Archivo de febrero, 2010

Los chavales y su visión de la ciencia

En ocasiones me pregunto cómo nos ven los chavales a los científicos, qué piensan sobre lo que hacemos, en  qué universo creen que nos desenvolvemos. Me refiero a aquéllos que todavía están en primaria, en las primeras etapas de formación, cuando todo es nuevo, fascinante. Cuando se es verdaderamente receptivo y el futuro de un niño puede cambiar completamente por unas pocas experiencias.

Hoy he recibido un mensaje de mis sobrinos César y David, con unos dibujos, en los que puedo ver directamente qué piensan de la Astronomía y la imagen que ellos tienen sobre mí, como investigador. Así que lo comparto con vosotros. Pequeños detalles así hacen que valga la pena la investigación y la divulgación.

20100224_Cesar

20100224_David

Etiquetas:

COMETA

Los cometas (del griego kometes que significa «astro con cabellera») son cuerpos menores, con tamaños que van desde unos pocos metros hasta algunos kilómetros de diámetro, compuestos de hielo y silicatos. Se trata básicamente de grandes «bolas de hielo sucio». Sus órbitas, normalmente muy alargadas, los llevan a pasar la mayor parte del tiempo muy alejados del Sol, en regiones frías del Sistema Solar. Pero cuando se acercan al astro rey, se calientan y el hielo (principalmente de agua) se sublima y pasa de estado sólido a gas. Este gas, que escapa del núcleo sólido del cometa, arrastra consigo partículas de polvo y forma extensas nubes alrededor del cometa llamadas «cabellera» o «coma». Los materiales que forman la cabellera son arrastrados en sentido opuesto al Sol por el viento solar y dan lugar a las «colas » cometarias. Después de su paso cerca del Sol, las partículas de la cabellera y de la cola de un cometa quedan distribuidas a lo largo de su órbita y cuando la Tierra, en su giro alrededor del Sol, cruza una de estas órbitas, se producen las llamadas lluvias de estrellas. Este fenómeno se produce cuando minúsculas partículas de polvo procedentes del cometa entran en la atmósfera terrestre a gran velocidad y se desintegran por fricción, produciendo el rastro luminoso que llamamos meteoro o estrella fugaz.

Existen al menos 3 tipos de cometas: los de «corto periodo» o de la «familia de Júpiter», objetos con un periodo orbital menor que 20 años y órbitas apenas inclinadas respecto de la eclíptica (plano de la órbita terrestre); los de tipo «Halley», con órbitas más alargadas, periodos de decenas de años e inclinaciones que pueden ser muy grandes; y los de «largo periodo», con órbitas alargadísimas y periodos que van desde miles de años hasta objetos que han pasado por la cercanía del Sol una única vez desde los orígenes del Sistema Solar.

cometa
El gran cometa de 1997, el Hale-Bopp, fotografiado junto a la galaxia de Andrómeda y el doble cúmulo de Perseus. Créditos: Vicente Aupí (Observatorio de Torremocha del Jiloca).



Glosario: “100 conceptos básicos de Astronomía”

Etiquetas:
Categorias: Glosario

METEORITO

Las partículas pequeñas (hasta unos diez metros) que orbitan alrededor del Sol reciben el nombre de meteoroides. Estas partículas están asociadas a los cometas y asteroides, pero también pueden haber sido arrancadas de satélites o planetas tras choques violentos con otros cuerpos.

Cuando una de estas partículas extraterrestres penetra en la atmósfera terrestre, se calienta por roce con el aire, se torna incandescente y da lugar a un destello de luz denominado meteoro o estrella fugaz. Se llaman bólidos aquellos meteoros cuya luminosidad sea superior a la del planeta Venus.

En ocasiones, el meteoroide responsable de una estrella fugaz o de un bólido no se volatiliza por completo en el proceso y sobrevive entero o fragmentado hasta llegar al suelo. A ese fragmento de roca proveniente del espacio lo llamaremos meteorito. La observación de los bólidos permite a veces reconstruir las trayectorias y deducir la zona de la superficie donde han caído, lo que ayuda a la recuperación de meteoritos para su posterior estudio. Los meteoritos pueden ser rocosos, metálicos, o una mezcla de ambos. Su estudio nos informa sobre la composición e historia de los cuerpos del sistema solar. Se han recuperado más de 31 000 meteoritos; la caída de más de 1000 de ellos fue observada por algún testigo.

meteorito

Un fragmento del meteorito de Puerto Lápice fotografiado in situ por Alejandro Sánchez. El ejemplar se exhibe actualmente en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. Créditos: Alejandro Sánchez (Universidad Complutense de Madrid).



Glosario: “100 conceptos básicos de Astronomía”

Etiquetas:
Categorias: Glosario

La Cupola ya está instalada en la Estación Espacial: la ciencia ficción se va volviendo realidad

Durante la visita que el “shuttle” Endeavour está realizando a la Estación Espacial Internacional (EEI), los astronautas han procedido a la instalación de un elemento relativamente pequeño, la Cupola, pero que tendrá un profundo impacto en la vida a bordo de la EEI. La Cupola es, simplemente, una pequeña sala de observación. Pequeña, ya que sólo tiene 2 m de diámetro y 1.5 m de altura, pero supone una auténtica revolución. Está situada en la cara que da a la Tierra, y ofrece a los astronautas la posibilidad de extasiarse contemplando las estrellas y la superficie de nuestro planeta. Curiosamente, y en contra de lo que se suele pensar, hasta ahora los astronautas tan sólo podían contemplar el Espacio a través de las pequeñas ventanas que tienen algunos módulos, o cuando realizaban un paseo espacial. Desde la Cupola disfrutarán de una visión panorámica: sus 6 ventanas laterales y la ventana superior cubren 360º y ofrecen una panorámica completa.

cupola-dibujo

Representación artística de la Cupola en operación (ESA).


cupola-dibujo3

Vista simulada desde la Cupola (NASA/ESA).

Lógicamente, el objetivo de la Cupola no es meramente lúdico (aunque la propia Agencia Espacial Europea reconoce que uno de sus cometidos será aliviar la presión psicológica de los astronautas). Al ser una ventana de observación privilegiada permitirá observar la Tierra de manera casi continua, y asimismo servirá para controlar de manera visual las operaciones que los astronautas realicen en el exterior de la Estación.

cupola-laboratorio

La Cupola en el laboratorio (ESA).


cupola_shutters_open

La Cupola una vez instalada en la ISS, con las escotillas abiertas (ESA).

Pero para nosotros, que permanecemos con los pies en la Tierra, la mera existencia de una torre de observación en órbita, desde la que contemplar la inmensidad del Espacio por un lado, y la superficie de nuestro planeta por el otro, estimula nuestra imaginación y nos recuerda las imágenes tantas veces vistas en el cine con la tripulación de una nave interestelar separada del Espacio vacío por un fino cristal…. A lo largo de este año se espera completar la construcción de la EEI, que permanecerá en funcionamiento durante los próximos 10 años, al menos. Definitivamente, el mundo que concibieron los autores de ciencia ficción a lo largo del siglo XX está cada vez más próximo, y la ficción se acerca poco a poco a la realidad.

cupola-open

Primera imagen a través de la Cupola, con el Sáhara al fondo (NASA/ESA).


iss_sts128_oct2009-r0

La EEI vista desde el “shuttle” Discovery durante su visita el pasado mes de septiembre.

J. Miguel Mas Hesse

Centro de Astrobiología (CSIC-INTA)

ENLACES:



Página principal del “Cuaderno de Bitácora Estelar”

Etiquetas:

GALAXIA, LA

La Galaxia, con mayúscula, es el nombre propio del gran sistema estelar o universo isla en el que habitamos. Nuestra Galaxia consiste en un gran conjunto de estrellas y materia interestelar con forma espiral. Consta de un núcleo central, un bulbo esferoidal que rodea el núcleo y un disco mucho mayor (unos 100 000 años-luz de diámetro) en el que las estrellas más brillantes trazan brazos espirales. El conjunto está rodeado por un halo de estrellas antiguas y cúmulos globulares. Se trata, por tanto, de un sistema espiral semejante a otras galaxias. Estudios recientes apuntan a la posibilidad de que la Galaxia sea del tipo de las espirales barradas. El Sol se halla en el disco de la Galaxia a unos 30 000 años-luz del centro. Cuando contemplamos la Galaxia desde su interior, se nos muestra como una banda luminosa lechosa que cruza todo el firmamento: la Vía Láctea. Por eso a veces la Galaxia recibe el nombre de galaxia de la Vía Láctea.

galaxia_la

Nuestra Galaxia vista desde el lugar que ocupa la Tierra en su interior nos ofrece el panorama de la Vía Láctea. Mosaico de siete fotografías de la Vía Láctea tomadas desde Orea (Guadalajara). Se aprecia a la derecha la región de Sagitario, donde la banda lechosa de la Vía Láctea adquiere más brillo por coincidir con la dirección hacia el centro de nuestra Galaxia. Créditos: Enrique Herrero Casas (Universidad de Barcelona).

Las galaxias suelen agregarse en agrupaciones de diversos tamaños. Las menores agrupaciones de galaxias contienen varias decenas de ellas, con masas totales que alcanzan el billón de veces la de nuestro Sol: se trata de los grupos de galaxias. Los tamaños característicos de los grupos rondan el megapársec (3 millones de años-luz). El ejemplo más cercano lo ofrece el Grupo Local, al que pertenece nuestra Galaxia, y que consta de una treintena de miembros.



Glosario: “100 conceptos básicos de Astronomía”

Etiquetas:

GALAXIA ACTIVA

Nuestra Galaxia es una espiral tranquila, quizá del tipo barrado. Pero en el universo hay otras muchas galaxias de tipos muy diferentes, y entre ellas se encuentra el grupo de las galaxias activas. Las galaxias activas contienen un núcleo que emite energía en cantidades enormes y de manera muy violenta. Como es natural, esos núcleos reciben el nombre de núcleos activos de galaxias o, también, núcleos de galaxias activas (o AGN, siglas de la denominación en inglés, active galactic nucleus). Las teorías más aceptadas atribuyen la emisión de energía a un agujero negro supermasivo situado en el centro de estas galaxias, sobre el cual se precipita materia a un ritmo considerable. La caída del material induce su calentamiento (más de un millón de grados) y compresión, y desencadena la emisión de energía en todas las longitudes de onda del espectro. Con frecuencia los núcleos activos de galaxias emiten también chorros de materia en direcciones opuestas, unos flujos de partículas que recorren distancias cosmológicas en el espacio intergaláctico y dan lugar a fenómenos de emisión radioeléctrica. Los núcleos activos de galaxias pueden manifestarse de varias maneras distintas desde el punto de vista observacional, dependiendo de sus características intrínsecas y del ángulo bajo el cual se observan desde la Tierra. Tenemos así los cuásares (con o sin emisión de ondas de radio), los blázares, las radiogalaxias, las galaxias de Seyfert, etc.

galaxia_activa

La galaxia M74, en la constelación de Piscis,a unos 30 millones de años-luz de distancia,es una galaxia espiral moderadamente activa,clasificada como de tipo Seyfert 2. Créditos: Observatorio de Calar Alto, Proyecto ALHAMBRA (Instituto de Astrofísica de Andalucía), Vicent Peris (Observatorio Astronómico de la Universidad de Valencia).



Glosario: “100 conceptos básicos de Astronomía”

Etiquetas:

GALAXIA

Una galaxia es una gran aglomeración de estrellas, gas y polvo que se mantiene unida por el efecto de su propia gravitación. Las galaxias más pequeñas contienen unos millones de estrellas, mientras que las mayores poseen billones (millones de millones). Hay galaxias de diversos tipos: elípticas, espirales e irregulares. El Sistema Solar pertenece a una galaxia espiral. Esta categoría se caracteriza por poseer un disco aplanado de estrellas, gas y polvo, con brazos espirales en su seno. Las galaxias elípticas tienen estructura esferoidal o elipsoidal y suelen contener solo estrellas, con poco gas y poco polvo.

galaxia

En primer plano, la galaxia espiral NGC 7331, en la constelación de Pegaso a una distancia de 50 millones de añosluz. Se trata de una espiral semejante a nuestra propia Galaxia. En el fondo se distingue una agrupación visual de varias galaxias unas diez veces más lejanas, de diversos tipos y colores. Créditos: Observatorio de Calar Alto, Vicent Peris (Observatorio Astronómico de la Universidad de Valencia) y Gilles Bergond (Observatorio de Calar Alto).



Glosario: “100 conceptos básicos de Astronomía”

Etiquetas:

EL CIELO TUVO LA CULPA (Fotografía “celestial” para aficionados)

Mi pasión por la naturaleza y los animales es desde hasta donde alcanza mi memoria y eso ha propiciado que me incline a viajar a lugares que casi no han sido tocados por el hombre. Pero mi afición por la fotografía fue culpa de una aurora boreal.

Con motivo de un viaje a Groenlandia hace tres años, y con mis escasísimos conocimientos sobre el tema me compré mi primera réflex con el objetivo de fotografiar semejante espectáculo, que dicho sea de paso, todavía no he visto nada que lo supere. Esa noche me emocioné en dos ocasiones, cuando las ví sobre nosotros y cuando las volví a ver en la pantalla de mi cámara.

Pero el día anterior ya había realizado mi primera foto de un objeto celeste, la Luna, y tan feliz que estaba yo con ella hasta que David Barrado la observa y me dice que se me ha quemado (primera vez que oía esa palabra aplicada a la fotografía) y pasa a darme una estupenda clase sobre tiempo de exposición, obturación, uso del trípode, iso… y demás consejos para que no me volviera a ocurrir. Aún así, las características técnicas de mi cámara y los objetivos de los que disponía no daban para mucho más. Ahí quedó esa espinita clavada con la Luna.

Foto 3

Foto 1 – 09/02/09

Long 300 mm, f/5.6, 1/2500 seg, iso 400 y con trípode.


A principios de 2009 decido cambiar a un modelo de cámara y ópticas superiores y mi obstinación tras el desastre de mi primera foto hace que vuelva a intentarlo con la Luna. Me fui a la azotea de mi casa, en una isla de cielo muy limpio, Fuerteventura, y comencé a probar con diferentes obturaciones y velocidades y, por supuesto, trípode, hasta que después de un buen rato conseguí atraparla (foto 1). Otro momento fascinante ligado al cielo, por fin y tras tres años de espera, había conseguido mi objetivo.

Foto 3


Foto 2 – 06/09

Long 300 mm, f/5.6, 1/1000 seg, iso 320 y con trípode.

La foto 2 la tomé la noche en que mi compañero de trabajo y amigo Carlos cumplía cincuenta años, quería regalarle algo especial y como no podía ser la Luna, pues su retrato entonces.

Foto 3

Foto 3 – 06/09

Long 300 mm, f/8, 1/100 seg, iso 400 y con trípode.

La foto 3 es de unos días después, la Luna tenía un color muy rojizo, pero no había calima porque si hubiese sido así no se habría podido observar con tanto detalle. La foto fue tomada anocheciendo, con la Luna quizá demasiado baja en el horizonte.

Al principio intentaba fotografiar la Luna con una velocidad de obturación lenta para captar su luz y, evidentemente se me quemaba, como bien decía David, y se me movía debido a que al estar más tiempo de exposición, el sensor es capaz de captar el movimiento terrestre. Luego aprendí que debía de hacer lo contrario, utilizar una velocidad más rápida. En general suelen aconsejar partir de ISO100, 1/125 y f8 pero depende de muchas circunstancias, es cuestión de paciencia e ir probando partiendo de esos parámetros.

De todas ellas, la que más me gusta es la foto 2, ya que se puede apreciar mucho mejor su relieve. Esta foto llegó a manos de Paco Laguna, amigo de mi tío Juan Luis y gran aficionado a la fotografía y astronomía que comentó que eran estupendas teniendo en cuenta que estaba disparando a sólo 300 mm de longitud focal y, amablemente me ofreció unos consejos que, con su permiso, quiero compartir con todo aquel/aquella principiante que no quiera esperar 3 años hasta obtener una foto digna de la Luna:

- La luna llena queda muy plana, no tiene sombras ni detalles, es mucho mejor fotografiarla en los cuartos que es cuando se producen sombras y todo coge volumen y profundidad. Esto se observa claramente al comparar las fotos 1 y 2.

- Tratar de disparar cuando la luna este alta en el cielo. Cuando la luna está baja o cerca del horizonte la luz tiene que atravesar toda la atmósfera con su turbulencia y esto provoca que la imagen se mueva y no salga nítida. Tampoco conviene fotografiar después de anochecer, cuanto más tarde mejor, pues el suelo ya ha disipado calor y, por tanto, hay menos turbulencia. Esto pasó también en la foto 3, se nota en que tiene menos nitidez.

- Cerrar el diafragma todo lo posible, mejorara el foco, o lo que es lo mismo, usar un número f lo más elevado posible. Yo lo intenté pero llegué sólo a f/5.6 en las fotos 1 y 2, y a f/8 en la foto 3, pero porque en esta última aún no había oscurecido del todo, aún así tuve que utilizar una velocidad más lenta pero perdió nitidez seguramente debido al movimiento terrestre.

Me han comentado que con mi equipo por ahora llego hasta aquí, pero mi objetivo está cumplido, ya tengo la Luna.

Esperanza Campo Martín

Etiquetas:
Categorias: Divulgación, General

CICLO SOLAR

El Sol es una estrella activa (magnética) y variable. Desde 1849 se contabiliza diariamente el número de manchas solares y existen registros de manchas desde 1610, cuando Galileo las observó por primera vez con telescopio. Así se ha comprobado que el número de manchas observadas aumenta desde prácticamente ninguna hasta más de cien, decrece de nuevo, y así sucesivamente, con un periodo de unos once años: el ciclo de actividad solar.

Durante cada ciclo, los grupos de manchas bipolares del hemisferio norte solar muestran una orientación magnética opuesta a la de los grupos del hemisferio sur, y ésta se invierte en el siguiente periodo undecenal: el auténtico ciclo magnético solar es de veintidós años. Al comienzo de un ciclo las manchas aparecen entre unos 30 y 40° de latitud y, según éste avanza, van surgiendo más cerca del ecuador. En 1902, W. Maunder publicó una representación de la distribución de la latitud del lugar de nacimiento de las manchas solares durante el periodo 1877- 1902. Recibió el nombre de «diagrama de mariposa de Maunder».

ciclo solar

«Diagrama de mariposa» de Maunder, que muestra la latitud a la que aparecen las manchas solares a lo largo del ciclo solar. Se aprecia que las manchas suelen aparecer en latitudes extremas al inicio de los ciclos, y que luego se van acercando al ecuador a medida que el ciclo solar avanza. Diagrama original de Note on the Distribution of Sun-spots in Heliographic Latitude, de Walter Maunder.

También la ubicación, frecuencia e intensidad de otros fenómenos magnéticos varían a lo largo del ciclo solar. Aunque se conocen muchos detalles sobre el ciclo de actividad, su naturaleza y causas son todavía una de las grandes cuestiones abiertas de la física solar, y no disponemos de un modelo que permita predecir con fiabilidad el número de manchas en el futuro.



Glosario: “100 conceptos básicos de Astronomía”

Etiquetas:

MANCHA SOLAR

Sobre la superficie visible del Sol se aprecian zonas oscuras llamadas manchas solares que surgen, participan de la rotación solar, cambian de forma y tamaño, y se disgregan o desaparecen. Suelen durar varios días, aunque las de mayor tamaño pueden mantenerse varias semanas.

mancha solar

Mancha solar en la región activa AR10675, observada en la línea α (656.3 nm). Tomada con el Telescopio Abierto Holandés (DOT) en el Observatorio del Roque de los Muchachos (Isla de La Palma). En la esquina inferior derecha se ha superpuesto una imagen de la Tierra en la misma escala, para poder comparar sus tamaños. Créditos: Universidad de Utrecht (Holanda).

Una mancha solar típica presenta una zona interior más oscura, llamada umbra, rodeada de una zona de brillo intermedio y aspecto filamentoso, la penumbra. Las manchas se ven oscuras por su menor temperatura, unos 3700 K en la umbra, frente a los 5700 K de las zonas circundantes. La intensa concentración de campo magnético, que en las manchas puede ser miles de veces mayor que el campo magnético terrestre, inhibe los movimientos convectivos que calientan la fotosfera desde abajo, lo que causa el enfriamiento relativo que hace las manchas más oscuras. En la umbra, el campo magnético es más intenso y prácticamente vertical, mientras que en la penumbra, su intensidad es menor y sus líneas se van poniendo horizontales.

Las manchas o conjuntos de manchas suelen aparecer en grupos bipolares, con la primera mancha (mancha precedente) en el sentido de la rotación solar con una polaridad magnética y la última mancha (o subsecuente) con la polaridad opuesta.




Glosario: “100 conceptos básicos de Astronomía”

Etiquetas: