¿Sólo grupos grandes haciendo ciencia aplicada?

Ya hace tiempo hay voces que advierten de la fragmentación de los grupos de investigación. Al mismo tiempo, en los últimos años se oyen más y más llamadas para reducir los “gastos” en investigación básica y invertir más en investigación “con impacto económico” (el término con que el señor Alberto Nuñez Feijoo se refiere a la investigación aplicada). También asistimos, por primera vez en varias décadas, a una reducción del presupuesto de I+D+i, cuando resulta llamativo que justamente países como Alemania y Estados Unidos apuestan por invertir más en investigación, creyendo que así van podersalir antes de esta crisis y ayudarán a prevenir recesiones futuras. El señor Juan Carlos Rodríguez Ibarra en El País del 26 de Octubre nos insta a “arrimar el hombro” y tomar por bueno la reducción del presupuesto del Ministerio de Ciencia e Investigación (http://www.elpais.com/articulo/opinion/Arrimar/hombro/elpepiopi/20091026elpepiopi_4/Tes).Permítanme hacer otro análisis y proponer una única solucion. Para combatir la “atomización” de grupos de investigación se financian proyectos y adjudican contratos de técnicos, doctorandos y postdocs dependiendo de su tamaño. Como resultado los grupos de investigación se han agrupados en grandes grupos de p.ej. varios catedráticos, más profesores titulares y un puñado de técnicos, doctorandos y contratados doctores. Cabe preguntarse quién en estos grupos grandes realmente hace investigación, y quién sólo está para “hacer bulto”. O, en el mejor de los casos, si realmente es un grupo o una aglomeración de varios grupos con líneas de investigación claramente diferenciadas. Para estimular la investigación “aplicada” se da más y más dinero a empresas para investigar, en forma de proyectos, pero también créditos. Pero, ¿Quién verifica que este dinero realmente se gasta en investigación, y no en “control de calidad” u otros conceptos? Además, según cálculos recabados por el sindicato CCOO, entre 1995 y 2009, el Gobierno ha destinado 33.475 millones de euros a créditos reembolsables para I+D+i empresarial pero este sector sólo ha devuelto 1.079 millones, pese a que la UE obliga a reembolsar, al menos, un 25% del montante recibido. ¿Qué tipo de créditos son estos, que sólo hay que devolver el 25%, y ni siquiera eso se hace? Parece más una subvención encubierta (e illegal) de las empresas…La solución, invertir más en dar (¡no prestar!) dinero para proyectos de investigación de calidad, independientemente de que sean de investigación básica o aplicada, y de si son propuestos desde grupos grandes o pequeños, o si son de una organización pública o privada. Y subvencionar el coste real, incluyendo gastos indirectos y de contratación de personal,alquilar espacio y todo lo que el investigador principal cree que hace falta. Ojo, no estoy necesariamente a favor de subvencionar más proyectos de investigación, pero si de apoyar de verdad y con un presupuesto realista a los proyectos que los evaluadores juzgan ser realmente de calidad. Algunos de estos proyectos serán de investigación básica y otras de índole más aplicadA, pero lo que se debe valorar es la calidad, no el tamaño del grupo, ni si saldrán aplicaciones de manera directa. De estos proyectos punteros saldrán de manera directa publicaciones citadas muchas veces en revistas de alto impacto si son de investigación básica y patentes y aplicaciones importantes si son de investigación más aplicada. Además, algunos de los resultados de investigación básica de calidad tendrá posibilidad de aplicaciones – la investigación básica mediocre nunca llegará a dar frutos. Más importante aún, si sólo se financian proyectos de calidad se formarán sólo cientificos de calidad que ayudarán a mejorar aún más a la investigación y la economía de España a medio y largo plazo. Otro resultado será que habrá grupos grandes, con colaboración de grupos de investigación públicos entre si y con investigadores del sector privado, para los proyectos de lo requierAn, y grupos pequeños, incluso unipersonales, para los proyectos de calidad que no requieren más mano de obra.Mark van Raaij, miembro de la JD y tesorero de la AACTE

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Comentarios

En otros sitios he leído duras críticas al sistema de macrogrupos, culpándolos de cohartar la creatividad. Ya se sabe que donde hay patrón no manda marinero, y en España tenemos mucha tendencia a mirar mal al que se sale del camino marcado por el líder. Además, muchos centros (sobre todo universidades), hacen por imitación. Que hay que tener grupos, pues a ello, pero grandotes, que parece que producen más y son más fáciles de administrar. Espero que esto sea transitorio y se deje de premiar a los macrogrupos de una vez (los famosos grupos de "excelencia").

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