Una conclusión disparatada en el párrafo octogésimo tercero de El Origen de las Especies

 

Concluye el autor en este párrafo:

Finally, varieties cannot be distinguished from species

 

Sentencia con la cual muestra de nuevo dos cosas: 1, confusión y 2, afán por mantener y aumentar tal confusión.

No corresponde al naturalista aficionado decir si las variedades pueden o no distinguirse de las especies.  Porque,…..¿Cuántas especies nuevas describió Charles Darwin?

En una somera búsqueda, una página web  nos da una lista de seis (6). Son las siguientes:

Balanus improvisus,

Balanus nubilus,

Megabalanus coccopoma

Balanus glandula

Balanus amphitrite

Elminius modestus

Todas ellas especies de percebes.  Surgen así la dudas:  ¿Cómo puede describir una especie quien opina que las variedades no se pueden distinguir de las especies? ¿Qué criterio habrá empleado en sus descripciones?

¿Podemos considerar en serio tal opinión?

 

Tel vez sea de más peso la opinión de Manuel Martínez de la Escalera que describió ochocientos sesenta y dos (862 taxones) de coleópteros. Ésto decía, entre otras cosas,  al tratar del concepto de especie:

“Viniendo á la especie, he considerado á ésta como el estado presente de una forma animal que ya concreta y fija de momento ó ya con una gran variabilidad y siempre en área geográfica bien limitada presenta en sus individuos una tal suma de caracteres idénticos que impiden su división en otros grupos secundarios.”

Cita tomada de Martínez de la Escalera, M. Sistema de las especies ibéricas del gen.
Asida Latr. Bol. Soc Esp Hist Nat 5: 377-402. 1905.

 

Mientras no se demuestre lo contrario, la especie es una entidad importante en biología. Los individuos de la misma especie comparten muchas características físicas, morfológicas, bioquímicas y genéticas. También  pueden reproducirse entre sí. Los individuos de especies distintas, no. Las diferencias entre especies pueden distinguirse de las correspondientes a variedades. El propio Darwin se tomó la molestia de describir especies nuevas cuando le pareció oportuno aplicar estos criterios. ¿A qué viene ahora este empeño en sembrar la confusión?

La confusión en sí no es algo tan grave. El reconocimiento de la confusión está en la base de la ciencia, el problema verdadero de nuestro autor es el  afán indisimulado  por mantener y aumentar tal confusión. La siguiente afirmación es falsa:

no es posible determinar la cantidad de diferencia necesaria para conceder a dos formas la categoría de especies

 

Dos formas pertenecerán a especies distintas si no comparten sus características (morfológicas, bioquímicas, genéticas,…). Un naturalista con la suficiente experiencia de campo debería reconocerlo.  De otro modo no se explica cómo alguien puede describir una especie nueva.

 

 

SUMMARY.

 

83.

Finally, varieties cannot be distinguished from species—except, first, by the discovery of intermediate linking forms; and, secondly, by a certain indefinite amount of difference between them; for two forms, if differing very little, are generally ranked as varieties, notwithstanding that they cannot be closely connected; but the amount of difference considered necessary to give to any two forms the rank of species cannot be defined. In genera having more than the average number of species in any country, the species of these genera have more than the average number of varieties. In large genera the species are apt to be closely but unequally allied together, forming little clusters round other species. Species very closely allied to other species apparently have restricted ranges. In all these respects the species of large genera present a strong analogy with varieties. And we can clearly understand these analogies, if species once existed as varieties, and thus originated; whereas, these analogies are utterly inexplicable if species are independent creations.

 

En conclusión, las variedades no pueden ser distinguidas de las especies, excepto: primero, por el descubrimiento de formas intermedias de enlace, y segundo, por cierta cantidad indefinida de diferencia entre ellas, pues si dos formas difieren muy poco son generalmente clasificadas como variedades, a pesar de que no pueden ser reunidas sin solución de continuidad; pero no es posible determinar la cantidad de diferencia necesaria para conceder a dos formas la categoría de especies. En los géneros que en un país tienen un número de especies mayor que el promedio, las especies tienen más variedades que el promedio. En los géneros grandes, las especies son susceptibles de ser reunidas, estrecha pero desigualmente, formando grupos alrededor de otras especies. Las especies sumamente afines a otras ocupan, al parecer, extensiones restringidas. Por todos estos conceptos, las especies de los géneros grandes presentan suma analogía con las variedades. Y podemos comprender claramente estas analogías si las especies existieron en otro tiempo como variedades y se originaron de este modo; mientras que estas analogías son completamente inexplicables si las especies son creaciones independientes.

 

Imagen: Megabalanus coccopoma (Darwin, 1854) de EOL (Encyclopedia of Life)

Related posts:

  1. Contradicción en el párrafo septuagésimo tercero de El Origen de las Especies
  2. Perogrullada de campeonato en el párrafo octogésimo segundo de El Origen de las Especies
  3. Pregunta mal planteada en el párrafo octogésimo primero de El Origen de las Especies
  4. Citas incompletas, disparatada definición de especie y más palos al aire en el sexagésimo séptimo párrafo de El Origen de las Especies
  5. Tres párrafos adicionales para comentar unas tablas imaginarias a partir del octogésimo párrafo de El Origen de las Especies
Etiquetas:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Creo que haces trampas en tu ataque indiscriminado a Darwin. El concepto biológico de especie al que aludes con lo de que los miembros de una especie se reproducen entre sí y no con los de otras ES UN CONCEPTO DEL SIGLO XX, NO DEL DE DARWIN. Probablemente Darwin en su esfuerzo por resaltar las fromas transicionales y las ” variedades” no está desdibujando un concepto que no se manejaba en su tiempo, sino uno que sí: el concepto tipológico de especie, para el que una especie es una clase, y no una entidad biológica real, como es la ” especie” en el sentido biológico del siglo XX, o sea el sentido poblacional de especie.

Por otro lado, aunque las especies son entidades biológicas reales importantes no es ni mucho menos un concepto tan rotundo y claro y universal como tú sugieres vagamente de forma tan repetida. Por ejemplo, según tu criterio de discernimiento de especies ( ” Los individuos de la misma especie comparten muchas características físicas, morfológicas, bioquímicas y genéticas”), ¿ clasificarías las fromas larvarias de por ejemplo muchos platelmintos parásitos como especies distintas? Hay casos de dimorfismo sexual tales que la diferencia morfológica – y ecológica, etológica, etc.- entre machos y hembras puede ser mayor que entre miembros de distintas especies reconocidas. Por otro lado, muchos caracteres se distribuyen en una población normalmente, de manera que existen variantes individuales en una misma población tales que su estado para ese caracter puede alejarse más del valor medio para esa población de lo que lo está el valor de ese mismo carácter en otra población. He leído que en algunos casos para discriminar especies de aves hace falta recurrir a aspectos como el canto, ya que la morfología es insuficiente…

Mezclas los conceptos biológico y tipológico de especie. Y utilizas el concepto biológico ( posterior a Darwin) para deslucir su guerra al concepto tipológico de especie. En cambio lo que Darwin hace es abrir paso al concepto biológico de especie, a la ” especie” como población, como entidad real, y no como categoría o clase ( si bien es cierto que parece que no codificó adecuadamente el concepto biológico como harían después algunos de sus seguidores más notables).

Y desde luego existen las variedades geográficas y temporales de una especie ( poblaciones en distinto grado de aislamiento, y potencialmente nuevas especies) que puedes llamar variedades, subespecies, razas o como quieras, pero que ni son idénticas ni son otras especies. Su existencia no es menos incuestionable que la de las especies. Cualquier población que difiere más o menos de otra NO CONSTITUYE UNA ESPECIE ( BIOLÓGICA), PESE A QUE DIFIERA ( Y QUE POR TANTO PUEDA CONSIDERARSE OTRA ESPECIE TIPOLÓGICAMENTE). Y esto es un hecho. Y el reconocimiento de especies en este sentido también plantea muchos problemas.

Y si de imprecisión, ambiguedad y arbitrariedad se trata, valgan como ejemplos la definición que traes del tal Martínez de la Escalera y tu último párrafo en negrita… A ver quien se apaña con esas dos definiciones para distinguir en el campo una especie de otra ( con eso no se distinguen ni bichos de distintos filos!)

Quien hace trampas es Darwin. Luego Huxley (Thomas), el otro Huxley (Julian), Dobzhansky, Gould, Mayr y toda la serie de autores darwinistas. Luego, usted. Este blog no tiene ningún ataque a nadie, salvo en alguno de sus comentarios que contienen algunos ataques a mi mismo. Justamente aquellos que, pacientemente voy consintiendo. Otros muchos he ido borrando. Simplemente comento párrafo a párrafo una obra que no es lo que parece, sino otra cosa. Y eso no gusta.

Las tres preguntas que hacía en la entrada permanecen sin contestar en sus comentarios. Haga usted el favor de contestarlas y luego intente seguir en su línea de descalificar los contenidos de este blog si así lo desea. Pero primero por favor responda a estas tres preguntas:

¿Cómo puede describir una especie quien opina que las variedades no se pueden distinguir de las especies? ¿Qué criterio habrá empleado en sus descripciones?

¿Podemos considerar en serio tal opinión?

Sus tres comentarios de arriba son prueba de confusión. Para aclararse le aconsejo que responda primero a las tres preguntas. Luego ya verá como el panorama cambia.

Saludos

PS Sobre “El tal Martínez de la Escalera” documéntese.

Pues vaya por delante que tu blog ne parece muy interesante. Que mebparece muy saludable destronar a Darwin. Y que una crítica acompasada de El Origen o dr cualquier otro libro puede ser muy enriquecedora. Lo que no me gusta es el tono de tu crítica. Ni los términos de la misma. Yo no respondo por todos los que tú llamas ” darwinistas”, pero por ejemplo sí por Mayr o Gould, dos tipos sabios e inteligentes a los que ne parece burdo intentar enterrar bajo la etiqueta de ” darwinismo”. Como me parece burdo pretender que Darwin no ha hecho grandes aportaciones a nuestra manera de entender el mundo ( no el solo evidentemente; Galileo y Newton son precursores o iniciadores DE LA MISMA MANERA). EVIDENTEMENTE EL DARWINISMO NO ES SUFICIENTE PARA EXPLICAR EL MUNDO. Y ESTO NO SÓLO NO LO NIEGAN SINO QUE LO DEFIENDEN MUCHOS ” DARWINISTAS” QUE MERECEN MUCHO LA PENA. En cuanto tenga tiempo te copio un par de párrafos para que veas que pobre es ti taxonomía de los biólogos del siglo XX. Aclarado esto te contesto a tus preguntas.

Para contestarte con rigor tendria que leerme el trabajo de Darwin sobre percebes y el capírulo sobre la variación de El Origen… Pero puedo aventurar una respuesta bastante obvia en estos casos de contradicción aparente… Utiliza la misma palabra en dos sentidos disintos:
- tipológicamente describe una serie de especies como puede hacerlo cualquier naturalista
- en El Origen niega realidad biológica a las especies como clases o categorías, algo totalmente cierto, reconociendo y dando importancia a un hecho biológico incuestionable como es el de la variedad intrapoblacional ( ESPECIES POLITÍPICAS, VARIEDADES GEOGRÁFICAS)

Yo no veo en esto ningún problema. Puede que Darwin no haya aclarado suficientemente que en un lado ejercía de naturalista y n otro d biólogo. Pero parece obvio que pueda tratarse de algo así. En cambio creo qtu haces trampas pq no reconoces ese uso distinto de ” especie” y los dos conceptos diferenciados, el tipológico y el poblacional.

No dudo que Martinez de la Escalera sea un tipo interesante. Pero por razones de tiempo no voy a colocar entre mis prioridades a un naturalista español de hace un siglo salvo buenas razones. Con el ” tal” no he querido menospreciar, sino advertir que no le conozco. Pero sea como sea creo que tanto su definición de especie como la que tú das en negrita no permiten ni diferenciar especies de distintos filos… No ficrn nada! Puede que Darwin no de definiciones de ” especie” pero ya se save que ” el significado es el uso” ( Wittgenstein), así que lo importante es que haga un uso medio consistente de esas palabras, muxo más que el que de definiciones…

Cuando Gould escribió su libro ambiguamente titulado “The Structure of evolutionary theory”, él mismo se enterró bajo la etiqueta del darwinismo. Lo siento por él pero no fuí yo quien lo hizo.

Cuando Mayr escribió las bobadas que escribió acerca del concepto de especie y la selección natural, él solito se etiquetó. También lo siento. Supongo que le reportaría sus beneficios, pero en definitiva la jugada fue lamentable. Sus textos quedan para demostrarlo. No los escribí yo. Los escribió él solito. El señor Mayr, ambiguo como buen darwinista.

Hay muchos más ejemplos de dichas labores auto-enterradoras y auto-etiquetadoras porque el inconveniente que tiene publicar mucho y en papel cuché es que luego la obra aguanta el paso del tiempo, se ve y puede ser criticada. Así es la ciencia que consiste en buena parte en no dejarse engañar por falacias, ambigüedades
y principios de autoridad.

La aportación principal de Darwin es generar confusión y poner a la ciencia en manos del poder. Generar una pseudociencia fundamentalista y ambigua que se entrega ella solita al poder establecido sea cual sea, pero sobre todo económico: al dinero. La de Darwin es una teoría puramente económica: Es la ley de Malthus y nada más. Usted hable bien de Darwin y publicará bien; recibirá financiación y se le abrirán las puertas. El problema es que lo que usted publique quedará expuesto para la posteridad: expuesto para la historia.

Le agradecería a usted que no me escribiese con mayúsculas y que no me prometa lo que no me va a dar. Tampoco me indique usted, por favor lo que es o no es totalmente cierto. Me da la impresión de que usted me quiere engañar y no es esa su intención ¿Verdad? Como le digo esa es la principal intención de Darwin y del darwinismo, pero la suya no. Su intención, por el contrario, es aclarar las cosas: Establecer un lenguaje claro en el que a cada palabra correponda un significado preciso ¿supongo bien o me equivoco?

Dígame usted, por favor que me está hablando en serio cuando dice esto:

“Pero puedo aventurar una respuesta bastante obvia en estos casos de contradicción aparente… Utiliza la misma palabra en dos sentidos disintos:

tipológicamente describe una serie de especies como puede hacerlo cualquier naturalista
- en El Origen niega realidad biológica a las especies como clases o categorías, algo totalmente cierto, reconociendo y dando importancia a un hecho biológico incuestionable como es el de la variedad intrapoblacional ( ESPECIES POLITÍPICAS, VARIEDADES GEOGRÁFICAS)”

Mire Alvaro:

1. No me tome el pelo.

2. Yo no le pido a usted que aventure respuestas obvias sino que conteste preguntas. Si para ello tiene que leer, haga el favor de leer. Lea como he leido yo esa insensatez del capítulo segundo de El Origen de las Especies. Un texto lleno de falacias, ambigüedades y carente de todo contenido científico. Lea todo lo que quiera sobre los percebes o lo que a usted le parezca oportuno. Lea pero no juegue con palabras ni ponga a prueba mi paciencia. ¿Qué significa todo esto?:

“Pero puedo aventurar una respuesta bastante obvia en estos casos de contradicción aparente… …”

La contradicción no es aparente. Es real. Si alguien piensa que una especie no puede distinguirse de una variedad entonces no puede describir especie alguna.

Por mucho que lea no podrá convencer a nadie de lo contrario, pero usted siga intentándolo. Suerte……………

[...] la Escalera que describió ochocientos sesenta y dos (862 taxones) de … [Seguir leyendo...] Compromiso social por la ciencia Master Site Feed Posts Comparte esta Noticia: Recommendar en Facebook Compartir via Reddit Compartir en Stumble Compartir [...]

Álvaro, por favor deje de decir bobadas:

“….ya se save que ” el significado es el uso” ( Wittgenstein), así que lo importante es que haga un uso medio consistente de esas palabras, muxo más que el que de definiciones…”

El significado es el uso. Eso es una barbaridad. Le invito a que siga en este blog las entradas de los próximos días, lunes, martes y miércoles (19, 20 y 21 de marzo) en que publicaré el diccionario de fantasmas semánticos. Todos ellos en uso abundante, ninguno de ellos con significado alguno.

De Wittgenstein, dice usted. Bien me parece. Este autor tenía la costumbre de publicar siempre en alemán. Sus traducciones a diferentes idiomas se acompañan siempre de la versión original en alemán. Indiqueme, por favor, si es usted tan amable, de dónde viene la frasecita que usted acaba de mencionar:
” el significado es el uso”

Me gustaría investigar esta vertiente darwinista de Wittgenstein. Darwin tiene en el Origen de las Especies un párrafo en el que viene a decir lo mismo. Me intriga que los mismos disparates puedan repetirse una y otra vez en autores tan celebrados, pero seguro que hay una explicación.

Seguro que, además, la explicación tiene que ver con la enorme promoción editorial de estos autores ¿Le parece posible esto? Ya me dirá usted ……….

Lo de ” el significado es el uso” evidentemente no es una teoría filosófica, sino sólo un lema que remite a la teoría. Hay un libro que se llama ” Para leer a Wittgenstein”. En los capítulos 9 y 10 tratan ese tema ( no son muy extensos). . El libro merece la pena 100 por 100. Es el mejor libro que he manejado. De todos modos esa teoría es relativamente común e intuitiva… El significado de un término depende plenamente del contexto de ese término. La palabras como garabatos en el papel no creo que tengan ningún significado intrínseco… Pero esto no era lo importante! La cuestión es que cientos de palabras tienen distintos sentidos y significados según el contexto ( hojea el diccionario!). Aquí comento brevemente un artículo que dice algo parecido: http://www.siguiendolaesteladegould.blogspot.com.es/

También viene la referencia al artículo original por si te interesa ( tiene el atractivo título de ” Species as family resemblance concepts: the (dis-)solution of the species problem?”)

Pero el caso es que hay más de un concepto de especie, o sea más de una regla de aplicación para el término ” especie”, y que Darwin maneje dos de ellos, a veces sin avisar explícitamente al lector según parece, NO INVALIDA NADA DE LO QUE DIGA ( en el sentido en que tú quieres hacerlo). Descubriendo especies de percebes puede estar aplicando ” especie” en un sentido distinto al que utiliza cuando disuelve las ” especies” en ” variedades”… Y eso no debería plantear mayor problema ( con tal de que el uso sea mínimamente consistente en cada uno de los dos casos). Si bien es mejorable el discurso, cosa que ocurriría en las décadas siguientes.

Yo creo que puedo entender que te moleste tanto el endiosamiento absurdo de Darwin. Y estoy de acuerdo en que la invocación a la Selección Natural es un mantra también absurdo que encubre la ignorancia de muchos y bloquea un conocimiento profundo de la Naturaleza. ESTO ES VERDAD. Pero eso no es culpa de Darwin ni invalida compeltamente su obra… Pero tú planteas una especie de regresión pre-darwiniana con la que yo no estoy de acuerdo. Desde luego el camino no acaba en Darwin ( NI MUCHO MENOS!). Pero me parece un grave error pretender volver atrás. La teoría jerárquica de la selección, el estructuralismo, una mayor consideración al paralelismo… Esto debe constituir el programa de investigación en Biología, y no sólo la evolución por adaptación ( algo que es falso en muchos casos!). Pero para eso no hay que volver más allá de Darwin, sino seguir andando más acá de él…

Hay un libro apasionante de Mayr y Ashlock que se llama Principles of Systematic Zoology. Si lo leyeras ( seguro que te parece interesante), incluyendo la resistencia heroica que le plantean al cladismo, seguro que opinarías distinto también de Mayr.

Y hay ál menos dos artículos de Gould ( el de los Spandrels que escribe con Lewontin y el primero de las Exaptaciones que escribe con Vrba) que seguro que te sorprenderían muy positivamente y con los que seguro simpatizarías mucho más de lo que crees a priori.

Leeré tus próximas entradas que me dices. Y buscaré lo de Lavoisier. Me gusta tu blog! Para mí intentar discutirte ( con mejor o peor fortuna) es una muestra de respeto y aprecio. No lo entiendas de otra forma aunque me ponga pesado o demasiado vehemente

Álvaro le agradeceré mucho que me indique la referencia original en donde Wittgenstein decía la frase que usted indicaba arriba. Tengo mucha lectura pendiente y no me gusta leer lo que otros dicen de un autor antes que sus escritos originales. Por favor indíqueme la reseña original.

La teoría jerárquica de la selección. Esto suena ridículo.

La colección de bobadas que llevo ya leídas de Mayr casi imposibilita que lo tome en serio. No obstante intentaré leer lo que me indica, pero por favor búsqueme la referencia original de Wittgenstein en la que decía el disparate que indicaba arriba.

Saludos

Está en las Investigaciones… Pero no es un libro fácil… Yo de momento sólo me he leido las primeras 90 páginas. Pero intentaré buscarte el número exacto de Las Investigaciones donde sale esa cita. De todos modos el libro que te digo merece mucho la pena.

Suena ridículo si no sabes lo que es… Una de las cosas que dice la teoría jerárquica es que eso de que ” la Selección Natural actúa sobre la variabilidad generada aleatoriamente por mutaciones espontáneas” es una trampa que restringe cualquier análisis al nivel organísmico. En el nivel molecular también hay leyes y patrones. Y la Selección Natural también rige a ese nivel. Independientemente de la Selección al nivel del organismo ( a veces en la misma dirección, otras en la contraria). ESO QUIERE DECIR QUE LAS MUTACIONES NO SON ESPONTÁNEAS NI ALEATROIAS. Hay secuencias que tienden a replicarse más que otras. Los trasposones no se insertan en cualquier sitio con igual probabilidad. Etc. Y lo que ocurre a ese nivel puede afectar a niveles superiores y generar cambio evolutivo a otros niveles NO GUIADO POR SELECCIÓN NATURAL. Y menos habitual aún resulta la selección a nivel de especie… La evolución morfológica puede no deberse a que un rasgo sea una adaptación para nada, sino a que se han seleccionado especies ( en base a caracteres emergentes al nivel de especie, como la distribución geográfica o la variabilidad intraespecífica) cuyos miembros tenían un rasgo ahora predomina pero que no tiene por qué ser favorable para nada… Te recomiendo los dos artículos de Gould que te digo ( aunque estas ideas no están plenamente codificadas son más accesibles que la Estructura). El que escribe con Lewontin y el primero de los que escribe con Vrba. Escriben más allá de la adaptación y de la Selección Natural convencional. Por cierto que en La Estructura de la Teoría de la Evolución le dedica unas cuantas páginas a un ” antidarwinista” como Darcy Thompson y reclama que se preste más atención al componenete estructural en la evolución.

Y el libro de Mayr y Ashlock es muy interesante. Y a mí me conmueve su resitencia al cladismo.

Nos vemos en la próxima entrada!

Me alegra que haya descubierto usted en su libro una trampa. Tal y como indica tiene razón el libro. Pero sólo a medias. Ahora le falta recorrer la otra mitad del camino y descubrir la otra trampa: La selección natural no existe.

Por mucho que Gould dedique páginas a D’Arcy Thomson en sus páginas introductorias deja claro su respeto por el dogma de la selección natural. Difícilmente podrá llegar a ningún lado con esa idea central.

Solo desde una postura que descubra la impostura que es la selección natural es posible escribir algo sensato en relación con la transformación de las especies. Esto es muy dificil y, aunque para ello sea útil rescatar algunas ideas de autores darwinistas, por lo general será una tarea heroica separar el grano de la paja. Lo que está claro es que ninguna explicación basada en la selección de ningún tipo puede servir. En la naturaleza no hay nada parecido a la selección.

(requerido)

(requerido)


*