Venus, Urano y el periodismo científico

David Barrado y Benjamín Montesinos

Leemos con perplejidad que Urano será visible durante los próximos días debido a  Venus. Más exactamente “El brillo de Venus permitirá que Urano sea visible desde  hoy”. ¿Qué hay de cierto en esta sorprendente noticia?

Varios medios de comunicación se han hecho eco de esta reseña, difundida por una  conocida agencia de noticias. No sería de extrañar que aparezca en los noticiarios de la  televisión esta noche. Lamentablemente, es del todo inexacta, tanto en el fondo como en  la manera de transmitir el hecho. De nuevo nos encontramos con un ejemplo de noticia científica maltratada y que puede confundir al lector, oyente o telespectador.

En primer lugar, lo único que ocurrirá es que la separación angular entre los dos  planetas será, durante los próximas tres días, muy pequeña, y Venus, mucho más  brillante debido a su proximidad al Sol, actuará como “faro”, indicándonos de manera  sencilla donde está Urano, pero no como un faro que ilumine a Urano sino simplemente como un indicador de la posición del cielo a la que debemos mirar.

La distancia real entre ambos planetas es de miles de millones de kilómetros. Desde luego, Venus no ilumina a Urano, tal  y como el  titular indica, ni tiene influencia sobre él, salvo la gravitatoria, extremadamente débil y a todos los efectos despreciable (dentro del Sistema Solar es el Sol quien domina,  seguido, muy de lejos, por Júpiter).

Finalmente, con un periodo orbital de 84 años,  Urano se puede ver proyectado sobre  cualquiera de las constelaciones que “corta” la eclíptica (el plano que incluye la  órbita de nuestro planeta en torno al Sol) , dependiendo del punto de su trayectoria en que se encuentre,  y de la propia posición de La Tierra en su órbita. La referencia a la  constelación de Tauro se debe a que en el primer registro histórico de este planeta,  realizado por John Flamsteed en 1690, este astro aparecía como estrella, con el nombre  34  Tauri.  William Herschel lo identificaría  como verdadero planeta un siglo más tarde, en  1781. 

Como demostración gráfica, adjuntamos dos diagramas (correspondientes a la configuración de nuestro sistema planetario para el día de hoy)  donde se observa el Sistema Solar desde uno de los polos de la eclíptica. En el primero se pueden observar los planetas más interiores, en el segundo los más externos (la razón de incluir dos figuras es la escala). Comparando ambos, se observa que La Tierra, Venus y Urano aparecen practicamente alineados. Se pueden realizar simulaciones similares, para cualquier fecha, en la página de la NASA Simulador del Sistema Solar.

Visto desde La Tierra, la conjunción entre Venus y Urano (repetimos, un efecto de proyección y por tanto solo aparente) se vería de la siguiente manera:

Nuevamente lamentamos el tratamiento que se hace de algunas noticias científicas. Más en ¿Es tan difícil hacer periodismo sobre temas científicos?

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