Patriarca o el poder natural de los reyes

por  Jorge del Palacio Martín

Robert FILMER, Patriarca o el poder natural de los reyes (Edición a cargo de Ángel Rivero), Madrid: Alianza Editorial, 2010. 180 pp.

Robert FILMER, Patriarca o el poder natural de los reyes (Edición a cargo de Ángel Rivero), Madrid: Alianza Editorial, 2010. 180 pp.

En septiembre de 1683 un profesor del Licoln College de Oxford fue expulsado de la universidad.  Delatado por sus colegas oxonienses, en el informe que detallaba los cargos que se le imputaban descollaba el que “había recomendado a sus alumnos que leyeran a Milton por ser un libro excelente y por ser un antídoto contra sir Robert Filmer, a quien se calificaba de demasiado tory”.  John Milton era el poeta y panfletario que en 1649 había publicado un manifiesto a favor de la deposición y ejecución de Carlos I. Robert Filmer, por el contrario, se había convertido por méritos propios en el baluarte teórico de la Restauración.

Tal y como señala el profesor Ángel Rivero –autor de la  edición del libro que aquí se presenta-,  el hecho de que casi treinta años después de la ejecución de Carlos I  en la universidad se siguiera debatiendo a partir de los argumentos de  Milton y Filmer señala la permanencia de una batalla ideológica entre los partidos whig y tory que la restauración de la monarquía en la figura de Carlos II en 1660 no había logrado apaciguar. Al contrario, se trataba de un conflicto ideológico que  la crisis de exclusión y el supuesto complot papista para controlar la monarquía no hizo sino volver a acentuar. Pues la llamada crisis de exclusión que se genera en torno a la acusación whig de que Jacobo, hermano de Carlos II y heredero al trono, se había hecho católico secretamente en 1673, no encerraba solamente un pleito dinástico, sino que abría antiguos e importantes debates en torno a la cuestión de la soberanía del rey frente a la soberanía del parlamento.  O, dicho de otra manera, sobre el poder del monarca para pronunciarse sobre cuestiones jurídicas, impositivas y de libertades.

En este contexto de batalla ideológica por hacer valer sus puntos de vista ante la opinión pública, El Patriarca o el poder natural de los reyes de sir Robert Filmer se convirtió en uno de los mejores exponentes del pensamiento tory o restauracionista. El partido whig –partido del campo, el parlamento y la disidencia religiosa- defendía el carácter contractual del poder del monarca y, por tanto, proclamaba que el parlamento, como expresión de la soberanía del pueblo, tenía derecho a controlar y limitar los actos del rey. Frente a este programa, el partido tory –el partido de los nobles, la corte y la jerarquía de la Iglesia de Inglaterra-, concebía el principio dinástico como la base del orden político y sostenía que el poder del monarca era absoluto y natural –es decir, no positivo. Desde esta premisa, las libertades del pueblo no constituían un derecho adquirido del pueblo, sino una gracia del monarca. Éste, que no otro, es el programa que el lector encontrará en  la excelente prosa que da cuerpo a El Patriarca de Robert Filmer. Un brillante panfleto, en el mejor sentido de la palabra, orientado a defender el principio básico del pensamiento restauracionista inglés: la defensa del status quo o el valor de lo conocido, del orden existente, frente a la novedad.

Actualmente son muy pocos los manuales de teoría política  que dedican unas líneas a explicar la figura Robert Filmer como uno de los autores más brillantes a la hora de defender el principio monárquico orientando su discurso hacia la explotación productiva de la experiencia política frente las incertidumbres de la innovación radical.  Pero esta exclusión del canon clásico de la teoría política no convierte per se a Filmer en un autor secundario. Como señala Ángel Rivero en su  introducción a la obra, el hecho de que autores tan señeros como Tyrrell, Sidney y Locke dieran a la imprenta cientos de páginas con el objeto de refutar los argumentos de Filmer prueba su notoriedad. El hecho de que Tyrrell y Locke publicasen sus obras con seudónimo señala el temor que tenían frente a la hegemonía del pensamiento tory. Que Sidney fuera ejecutado por escribir contra Filmer, entre otros cargos, prueba que el temor de los Locke y Tyrrell no era injustificado.

Además, la presente edición resulta sugerente porque viene precedida por una breve, concisa y excelente introducción y un glosario de conceptos teóricos y de pequeñas biografías donde el lector encontrará las claves necesarias para familiarizarse con los personajes, hechos e instituciones a los que Filmer alude en su obra.

En suma, la publicación de El Patriarca o el poder natural de los reyes de sir Robert Filmer constituye una oportunidad de primera mano para acercarse al pensamiento hegemónico de la restauración inglesa y de poner en valor una obra que generó verdadera polémica y controversia. Muy al contrario que otras que se nos dicen fundantes de la política moderna y cuya incidencia en la política real fue marginal.

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Cómo citar esta reseña:

PALACIO del, Jorge: “Patriarca o el poder natural de los reyes”, en Librosdelacorte.es, Núm. 2, Año 2, otoño-invierno, 2010, ISSN: 1989-6425 (edición impresa, p. 85).

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