunas de las principales razones que explican su expansión.”

Hugo Grocio, Del derecho de la guerra y de la paz. (1625) Trad. española de Jaime Torrubiano Ripoll. Editorial Reus, 1925.

James Foreman-Peck, A History of the World Economy: International Economic Relations since 1850. (Totowa: Barnes & Noble Books, 1983). 2ª ed. revis. Financial Times, Prentice Hall, 1994.

Tulio Halperin Donghi, La Argentina y la tormenta del mundo: Ideas e ideologías entre 1930 y 1945. Buenos Aires, Siglo XXI, 2003. “Un excelente estudio del impacto de las relaciones internacionales sobre la política nacional”.

Max Hastings, Se desataron todos los infiernos: Historia de la Segunda Guerra Mundial, Barcelona, Crítica, 2011.

George C. Herring, From Colony to Superpower. U.S. Foreign Relations since 1776. New York, Oxford University Press, 2008. “Una obra básica para el conocimiento de las relaciones internacionales de Estados Unidos desde su fundación como nación”.

F.H. Hinsley, Power and the Pursuit of Peace. Theory and Practice in the History of Relations between States, Londres, CUP, 1963.

Eric J. Hobsbawm, The Age of Empire: 1875-1914Londres, Weidenfeld & Nicolson (ed. en castellano La era del imperio, 1875-1914, Barcelona, Crítica)

Eric J. Hobsbawm, Guerra y Paz en el Siglo XXI, Barcelona, Crítica, 2009.

Eric J. Hobsbawm, Historia del siglo XX, 1914-1991, Barcelona, Crítica, 1995 (ed. original The Age of Extremes, the short Twentieth Century 1914-1991, Londres, Michael Joseph Ltd, 1994)

Eric J. Hobsbawm, Naciones y nacionalismo desde 1780, Barcelona, Crítica, 1992.

Christopher Hill, The Changing Politics of Foreign Policy,  Londres, Palgrave, 2003.

Kalevi J. Holsti, Peace and War: armed conflicts and international order 1648-1989, Cambridge, Cambridge University Press, 1991.

Samuel P. Huntington, El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial, Barcelona, Paidós, 1997.

Thomas Ilgen (ed.): Hard Power, Soft Power and the Future of Transatlantic Relations, Hampshire, Ashgate, 2006. “Un libro bastante interesante sobre las relaciones transatlánticas en el que, entre otros, contribuye Joseph Nye”.

Akira Iriye, Global and Transnational History: The Past, Present, and Future. Basingstoke, UK-New York: Palgrave Macmillan, 2013.

Hartmut Kaelble, Vers une société européenne. Une histoire sociale de l’Europe 1880-1980, Bruxelles, Belin, 1988. “Una obra de historia comparada de verdad, con planteamientos metodológicos muy interesantes que cubren desde historia económica a social, política o demográfica. Realmente interesante.” “(…) para cuestiones europeas, pero que (…) no se limitan a ese escenario europeo sino que lo conectan con otros polos fundamentales de la evolución histórica contemporánea”.

Robert Kaplan, Revenge of geography: what the map tells us about coming conflicts and the battle against fate. Waterbrooks Press, 2013 (Versiones anteriores en español). “Kaplan es un referente en la historia contemporánea en lo que se refiere a las fronteras, conflictos, etc.”.

Paul M. Kennedy, The Rise of Anglo-German Antagonism 1860-1914, Londres, Geoge Allen & Unwin, 1980.

John Maynard Keynes, El doctor Melchior (comprendido en el volumen Dos recuerdos editado en castellano por Acantilado en 2006). “Es una memoria, elaborada para una reunión de amigos, de su papel a principios de 1919 en los contactos entre las potencias vencedoras reunidas en Versalles y el gobierno alemán en relación con la entrega de la flota mercante alemana a cambio del aprovisionamiento de alimentos para el país. Lo interesante, más allá de esto, es la descripción de los personajes y del ambiente del momento.”

Aída Lara Niederheitmann, Lágrimas de Cocodrilo, Guatemala, Ed. Palo de Hormigo, 2008.

Melvyn P. Leffler, La guerra después de la guerra. Estados Unidos, la Unión Soviética y la Guerra Fría, Barcelona, Crítica, 2008.

Margaret MacMillan, 1919. Seis meses que cambiaron el mundo, Barcelona, Tusquets, 2011.

Charles S. Maier, “Il Ventesimo sécolo è estato peggiore degli altri? Un bilancio storico alla fine del Novecento”, Il Mulino, 6:99 (1999). ”Un artículo imprescindible para enmarcar los debates”.

Erez Manela, The Wilsonian Moment: Self-Determination and the International Origins of Anticolonial Nationalism, Oxford, Oxford University Press, 2007. “Importante para comprender como se originó el movimiento más transformador del siglo XX, el anticolonialismo”.

Nicolás Maquiavelo, El príncipe (1513). Madrid, Alianza, 2010.

Ricardo M. Martín de la Guardia y Guillermo A. Pérez Sánchez, La Europa del Este, de 1945 a nuestros díasMadrid, Síntesis, 1995.

Karl Marx y Friedrich Engels, El manifiesto comunista (1848), Madrid, Ed. Akal.

Mark Mazower, Dark Continent: Europe’s 20th Century, Allen Lane, 1998.

Mark Mazower, No Enchanted Palace. The End of Empire and the Ideological Origins of the United Nations, Princeton, Princeton University Press, 2009.  ”Una historia alternativa y crítica de la ONU, que vuelve a poner a los imperios en el centro de la cuestión”.

Thomas R. Metcalf, Imperial Connections. India in the Indian Ocean Arena, 1860-1920. Berkeley, University of California Press, 2007. “Una narrativa diferente del funcionamiento del imperio británico, mostrando un nuevo eje”.

Walter D. Mignolo, Historias locales/diseños globales. Colonialidad, conocimientos subalternos y pensamiento fronterizo, Madrid, Akal, 2003.

Fernando Morán, Una política exterior para España, Barcelona, Planeta, 1980.

Andrew Moravcsik, The choice for Europe. Social purpose and State power from Messina to Maastricht, Londres/Nueva York, Routledge, 2005.

Hans J. Morgenthau, Escritos sobre política internacional. Estudio preliminar, traducción y notas de Esther Barbé. Madrid: Tecnos, 1990.

Samuel Moyn, The Last Utopia: Human Rights in History. Cambridge (MA), Harvard University Press, 2010. La mejor historia sobre los derechos humanos que tenemos”.

Harold Nicolson, El Congreso de Viena. Un estudio sobre la unidad de los Aliados (1812-1822), Madrid, SARPE, 1985.

Reinhold Niebuhr, La ironía en la historia americana, Madrid, Instituto de Estudios Políticos, 1958. “Una crítica al sentimiento de superioridad que acompaña a las políticas exteriores de muchos países”.

Joseph S. Nye, Jr., Understanding International Conflicts: An Introduction to Theory and History. 7ª ed. Longman, 2008.

Miguel Ángel Ochoa Brun, Historia de la Diplomacia Española. Madrid: Ministerio de Asuntos Exteriores, 1990-2012. 10 vols.

Guillaume Parmentier, Le retour de l’histoire. Stratégie et relations internationales pendent et après la Guerre Froide. Paris, Ed. Complexe, 1993. “Una clara explicación del enfrentamiento estratégico durante la Guerra Fría”.

Stanley G. Payne, La Europa revolucionaria. Las guerras que marcaron el siglo XX, Madrid, Temas de Hoy, 2011.

Frederic S. Pearson y J. Martin Rochester, Relaciones Internacionales. Situación global en el siglo XXI, Bogotá MacGraw-Hill, 2000. “A mí personalmente me parece un manual muy completo que puede ser muy interesante para los estudiantes”.

Kenenth Pommeranz, The Great Divergence: China, Europe and the Making of the Modern World Economy. Princeton, Princeton University Press, 2000. “Historia económica y ecológica dura, pero uno de los trabajos más importantes de los últimos 20 años, fundamental para comprender de nuevo la revolución económica capitalista”.

Vijay Prashad, Las naciones oscuras. Una historia del Tercer Mundo, Barcelona, Ediciones Península, 2012.

Pierre Renouvin y Jean Baptiste Durosell, Introducción a la historia de las relaciones internacionales, México, Fondo de Cultura Económica, 2000

David Reynolds, Cumbres. Seis encuentros de líderes políticos que marcaron el siglo XX, Barcelona, Ariel, 2008.

Federico Romero, Storia internazionale del Novecento, Roma Carocci, 2001

K.H. O’Rourke y J.G. Williamson. Globalization and History: the Evolution of a 19th Century Atlantic Economy, MIT Press, 1999, “Analiza muy bien la relación entre las fuerzas transnacionales (emigración, capital) y los Estados -y cómo no se debe subestimar la fuerza de estos”.

Edward Saïd, Cultura e imperialismo, Barcelona, Anagrama, 1996.

Brian C. Schmidt, The Political Discourse of Anarchy: Disciplinary History of International Relations. State University of New York Press, 1997.

Joseph A. Schumpeter, Historia del análisis economic (1954)Barcelona, Ed. Ariel, 2012.

Joan W. Scott, Historia y género, México, Fondo de Cultura Económica, 2008.

Robert Service, Camaradas: Breve historia del comunismo, Barcelona, Ediciones B, 2009.

J.D. Singer y D. Gellner, Nations at War: A Scientific Study of International Conflict, 1816-1992. Cambridge: Cambridge University Press, 2000.

A.J.P. Taylor, The Struggle for Mastery in Europe 1848–1918. Oxford: Oxford University Press, Oxford History of Modern Europe, 1954.

Maurice Vaïsse, Les relations internationales depuis 1945, Paris, Armand Colin, 1990 (diversas reediciones)

Francisco Veiga, Enrique Ucelay Da Cal y Ángel Duarte, La paz simulada. Una historia de la Guerra Fría. Madrid, Alianza Editorial, 2006.

Francisco Veiga, El desequilibrio como orden. Una historia de la postguerra fría (1990-2008). Madrid, Alianza Editorial, 2009. “Los libros de Veiga son fáciles de leer y de calidad.”

Francisco Veiga y Andrés Mourenza (eds.), El retorno de Eurasia, 1991-2011: veinte años del nuevo gran espacio geoestratégico que abrió paso al siglo XXI. Editorial Península, 2012.

VV.AA, Historia del Mundo actual (De 1945 a nuestros días). Universidad de Valladolid, 2008. También “un manual muy útil para una aproximación general, periódica y de calidad científica”.

Immanuel Wallerstein, The Modern World System, I: Capitalist Agriculture and the Origins of the European World Economy in the Sixteenth Century. New York: Free Press, 1974.

—-, II: Mercantilism and the Consolidation of the European World Economy, 1600-1750. New York: Free Press, 1980.

—-, III: The Second Great Expansion of the Capitalist World-Economy, 1730-1840′s. San Diego: Academic Press, 1989.

—-, IV: Centrist Liberalism Triumphant, 1789–1914. Berkeley: University of California Press, 2011.

(Hay trad. española de vols. 1-3 en Ed. Siglo XXI, El moderno sistema mundial).

Immanuel Wallerstein, Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos, Madrid, Akal, 2004.

Odd Arne Westad, The Global Cold War, Cambridge, Cambridge University Press, 2007. “Una historia de la Guerra Fría auténticamente global que analiza este conflicto desde la periferia del sistema internacional, el llamado Tercer Mundo, con excelente resultado”.

Lawrence Whitehead (ed.), The International Dimensions of Democratization: Europe and the Americas, Oxford, Oxford University Press, 1996. “Otro clásico, pero esta vez sobre la influencia internacional en los procesos de democratización”.

Martin Wight, International Theory. The three traditions. Londres, Leicester University Press, 1991.

Howard Zinn, Una historia popular del imperio americano, Madrid, Ediciones Sinsentido, 2010.

 

Fuente: http://textosmareaverde.blogspot.com.es/

 

Dos comentarios adicionales:

“En general, se me ocurre que una llamada de atención a la extensa colección de libros editados por Paidós (Estado y Sociedad), puede ser útil para la puesta al día en el tramo más reciente de la historia global, [los] últimos veinte años.”

“Me permitiría un consejo más: que no deje de leer las crónicas de los corresponsales y analistas que se publican en la prensa de calidad española y extranjera. Hoy son una fuente indispensable para entender el mundo, ante la que hay que adoptar las mismas prevenciones que con cualquier libro de Historia.”

 

Anexo: correo electrónico enviado a los participantes:

 Queridos/as …:

Se acerca el Día del Libro y con ese motivo quiero publicar en mi blog una entrada sobre “Los libros que todo estudiante de Historia de las relaciones internacionales debería leer”. Para ello me atrevo a pedir vuestra colaboración porque quiero que se trate de un ránking a partir de la opinión de los especialistas, o sea, vosotros. ¿Qué libros incluiríais?

Como orientación, os pido entre 5 y 10 títulos con su autor. Pueden ser de historia pero también de relaciones internacionales, politología, derecho, economía, sociología, en fin, lo que consideréis más adecuado para la formación de un futuro historiador internacionalista. Valen también artículos, excepcionalmente. Referidos a cualquier época y lugar. Si queréis añadir unas pocas palabras -muy pocas- justificando la elección, estupendo pero si no, no os compliquéis (…) Con todas vuestras elecciones (las que me lleguen hasta el lunes 22 inclusive, pero agradecería que contestarais antes) elaboraré el ránking para publicarlo el 23 de abril, Día del Libro. Mencionaré con todos los honores los nombres de todos los que me habéis ayudado con vuestras opiniones e incluiré los comentarios si los hubiera (sin indicar su autor), pero no detallaré quién ha votado qué obras, para que os sintáis más libres en la elección.

(…)

Os agradezco muy sinceramente vuestra ayuda y vuestro tiempo. Para mí es importante tener las propuestas de cada uno de vosotros, así que espero vuestras respuestas.

Un abrazo

 

 

Y cinco anotaciones al margen para terminar:

Uno.- La primera anotación es para expresar mi más sincero agradecimiento a los especialistas que tan amablemente han dedicado unos minutos de su tiempo a enviarme sus sugerencias bibliográficas. No todos a quienes envié mi petición han podido o querido contestar, pero quienes lo han hecho han superado con su generosidad todas mis expectativas.

Ellos y ellas son (por orden alfabético): Dolores Algora Weber (Universidad CEU San Pablo), Adela Alija (Universidad Nebrija), Lorenzo Delgado (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), Juan Manuel Fernández Fernández-Cuesta (Universidad Complutense de Madrid), Donato Fernández Navarrete (Universidad Autónoma de Madrid), Pilar Folguera Crespo (Universidad Autónoma de Madrid), Sylvia L. Hilton (Universidad Complutense de Madrid), Montserrat Huguet (Universidad Carlos III), Miguel Íñiguez Campos (Universidad Complutense de Madrid), David Jorge (Wesleyan University/Universidad Complutense de Madrid), Encarnación Lemus (Universidad de Huelva), Carlos López Gómez (Universidad Nebrija), Ricardo Martín de la Guardia (Universidad de Valladolid),  Pedro Martínez Lillo (Universidad Autónoma de Madrid), Ascensión Martínez Riaza (Universidad Complutense de Madrid), José Antonio Montero (Universidad Complutense de Madrid), Antonio Moreno Juste (Universidad Complutense de Madrid), José Luis Neila Hernández (Universidad Autónoma de Madrid), Antonio Niño Rodríguez (Universidad Complutense de Madrid), Vanessa Núñez Peñas (Universidad Complutense de Madrid), Juan Carlos Pereira (Universidad Complutense de Madrid), Pedro Pérez Herrero (Universidad de Alcalá), Guillermo Pérez Sánchez (Universidad de Valladolid), Francisco José Rodrigo Luelmo (Universidad Complutense de Madrid), Agustín Sánchez Andrés (Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo, México), Andrés Sánchez Padilla (Universidad Complutense de Madrid), José Antonio Sánchez Román (Universidad Complutense de Madrid), Rosario de la Torre (Universidad Complutense de Madrid). También he votado yo mismo (Carlos Sanz, Universidad Complutense de Madrid).

 

Dos.- Resulta muy significativa la dispersión de los resultados. Los 28 participantes han nombrado un total de 137 títulos (contando como un único título los cuatro volúmenes de Wallerstein; 140 títulos si los contabilizamos como obras). El libro más veces elegido obtiene solamente 12 votos. Con 10 votos aparece un solo libro; con 9 votos tres libros; con 7 votos un libro; con 5 votos dos libros; con 3 votos seis libros; hay 17 libros que obtienen dos votos cada uno. Y por último, hay 106 libros (el 77%) que reciben solamente la nominación de un encuestado.

Se puede deducir fácilmente que hay un bajo nivel de consenso acerca de qué obras responden al criterio de ser formativas para la formación de un futuro historiador internacionalista. Aparentemente, estamos muy lejos de contar con algo que se parezca medianamente a un canon.

En mi muy particular impresión–extraída a partir de las elecciones de cada participante-, la especialización temática, cronológica y espacial de cada uno, la particular trayectoria formativa, investigadora y profesional de cada cual, y la voluntad de ofrecer propuestas equilibradas, compuestas de obras complementarias más que redundantes entre sí, han orientado en gran medida las elecciones realizadas (un poco más sobre esto en el siguiente punto). Y ello hasta el punto de pesar más que la convergencia que teóricamente cabría esperar en torno a un puñado de obras fundamentales que definieran las señas de identidad de la especialidad y de sus practicantes.

En cualquier caso, no hay duda de que hoy en día los especialistas en historia de las relaciones internacionales están leyendo obras y autores muy diferentes entre sí. Cabe inferir que los intereses y prácticas docentes e investigadoras de unos y otros pueden llegar a divergir ampliamente con las de otros colegas, aunque estén adscritos nominalmente a la misma especialidad. Un indicio cuando menos de la pluralidad –y me atrevo a afirmar, también de la vitalidad- que muestra esta disciplina. ¿También de falta de acuerdo en torno a su identidad?

Dando un paso más, es inevitable preguntarse si la misma dispersión y divergencia reinan cuando planteamos qué entendemos por historia de las relaciones internacionales y cómo se relaciona esta especialidad -aquí y ahora-, con otras propuestas –alternativas y/o complementarias- como la historia internacional, historia transnacional, historia de los imperios, historia postcolonial, historia global, historia entrecruzada, … o simplemente con la historia tout court –.

 

Tres.- El aspecto que arroja este listado es, por suerte y por desgracia, algo más y algo menos que la suma de sus partes. Algo más: la coincidencia de nominaciones o “votos” informa como es lógico una cierta ordenación que aquí se presenta como ranking. Algo menos: al listar todas las aportaciones se pierde irremediablemente el juego de equilibrios que se advierte tras cada propuesta individual, esa voluntad que muchos participantes han mostrado –y algunos me han comentado en sus mensajes de respuesta- de compendiar en los estrechos márgenes propuestos (de 5 a 10 libros por persona) una muestra representativa, aunque sea tan limitada, de “lo que hay que leer”.

 

Cuatro.- Todo esto debe tomarse con la debida distancia. El objetivo aquí no ha sido realizar un sondeo estadístico ni tomar el pulso a la profesión. Desde el comienzo se ha tratado de algo mucho más modesto y más lúdico: hablar de libros, de los libros que nos gustan y nos parecen interesantes, los que recomendamos a quienes se interesan por nuestro trabajo –y en especial a nuestros estudiantes-, los que comentamos con nuestros colegas tomando un café, los libros clásicos a los que volvemos una y otra vez, pero también aquellos otros libros que, recién descubiertos, nos han entusiasmado.

Por eso se incluyen en el listado todas y cada una de las propuestas que he recibido. Ni una sola cae en saco roto; juntas constituyen un catálogo de invitaciones –y de incitaciones-, un amplio puñado de pistas que sin duda llevarán al lector a descubrimientos, lecturas y relecturas.

 

Cinco.- Por último, no una anotación, sino una invitación al lector a continuar este juego, comentando y completando el listado. ¿Echa de menos alguna obra que, si tuviera que elegir diez como mucho, estuviera en su listado de imprescindibles? ¿Desea comentar algo sobre los títulos elegidos? Este bosque de libros y los bibliófilos que lo transitan están deseando encontrar nuevas pistas.

Feliz lectura y feliz Día del Libro.

 

Jardín de libros del arquitecto y paisajista Thilo Folkertshttp en Quebec (Canadá). En: www.iniciativamexico.org/blog/el-jardin-de-libros/
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Atractivos, promesas y peligros de la Historia Transnacional: Mae Ngai y Lisa Lindsay en Perspectives on History

Ya reseñamos en este blog cómo la revista Perspectives on History, boletín de la American Historical Association [AHA], publicó a finales de 2012 un Special 50th Anniversary Forum dedicado a “The Future of the Discipline” bajo la coordinación de Lynn Hunt (UCLA). Si entonces nos ocupamos de las ideas de Jeffrey Engel sobre la historia diplomática, hoy nos introduciremos en el estado actual de la historia transnacional de la mano de dos especialistas como Mae Ngai y Lisa Lindsay.

Mae M. Ngai, profesora en la Universidad de Columbia, titula a su aportación “Promesas y peligros de la historia transnacional”.   Partiendo de su experiencia de las dos últimas décadas, Ngai afirma:

[...] Durante aproximadamente la última docena de años, el “giro transnacional” ha sido probablemente el desarrollo más importante en la disciplina histórica. No es el  menor de sus logros el haber desafiado la idea asumida durante largo tiempo de que la nación es la unidad básica de análisis histórico. De este modo la historia transnacional ha abierto nuevas líneas de investigación y ha producido conocimiento histórico que ha revisado toda clase de explicaciones convencionales.  Lo cual ha traído también consecuencias para la organización de la profesión: muchos departamentos se han reorganizado, o como mínimo han reajustado sus áreas basadas en la nación para albergar los nuevos modos de investigación.

En términos generales, la historia transnacional sigue el movimiento o el alcance de personas, ideas, y/o cosas a través de fronteras nacionales (o de otro tipo). Además, conlleva investigación empírica en los archivos de más de un país. Aunque parecería que “transnacional” se refiere, por definición,  a la historia contemporánea (trans-nacional), también se ha utilizado el término para describir mundos regionales de la edad moderna y de periodos anteriores (el mundo atlántico, el océano Índico, la “Europa” medieval, etcétera). A este respecto yo no tomaría partido por ningún tipo de ortodoxia, pero las preguntas y lo que está en juego no son lo mismo en cada caso. Para el periodo contemporáneo, en cualquier caso, se resitúan y problematizan categorías fundamentales. La nación no se borra sino que se la examina con nuevos ojos –desde ángulos diferentes, desde dentro y desde fuera, en un contexto más amplio, y en relación dinámica con una miríada de fuerzas sociales, muchas de las cuales no pueden contenerse en los límites de las fronteras nacionales.

Tras aplicar estas ideas a su propio campo de especialización, el de la historia de la inmigración a los Estados Unidos, la profesora Ngai señala:

[...] El estudio de lo transnacional no se limita a la historia de las migraciones, por supuesto. El campo anteriormente conocido como Historia diplomática de los Estados Unidos ha sufrido una metamorfosis para convertirse en “América en el mundo”. Ahora se preocupa de temas que van mucho más allá de las relaciones interestatales y se basa en la investigación en archivos fuera de los Estados Unidos, mostrando lo diferentes que se ven la posición de los Estados Unidos y sus relaciones en el mundo cuando se las examina desde fuera o desde abajo. La Historia cultural y la Historia intelectual también se han visto transformadas por la investigación transnacional. Obras recientes han mostrado, por ejemplo, cómo el comercio transatlántico y transpacífico de bienes (porcelana, té, pieles, algodón) e ideas (liberalismo, racismo, ley) dieron forma a las identidades nacionales. [...]

A continuación apunta algunas características de la historia transnacional, que aquí sintetizamos telegráficamente:

  •  La mejor historia transnacional repiensa no solo la historia transnacional, sino que además constitye un desafío para la historia nacionalista
  • La historia transnacional ofrece la oportunidad de alterar los relatos estándar [master narratives] de las historias nacionales
  • Si la historia social reescribió la historia “desde abajo”, la historia transnacional procede “desde fuera”

 

En cuanto a los “peligros” de la historia transnacional, Ngai señala dos:

[...] Como pasa con todos los giros historiográficos, existe el peligro del exceso. La historia transnacional no debería significar el final de las historias específicamente nacionales, ya que la nación existe históricamente, y continúa siendo la principal unidad de la política doméstica. Pero el transnacionalismo nos pide –especialmente a los historiadores estadounidenses, que arrastramos el lastre de la tradición excepcionalista- que situemos la nación en un contexto global y que contemplemos nuestro lugar en el mundo pensándonos moralmente equivalentes a los demás.

Querría señalar aquí otro peligro, especialmente para los que somos especialistas en historia de América y de Europa. Debemos ser conscientes de que, debido a nuestra posición privilegiada en el mundo y en el entorno académico global, corremos el riesgo de convertir a la historia transnacional en una variante más de historia imperial. La historia de “Norteamérica” no puede seguir estando centrada en los Estados Unidos, con Canadá y México como meros apéndices. Puede que la historiografía británica esté disfrutando de un revival con el estudio del imperio, pero sin dominar las historiografías, lenguas y archivos de, digamos, India y Egipto, dudaríamos en decir que se trata de historia transnacional. Como estudiosa de la diáspora laboral china en la región del Pacífico en el siglo XIX, continúo sintiéndome intimidada y poseída por un sentimiento de humildad ante las exigencias de la investigación que afronto. Pero las recompensas son potencialmente enormes, así que sigo adelante.

Lisa Lindsay

Por su parte, Lisa A. Lindsay, profesora de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill,  titula “El atractivo de la historia transnacional” sus reflexiones sobre el auge de esta perspectiva historiográfica:

[...] En la actualidad, las revistas publican regularmente artículos sobre temáticas transnacionales, y las ofertas de empleo en las universidades a menudo contienen las palabras “global”, “mundial” o “transnacional”. Según un informe de la American Historical Association de 2010, más de la mitad de los departamentos de Historia de los Estados Unidos (el 52,3%) incluye hoy en día al menos un especialista en historia mundial (que no es lo mismo que historia transnacional, pero nos sirve de aproximación aquí), comparado con un 19,1% en el año 2000. En 2006, la American Historical Review oganizó un foro sobre historia transnacional; podríamos recordar también que el congreso anual de la American Historical Association en 2010, estuvo dedicado al tema “Globalizando la Historia”. [...]

Lindsay destaca algunos aspectos que aquí sintetizamos también de forma telegráfica :

    •  Por supuesto, algunos campos de investigación siempre han sido transnacionales
    • En parte, el giro transnacional implica el reconocimiento de que las personas, cosas, procesos e ideas en el pasado eran móviles.
    • Aunque los especialistas en historia militar, historia diplomática e historia imperial ya estaban haciendo esto [así como “examinar regiones particulares en sus conexiones a través de redes, instituciones y procesos específicos”], la “nueva” historia transnacional a menudo tiene objetivos diferentes.
    • Aunque algunas historias transnacionales se concentran en personas o grupos particulares, a pesar de ello producen conocimientos de relevancia general.
    • La historia transnacional desnaturaliza la nación.
    • Finalmente, el transnacionalismo facilita la comparación, que puede hacer que lo exótico parezca más inteligible y lo familiar más contingente.

Concluye, en fin, Lisa Lindsay su aportación con la siguiente reflexión:

[...] Las historias transnacionales ofrecen una gama de puntos de vista sobre la movilidad, las relaciones que conectan y trascienden entidades políticas, el desarrollo de redes y estados, las particularidades de la cultura, y mucho más- que a menudo pasan desapercibidas en los estudios ligados a la nación. Pero consideraciones prácticas y la actual estructura de formación todavía inhiben su práctica, especialmente –como fue en mi caso- en los momentos iniciales de la carrera académica. Hoy en día, especialidades temáticas como la historia de la religión o la historia atlántica están prosperando en algunos departamentos. ¿De qué otros modos podría figurar el transnacionalismo en el futuro de nuestra disciplina?

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