Archivo de diciembre, 2011

Antes de aplicar principio alguno: Resumen del capítulo primero de El Origen de las Especies (Before applying any principle: summary of the first chapter of The Origin of Species)

 

 

 

De esta manera comienza el capítulo segundo de El Origen de las Especies:

 

Before applying the principles arrived at in the last chapter to organic beings in a state of nature, we must briefly discuss whether these latter are subject to any variation.

 

Antes de aplicar a los seres orgánicos en estado natural los principios a que hemos llegado en el capítulo pasado, podemos discutir brevemente si estos seres están sujetos a alguna variación.

 

Increíble frase  que indica  que su autor ignoraba o se había olvidado temporalmente de la existencia de una ciencia denominada Historia Natural, secularmente dedicada, en su versión Taxonomía,  al estudio meticuloso y ordenado de tal variación.  Una vez llegados a este punto alguien tendría que  haber servido de lazarillo a este desordenado autor indicándole la existencia de los trabajos de algún naturalista, quizás  de Linneo, Jussieu, Adamson o al menos, recordándole la existencia de su abuelo, el célebre Erasmo Darwin, famoso masón de la logia “Time Immemorial Lodge of Cannongate Kilwinning, No. 2, of Scotland”, quien seguro habría  disertado durante horas en cuanto a la variación en la naturaleza.  Pero si el final de la frase es, como digo, increíble, el principio no se queda corto, puesto que nos llena de  dudas :

 

Before applying the principles arrived at in the last chapter…….

 

Antes de aplicar los principios a que hemos llegado en el capítulo pasado…….

 

Porque……¿A qué principios se puede referir el autor?, ¿Habrá  descrito algún principio o llegado por sus propios medios a alguna idea interesante en el capítulo precedente? Veamos……

 

Resumiendo los contenidos del capítulo primero,  podríamos quedarnos con las siguientes conclusiones (en orden de aparición y gravedad creciente):

1.         Las condiciones ambientales afectan a la diversidad al dar lugar a cambios heredables (esto lo ha tomado el autor de Lamarck, sin citarlo)

2.         Los caracteres se heredan, aunque esto estaba expuesto de manera más bien vaga. Por ejemplo cuando dice:

Quizá el modo justo de ver todo este asunto sería considerar la herencia de todo carácter, cualquiera que sea, como regla, y la no herencia, como excepción.

3.  Algunas reglas de Perogrullo acerca de cómo se heredan los caracteres (Los masculinos en machos y cada uno en la edad de la cual es propio)

4. Es difícil saber si las razas de animales domésticos proceden de una o varias especies diferentes, tarea para la cual el autor se concentra en el estudio de la paloma doméstica durante muchos párrafos, llegando a la conclusión de que todas las razas de la paloma doméstica pertenecen a una sola especie, lo cual es la opinión de todos los naturalistas desde tiempo inmemorial. El autor no concluye que en otras especies pueda ocurrir lo mismo, sino que, como este resultado no le conviene, prefiere mantener la idea inicial de dificultad, más favorable a sus intenciones.

Además habíamos visto algo a lo que el autor no quería dar la importancia debida y es que la granja no es modelo para la naturaleza:  Aquí, aquí, o aquí

 

Pero lo más importante , si algo de todo esto hubiese  de tener relación con algún tipo de principio, son dos errores principales:

 

5. El autor confunde constantemente selección con mejora. Esto es más grave que todo lo anterior y, a la vez extraño, puesto que él mismo ha indicado en alguna ocasión que si se compara la variación en la naturaleza con un fuego, el combustible es la naturaleza del organismo y las condiciones son sólo la chispa. En el caso de la mejora, ocurre igual, la selección es sólo la chispa y lo importante reside en la naturaleza del organismo que nada tiene que ver con la selección:

 

….we clearly see that the nature of the conditions is of subordinate importance in comparison with the nature of the organism in determining each particular form of variation; perhaps of not more importance than the nature of the spark, by which a mass of combustible matter is ignited, has in determining the nature of the flames.

 

..Vemos con claridad que el tipo de condiciones es de importancia secundaria en comparación a la naturaleza del organismo en la determinación de cada forma particular de variación, quizás de no más  importancia que la naturaleza de la chispa, por la que se encendió una masa de materia combustible , al  determinar la naturaleza de las llamas.

 

6. Fruto de la anterior confusión, el autor inventa libremente conceptos sin significado alguno: Fantasmas semánticos. Surge así el fantasma de selección inconsciente, algo imposible puesto que toda selección ha de ser consciente. Otra consecuencia de este error es el concepto vacío, inútil y que sólo sirve para generar confusión, de Selección Natural, otro fantasma semántico, empero de amplio uso todavía hoy, es decir ciento cincuenta y dos años después. A veces ocurre curiosamente que,  a más dinero, más fe en la selección natural, como si un investigador, al dirigir un laboratorio, o el mismo laboratorio dirigido, mediante su actividad competitiva, fuesen la mejor prueba de una teoría que no pretendió jamás explicar el triunfo en el deporte ni el éxito en la ciencia, sino otra cosa bien distinta, el origen de las especies.

Pero,……….. si además de explicar una cosa explica todas las demás, mejor, deben de pensar algunos.   Cierto es, pues así me conviene, parece ser lema útil para la ciencia de la vida desde su fundación.

 

Estos,  y no otros,  son los principios a los que el autor ha llegado en el capítulo primero. Hace falta mucho valor y un apoyo veraderamente extraordinario para llamar a todo esto principios.

 

Pues bien, con este equipaje formado por generalidades, reglas de Perogrullo, confusiones, contradicciones y fantasmas semánticos; y, además,  con mucho valor abordaremos algún día la lectura del capítulo segundo, que ocupa el texto comprendido entre los párrafos quincuagésimo séptimo y septuagésimo cuarto de obra tan alta y extensamente considerada como escasamente leída (y menos aún corregida). Tengan paciencia…………….

 

 

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Conclusión errónea y fin del primer capítulo en el quincuagésimo sexto párrafo de El Origen de las Especies

 

To sum up on the origin of our domestic races of animals and plants,

comienza intempestivamente éste párrafo. Pero,….¿Qué puede decir el autor para resumir éste primer capítulo acerca del origen de nuestras razas domésticas de animales y plantas? Poco que no sea lo que todo el mundo sabe: Que todas y cada una de las variedades y razas domésticas proceden de especies naturales a las cuales pertenecen y que, por las condiciones de la vida en cautividad, así como por la consecuencia de los procesos de mejora genética (que no de selección),  muestran una gran diversidad, lo cual no implica que de una especie hayan surgido otras en cautividad, sino variaciones.

 

El error permanece en la conclusión final:

 

Over all these causes of change, the accumulative action of selection, whether applied methodically and quickly, or unconsciously and slowly, but more efficiently, seems to have been the predominant power.

 

Por encima de todas estas causas de cambio, la acción acumulada de la selección, ya aplicada metódica y activamente, ya inconsciente y lentamente, pero con más eficacia, parece haber sido la fuerza predominante.

 

 

Y esto es falso por dos razones. Primero,  no hay selección inconsciente. Segundo no se trata de acción acumulada de la selección sino de mejora.


 

 

 

To sum up on the origin of our domestic races of animals and plants. Changed conditions of life are of the highest importance in causing variability, both by acting directly on the organisation, and indirectly by affecting the reproductive system. It is not probable that variability is an inherent and necessary contingent, under all circumstances. The greater or less force of inheritance and reversion determine whether variations shall endure. Variability is governed by many unknown laws, of which correlated growth is probably the most important. Something, but how much we do not know, may be attributed to the definite action of the conditions of life. Some, perhaps a great, effect may be attributed to the increased use or disuse of parts. The final result is thus rendered infinitely complex. In some cases the intercrossing of aboriginally distinct species appears to have played an important part in the origin of our breeds. When several breeds have once been formed in any country, their occasional intercrossing, with the aid of selection, has, no doubt, largely aided in the formation of new sub-breeds; but the importance of crossing has been much exaggerated, both in regard to animals and to those plants which are propagated by seed. With plants which are temporarily propagated by cuttings, buds, etc., the importance of crossing is immense; for the cultivator may here disregard the extreme variability both of hybrids and of mongrels, and the sterility of hybrids; but plants not propagated by seed are of little importance to us, for their endurance is only temporary. Over all these causes of change, the accumulative action of selection, whether applied methodically and quickly, or unconsciously and slowly, but more efficiently, seems to have been the predominant power.

 

 

 

 

Resumamos lo dicho acerca del origen de las razas domésticas de animales y plantas. El cambio de condiciones de vida es de suma importancia en la producción de la variabilidad, tanto actuando directamente sobre el organismo como indirectamente influyendo en el aparato reproductor. No es probable que la variabilidad sea una contingencia inherente y necesaria en todas las circunstancias. La fuerza mayor o menor de la herencia y reversión determinan qué variaciones serán duraderas. La variabilidad está regida por muchas leyes desconocidas, de las cuales la del crecimiento correlativo es probablemente la más importante. Algo -cuánto, no lo sabemos- puede atribuirse a la acción determinada de las condiciones de vida. Algún efecto -quizá grande- puede atribuirse al creciente uso o desuso de los diversos órganos. El resultado final se hace así infinitamente complejo. En muchos casos, el cruzamiento de especies primitivamente distintas parece haber representado un papel importante en el origen de nuestras razas. Una vez que en un país se han formado diferentes razas, su cruzamiento casual, con ayuda de la selección, ha ayudado, sin duda, mucho a la formación de nuevas sub-razas; pero se ha exagerado mucho la importancia del cruzamiento, tanto por lo que toca a los animales como respecto a aquellas plantas que se propagan por semillas. En las plantas que se propagan temporalmente por esquejes, injertos, etc., es inmensa la importancia del cruzamiento, pues el cultivador puede en este caso desatender la extrema variabilidad, tanto de los híbridos como de los mestizos, y la esterilidad de los híbridos; pero las plantas que no se propagan por semillas son de poca importancia para nosotros, pues su duración es sólo temporal. Por encima de todas estas causas de cambio, la acción acumulada de la selección, ya aplicada metódica y activamente, ya inconsciente y lentamente, pero con más eficacia, parece haber sido la fuerza predominante.

 

 

 

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Predicciones temerarias (rash) en el quincuagésimo quinto párrafo de El Origen de las Especies

 

En su intento de tomar a la granja como modelo para el estudio de la naturaleza,  el autor intenta disimular que la vida en cautividad es muy diferente y, entre otras cosas, permite una mayor variación en los caracteres que no son vitales y por eso llega a decir:

 

pero lo que nos interesa es que las variedades domésticas de la misma especie difieren entre sí en casi todos los caracteres a que el hombre ha prestado atención y que ha seleccionado más de lo que difieren las distintas especies de los mismos géneros.

 

Habría que ver si ésto se cumple en todos los casos. Seguramente  no. Pero sin duda la variación en caracteres tales como el color del pelo, el peso o la velocidad es muy grande en variedades domésticas. Prueba evidente de que las condiciones de domesticidad son diferentes de la vida en la naturaleza.

 

Lo mismo ocurre con las semillas:

 

, the seeds of the different varieties of the bean or maize probably differ more in size than do the seeds of the distinct species in any one genus in the same two families.

 

Esto es también  posible, o como dice el autor: probably. Habría que comprobarlo y demostrarlo ya que  este tipo de afirmaciones infundadas ni son ciencia hoy ni lo eran hace ciento cincuenta años.  Por el contrario, la ciencia consiste en otro tipo de afirmaciones  consecuencia de muchas observaciones y datos.

 

Así, por lo tanto,  utilizaremos  aquí  el adjetivo rash (imprudente, temerario), que el autor aplica a aserciones anónimas, para  aplicarlo a las suyas propias.

 

 

 

 

Some authors have maintained that the amount of variation in our domestic productions is soon reached, and can never afterward be exceeded. It would be somewhat rash to assert that the limit has been attained in any one case; for almost all our animals and plants have been greatly improved in many ways within a recent period; and this implies variation. It would be equally rash to assert that characters now increased to their utmost limit, could not, after remaining fixed for many centuries, again vary under new conditions of life. No doubt, as Mr. Wallace has remarked with much truth, a limit will be at last reached. For instance, there must be a limit to the fleetness of any terrestrial animal, as this will be determined by the friction to be overcome, the weight of the body to be carried, and the power of contraction in the muscular fibres. But what concerns us is that the domestic varieties of the same species differ from each other in almost every character, which man has attended to and selected, more than do the distinct species of the same genera. Isidore Geoffroy St. Hilaire has proved this in regard to size, and so it is with colour, and probably with the length of hair. With respect to fleetness, which depends on many bodily characters, Eclipse was far fleeter, and a dray-horse is comparably stronger, than any two natural species belonging to the same genus. So with plants, the seeds of the different varieties of the bean or maize probably differ more in size than do the seeds of the distinct species in any one genus in the same two families. The same remark holds good in regard to the fruit of the several varieties of the plum, and still more strongly with the melon, as well as in many other analogous cases.

 

 

Algunos autores han sostenido que, en nuestras producciones domésticas, pronto se llega al total de variación, y que éste no puede después, de ningún modo, ser rebasado. Sería algo temerario afirmar que en algún caso se ha llegado al límite, pues casi todos nuestros animales y plantas han sido muy mejorados en distintos aspectos dentro de un período reciente, y esto significa variación. Sería igualmente temerario afirmar que caracteres aumentados actualmente hasta su límite usual no puedan, después de permanecer fijos durante muchos siglos, variar de nuevo en nuevas condiciones de vida. Indudablemente, como mister Wallace ha hecho observar con mucha verdad, un límite será al fin alcanzado; por ejemplo: ha de haber un límite para la velocidad de todo animal terrestre, pues estará determinado por el rozamiento que tiene que vencer, el peso del cuerpo que tiene que llevar y la facultad de contracción en las fibras musculares; pero lo que nos interesa es que las variedades domésticas de la misma especie difieren entre sí en casi todos los caracteres a que el hombre ha prestado atención y que ha seleccionado más de lo que difieren las distintas especies de los mismos géneros. Isidore Geoffroy Saint-Hilaire ha demostrado esto en cuanto al peso, y lo mismo ocurre con el color y, probablemente, con la longitud del pelo. Por lo que se refiere a la velocidad, que depende de muchos caracteres del cuerpo, Eclipse fue mucho más veloz, y un caballo de tiro pesado es incomparablemente más fuerte que cualesquiera dos especies naturales pertenecientes al mismo género. De igual modo, en las plantas, las semillas de las diferentes variedades de la judía o del maíz probablemente difieren más en tamaño que las semillas de distintas especies de cualquier género de las dos mismas familias. La misma observación puede hacerse respecto al fruto de las diferentes variedades del ciruelo y, todavía con mayor motivo, para el melón, lo mismo que en muchos otros casos análogos.

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Curiosa explicación de la ausencia de razas del gato doméstico en el quincuagésimo cuarto párrafo de El Origen de las Especies

 

Para no variar y siguiendo la norma de todo el capítulo,  el autor confunde de nuevo selección con mejora,  selection con breeding: Y así cuando dice:

 

Aun cuando no dudo que unos animales domésticos varían menos que otros, sin embargo, la escasez o ausencia de razas distintas del gato, del asno, pavo real, del ganso, etc., puede atribuirse, en gran parte, a que no se ha puesto en juego la selección: en los gatos, por la dificultad de aparearlos……………

Porque lo que no se ha debido de poner en juego, según la opinión del autor,  es un programa de mejora, del cual la selección sería parte.

 

Pero…..¿Acaso no existían razas de gatos en la Inglaterra victoriana? ,  ¿No trata el mismo autor del gato de Angora en su libro titulado The Variation of Animals and Plants Under Domestication?

 

¿De dónde ha sacado el autor esta información tan curiosa?:

la escasez o ausencia de razas distintas del gato, del asno, pavo real, del ganso, etc., puede atribuirse, en gran parte, a que no se ha puesto en juego la selección

 

¿Y esta otra que tanto indica acerca del concepto que tiene de esos “otros paises” ?:

 

los gatos, por sus costumbres de vagar de noche, no pueden ser apareados fácilmente, y, aunque tan estimados por las mujeres y níños, rara vez vemos una raza distinta conservada mucho tiempo; las razas que vemos algunas veces son casi siempre importadas de otros países.

 

 

 

 

 

With animals, facility in preventing crosses is an important element in the formation of new races–at least, in a country which is already stocked with other races. In this respect enclosure of the land plays a part. Wandering savages or the inhabitants of open plains rarely possess more than one breed of the same species. Pigeons can be mated for life, and this is a great convenience to the fancier, for thus many races may be improved and kept true, though mingled in the same aviary; and this circumstance must have largely favoured the formation of new breeds. Pigeons, I may add, can be propagated in great numbers and at a very quick rate, and inferior birds may be freely rejected, as when killed they serve for food. On the other hand, cats, from their nocturnal rambling habits, can not be easily matched, and, although so much valued by women and children, we rarely see a distinct breed long kept up; such breeds as we do sometimes see are almost always imported from some other country. Although I do not doubt that some domestic animals vary less than others, yet the rarity or absence of distinct breeds of the cat, the donkey, peacock, goose, etc., may be attributed in main part to selection not having been brought into play: in cats, from the difficulty in pairing them; in donkeys, from only a few being kept by poor people, and little attention paid to their breeding; for recently in certain parts of Spain and of the United States this animal has been surprisingly modified and improved by careful selection; in peacocks, from not being very easily reared and a large stock not kept; in geese, from being valuable only for two purposes, food and feathers, and more especially from no pleasure having been felt in the display of distinct breeds; but the goose, under the conditions to which it is exposed when domesticated, seems to have a singularly inflexible organisation, though it has varied to a slight extent, as I have elsewhere described.

 

 

En los animales, la facilidad en evitar los cruzamientos es un importante elemento en la formación de nuevas razas; por lo menos, en un país que está ya provisto de otras. En este concepto, el aislamiento del país representa algún papel. Los salvajes errantes y los habitantes de llanuras abiertas rara vez poseen más de una raza de la misma especie. Las palomas pueden ser apareadas para toda su vida, y esto es una gran ventaja para el criador, pues así muchas razas pueden ser mejoradas y mantenidas puras, aunque estén mezcladas en el mismo palomar, y esta circunstancia debe de haber favorecido mucho la formación de nuevas razas. Las palomas, debo añadir, pueden propagarse mucho en número y en progresión rapidísima, y los ejemplares inferiores pueden rechazarse sin limitación, pues muertos sirven para alimento. Por otra parte, los gatos, por sus costumbres de vagar de noche, no pueden ser apareados fácilmente, y, aunque tan estimados por las mujeres y níños, rara vez vemos una raza distinta conservada mucho tiempo; las razas que vemos algunas veces son casi siempre importadas de otros países. Aun cuando no dudo que unos animales domésticos varían menos que otros, sin embargo, la escasez o ausencia de razas distintas del gato, del asno, pavo real, del ganso, etc., puede atribuirse, en gran parte, a que no se ha puesto en juego la selección: en los gatos, por la dificultad de aparearlos; en los asnos, porque los tiene sólo en corto número la gente pobre y se presta poca atención a su cría, pues recientemente, en algunas partes de España y de los Estados Unidos, este animal ha sido sorprendentemente modificado y mejorado mediante cuidadosa selección; en los pavos reales, porque no se crían muy fácilmente y no se tienen grandes cantidades; en los gansos, por ser estimados sólo para dos objetos, alimento y plumas, y especialmente por no haber sentido gusto en la exhibición de las distintas razas; y el ganso, en las condiciones a que está sometido cuando está domesticado, parece tener una organización singularmente inflexible, aunque ha variado en pequeña medida, como he descrito en otra parte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen de Mundogatos

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Presentación del libro Naturalistas Proscritos

 

Presentación del libro Naturalistas Proscritos

 

Lugar: Centro de Estudios Brasileños de la Universidad de Salamanca. Palacio de Maldonado-Plaza de San Benito, 1.  Salamanca

Fecha y hora: Viernes, 16 de diciembre a las 19 horas.

 

Participan:

Gonzalo Gómez Dacal. Director del Centro de Estudios Brasileños.

María José Rodríguez Sánchez de León. Directora de Ediciones Universidad de Salamanca.

Emilio Cervantes Ruíz de la Torre. Coordinador del libro y autor del capítulo ” Jinetes sin Montura: significado del Proscrito a la luz de la Literatura”.

Carlos Martín Escorza. Autor del capítulo “José Longinos Martínez Garrido (Calahorra, 1756- Campeche, 1802): visto por coetáneos y posteriores biógrafos”.

Máximo Sandín Dominguez. Autor del capítulo “Lamarck o la venganza del imperio”.

Naturalistas proscritos en Google books

 

Naturalistas proscritos en la Editorial Universidad de Salamanca


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Cuatro párrafos ricos en contradicción a partir del quincuagésimo tercero, cierran el primer capítulo de El Origen de las Especies

 

Sigue el autor mostrando su confusión. Así cuando dice:

 

I will now say a few words on the circumstances, favourable or the reverse, to man’s power of selection.

Diré ahora algunas palabras sobre las circunstancias favorables o desfavorables al poder de selección del hombre.

 

No se refiere a selección sino a mejora (no a selection sino a breeding). De nada sirve que el ganadero elija los mejores progenitores, si el carácter seleccionado no es heredable. Así tampoco es exacto al decir:

 

A high degree of variability is obviously favourable.

porque no es tan obvio que el resultado de un proceso de mejora sea siempre directamente proporcional al nivel de variabilidad del material de partida. Pueden darse casos de gran variabilidad que no incluya los caracteres deseados, y si la variedad ocurre en los caracteres deseados, eso no indica necesariamente que el programa funcionará, bien podría mantenerse una gran variabilidad después de seleccionar y cruzar entre sí a los individuos seleccionados.

Por otra parte, pequeñas variaciones pueden ser el punto de partida para un proceso de mejora con buen rendimiento.

 

En la frase:

as freely giving the materials for selection to work on

Sobra el final.  Lo correcto es decir:

 

as freely giving the materials for selection

 

La selección no trabaja, simplemente el ser humano selecciona.

 

Lo siguiente es expresión ambigua y sin valor alguno. Ejemplo de esa multitud tan abundante de  frases  que, en la presente obra,  podrían eliminarse sin perder información, algunas por obvias, otras por absurdas, otras por falta de interés:

 

A large number of individuals of an animal or plant can be reared only where the conditions for its propagation are favourable.

Un gran número de individuos de un animal o planta sólo puede criarse cuando las condiciones para su propagación sean favorables.

 

 

El contenido de las dos frases siguientes es confuso  y contradictorio con la frase indicada arriba (A high degree of variability is obviously favourable). Por un lado dice:

 

I have seen it gravely remarked, that it was most fortunate that the strawberry began to vary just when gardeners began to attend to this plant.

He visto señalado seriamente que fue una gran fortuna que la fresa empezase a variar precisamente cuando los hortelanos empezaron a prestar atención a esta planta.

 

Y por otro, a continuación:

 

No doubt the strawberry had always varied since it was cultivated, but the slight varieties had been neglected.

Indudablemente, la fresa ha variado siempre desde que fue cultivada; pero las ligeras variaciones habían sido despreciadas

 

Según costumbre en esta obra, tan celebrada como poco rigurosa, las afirmaciones indicadas  se hacen de manera gratuita, es decir sin ningún apoyo en datos experimentales ni referencia alguna a la bibliografía.

 

I will now say a few words on the circumstances, favourable or the reverse, to man’s power of selection. A high degree of variability is obviously favourable, as freely giving the materials for selection to work on; not that mere individual differences are not amply sufficient, with extreme care, to allow of the accumulation of a large amount of modification in almost any desired direction. But as variations manifestly useful or pleasing to man appear only occasionally, the chance of their appearance will be much increased by a large number of individuals being kept. Hence number is of the highest importance for success. On this principle Marshall formerly remarked, with respect to the sheep of part of Yorkshire, ” As they generally belong to poor people, and are mostly IN SMALL LOTS, they never can be improved. ” On the other hand, nurserymen, from keeping large stocks of the same plant, are generally far more successful than amateurs in raising new and valuable varieties. A large number of individuals of an animal or plant can be reared only where the conditions for its propagation are favourable. When the individuals are scanty all will be allowed to breed, whatever their quality may be, and this will effectually prevent selection. But probably the most important element is that the animal or plant should be so highly valued by man, that the closest attention is paid to even the slightest deviations in its qualities or structure. Unless such attention be paid nothing can be effected. I have seen it gravely remarked, that it was most fortunate that the strawberry began to vary just when gardeners began to attend to this plant. No doubt the strawberry had always varied since it was cultivated, but the slight varieties had been neglected. As soon, however, as gardeners picked out individual plants with slightly larger, earlier, or better fruit, and raised seedlings from them, and again picked out the best seedlings and bred from them, then (with some aid by crossing distinct species) those many admirable varieties of the strawberry were raised which have appeared during the last half-century.

 

 

 

Diré ahora algunas palabras sobre las circunstancias favorables o desfavorables al poder de selección del hombre. Un grado elevado de variabilidad es evidentemente favorable, pues da sin limitación los materiales para que trabaje la selección; no es esto decir que simples diferencias individuales no sean lo bastante grandes para permitir, con sumo cuidado, que se acumule de una modificación muy intensa en casi todas las direcciones deseadas. Y como las variaciones manifiestamente útiles o agradables al hombre aparecen sólo de vez en cuando, las probabilidades de su aparición aumentarán mucho cuando se tenga un gran número de individuos; de aquí que el número sea de suma importancia para el éxito. Según este principio, Marshall observó anteriormente, por lo que se refiere a las ovejas de algunas comarcas de Yorkshire, que, «como generalmente pertenecen a gente pobre y están comúnmente en pequeños lotes, nunca pueden ser mejoradas». Por el contrario, los jardineros encargados de los semilleros, por tener grandes cantidades de la misma planta tienen generalmente mejor éxito que los aficionados al producir variedades nuevas y valiosas. Un gran número de individuos de un animal o planta sólo puede criarse cuando las condiciones para su propagación sean favorables. Cuando los individuos son escasos se les dejará a todos criar, cualquiera que sea su calidad, y esto impedirá de hecho la selección. Pero, probablemente, el elemento más importante es que el animal o planta sea tan estimado por el hombre, que se conceda la mayor atención aun a la más ligera variación en sus cualidades o estructura. Sin poner esta atención, nada puede hacerse. He visto señalado seriamente que fue una gran fortuna que la fresa empezase a variar precisamente cuando los hortelanos empezaron a prestar atención a esta planta. Indudablemente, la fresa ha variado siempre desde que fue cultivada; pero las ligeras variaciones habían sido despreciadas. Sin embargo, tan pronto como los hortelanos cogieron plantas determinadas con frutos ligeramente mayores, más precoces y mejores, y obtuvieron plantitas de ellos, y otra vez escogieron las mejores plantitas y sacaron descendencia de ellas, entonces -con alguna ayuda, mediante cruzamiento de especies distintas-, se originaron las numerosas y admirables variedades de fresa que han aparecido durante los últimos cincuenta años.

 

 

 

 

 

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Nada sabemos del origen de las variedades domésticas en el Quincuagésimo segundo párrafo de El Origen de las Especies

 

Vuelve a aparecer aquí un fantasma semántico: el  de la selección inconsciente, un procedimiento imposible, porque si hay selección, desde luego, ésta no es inconsciente. Si como resultado del proceso de mejora (Selección, cruzamiento, reproducción) obtenemos algún tipo de ventaja no buscada, esto no es resultado de la selección, sino consecuencia del proceso de mejora.

Por eso acierta el autor al decir que apenas conocemos nada del origen o historia de ninguna de nuestras razas domésticas. Cierto y no sólo eso, tampoco conocemos casi nada del origen de las razas salvajes, ni del origen de las especies, ni  podremos conocer nada de todo ello si empleamos el lenguaje con total arbitrariedad.

 

 

These views appear to explain what has sometimes been noticed, namely, that we know hardly anything about the origin or history of any of our domestic breeds. But, in fact, a breed, like a dialect of a language, can hardly be said to have a distinct origin. A man preserves and breeds from an individual with some slight deviation of structure, or takes more care than usual in matching his best animals, and thus improves them, and the improved animals slowly spread in the immediate neighbourhood. But they will as yet hardly have a distinct name, and from being only slightly valued, their history will have been disregarded. When further improved by the same slow and gradual process, they will spread more widely, and will be recognised as something distinct and valuable, and will then probably first receive a provincial name. In semi-civilised countries, with little free communication, the spreading of a new sub-breed will be a slow process. As soon as the points of value are once acknowledged, the principle, as I have called it, of unconscious selection will always tend–perhaps more at one period than at another, as the breed rises or falls in fashion–perhaps more in one district than in another, according to the state of civilisation of the inhabitants–slowly to add to the characteristic features of the breed, whatever they may be. But the chance will be infinitely small of any record having been preserved of such slow, varying, and insensible changes.

 

 

 

Esta opinión parece explicar lo que se ha indicado varias veces, o sea que apenas conocemos nada del origen o historia de ninguna de nuestras razas domésticas. Pero, de hecho, de una casta, como de un dialecto de una lengua, difícilmente puede decirse que tenga un origen definido. Alguien conserva un individuo con alguna diferencia de conformación y obtiene cría de él, o pone mayor cuidado que de ordinario en aparear sus mejores animales y así los perfecciona, y los animales perfeccionados se extienden lentamente por los alrededores inmediatos; pero difícilmente tendrán todavía un nombre distinto y, por no ser muy estimados, su historia habrá pasado inadvertida. Cuando mediante el mismo método, lento y gradual, hayan sido más mejorados, se extenderán más lejos y serán reconocidos como una cosa distinta y estimable, y recibirán entonces por vez primera un nombre regional. En países semicivilizados, de comunicación poco libre, la difusión de una nueva sub-raza sería un proceso lentísimo. Tan pronto como los rasgos característicos son conocidos, el principio, como lo he llamado yo, de la selección inconsciente tenderá siempre -quizá más en un período que en otro, según que la raza esté más o menos de moda; quizá más en una comarca que en otra, según el estado de civilización de los habitantes- a aumentar lentamente los rasgos característicos de la raza, cualesquiera que sean éstos. Pero serán infinitamente pequeñas las probabilidades de que se haya conservado alguna historia de estos cambios lentos, variantes e insensibles.

 

 

 

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Por grande que sea la habilidad del mejorador, nada puede frente a la tendencia conservadora en el ganso común en el párrafo quincuagésimo primero de El Origen de las Especies

 

El autor admira la labor del mejorador, pero no se da cuenta de que el mejorador nada puede hacer si la especie en cuestión no tiene una predisposición para la mejora. Así en este párrafo menciona el ejemplo del ganso.  El párrafo termina así:

 

El ganso común no ha dado origen a ninguna variedad marcada; de aquí que la casta de Tolosa y la casta común, que difieren sólo en el color -el más fugaz de los caracteres-, han sido presentadas recientemente como distintas en nuestras exposiciones de aves de corral.

 

 

Nor let it be thought that some great deviation of structure would be necessary to catch the fancier’s eye: he perceives extremely small differences, and it is in human nature to value any novelty, however slight, in one’s own possession. Nor must the value which would formerly have been set on any slight differences in the individuals of the same species, be judged of by the value which is now set on them, after several breeds have fairly been established. It is known that with pigeons many slight variations now occasionally appear, but these are rejected as faults or deviations from the standard of perfection in each breed. The common goose has not given rise to any marked varieties; hence the Toulouse and the common breed, which differ only in colour, that most fleeting of characters, have lately been exhibited as distinct at our poultry-shows.

 

Ni hay que creer tampoco que sería necesaria una gran divergencia de estructura para atraer la vista al criador de aves; éste percibe diferencias sumamente pequeñas, y está en la naturaleza humana el encapricharse con cualquiera novedad, por ligera que sea, en las cosas propias. Ni debe juzgarse el valor que se habría atribuido antiguamente a las ligeras diferencias entre los individuos de la misma especie por el valor que se les atribuye actualmente, después que han sido bien establecidas diversas razas. Es sabido que en las palomas aparecen actualmente muchas diferencias ligeras; pero éstas son rechazadas como defectos o como desviaciones del tipo de perfección de cada casta. El ganso común no ha dado origen a ninguna variedad marcada; de aquí que la casta de Tolosa y la casta común, que difieren sólo en el color -el más fugaz de los caracteres-, han sido presentadas recientemente como distintas en nuestras exposiciones de aves de corral.

 

 

 

 

 

 

 

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Una gran verdad entra en contradicción con otras cosas dichas antes y abre un debate en el quincuagésimo párrafo de El Origen de las Especies

 

Dice el autor con gran acierto:

 

Man can hardly select, or only with much difficulty, any deviation of structure excepting such as is externally visible,……………. He can never act by selection, excepting on variations which are first given to him in some slight degree by nature

El hombre apenas puede seleccionar o sólo puede hacerlo con mucha dificultad, alguna variación de conformación, excepto las que son exteriormente visibles, ….No puede nunca actuar mediante selección, excepto con variaciones que en algún grado le da la Naturaleza.

 

Claro está que la capacidad de acción del hombre sobre la naturaleza está limitada por las propias leyes de la naturaleza. Esto ya lo había indicado el autor en el párrafo decimocuarto, en el que había comparado la generación de variación con un fuego: La naturaleza aportaba el combustible y las condiciones ambientales, sólo la chispa. En el caso de la mejora genética, la naturaleza aporta igualmente el combustible y el ser humano, la chispa.  Darwin se confunde a menudo y llama selección al proceso de mejora, pero esto no impide que sus razonamientos puedan ser acertados en alguna ocasión. Dicho de otro modo: Actuando, el hombre descubre las leyes, no las impone.

No sólo no hay selección ninguna en la naturaleza, sino que tampoco hay selección alguna por parte del hombre cuando la naturaleza no la consiente, es decir, cuando no hay variación, o cuando los cruzamientos previstos por el hombre no dan descendencia o los caracteres seleccionados no son heredables.

 

Vemos aquí la expresión de la máxima ingenuidad. Otra aportación infantil:

 

the more abnormal or unusual any character was when it first appeared, the more likely it would be to catch his attention.

cuanto más anormal y extraordinario sea un carácter al aparecer por vez primera, tanto más fácilmente atraerá la atención

 

Ingenuidad que se convierte pronto en error:

 

The man who first selected a pigeon with a slightly larger tail, never dreamed what the descendants of that pigeon would become through long-continued, partly unconscious and partly methodical, selection

El hombre que primero eligió una paloma con cola ligeramente mayor, nunca soñó lo que los descendientes de aquella paloma llegarían a ser mediante muy prolongada selección, en parte inconsciente y en parte metódica.

 

Porque lo que los descendientes de aquella paloma llegaron a ser no es consecuencia de la selección que recordémoslo, solo elige entre lo que la naturaleza da;  ni inconsciente (que no es selección), ni metódica (que no lleva a ninguna parte por sí sola), sino de la mejora (y,…recordemos también, la mejora es selección, más apareamientos, más heredabilidad y no habrá mejora alguna en ausencia de heredabilidad que es una característica determinada en la naturaleza de cada especie, independientemente de la intención del mejorador), como veremos perfectamente en el siguiente ejemplo del párrafo quincuagésimo primero.

 

On the view here given of the important part which selection by man has played, it becomes at once obvious, how it is that our domestic races show adaptation in their structure or in their habits to man’s wants or fancies. We can, I think, further understand the frequently abnormal character of our domestic races, and likewise their differences being so great in external characters, and relatively so slight in internal parts or organs. Man can hardly select, or only with much difficulty, any deviation of structure excepting such as is externally visible; and indeed he rarely cares for what is internal. He can never act by selection, excepting on variations which are first given to him in some slight degree by nature. No man would ever try to make a fantail till he saw a pigeon with a tail developed in some slight degree in an unusual manner, or a pouter till he saw a pigeon with a crop of somewhat unusual size; and the more abnormal or unusual any character was when it first appeared, the more likely it would be to catch his attention. But to use such an expression as trying to make a fantail is, I have no doubt, in most cases, utterly incorrect. The man who first selected a pigeon with a slightly larger tail, never dreamed what the descendants of that pigeon would become through long-continued, partly unconscious and partly methodical, selection. Perhaps the parent bird of all fantails had only fourteen tail-feathers somewhat expanded, like the present Java fantail, or like individuals of other and distinct breeds, in which as many as seventeen tail-feathers have been counted. Perhaps the first pouter-pigeon did not inflate its crop much more than the turbit now does the upper part of its oesophagus–a habit which is disregarded by all fanciers, as it is not one of the points of the breed.

 

 

 

Según la idea expuesta aquí del importante papel que ha representado la selección hecha por el hombre, resulta en seguida evidente por qué nuestras razas domésticas muestran en su conformación y sus costumbres adaptación a las necesidades o caprichos del hombre. Podemos, creo yo, comprender además el carácter frecuentemente anormal de nuestras razas domésticas, e igualmente que sus diferencias sean tan grandes en los caracteres exteriores y relativamente tan pequeñas en partes u órganos internos. El hombre apenas puede seleccionar o sólo puede hacerlo con mucha dificultad, alguna variación de conformación, excepto las que son exteriormente visibles, y realmente rara vez se preocupa por lo que es interno. No puede nunca actuar mediante selección, excepto con variaciones que en algún grado le da la Naturaleza. Nadie pensaría siquiera en obtener una paloma colipavo hasta que vio una paloma con la cola desarrollada en algún pequeño grado de un modo extraño, o una buchona hasta que vio una paloma con un buche de tamaño algo extraordinario; y cuanto más anormal y extraordinario sea un carácter al aparecer por vez primera, tanto más fácilmente atraerá la atención. Pero usar expresiones tales como «intentar hacer una colipavo» es para mí, indudablemente, en la mayor parte de los casos, por completo incorrecto. El hombre que primero eligió una paloma con cola ligeramente mayor, nunca soñó lo que los descendientes de aquella paloma llegarían a ser mediante muy prolongada selección, en parte inconsciente y en parte metódica. Quizá el progenitor de todas las colipavos tuvo solamente catorce plumas rectrices algo separadas, como la actual colipavo de Java o como individuos de otras diferentes razas, en las cuales se han contado hasta diez y siete plumas rectrices. Quizá la primera paloma buchona no hinchó su buche mucho más que la paloma turbit hincha la parte superior de su esófago, costumbre que es despreciada por todos los criadores, porque no es uno de los puntos característicos de la casta.

 

 

 

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Su majestad, la selección natural, irrumpe en escena en frase bien pobre en el Cuadragésimo noveno párrafo de El Origen de las Especies

 

Si hubiese entendido el autor lo que es la selección, su participación  y su limitado alcance en el proceso de mejora, no habría intentado introducir el concepto de Selección Natural, que es en sí mismo una contraditio in adiecto: una aberrante contradicción, puesto que la selección implica intención y en la naturaleza no hay intención alguna. Lo mismo que la selección inconsciente, la selección natural es un  fantasma semántico.

 

Si hubiese tenido el autor otra constitución mental distinta,  más científica, más académica o,  al menos,  más prudente, entonces primero habría visto la necesidad de definir selección y así se habría dado cuenta de que lo mismo que es imposible una selección inconsciente, también es imposible que exista nada llamado selección natural, simplemente porque la selección, tal y como interviene en el protocolo de mejora, es un proceso intencionado, dependiente de la voluntad humana y como tal, artificial.

Selección Natural es contradictio in adiecto, algo así como círculocuadrado, altobajo o negroblanco.

 

Pero  el autor posee una constitución mental sumamente  tolerante con la  ambigüedad, y, lo que es más importante, cuenta con apoyos que todo lo consienten si van a favor de sus intereses, todo esto le permite estar hablando durante docenas de páginas de algo que no se ha molestado en definir y que por lo tanto, probablemente ni sabe lo que es ni le importa lo que pueda ser (la selección), igual da introducir una variante de aquello y seguir hablando otras docenas de páginas de otra aberración (fantasma semántico, la selección natural). Así es como aparece el fantasma semántico en la obra que le dio a luz:

 

And in two countries very differently circumstanced, individuals of the same species, having slightly different constitutions or structure, would often succeed better in the one country than in the other, and thus by a process of ” natural selection, ” as will hereafter be more fully explained, two sub-breeds might be formed.

 

Y en dos países de condiciones muy diferentes, individuos de la misma especie, que tienen constitución y estructura ligeramente diferente muchas veces, medrarán más en un país que en otro, y así, por un proceso de selección natural, como se explicará después más completamente, pudieron formarse dos sub-razas

 

Lo mismo que en anteriores ocasiones, promete una explicación posterior. Con tal promesa, se permite seguir utilizando un término indefinido. El autor confunde la parte con el todo,  selection con breeding y si tuviese un mínimo de atención habría escrito:

 

And in two countries very differently circumstanced, individuals of the same species, having slightly different constitutions or structure, would often succeed better in the one country than in the other, and thus by a process of  natural breeding,  as will hereafter be more fully explained, two sub-breeds might be formed.

 

 

Y en dos países de condiciones muy diferentes, individuos de la misma especie, que tienen constitución y estructura ligeramente diferente muchas veces, medrarán más en un país que en otro, y así, por un proceso de mejora natural, como se explicará después más completamente, pudieron formarse dos sub-razas

 

Lo cual deja a la naturaleza en su situación habitual. Sin selecciones ni mejora alguna.

 

Es decir, mediante la invención de un fantasma semántico el autor ha encontrado la manera de marear al lector, diciéndole cosas que no significan nada pero que en apariencia son explicaciones originales. Construcciones verbales, giros verbales, fantasmas semánticos pueblan a partir de este momento la obra que para muchos sigue siendo el origen de la biología contemporánea. Pura Ingsoc. Pura Neolengua.

 

 

 

 

 

In regard to the domestic animals kept by uncivilised man, it should not be overlooked that they almost always have to struggle for their own food, at least during certain seasons. And in two countries very differently circumstanced, individuals of the same species, having slightly different constitutions or structure, would often succeed better in the one country than in the other, and thus by a process of ” natural selection, ” as will hereafter be more fully explained, two sub-breeds might be formed. This, perhaps, partly explains why the varieties kept by savages, as has been remarked by some authors, have more of the character of true species than the varieties kept in civilised countries.

 

Por lo que se refiere a los animales domésticos pertenecientes a hombres no civilizados, no ha de pasar inadvertido que estos animales, casi siempre, han de luchar por su propia comida, a lo menos durante ciertas temporadas. Y en dos países de condiciones muy diferentes, individuos de la misma especie, que tienen constitución y estructura ligeramente diferente muchas veces, medrarán más en un país que en otro, y así, por un proceso de selección natural, como se explicará después más completamente, pudieron formarse dos sub-razas. Esto quizá explica, en parte, por qué las variedades que poseen los salvajes -como han hecho observar varios autores- tienen más del carácter de las especies verdaderas que las variedades tenidas en los países civilizados.

 

 

 

 

 

 

Imagen tomada de Trip mondo photo gallery

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