¿El medio hace el mensaje? Citar blogs en publicaciones científicas

El otro día hice algo que no había hecho nunca: cité una entrada de un blog en un trabajo científico. Admito que me tembló un poco el pulso al hacerlo, pero la verdad es que el blog en cuestión estaba firmado por un investigador reconocido y sus reflexiones me parecían muy atinadas. Además, hacía tiempo que me preguntaba: ¿y por qué no? ¿Por qué un blog no puede ser una fuente “seria” de información?
Quizá sea una cosa generacional, quizá sea un prejuicio profesional, pero creo que la mentalidad académica no acepta aún el blog como herramienta de comunicación. El blog es percibido como un medio excesivamente informal, más apropiado para despotricar o hablar de tonterías que para fomentar un diálogo serio y razonado. Supongo que esto entronca con el prejuicio general que existe contra cualquier material autoeditado (un prejuicio que es mayor en cuanto más fácil sea la producción y la difusión del material: la autoedición en internet tiene credibilidad casi cero). En este sentido, no deja de ser chocante que la propia Wikipedia considere que los blogs no son fuentes de información fiable. La frase de McLuhan “el medio es el mensaje” se cumple aquí a rajatabla. Pero, ¿es justo juzgar un contenido según el canal por el que se difunde?

Los blogs son hoy en día un medio de comunicación en expansión, con posibilidades que otros medios no tienen. Existen blogs científicos mantenidos por investigadores perfectamente acreditados, los mismos que publican regularmente en las revistas especializadas. Yo mismo sigo unos cuantos de estos blogs y la calidad de sus contenidos es excelente. El blog facilita la discusión y el intercambio de información, con el enriquecimiento de contenidos y la creación de comunidad que eso supone. En este sentido, el blog está a años luz de las revistas científicas tradicionales, aún ancladas en modelos basados en papel (pese a ser, algunas, enteramente digitales). El blog es también un canal excelente para difundir reflexiones u observaciones breves que probablemente no tendrían espacio en la mayoría de estas publicaciones. Además, el acceso al blog es gratuito.

Sé lo que alguien me dirá: un blog no está sometido al proceso de peer review. Por lo tanto, puede contener información errónea, falsa o distorsionada. Y, sin embargo, pensemos: ¿cuántas veces nos hemos topado con el famoso personal communication como fuente de datos en un artículo científico? ¿O con una referencia a un material suplementario alojado en el sitio web de los autores? En el campo de la biología molecular es habitual encontrar referencias a bases de datos y a software gestionados por universidades, centros de investigación o empresas privadas. ¿Quién revisa el contenido de toda esa información? ¿Cómo se revisa?

De todas formas, no pretendo aquí abogar por utilizar los blogs como fuente de resultados experimentales. Algunos blogueros lo hacen, pero creo que utilizar datos experimentales extraídos de un blog es arriesgado: la negligencia existe, y en el mundo de la ciencia convergen hoy en día demasiados intereses como para ignorar la posibilidad de la desinformación deliberada. No obstante, un blog puede ser una fuente perfectamente válida de opiniones, críticas o hipótesis. Una opinión no se puede someter a peer review. La opinión de un investigador tiene la misma legitimidad escrita en su blog que publicada en una carta al editor, en un libro u obtenida a través de una personal communication. ¿Por qué no utilizarla, entonces? ¿O tengo que sumarme al prejuicio general de mi gremio?

El principal defecto que podría achacarse a los blogs es su inestabilidad. Una publicación tradicional siempre será accesible a través de alguna hemeroteca (digital o de papel), aunque sea previo pago. Una entrada de blog puede desaparecer de la noche a la mañana, o puede ser modificada a posteriori. Sin embargo, esto es muy raro: de un científico lo bastante serio como para ser citado no se espera que manipule sus propias entradas, ya que sus lectores habituales se percatarían de ello sin demasiada dificultad (con el descrédito que ello comportaría). Y, en cualquier caso, hay medios para evitar que esto suceda: se puede hacer uso de plataformas que se responsabilizan de la estabilidad de los blogs que alojan. Por ejemplo, Scienceblogs es una plataforma especializada en blogs de temática científica, a la que además se accede por el filtro de la invitación (por si se quiere ese extra de seguridad).

Supongo que un cambio de actitud respecto a los blogs es esperable entre la comunidad científica, y no me resisto a pensar que será promovido (como mínimo en parte) por la llegada de una nueva generación de científicos, mucho más familiarizada con las nuevas tecnologías. A modo de tímido cambio, la National Library of Medicine ha añadido a su guía de estilo las instrucciones para citar entradas de blog en artículos científicos. Aunque discutible en algunos puntos (¿tiene sentido señalar la “ciudad de edición” de un blog?), me parece un paso en la dirección correcta.

Daniel Aguilar
Socio de la AACTE

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Comentarios

Estoy de acuerdo en que los blogs pueden ser muy informativos y útiles, mientras respeten los derechos de autor, hacen referencia a sus fuentes, y hacen comentarios razonados o emitan opiniones objetivas. Por ejemplo, cuando leo un artículo y lo comento en uno de mis blogs, cito siempre el autor y la fuente. Y muchas veces, si se trata de un artículo en un medio de comunicación, en lugar de copiarlo voy a la fuente original y hago una versión personal sobre el tema. Para los que les puede interesar, estos son mis blogs:

http://marismeno.blogspot.com (personal)

http://e2i.blogspot.com (personal)

http://amigosnsf.blogspot.com (Fundación Novia Salcedo)

http://secotbi.blogspot.com (SECOT, Vizcaya)

¿Pero sería ético que un estudiante pusiera un blog en una bibliografía para un trabajo de instituto o universitario?

Si muchas veces, la mayoría de personas que ponen referencias a la Wikipedia, es en muchos casos, una referencia errónea, mientras que solo se suelen aceptar o se recomiendan las revistas, precisamente por la doble correción

En artículos para revistas es difici a no ser que sea necesario y de weblogs institucionales y con información estable. Incluso Wikipedia se actualiza y cambia. Pero siempre hay excepciones.

En capítulos de libro en inglés (aquí con el atraso que llevamos…. no lo se). Si lo he hecho un par de veces y no ha habido problema. La cuestión es que hoy por hoy el papel queda, pero el contenido de los blogs en general es más labil.

saludos

Juanjo Ibáñez

En esta entrada me refiero principalmente a los artículos científicos, pero podrían tener también cabida los trabajos académicos. Yo doy clases en la universidad y encontrar referencias a la Wikipedia es más la norma que la excepción en este tipo de trabajos. Los alumnos más pillos supongo que se copiarán la bibliografía de la Wikipedia para que parezca que han consultado las fuentes originales.

Hay una diferencia entre citar blogs y citar la Wikipedia. En un blog científico puedes consultar la trayectoria profesional de su autor y decidir si te merece confianza o no. En la Wikipedia no se sabe quién ha escrito la información. Por eso me resulta irónico que la propia Wikipedia desacreditara los blogs por ser material autoeditado.

Yo creo que lo de citar blogs para trabajos de tipo cientifico es algo que deberia empezar a aceptarse hoy en dia. Internet ya es la normalidad en esta segunda decada del siglo XXI y hay muchos investigadores hoy en dia que utilizan los blogs como herramienta para difundir sus propios trabajos, y que a lo mejor nunca llegarian a sus colegas si estos no consultaran su blog. Sin embargo, un buen cientifico tambien debe saber discernir entre una citancion buena de una mala y al mismo tiempo saber evaluar la credibilidad de un blog. Por otro lado, tambien creo que los blogs y las herramientas del web 2.0 deberian ser utlizadas por los mismos investigadores como un canal para divulgar su trabajo a los menos expertos. Nosotros (de gravedad-cero.org) lo hemos experimentado con el Carnaval de la Fisica – un evento pensado para acercar el publico a la fisica – y la verdad es que hemos tenido bastante exito. La idea es muy sencilla: cada mes, blogeros de todo el mundo se reunen en un blog-anfitrion para hablar sobre fisica de la manera mas divulgativa posible. Desde luego tambien hemos detectado casos de “charlatanos” que han intentado “colarse” en el grupo de participantes pero gracias a la preparacion cientifica de la mayoria hemos evitado que formaran parte de este evento internacional para divulgar la ciencia. En definitiva, creo que hay que vigilar mucho pero me parece una buena idea la de encontrar informacion cientifica en los blogs.

Fuera de la discusión de la fiabilidad de la información que se recoge en blogs, sigue siendo necesaria una manera de citar sus entrada.
En Antropología, supongo que como en el resto de Ciencias Sociales, no sólo los blogs son fuente de información, sino muchos otros productos de Internet que aún no constan de un método de referencia estandarizado: cadenas de e-mails, artículos de Wikipedia, comentarios a los artículos de Wikipedia, presentaciones de Power Point de libre descarga, etc.
Por ejemplo, mi investigación actual, que versa sobre el culto a una advocación mariana, necesita nutrirse de todo ese volumen de datos que circula por la red. Ahí está lo que dice la gente sobre el culto, tanto defensores como detractores.
Sin embargo, sigo hallando problemas para citar, por ejemplo, un comentario a un vídeo de Youtube, como si el engarce entre el mundo académico y el nuevo digital fuera imposible.
Evidentemente, éste no es el caso. Simplemente es demasiado nuevo y nos toca a nosotr@s construirlo.

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