‘Cultivos energéticos’

Agroenergía: Garantía de suministro para plantas de biomasa

El objetivo principal de la Agroenergía es el desarrollo de un sistema de producción en continuo de biomasa a partir de cultivos energéticos, ya sean herbáceos o leñosos, que garanticen el suministro a instalaciones de producción de energía eléctrica y térmica, durante el ciclo de vida del proyecto. De esta manera se consigue garantizar y estabilizar en el tiempo el precio por tonelada de biomasa, mejorar las diferentes líneas de logística hasta su puesta en planta, facilitando el acceso a una financiación estructurada de los proyectos.

Para llevar a cabo nuestro proyecto agroenergético con cultivos herbáceos, ha sido necesario desarrollar un sistema de  gestión agrícola directa e integrada, que incluye la búsqueda y contratación a largo plazo de las superficies agrícolas, la selección de especies y variedades específicas de uso exclusivamente energético, la rotación de cultivos y la mejora de la mecanización, que nos permita optimizar las tareas de acondicionamiento, manipulación, logística y almacenamiento de la biomasa, minimizando las pérdidas, mermas y costes.

El proceso comienza con la selección de especies y variedades herbáceas específicas de ciclo corto, que nos permiten realizar dos cosechas al año, y obtener de esta manera un mayor rendimiento por hectárea a un menor coste de producción. Variedades específicas de especies forrajeras tales como el sorgo, triticale, avena y centeno, son las más interesantes desde el punto de producción.

Un punto importante llevado a cabo en este proyecto ha sido el diseño de un sistema de rotaciones de especies y variedades a lo largo de las diferentes campañas, tales como maíz/sorgo y avena/centeno, que han supuesto un cambio radical con respecto a los sistemas tradicionales, y que han permitido obtener una mayor cantidad de biomasa.

Las labores culturales de abonado de fondo, laboreo, siembra, abonados de preemergencia y de cobertera (según las necesidades) y  tratamientos fitosanitarios, han sido especialmente estudiadas y adaptadas para conseguir los fines propuestos.

Una vez crecida la biomasa, se pasa a la etapa de segado. Debido al gran porte de la biomasa y a la alta densidad de siembra ha sido necesario recurrir a un sistema de siega especial  patentado, que unido a la tecnología GPS ha permitido obtener un máximo rendimiento por hectárea, evitando de este modo la ruptura de los sistemas de riego por aspersión y facilitando la maniobrabilidad del tractor. Este sistema novedoso se basa en un “kit de siega” que puede acoplarse a segadoras de arrastre convencionales, permitiendo un corte preciso y eficiente, que acondiciona la biomasa para su secado y posterior empacado.

Los tratamientos de acondicionamiento de la biomasa para su posterior combustión en caldera, continúan tras la etapa de segado a través de un secado natural en campo, mediante el uso de un sistema de rastrillo hilerador que permite el aireamiento de la biomasa y facilita la pérdida de agua, estableciéndose valores de entre el 10-20 % de humedad.

Tras el secado de la biomasa, un sistema de empacado de alta densidad, realizado por empacadoras especialmente modificadas, producen pacas cúbicas de entre 600 y 700 kg, que facilita el transporte a carga completa con camiones estándar, aumentando así la eficiencia del espacio ocupado y disminuyendo por tanto el coste.

Posteriormente las pacas se transportarán a la planta para su pesaje y almacenamiento en las pajeras, que son espacios especialmente habilitados para el acopio de grandes cantidades de biomasa, ya que están dotados de sistemas de protección contraincendios y de suelos compactados que evitan la lixiviación de material orgánico.

Llegado a este punto, es necesario realizar la caracterización de la biomasa obtenida, con el fin de conocer su calidad, por lo que se establece una metodología estandarizada para la toma de muestras y su posterior análisis físico-químico en laboratorios certificados. Esto nos permitirá conocer los potenciales caloríficos, el grado de humedad y la composición orgánica e inorgánica de la biomasa. De esta manera se podrá estimar el potencial de la biomasa obtenida como combustible y establecer criterios de decisión para su entrada en caldera.

Finalmente, la biomasa se transportará al interior de las instalaciones para su disgregación previa a la entrada en caldera de combustión. De este modo, es posible la modulación o gestionabilidad de la planta, al reducir o aumentar el caudal de biomasa en función de las necesidades energéticas de la instalación.

Etiquetas: , , , , , ,

Moratoria Renovable en el sector de la bioenergía

El pasado 27 de enero de 2012, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, hizo público el Real Decreto-ley 1/2012, por el que se procede a la suspensión de los procedimientos de preasignación de retribución y a la supresión de los incentivos económicos para nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de cogeneración, fuentes de energía renovables y residuos.

Con el nuevo Plan de Energías Renovables 2011-2020 aun en caliente, la mencionada Ley 1/2012 viene a resultar una MORATORIA contra todas aquellas tecnologías incluidas en el régimen especial de producción de energía eléctrica, que observan como una vez más, los intereses de las grandes eléctricas ponderan sobre los datos objetivos y el sentido común de un sector que no deja de aportar cifras positivas al ya debilitado sistema económico nacional.

Multitud de patronales, plataformas y empresas del sector privado se han pronunciado sobre las repercusiones negativas que supondrá la aplicación de la legislación en el desarrollo de las energías renovables, a corto y medio plazo.

Todo sea dicho, que la moratoria para el cobro de las primas es de carácter temporal, y no afecta a aquellas instalaciones inscritas en el registro de preasignación antes de la entrada en vigor del Real Decreto, ni a aquellos proyectos que se encuentren en situación de silencio administrativo, es decir, que aun habiendo solicitado la autorización en plazo, no han recibido contestación por demora atribuible al ministerio. Al resto de proyectos en promoción, les serán devueltos los avales que depositaron en las Cajas de Depósitos correspondientes de cada comunidad.

Habrá que esperar para saber de cuanto es la temporalidad a la que se hace alusión en la normativa, y si esta podría afectar de forma retroactiva o no a los proyectos que no han llegado a ser incluidos en el registro de preasignación.

 

Déficit de tarifa.

La finalidad del Real Decreto-ley contempla reducir, según el ministro José Manuel Soria, el injusto y cada vez más impopular “Déficit de Tarifa” (no confundir con Déficit público, al que se hace alusión desde el gobierno central y que puede llegar a equívocos, tal y como le ocurrió al mencionado ministro). Esta deuda contraída por los usuarios con las empresas eléctricas, se genera por la diferencia entre el coste de venta la energía eléctrica que consumimos y su coste de producción, y que actualmente se cifra en más de 24.000 M€.

Aunque argumentar que el déficit de tarifa se debe en gran parte a las primas adjudicadas al régimen especial, tal y como se ha querido hacer ver desde el lobby eléctrico, y que además, su reducción pasa por una moratoria renovable, es mucho decir.

Para poder avalar la viabilidad de las renovables, podríamos citar una inmensidad de beneficios inherentes a su uso, que actualmente no son internalizados y que permitirían una reducción considerable de sus costes de producción, evitando así la necesidad de percibir primas. Por citar algunos de los más relevantes:

  • Disminuyen la dependencia energética exterior, actualmente cifrada en más del 85% y  basada en la importación de combustibles de origen fósil, cuyo mercado posee una serie de problemas ligados a la volatilidad de sus precios y a la inestabilidad política de los países de procedencia.
  • Reducen las emisiones de CO2 a la atmosfera.
  • Las renovables son una fuente de energía autóctona, inagotable, sostenible y de beneficios nacionales, tanto a nivel socio-económico como ambiental.
  • Generan por megavatio entre 8 y 60 veces más puestos de trabajo que las fuentes de energía fósiles, teniendo además en cuenta que es un sector donde la investigación y la innovación tecnológica tienen un peso muy importante. Según el nuevo PER 2011-2020, se estima que para 2.020 la cifra de puestos de trabajo podrían rondar los 300.000.
  • Es un sector que actualmente aporta más al PIB que sectores de gran importancia histórica como la pesca o el textil.

A todas estas razones, habría que sumarle una de gran importancia, y es que España ha de cumplir de forma vinculante con los objetivos marcados por la Unión Europea incluidos en la Directiva 2009/28/CE, en la que se establece que el 20% de la energía producida debe ser de origen renovable en el año 2.020. Esta normativa europea también plantea medidas concretas que fomenten el desarrollo de las renovables y que pretendan eliminar la inestabilidad regulatoria, las trabas administrativas y los obstáculos para su conexión a red.

A todas luces se puede observar que la Moratoria aprobada por el ministerio, poco o nada tiene de positivo para la concreción de dichos objetivos europeos a 2.020.

 

Repercusión en la Bioenergía

Con toda seguridad, el sector de la bioenergía (biomasa, biogás y residuos), haya sido el tipo de renovable más afectada por la nueva Ley. Y es que se ha de tener en cuenta que los objetivos marcados en el antiguo PER 2005-2010 no fueron cubiertos, quedándose en valores del 40%. Por tanto, la moratoria aprobada no hará más que poner nuevos problemas a los ya existentes, que actualmente están relacionados con la complejidad administrativa y la ajustada retribución vigente.

La bioenergía cuenta con un gran número de promociones para la construcción de plantas de producción de energía eléctrica (unos 38 de biomasa y 34 de biogás), cuya viabilidad económica se verá retrasada en el mejor de los casos, o desechadas en otros muchos, contabilizándose unos 765 MW afectados en diferentes estados de tramitación administrativa, que permitirían la generación de 9.000 puestos de trabajo y una inversión de más de 2.600 M€.

La devolución de los avales no será suficiente para aquellas empresas que hayan invertido una cantidad importante de medios, tanto económicos como humanos. Por citar un ejemplo, de los proyectos de biogás afectados, unos 25 habrían realizado una inversión mínima de 100.000 euros por proyecto, y 200.000 en aquellos casos que ya tenían adjudicado el punto de conexión a red. Para estos proyectos, se podría hablar claramente de retroactividad.

No apostar por la bioenergía, repercutirá en la pérdida de una serie oportunidades de ámbitos sociales, económicos y ambientales, relacionados con la valorización energética de residuos (agrícolas, forestales, ganaderos e industriales), con el desarrollo rural y agrícola, el control de incendios y a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Al sector no le quedará más remedio que mantenerse a la espera de las posibles aplicaciones específicas que se indican en el artículo 3.3 de la Ley 1/2007. Este artículo es la gran esperanza de la bioenergía, ya que deja la puerta abierta a su desarrollo, al poderse incluir algunas excepciones a plantas eficientes, incluso las que tengan más de 50 MW, que conllevaría la creación de un sistema de regímenes económicos específicos, que se fijarían en función de criterios tales como potencia instalada, tensión de entrega a red, ahorro energético, eficiencia y contribución a la mejora ambiental, entre otros aspectos.

Ante tales expectativas, diferentes Comunidades Autónomas han expresado su malestar por la aplicación de la moratoria, en la que destaca principalmente Extremadura, que se vería especialmente perjudicada debido a su clara apuesta por las centrales de biomasa para la generación de energía eléctrica, y que han hecho un especial énfasis en la importancia de esta fuente de energía renovable en la reconversión de zonas agrarias y en la generación de nuevos empleos.

Etiquetas: , , , , , , , ,

Programa ON Cultivos

Gestionado por el CIEMAT, el programa ON Cultivos lleva funcionando desde 2005. Con un presupuesto de 62 millones de euros, dicho proyecto ha llevado a cabo diferentes estudios, experiencias, ensayos y difusión de resultados  relacionados con la obtención de biomasa a partir de cultivos energéticos en España, o lo que es lo mismo, en el área de la AGROENERGÍA.

On Cultivos cuenta actualmente con más de una veintena de participantes, aunque han llegado a formar parte del proyecto unas 39 entidades, siendo en su mayoría empresas del sector energético, centros de investigación y universidades, entre los cabe destacar al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Acciona, Abengoa, Endesa o la Universidad Pontificia de Comillas.

El proyecto se ha abordado desde 4 puntos:

  1. Un programa experimental de cultivos, sobre un total de 12.000 hectáreas, en las que se han llevado a cabo estudios sobre las diferentes especies y variedades de plantas herbáceas (anuales y perennes) y leñosas.
  2. Desarrollo y demostración de la biomasa procedente de cultivos en diferentes aplicaciones energéticas, como la producción de calor, electricidad o de biocarburantes.
  3. Evaluación de la sostenibilidad a través de la evaluación de ciclos de vida (ACV´s), desde el punto de vista energético, medioambiental y económico.
  4. Difusión y explotación de los resultados.

La meta final del mismo es situar la producción de energía en España partir de biomasa de cultivos específicos, desde su actual situación de muy bajo desarrollo, hasta un estado precomercial, definiendo y creando las condiciones que promueven el mercados sostenible de esta alternativa.

Será una de las últimas oportunidades, sobre todo a partir de la reformad e la PAC que entre en vigor en 2014, de desarrollo comercial serio de la agroenergética en España, sobre todo si la Administración es capaz de impulsar entre el sector la denominada Explotación Agraria Productora de Energías Renovables (EAPER)

Estos cultivos pueden ser complementarios e incluso sinérgicos, bajo un punto de vista medioambiental y económico con los cultivos agrícolas tradicionales o convencionales y por su rusticidad suponen un importante ahorro de fertilizantes y agua con relación a agricultura tradicional, disminuyendo el impacto medioambiental negativo e ésta.

Etiquetas: , , ,

Manifiesto pro‐biomasa.

El sector de la biomasa en pleno: los productores agrícolas y ganaderos, los productores forestales y los productores de energía de la biomasa, se une ante la crítica situación a la que se enfrentan dados los objetivos para 2020 fijados en el PANER: 591 MW de biomasa y 156 MW de biogás, lo que representa el 2,6% del total en el mix renovable en 2020.

Este injusto castigo a la biomasa reflejado en el PANER ha generado el pánico generalizado en el sector, al descender el objetivo de las biomasas un 45,2% respecto al establecido en el PER 2005‐2010.

Resulta vital para los sectores firmantes del manifiesto que el Gobierno de España retome su compromiso por la biomasa, una energía estratégica para España al ser la energía que más empleo y riqueza genera en el medio rural, la que más impuestos paga, la que más residuos valoriza, la que más emisiones de CO2 evita y la que aporta una mayor estabilidad al sistema eléctrico al ser 100% gestionable.

Las biomasas no pueden situarse en el cajón de sastre de las energías renovables, compartiendo grupo con tecnologías noveles y otros. Tampoco tiene sentido adjudicar a España, tercer país europeo en potencial de biomasa, unos objetivos de 591 MW + 156 MW para 2020. Esto implicaría la DESAPARICIÓN DEL SECTOR.

Recorte drástico del objetivo 2020 = GRAVÍSIMA AMENAZA para la supervivencia del sector.

Peso de las biomasas en el mix renovable:

  • PER 2005‐2010 = 47,78%
  • PANER 2011‐2020 =  2,6%

¿Se merece el sector español de la biomasa este recorte? ¿Se puede permitir la sociedad española el lujo de prescindir de una energía que proporciona enormes beneficios energéticos, medioambientales y socioeconómicos para el conjunto de España?:

  • Es la energía renovable que más aporta para reducir las emisiones de CO2. Puede reducir 24 Mt CO2/año, la mitad de las exigencias para toda España en 2020.
  • Es 100% gestionable, imprescindible para complementar a las renovables que no lo son.
  • Competitiva a medio plazo sin distorsionar el coste de la energía en el mercado, siempre que el objetivo de potencia fijado a 2020 permita desarrollar las mejoras tecnológicas y las economías de escala previsibles, tal como ha sucedido en otras tecnologías renovables.
  • Si se posiciona a las biomasas en lugar que les corresponde en la planificación energética (2011‐2020), los beneficios indirectos derivados (CRUCIALES en esta época de CRISIS) serán:
  1. Importante generación de empleo y dinamización económica del medio rural.
  2. Valorización de residuos agroforestales + ganaderos.
  3. Inversión en industria y tecnología nacional.
  4. Pago de impuestos asociados a la actividad y manejo del combustible biomásico.

APOYO + FOMENTO de las biomasas = múltiples BENEFICIOS para ESPAÑA, para TODAS las CC.AA.

El objetivo de potencia a 2020 debe ser muy superior:

  • BIOMASA = 2.146 MW
  • BIOGÁS = 400 MW
  • FORSU = 234 MW

Igualmente para la vertiente térmica de la biomasa, puesto que el incremento planteado en el PANER es un 35% superior al objetivo 2010 (se pasaría de 3.550 ktep a 4.850 ktep en 2020), cifra muy inferior a las expectativas del sector especialmente en función del aumento progresivo de existencias y crecimiento de las masas forestales.

Es la ÚLTIMA OPORTUNIDAD para adecuar el marco retributivo a la realidad, con el fin de lograr su desarrollo y la consecuente generación de beneficios tanto para el sector energético como para el agroforestal y ganadero en el medio rural, generación de empleo, gestionabilidad del mix renovable y medioambientales asociados al mismo, y conseguir que en el mínimo plazo, la retribución pueda ascender a los niveles equivalentes a los de otras energías renovables que ya han logrado su madurez.

Además la producción de energía con biomasa no debe de limitarse a un objetivo para cumplir los compromisos de España en materia de energías renovables; debido al gran número de agentes que agrupa esta energía: productores agrícolas, ganaderos, forestales y energéticos, el desarrollo de la biomasa debe considerarse como una importante medida anticrisis que estimule a todos los sectores involucrados (algunos en profunda crisis), estableciendo para ello un objetivo acorde al potencial y un marco regulatorio actualizado.

Solicitamos que en el documento PANER, que España debe enviar a la Comisión Europea el 30 de junio, se considere a las biomasas en la medida que les corresponde dada su entidad, tanto en objetivos como en políticas serias de apoyo al sector en forma de normativa y de mejora de las condiciones retributivas que permitan el ansiado desarrollo del mismo de una vez por todas.

Fte: APPA

Etiquetas: , ,

En la CE creen aún en los biocarburantes y en su sostenibilidad

Y así lo ha explicado el Comisario de la Energía en Europa, Günter Oettinger, tras anunciar en varios comunicados, que los biocarburantes serán la principal alternativa a los combustibles de origen fósil en los próximos años. Pero no de cualquier forma. Si no garantizando la sostenibilidad de los mismos a lo largo de su cadena de producción y logística mediante la asignación de certificaciones “que serán las más estrictas y rigurosas del mundo”, independientemente de su procedencia.

Biocarb vs hambre

(más…)

Etiquetas: , , , ,

Biomasa. El patito feo del nuevo PANER

Los primero borradores del nuevo Plan de Acción Nacional sobre Energías Renovables (PANER 2010-2020), que establece los objetivos de producción energética, han dejado en el olvido más absoluto a la biomasa, introduciéndola en un “cajón desastre” de renovables  con mucho menos desarrollo, como son la geotermia y la marina, generando de esta manera el malestar de los sectores tecnológico-industrial y agrario. Esta iniciativa se contradice de las del resto de países europeos, que apuestan por su aprovechamiento como parte importante del mix energético.


Biomasas (más…)

Etiquetas: ,

Cultivos energéticos: Problemas de recolección

En la actualidad, se puede afirmar que no existe un mercado maduro de biomasa que permita garantizar con antelación el suministro a largo plazo de las Plantas de Biomasa. La cadena logística de suministro no está definida con certeza, ni en cuanto al coste, ni en cuanto a los componentes de la misma y la dispersión de la propiedad de la biomasa complica la consecución de contratos de garantía de suministro.

Los “cultivos energéticos” son aquellas especies y variedades vegetales, herbáceas o leñosas, cuyo principal objetivo es la producción de biomasa con fines energéticos. Esto supone un nuevo enfoque de la agricultura denominada “Agroenergética”. Las principales propiedades de estos cultivos son:

· Especies y variedades específicas seleccionadas para la producción de biomasa
· Valoración por el contenido energético de la biomasa producida
· Balance energético positivo
· Mejor balance medioambiental por requerir menos inputs
· Posibilidad de utilizar con fines energéticos, toda la biomasa cosechable.
· Posibilidad de reciclar los elementos minerales producidos en los centros de transformación, para abonar los campos de cultivo.

Actualmente los cultivos energéticos son ya una realidad en algunos países, principalmente en Brasil y Estados Unidos, que centran la producción de caña de azúcar y maíz, respectivamente, para la obtención de etanol para carburantes de automoción. En Europa también se está desarrollando esta actividad, siendo en la actualidad el etanol de remolacha y los ésteres derivados de aceites vegetales los biocarburantes de mayor desarrollo. Asimismo, los cultivos leñosos (chopos, sauces…) y herbáceos (sorgos, cereales…) de corta rotación para aplicaciones térmicas (calor y electricidad) se están desarrollando en algunos países del centro y norte de Europa.

Según la propuesta de la Unión Europea, 45 millones de toneladas equivalentes de petróleo deberían proceder de cultivos energéticos y producidos en 10 millones de hectáreas de tierras comunitarias para el 2010 (Libro blanco de las Energías Renovables). Un total de 40 Mtep pertenecen a otros tipos de biomasa, tales como residuos madereros, agrícolas y forestales, ganaderos, industriales, lodos de depuradoras y la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos (FORSU). Es decir, los cultivos energéticos representan la mitad del total de la biomasa como fuente de energía.

Nuevas aplicaciones tecnológicas como la biogasificación de biomasa para la obtención de gas metano o la producción de biocarburantes de segunda generación mediante cracking catalítico, sumadas a las ya existentes de gasificación y combustión, hacen del uso de cultivos energéticos una materia prima potencialmente importante para la consecución de los objetivos marcados en el PER (Plan Nacional de Energías Renovables) donde se expone que la biomasa deberá aportar un 60 % del total de energías renovables en 2010.

La agroindustria que se está generando paralelamente al desarrollo de ciertas energías renovables, tales como la biomasa y los biocarburantes, hace que los instrumentos tradicionales usados en las labores culturales de sembrado, segado, empacado…, precisen de ciertas mejoras para adecuarlos a las características que estos nuevos cultivos poseen. Las diferencias de estos nuevos cultivos energéticos serían:

· Mayor densidad de siembra y plantas por hectárea.
· Mayor altura y porte (> 4 metros)
· Mayor diámetro del tallo y contenido en celulosa, por tanto, tallos más duros
· Mayor grado de humedad.
· Uso de especies y variedades específicas, tales como el sorgo, maíz, girasol y cereales de invierno forrajeros cultivados en condiciones especiales, pero con el fin de obtener biomasa.

La mecanización de los cultivos energéticos aún no se ha resuelto de manera satisfactoria no habiéndose desarrollado suficientemente la maquinaria específica, sobre todo a lo que se refiere a la recolección. La maquinaria utilizada hasta ahora es la convencional utilizada en cultivos similares que se debe ir adaptando para aumentar su eficiencia.

Actualmente la mecanización de estos cultivos es uno de los principales campos de investigación en los que se trabaja. El afianzamiento del uso de cultivos energéticos pasará por poner a punto la maquinaria necesaria, siempre que los rendimientos que se obtengan resulten satisfactorios.

Todas estas razones confirman la enorme dificultad en la fase de recolección que supone la labor de siega de la biomasa de estos nuevos cultivos energéticos con maquinaria agrícola convencional. Según un estudio realizado en la Junta de Andalucía se determina que “respecto a otros aspectos tecnológicos como la disponibilidad de maquinaria específica, se ha podido constatar que las mayores dificultades aparecen durante la fase de recolección. En muchos casos la mecanización es complicada, y en la mayoría de los cultivos se requiere la adaptación de maquinaria convencional para realizar la recolección.” (Estudio previo para la implantación de un Plan de cultivos energético; Consejería de Agricultura y Pesca, Junta de Andalucía)

Es necesario, por tanto, continuar con los estudios de I+D que generarán una mejora de la logística de la biomasa, disminuyendo la amortización de los equipos, los costes de transporte y garantizando el suministro.

Etiquetas: ,