Deportes en el vacío

Benjamín Montesinos

Los medios de comunicación dan hoy la noticia de que el cosmonauta ruso Mijail Tiurin, desde la Estación Espacial Internacional   ha dado el golpe de golf más largo (y duradero) de la historia. Los expertos consideran que la pelota estará volando líbremente en el espacio hasta que, según se afirma en la noticia, la pelota de golf choque contra una nave espacial.


Tiurin golpenado la pelota de golf desde la Estación Espacial Internacional (Cortesía de REUTERS).

Lo cual dicho sea de paso, no tiene ninguna gracia. Las naves espaciales van a velocidades bastante grandes, y un impacto de un objeto como una pelota de golf, producido a una velocidad relativa de unos pocos miles de kilómetros por hora puede ser un encuentro no demasiado agradable. Pero bueno, parece que tanto norteamericanos como rusos han estado de acuerdo con el experimento, cuyo fin era grabar un anuncio para una compañia de artículos deportivos canadiense… ellos sabrán…

Mi intención al comenzar a escribir esta contribución era la de llamar la atención sobre un hecho curioso y en el que quzás no hemos pensado nunca. ¿Qué sucedería si jugásemos por ejemplo, en la Luna, donde no hay atmósfera, un partido de golf, de tenis o de fútbol, o de cualquier deporte en el que los efectos que se le dan a la pelota sean importantes? A los que les  gusta el fútbol, sabrán que en el lanzamiento de faltas, o de corners, dar efecto al balón es importante para salvar las barreras o colocar la pelota en el lugar preciso. Lo que hace que el balón siga una trayectoria curvada en el aire es por una parte la gravedad, pero por otra, y esta es muy importante, la diferente presión que actúa sobre una parte del balón y sobre la opuesta debido a la rotación del balón.

En tenis, los efectos de liftado son fundamentales para rebasar al contrario o para hacerle más incómoda la devolución de la pelota;en esta página podéis ver la importancia y las consecuencias de golpear una pelota de tenis con distintos efectos. Otro ejemplo mucho más claro es el de un boomerang… un objeto muy divertido en la Tierra si se sabe usar, pero de utilidad nula en la Luna y no digamos en un entorno de gravedad cero sin atmósfera.

Todo ello se basa en un efecto aerodinámico muy similar al que produce la sustentación  del ala de un avión: la presión en la parte de abajo del ala es mayor que en la superior, de modo que el balance neto es un empuje hacia arriba.

Pero si no existe atmósfera, ese efecto no se produce, de modo que lo único que haría curvarse la trayectoria de un balón o de una bola de golf en la Luna sería la gravedad. El tenis o el fútbol en la Luna serían aburridísimos, o al menos muy distintos a lo que son en la Tierra. El único aliciente lo pondría la diferencia en la gravedad, 1/6 de la que aquí tenemos.

Página principal del “Cuaderno de Bitácora Estelar”

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