Archivo de abril 18th, 2013

Los más ricos: ciencia versus fútbol

Leo con bastante pena pero sin sorprenderme, que el club de fútbol Real Madrid es el más rico del mundo, según la revista Forbes (BBC: Real Madrid overtakes Man Utd in Forbes rich list). El Barcelona es el tercero. Las cifras marean: Real Madrid, 3.3 billones de dolares; Manchester United, 3.17; Barcelona, 2.6. Les siguen el Arsenal, el Bayern de Munich, el AC Milán, Chelsea, Juventus, Manchester City, y Liverpool, todos por encima de los 600 millones de dolares. Curiosamente, solo uno alemán, de entre estos diez. ¿Querrá decir esto que la economía española está en mejor situación que la de nuestros vecinos germanos?

No entiendo que clubs de un país en crisis estén en puestos tan destacados de esta curiosa liga internacional. Aunque la crisis no existiera, ni nuestro potencial económico ni demográfico justificaría este hecho. Salvo por una salvedad: responde a un claro apoyo social y, además, político y de un sector de nuestra economía  (de manera directa e indirecta).

Para mí, al igual que para otros científicos, tecnólogos, sociólogos, gerentes, tecnocratas, etc, el problema está claro: a más recursos, mejores resultados. Se puede administrar mejor o peor, pero si no hay financiación y apoyo social, es difícil conseguir resultados relevantes. Y consistencia, evitando bandazos, cambios de dirección y de política. Mejor un incremento reducido de la inversión mantenido en el tiempo que una “política de acordeón”, con bruscos aumentos y reducciones suicidas en el presupuesto dedicado a la investigación.

Un claro ejemplo se aprecia en las Olimpiadas: programas específicos de apoyos, bien programados en el tiempo, producen cosechas de medallas y diplomas. Cuando se cierra la espita, los resultados se derrumban.

Si la sociedad española quiere realmente avanzar de una manera equilibrada y justa, tener una economía sólida, competitiva y diversificada, el camino está claro. No hace falta que ninguna mente maravillosa nos ilumine o reinvente la rueda: basta con mirar alrededor, a otros países de neustro entorno y más allá.

Mientras tanto, siempre podremos ver el fútbol en televisión y alegrarnos de los triunfos internacionales de “nuestros” equipos. Aunque estemos en precario, aunque la economía se desplome. Otros, con mejor visión de futuro, se quedarán con los contratos industriales, producirán los avances científicos.

 

 

 

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