Tuberculosis en España

La tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa reemergente que afecta aproximadamente a un tercio de la población mundial (2.200 millones de personas), causando 1,6 millones de muertes anuales. El principal agente etiológico de esta enfermedad en humanos es Mycobacterium tuberculosis, transmitida fundamentalmente por vía aerógena produciendo lo que se denomina “tuberculosis pulmonar”.  Sin embargo,  una de las formas más importantes de esta enfermedad a escala global es zoonótica, es decir, una infección transmitida desde los animales al hombre.

Otras bacterias del mismo grupo pueden producir la enfermedad, como M. bovis o M. caprae aunque son patógenos propios de animales, principalmente de ganado bovino y caprino. La transmisión es en estos casos mediante la ingesta de alimentos infectados, produciendo una “tuberculosis digestiva”, siendo ésta vía mucho menos frecuente. 

Actualmente España es, junto con Portugal, el país más afectado de la Unión Europea por esta enfermedad. Según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), se registran 10.000 nuevos casos anuales a pesar de existir programas de control de la enfermedad. El perfil de los pacientes infectados por M. tuberculosis es muy diverso, afectando principalmente a inmunodeprimidos (portadores VIH), indigentes o inmigrantes procedentes de países en vías de desarrollo. También el personal sanitario y los cooperantes que trabajan en zonas de alta prevalencia de la enfermedad son un grupo de riesgo a tener en cuenta. 

En España, la prevalencia de tuberculosis en humanos causada por M. bovis, es inferior al 0,8 %, sin duda gracias a la implantación de Programas Nacionales de Erradicación de la Tuberculosis en ganado bovino, que se llevan a cabo desde finales de los años 70 y que obligan al sacrificio de animales positivos a las pruebas de diagnóstico de la tuberculosis (intradermotuberculinización y gamma-interferón). Debido a este sistema de vigilancia y control, la prevalencia de tuberculosis en ganado bovino de un 1,8%, reduciendo el riesgo de transmisión de la enfermedad al hombre a través de los alimentos. Por lo tanto, la transmisión de la tuberculosis bovina al hombre estaría producida básicamente por el contacto directo con animales infectados, como por ejemplo ganaderos y veterinarios. Si a principios de siglo y hasta bien entrado el primer tercio, la tuberculosis “bovina” o digestiva en el hombre era importante en términos cuantitativos en España, hoy en día la tuberculosis bovina zoonótica afecta esencialmente a países en vías de desarrollo con infraestructuras sanitarias deficientes o inexistentes, en las que es una más de las infecciones concurrentes que devastan sus poblaciones. La vía de contagio digestiva es una característica diferencial, en términos genéricos  para esta forma de la tuberculosis por contraposición a la tuberculosis pulmonar por M. tuberculosis. 

En definitiva, la tuberculosis humana es un problema que parecía en vías de eliminación hace dos décadas pero que ha resurgido con una fuerza inusitada. En nuestro país, por desgracia, es una infección mucho más común de lo que correspondería a los niveles de atención sanitaria disponibles, pero, en todo caso, no se trata de una enfermedad que deba ser asociada a los animales ni a los alimentos de ellos derivados, sino a cuestiones de índole social y sanitaria.

 

El Laboratorio de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET) posee un grupo especializado destinado a la investigación de las enfermedades producidas por micobacterias en animales. Así mismo, colabora con distintas comunidades autónomas en la realización de campañas de saneamiento ganadero, incluyendo la realización e interpretación de pruebas de diagnóstico, la recomendación del sacrificio de animales enfermos o sospechosos, la recogida de muestras tisulares en el matadero y la realización del cultivo bacteriológico e identificación molecular de la o las micobacterias implicadas. También colabora con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para la asesoría científica y técnica del personal de laboratorio de las distintas comunidades autónomas, incluyendo principalmente la formación en la realización de la prueba de detección de gamma-IFN  y análisis e interpretación de los resultados obtenidos

.Beatriz Romero Martínez

Servicio de Micobacterias
Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET)
Universidad Complutense

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