Archivo de mayo, 2010

Árbol con red: más ejemplos de HGT (Transferencia Génica Horizontal)

Red1

Charles Darwin’s tree of life, which shows how species are related, is “wrong” and “misleading”, claim scientists.

Telegraph. Co. Uk. 22 Enero 2009

Hace unos días, mi maestro y colega, Juanjo Ibáñez se hacía eco en su blog, Universo Invisible, de una reciente noticia aparecida en el diario digital Terra daily en la que se indica que la transferencia génica horizontal, algo habitual en bacterias es ahora proceso igualmente demostrado en hongos.

El artículo original al que se refiere la noticia se publicó en Marzo de este año en Nature y se comentaba en una revisión posterior en la sección Research Highlight de Nature Reviews Microbiology.

Curiosamente ni en el artículo original, cuya discusión es sorprendentemente corta, ni en el comentario posterior se hace mención a la posibles implicaciones evolutivas del hallazgo, un tema que no debe haber escapado a los autores del artículo ni del comentario. En ninguno de ellos se discutían cuestiones de calado, como las que se planteaban a raíz de la noticia en Terra Daily o en el blog Un Universo Invisible.

En Terra daily se indicaba:

On a more basic level, this study provides evidence that the “tree of life,” with one trunk and many branches, is outdated. It should be replaced by a “network of life” in which many horizontal connections occur between different species.

Mientras que el profesor Ibáñez planteaba en su blog:

¿qué tipo de herencia genética domina en los suelos, la vertical (como defienden los ultra-neodarvinistas) o la horizontal?

¿Puede, por lo tanto, la horizontal ser responsable de cambios importantes y heredables?

Un artículo anterior trataba sobre transferencia génica horizontal en rotíferos.

Si la transferencia génica horizontal, aunque no sea tan regular ni tan frecuente como la vertical, ocurre en momentos críticos para dar lugar a cambios importantes entonces nos encontramos ante otro revés para la Teoría Darwinista, basada en el cambio gradual y la transmisión hereditaria vertical, convencional.

No entender lo que es una tautología. No entender que la selección natural es un concepto ambiguo que no vale como explicación de la especiación ya no es suficiente.  Se necesitan demasiadas excusas para mantener la teoría darwinista.

Acertadamente concluía su post el profesor Ibañez:

¿Qué dirán ahora los neodarvinistas? Me lo imagino: no saben, no contestan ni les importa o (….) todo gracias a la “selección natural” ¿¿??. No hay más ciego que el que no quiere ver, ni más sordo que el que no desea escuchar, justamente como los propios creacionistas.

Por mi parte sólo añadir que la transferencia génica horizontal es una manera inmediata de garantizar la herencia de caracteres adquiridos. ¿Les suena?

Imágenes tomadas de Microbiology and Molecular biology reviews, Future FeederCyberwarriorblog y Vikipedia.

Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:
Etiquetas:

Árbol como símbolo

Del libro “Diccionario de Símbolos” de Juan Eduardo Cirlot,  copio el texto titulado ” árbol”,  por si pudiera  ser interesante para entender y discutir algunos aspectos de la teoría evolutiva:

Árbol

Es uno de los símbolos esenciales de la tradición.  Con frecuencia no se precisa, pero algunos pueblos eligen un árbol determinado como si concentrase las cualidades genéricas de modo insuperable. Entre los celtas, la encina era el árbol sagrado; el fresno, para los escandinavos; el tilo, en Germania; la higuera en la India. Asociaciones entre árboles y dioses son muy frecuentes en las mitologías; Attis y el Abeto; Osiris y el cedro; Júpiter y la encina; Apolo y el laurel, significando una suerte de “correspondencias electivas”.  El árbol representa en el sentido más amplio, la vida del cosmos, su densidad, crecimiento, proliferación, generación y regeneración. Como vida inagotable equivale a inmortalidad.  Según Elíade, como ese concepto de “vida sin muerte” se traduce cronológicamente por “realidad absoluta”, el árbol deviene dicha realidad (centro del mundo). El simbolismo derivado de su forma vertical transforma acto seguido ese centro en eje. Tratándose de una imagen verticalizante, pues el árbol recto conduce una vida subterránea hasta el cielo, se comprende su asimilación a la escalera o montaña, como símbolos de la relación más generalizada entre los tres mundos (inferior, ctónico o infernal; central, terrestre o de la manifestación; superior, celeste).  El cristianismo y en particular el arte románico le reconocen esta significación esencial de eje entre los mundos, aunque, según Rabano Mauro, en Allegoriae in Sacram Scripturam, también simboliza la naturaleza humana (lo que, de otra parte, es obvio por la ecuación macrocosmo-microcosmo).  Coincide el árbol con la cruz de la Redención, y en la iconografía cristiana la cruz está representada muchas veces como árbol de la vida. La línea vertical de la cruz es la que se identifica con el árbol, ambos como “eje del mundo” (motivo conocido antes del periodo neolítico), lo cual implica, o presupone, otro agregado simbólico: el del lugar central. En efecto, para que el árbol o la cruz puedan realmente comunicar en espíritu los tres mundos se ha de cumplir la condición de que se hallen emplazados en un centro cósmico. Es interesante reconocer en la estructura del árbol la diferenciación morfológica correlativa a la triplicidad de niveles que su simbolismo expresa: raíces, tronco, copa. Ahora bien, las mitologías y folklores distinguen, dentro del significado general del árbol como eje del mundo y expresión de la vida inagotable en crecimiento y propagación, tres o cuatro matices; son éstos, a veces, reducibles a un común denominador, pero en alguna ocasión la denominación implica sutil diferenciación que redunda en enriquecimiento del símbolo. En el estrato más primitivo, más que un árbol cósmico y otro de conocimiento, o “del bien y del mal”, hay un “árbol de vida”, y otro “árbol de muerte” los cuales no se especifican, siendo el segundo mera inversión del sentimiento del primero. El arbor vitae es un símbolo que surge con gran frecuencia y diversidad en el arte de los pueblos orientales. El motivo, en apariencia decorativo, del hom, o árbol central, colocado entre dos animales enfrentados o dos seres fabulosos, es un tema mesopotámico que pasó hacia Extremo Oriente y a Occidente por medio de persas, árabes y bizantinos. En la ornamentación románica, el árbol de la vida aparece más bien como frondas, entrelazados y laberintos (dotados, sin embargo de igual sentido simbólico, más el tema del envolvimiento). En el concepto simbólico del “árbol cósmico” hay un componente de gran interés, y es que, con mucha frecuencia, la imagen del árbol se presenta invertida, es decir, con las raíces desarraigándose del cielo y la copa en la tierra. Aquí el simbolismo natural de la analogía morfológica ha sido desterrado por un significado diferente que ha tomado prevalecimiento: la idea de la involución, ligada a la doctrina emanatista, y para la cual todo crecimiento verificado en lo material es una opus inversa. Por ello dice Blavatski: “En el principio, las raíces del árbol nacían del cielo y emanaban de la raíz sin raíz del Ser Integral. Su trono creció y se desarrolló atravesando las capas de Pleroma, proyectó en todos los sentidos sus ramas frondosas sobre el plano de la materia apenas diferenciada; y después, de arriba abajo para que tocaran el plano de la tierra. Por esto, el árbol de la vida y del ser es representado en esta forma”. Esta idea se encuentra ya en las Upanishads, donde se dice que las ramas del árbol son el éter, el aire, el fuego, el agua, la tierra. En el Zohar hebreo se lee también que “el árbol de la vida se extiende desde lo alto hacia lo bajo y el sol lo ilumina enteramente”. El mismo Dante se representa el conjunto de las esferas celestes como la copa de un árbol cuyas raíces (origen) miran hacia arriba (urano). Sin embargo, en otras tradiciones no se produce esta inversión y se prefiere perder este sentido simbólico para conservar el inherente a la verticalidad. En la mitología nórdica, el árbol cósmico, llamado Yggdrasil, hunde sus raíces en el corazón de la tierra, donde se halla el infierno. Volvamos a considerar la duplicación del árbol, pero ahora según Gn 2, 9: en el paraíso había árbol de la vida, y también el del bien y del mal, o del conocimiento, y ambos estaban en el centro del paraíso. Schneider dice al respecto: “¿Por qué no menciona Dios el árbol de la vida? ¿Porque era un doble árbol de la ciencia, o porque, como algunos han creido, estaba oculto y no podía ser identificado ni era por tanto accesible hasta el instante en que Adán se apropiara del conocimiento del bien y del mal, es decir de la sabiduría? Nos inclinamos por esa hipótesis. El árbol de la vida puede conferir la inmortalidad, pero no es cosa fácil llegar a él. Está “oculto”, como la hierba de la inmortalidad que Gilgamés busca en el fondo del océano, por ejemplo, o custodiado por monstruos, como lo están las manzanas de oro del jardín de las Hespérides. La existencia de dos árboles no es tan rara como pudiera parecer. A la entrada este del cielo babilónico había dos árboles: el de la verdad y el de la vida”.

En este debate del árbol único o dual no se altera el simbolismo característico del árbol, sino que se agrega otro significado simbólico por la presencia de Géminis. Aquí la transmutación del árbol al ser afectado por el simbolismo del número dos, se refiere al paralelismo del ser y conocer (árbol de la vida y árbol de la ciencia). Ahora bien, del sentido general expuesto, se han deducido -como en muchísimos casos de otros símbolos- especializaciones diversas. Vamos a citar algunas. En primer lugar, la triplicación del árbol. Según Schneider, el árbol de la vida, cuya copa va solamente hasta la montaña de Marte (manifestación), está considerado como una cariátide del cielo. Consta de tres raíces y de tres troncos, es decir, de uno central, con dos gruesas ramas que corresponden  a las dos cimas de la montaña de Marte (dos rostros de Jano). Aquí, el eje central expresa la síntesis unificante del dualismo crudamente expuesto por el árbol doble. El aspecto lunar del árbol de la vida ratifica a la luna como mundo fenoménico; el aspecto solar se refiere a la sabiduría y a la muerte (con frecuencia asociadas en distintos símbolos). En la iconografía, el árbol de vida (o el lado lunar del árbol doble o triple) se representa florido; el de muerte (o de la ciencia, o su aspecto), seco y con señales de fuego. La psicología ha reducido a expresión sexual este simbolismo de la dualidad. Jung afirma que el árbol posee cierto carácter bisexual simbólico, lo que se expresa en latín por el hecho de que los nombres de árbol sean de género femenino, aun con desinencia masculina. Esta coniunctio ratifica el valor totalizador del árbol cósmico. A éste se asocian muchas veces otros símbolos, bien por influjo de situaciones reales, bien por yuxtaposición de imágenes y de proyecciones psíquicas, para dar lugar así a símbolos más determinados, ricos o complejos, pero, por lo mismo, menos generales y espontáneos. El árbol suele relacionarse con la roca, con la montaña, sobre las que aparece. Por otro lado, cuando se vuelve a encontrar el árbol de la vida en la Jerusalén celeste, lleva doce frutos o formas solares (¿signos del zodiaco?). En muchas imágenes, el sol, la luna y las estrellas están asociados al árbol para especificar su carácter cósmico y astral. En la India se halla el árbol triple con tres soles, imagen de la Trimurti; en China, el árbol con los doce soles zodiacales. En la alquimia, el árbol con lunas significa la opus lunar (pequeño magisterio) y con soles la opus solar (grande obra).  Si tiene los signos de los siete planetas (o metales) representa la materia única (protohylé) de donde nacen todas las diferenciaciones. En alquimia, el árbol de la ciencia recibe el nombre de arbor philosophica (símbolo del proceso evolutivo, de todo crecimiento de una idea, vocación o fuerza). “Plantar el árbol de los filósofos” equivale a poner en marcha la imaginación creadora. Es asimismo interesante el símbolo del “árbol marino” o coral relacionado con el personaje mítico del rey marino. Al árbol se asocia frecuentemente la fuente y también el dragón o la serpiente. El símbolo LVII de la Ars Symbolica del Boschius, muestra el dragón junto al árbol de las Hespérides. En lo que concierne al simbolismo del nivel, podemos establecer analogías en cuanto a la verticalidad. A las raíces del árbol corresponden los dragones y serpientes (fuerzas originarias, primordiales); al tronco, animales como el león, el unicornio y el ciervo, que expresan la idea de elevación, agresión y penetración. A la copa, aves y pájaros o cuerpos celestes. Las correspondencias de color son: raíces, negro; tronco, blanco; copa, rojo. La serpiente arrollada al árbol implica otro símbolo: el helicoidal o espiral. El árbol como eje del mundo es rodeado por el conjunto de ciclos de la manifestación universal. Este sentido puede atribuirse a la serpiente que aparece junto al árbol donde está suspendido el vellocino de oro, en la leyenda de Jasón. Podríamos citar indefinidamente ejemplos de estas asociaciones de símbolos, con sentido psicológico a resaltar. Otra sinestesia simbólica es la célebre del “árbol que canta” que aparece continuamente en cuentos folklóricos. En la Passio S Perpetuae XI (Cambridge 1891) se lee que san Saturio, el compañero de martirio de Santa Perpetua, soñó, la víspera de su martirio, que “despejado de su carne mortal era transportado por cuatro ángeles a la región de Oriente. Siguiendo una dulce pendiente llegaron a un sitio admirablemente iluminado: era el paraíso que se hizo ante nosotros”, añade, “un espacio que era como un jardín, con árboles que tenían rosas y todo género de flores; su altura era como la de los cipreses y cantaban sin cesar”. La estaca de sacrificio, el arpa-lira, el barco funerario y el tambor son símbolos derivados del árbol, como camino del mundo ultraterrestre. Gershom G. Sholem, en Les Origines de la Kabbale (Paris, 1966), habla del simbolismo del árbol en conexión con estructuras jerarquizadas verticales (como el mismo “árbol sefirótico”de la Cábala, tema que no podemos desarrollar aquí) y se pregunta si el “árbol de Porfirio”, símbolo difundido en la Edad Media, era del mismo género. En todo caso, recuerda el Arbor elementalis de Ramon Lull (1295), cuyo tronco simboliza la sustancia primordial de la creación, o hylé, y cuyas ramas y hojas representan sus nueve accidentes. La cifra de diez es la misma que en el caso de los Sefirot, o “suma de todo lo real que puede determinarse por números”

Bibliografía

Cirlot,  Juan Eduardo “Diccionario de Símbolos”. Siruela, décima edición 2006.

Relacionada con:

La semejanza como guía del conocimiento

Correspondencias, analogías, símbolos

 

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:
Etiquetas:

La Selección Natural refutada: Un ejemplo

No siempre sobrevive el más apto ni tampoco es cierto que gane sin excepción el más fuerte. Si las gaviotas del basurero mallorquìn apoyaban recientemente a la Selección Natural, otros ejemplos vienen a demostrar lo contrario, es decir apoyan su refutación.

Nos referimos aquí al veredicto final del caso que ha enfrentado al Instituto del Cáncer contra Alberto de Luis. Alberto se ha quedado sin Tesis pero ha salido absuelto.

Aunque el documento indicado no es el mejor modo para enterarse de lo ocurrido sí que resulta muy interesante el siguiente párrafo:

“Nos hallamos por tanto ante simple suposiciones o conjeturas , en cuanto a que el acusado haya sido la persona que hubiera bloqueado el servidor web durante el curso de Bioinformática, pues aunque el denunciante Dr. F.R.S. sostiene la denuncia por haberse comprobado que el acusado accedió al servidor web el día y sobre la hora que se bloqueó y que días antes había tenido un enfrentamiento con el acusado al reclamarle éste la autoría de un trabajo que se había publicado”

Fijarse bien en la frase:

“que días antes había tenido un enfrentamiento con el acusado al reclamarle éste la autoría de un trabajo que se había publicado”

Se refiere probablemente al artículo titulado “GATExplorer: Genomic and Transcriptomic Explorer;
mapping expression probes to gene loci, transcripts, exons and ncRNAs”
, en el que se echa de menos a un autor: el que ha escrito el código principal del programa.  Curiosamente el código se encuentra aquí disponible.

La imagen está tomada del blog Humor Darwinista, de su entrada titulada A Teoria da Evolução pode ser falseada?

Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:
Etiquetas:

La Selección Natural: Catorce significados distintos y un solo Teorema verdadero

Teorema

Teorema: Proposición demostrable lógicamente partiendo de axiomas o de otros teoremas ya demostrados, mediante reglas de inferencia aceptadas.

(Diccionario de la RAE)

Mucho se admiraba el señor Zamora Bonilla en una discusión reciente que puede haberme costado la expulsión del Grupo Periodismo Científico y Divulgativo en  la Red LinkedIN.  Su expresión exacta era:

Pero que un biólogo, a estas alturas, pida algo tan ridículo como “¿podrían los científicos evolucionistas ortodoxos indicarnos con precisión qué cosa es la Selección Natural?”, cuando no tiene más que sacar cualquiera de los libros sobre el tema que abundarán en su biblioteca, sólo pueden ser ganas de confundir a la gente.

Y mi respuesta:

Tenga en cuenta que si pregunto eso es precisamente a consecuencia de que en los libros que he buscado (y si es usted lector de mi blog verá que son abundantes) no encuentro más que confusión y ambigüedad.

Motivado por las buenas intenciones del profesor Zamora Bonilla, escribo lo que sigue para ver si está claro (como él dice) o no lo está (como yo defiendo) qué cosa es la Selección Natural.

Veamos:

Los diez significados diferentes que Charles Darwin daba en su obra principal al término Selección Natural son los siguientes:

(más…)

Etiquetas: , , , ,

Confusión en la Evolución: ¿Qué es la Selección Natural?

He seguido con interés el reciente debate en las páginas de El Faro de Vigo entre el economista Juan José R Calaza y el biólogo David Posada y otros profesores de la Universidad de Vigo.

Resumiré el contenido del debate para indicar después algunos aspectos fundamentales en relación con el mismo. Mi objetivo es destacar un término confuso en la teoría evolutiva.  Los especialistas nos lo aclararán porque concierne al dogma en la base de las ideas que defienden.  En ausencia de la debida aclaración, esperada ya desde hace ciento cincuenta años, es fácil suponer que un cambio de paradigma barrerá pronto  la actual teoría evolutiva.

Tratando de evolución proliferan los debates sin solución aparente.  Se abusa de terminología específica, propia de lenguajes cerrados y falta la comprensión. Se enfrentan universos separados y la conclusión lleva a ver la evolución como conjunto de conocimientos completamente especializado e inaccesible a la curiosidad del intelectual o del público en general. Nada más erróneo.

(más…)

Etiquetas: , , ,

El bueno el feo y el malo (Tercera parte): Motivos para la difusión de la tautología (SN) y cambio de película

El artículo titulado “The Young, the Weak and the Sick: Evidence of Natural Selection by Predation” publicado recientemente en Plos One y comentado en las entradas anteriores es buen  ejemplo para analizar los elementos que construyen los textos darwinistas.

Cierto es que sobrevivirá el más apto. De esto no queda la menor duda, pero siendo la  competición tan constante e importante  inevitablemente ha de levantar vapores, entre ellos un inevitable tufillo a …….¿a qué? Pronto lo veremos…..

Un contenido, por lo general modesto,  queda lejos  de las conclusiones y luego se pierde hasta no tener nada  que ver con los titulares de prensa.  Intenciones múltiples van descubriéndose por estos caminos, acá y allá: en la lectura del artículo original o por los rincones en sus reseñas.  Otras quedan sin expresar patentemente pero surgen tras el análisis cuidadoso y siempre, detrás de todo, ese tufillo.

El contenido de este artículo es sorprendentemente simple. Trata sobre las características de las gaviotas que sobreviven en un vertedero cuando se trata de reducir sus poblaciones mediante disparos o con predadores (halcones). Una de sus conclusiones es que los halcones tienden a capturar gaviotas con musculaturas más débiles que aquellas que perecen a consecuencia de los disparos.

Probablemente habría sido difícil publicar el estudio si sus autores se hubiesen limitado a describir fielmente los resultados.  Su impacto,  en cualquier caso,  habría sido bajo y casi nadie hablaría de ello. Para conseguir el  impacto social deseado, los autores en el furor de la competición, han debido hacer una pirueta arriesgada: Convertir su trabajo en bandera para defensa del darwinismo y de la Selección Natural. Al hacerlo convierten sus resultados en paradigma darwinista y abren las puertas de la interpretación.  De paso y ya una vez abiertas, también puede ser que veamos un ejemplo de ciencia subliminal, es decir aquella cuyos fines pueden ser tan variados que algunos permanecen ocultos, como por debajo del nivel de la consciencia del lector y puede que también de algún autor. Por supuesto sin lugar a dudas y como casi siempre, se trata de ciencia subliminal para el comentarista de la prensa que pondrá los titulares más estrafalarios sin  tener ni idea de lo que se trata.

Por debajo de la bandera ondeante y victoriosa, el  trabajo muestra aspectos generales compartidos con el muestrario de publicaciones darwinistas. Algunos de ellos son: Artificio literario, ambigüedad, difusión enorme y confusa. Además de ondear la bandera, porta el viento un cierto tufillo…..como a…..

Sabido es que el propio Darwin tenía interés en la eugenesia, el diseño social bajo el control de unas élites; un interés bien lejano del puro y altruista conocimiento en que haría pensar la lectura del comienzo del título “Origen de las Especies”. Fuera cual fuese la intención inicial, el ambiguo concepto de Selección Natural pronto aparece y es más útil a la eugenesia que a la Ciencia. De aquí aquel olor en el aire al que nos referíamos arriba. Olor fuerte decididamente a eugenesia. En el suelo, resultados.

Llamar a unos resultados confirmación de la Selección Natural significa no haber entendido al menos dos cosas:

Primera, que la SN, una tautología, ni  necesita ni admite confirmación y

Segunda, que la SN propuesta por Darwin tiene que ver, al menos a juzgar por el título de su obra (On the Origin of Species by Means of Natural Selection or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life) con la formación de especies y no con el cambio de frecuencias en poblaciones.

Pero además y como veíamos, llama la atención que se venga ahora a pretender demostrar aquello cuyo sesquicentenario se celebró a bombo y platillo el año pasado. Tal pretensión  tiene el efecto contrario al deseado y termina por dar la razón a los críticos de Darwin que, durante ciento cincuenta y un años, han manifestado que, como tautología, la SN es imposible de demostrar.

Teniendo en cuenta todo este complejo panorama en el que los partidarios de la SN llevan ya ciento cincuenta y un años intentando la imposible demostración de lo indemostrable, más consiguiendo el éxito editorial a base de crear y atizar confusión, lo que más destaca en toda esta historia es la espectacular difusión del mencionado artículo en la prensa y demás medios de manipulación de masas, algo que no le es exclusivo sino que viene a reproducir lo ocurrido con los propios textos darwinistas.

¿Sociales y económicas o científicas?,  ¿qué razones obedecerá semejante despliegue informativo?

En un mundo sometido al poder económico interesa fomentar la competición. La competición por el dinero mantiene a la ciencia en manos del poder económico. Con la ciencia controlada, todo es más manejable.

Tan amplia difusión, haciendo aparecer como ciencia a una noticia cuyo principal contenido carece de interés científico viene a darnos la razón.

Los siguientes medios se han hecho eco de distintas notas de prensa convirtiendo el contenido del artículo en lo que no es; exagerándolo o,  en definitiva,  haciendo propaganda de noticias falsas:

Red Universia:  Darwin tenía razón

FECYT:  Las gaviotas de un vertedero mallorquín prueban la teoría de Darwin

LaRioja.com:  Las gaviotas de Mallorca confirman las teorías de Darwin

Hoy.es: Las gaviotas de Mallorca confirman las teorías de Darwin

El Mundo: Las gaviotas de un vertedero mallorquín prueban la teoría de Darwin

Lainformacion.com: Las gaviotas de Mallorca confirman las teorías de Darwin

ABC.es: Las gaviotas de Mallorca confirman las teorías de Darwin

Diario de Mallorca:Las gaviotas mallorquinas confirman la teoría de Darwin 

Ideal.es: Las gaviotas de Mallorca confirman las teorías de Darwin

Tiempos del Mundo: Gaviotas de un vertedero mallorquín prueban la teoría de Darwin

Noticias.com: Las gaviotas de Mallorca confirman las teorías de Darwin

Tengonoticias.com: Las gaviotas confirman a Darwin

CSIC: Prueban la teoría darwinista en la población de gaviotas del vertedero de Mallorca

Un panorama desolador que no puede silenciar una llamada urgente.

A los responsables tanto del artículo como de su difusión, científicos o implicados en la divulgación de las noticias relacionadas con la ciencia, hay  que recordarles que tienen una responsabilidad pública que debería obligarles a tener cuidado con lo que hacen. Esto incluye el no dar gato por liebre y no hacer pasar por avance en la ciencia lo que es interés de unos pocos.

Una frase del tercer presidente de los EEUU, Thomas Jefferson, en una carta dirigida a su Secretario del Tesoro, puede ayudarles a entender tal responsabilidad social:

“Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron”.

Serie  Gaviotas por el darwinismo:

1. El bueno el feo y el malo (Primera parte): demostración de una tautología

2. El bueno el feo y el malo (Segunda parte): Tres argumentos para acabar de una vez por todas con la selección natural

3. El bueno el feo y el malo (Tercera parte): Motivos para la difusión de la tautología (SN) y cambio de película

Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:
Etiquetas: , ,

El bueno el feo y el malo (Segunda parte): Tres argumentos para acabar de una vez por todas con la selección natural

El artículo titulado “The Young, the Weak and the Sick: Evidence of Natural Selection by Predation” publicado recientemente en Plos One ofrece un espectacular ejemplo de los argumentos principales contra  la selección natural demostrando que la SN no aporta nada a la ciencia.  El darwinismo, que tan mal admite las críticas demuestra ahora  no necesitarlas. Los principales argumentos en su contra proceden de sus propios militantes. Veamos cuáles son estos argumentos:

(más…)

Etiquetas: , ,