Archivo de junio, 2020

Nueva publicación

 

 

Manuel Rivero Rodríguez, Guillaume Gaudin (coords.), “Que aya virrey en aquel reino”. Vencer la distancia en el imperio español, Colección La Corte en Europa , Temas 17, Polifemo, Madrid, 2020.

La Monarquía española consolidó su organización política y sus estructuras de gobierno durante el siglo XVI. Al mediar la centuria, cuando Felipe II accedió al trono, la Monarquía se describía como una entidad política plural, un conglomerado de reinos articulados políticamente, pero independientes los unos de los otros; los reinos de Aragón, Cerdeña, Mallorca, Nápoles, Navarra, Perú, Nueva España, Portugal, Sicilia y Valencia, así como el principado de Cataluña, fueron gobernados por virreyes. Aquellos que cumplían la función del rey en el lugar del rey permitiendo la ficción de que cada territorio seguía conservando a su propio soberano sin ser gobernados desde el extranjero. En esta categoría podrían añadirse, además, a los gobernadores de Milán y de los Países Bajos que actuaban como vice duques y no disponían del cargo de virreyes por no gobernar reinos. Todos ellos eran alter ego, otro yo, del soberano y gobernaban los territorios en su nombre. Duplicar la persona del rey puede ser una forma original de salvar las dificultades que plantea la distancia, pero, en un conjunto de territorios que no tenían más identidad común que la de tener un mismo soberano y profesar la misma confesión, el gobierno de lugares tan distantes debía articularse y coordinarse para evitar la quiebra del sistema. En esta obra veremos las distintas formas con que el factor distancia alteró, determinó o dificultó la gobernabilidad de tan extenso imperio y cómo fue concluyente para su construcción y también para su decadencia y liquidación en la Crisis del Antiguo Régimen.

Aquí se puede consultar el índice y la introducción.

 

 

 

 

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Seminario on-line

La diplomacia interconfesional de la Monarquía Hispánica:

relaciones con el Imperio Otomano

(ss. XVI-XVIII)

 

Online (Microsoft Teams), 11 de junio de 2020, 10:00 horas.

Tradicionalmente, el estudio de las relaciones diplomáticas entre la Monarquía Hispánica y la Sublime Puerta se ha circunscrito a resaltar la hostilidad permanente entre dos enemigos irreconciliables por motivos religiosos.

Sin embargo, en las últimas décadas han surgido notables investigaciones que han señalado la presencia de numerosos matices en un ámbito tan amplio como es el estudio de los contactos con el mundo musulmán. En consecuencia, hemos podido comprobar la existencia de constantes puntos de encuentro – formales e informales – entre dos realidades culturalmente muy distintas, pero obligadas a encontrarse en el ámbito mediterráneo.

Ciertamente, los otomanos fueron contemplados como los grandes enemigos – políticos y religiosos – de la corona española. No obstante, a finales del reinado de Felipe II se firman también una serie de treguas con la corte estambuliota, que permiten entrever los límites de la idea de guerra a ultranza propia de la propaganda posterior a la batalla de Lepanto. Del mismo modo, tras la paz de Westfalia los contactos de la corona española con el Imperio Otomano se fueron estabilizando paulatinamente hasta establecerse una correspondencia ordinaria en el siglo XVIII.

Sobre estos y otros aspectos pretendemos reflexionar en el presente seminario con aquellos que, precisamente, están contribuyendo a mejorar nuestro conocimiento sobre este tema.

Más información y programa aquí.

 

 

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