Críticos de Darwin: G

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Garrido, Julio (1911-1982)

 

La teoría de la evolución tiene como base una visión materialista y científista del mundo, la cual es producida por una posición filosófica determinada. Esta no es la única posible, ni la más lógica para todos, ni quizás la más fructífera desde el punto de vista científico, sobre todo cuando se le quiere dar un carácter absoluto y definitivo. Una cosa es el espíritu científico que estudia con detalle y precisión la realidad y busca interpretar los fenómenos teniendo en cuenta sus causas y sus leyes y otra cosa el cientifismo. Este rechaza por principio todo misterio y admite que todo puede ser explicado racionalmente. En su forma extrema se expresa por la afirmación gratuita y panlogística de Hegel: Todo lo real es racional y todo lo racional es real.

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Gaylord Simpson, Georges (1902-1984)

“As Professor Ernst Mayr of Harvard once remarked, ‘the book called The Origin of Species is not really on that subject,’” notes author Gordon Taylor, “while his colleague Professor Simpson admits: ‘Darwin failed to solve the problem indicated by the title of his work.’ You may be surprised to hear that The Origin of Species remains just as much a mystery today, despite the efforts of thousands of biologists. The topic has been the main focus of attention and is beset by endless controversies” (The Great Evolution Mystery, 1983, p. 140).

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Gelernter, David (1955-   )

 

“The origin of species is exactly what Darwin cannot explain.”

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Giertych, Maciej (1936-  )

La genética poblacional no proporciona prueba alguna de la evolución.

El argumento de que la formación de las razas es un ejemplo de un pequeño paso en la evolución es falso, porque la formación de las razas depende de la reducción de la información genética, mientras que la evolución postula su incremento.

La ciencia de la eugenesia apareció de resultas de la adopción de la teorá darwinista de la evolución.

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Gilson, Etienne (1884-1978)

si el interesado por la historia emprende la lectura de El origen de las especies para buscar qué dice Darwin en tal obra sobre la evolución, comprobará con sorpresa que la palabra no aparece en ningún sitio, ni en la primera edición (1859), ni en ninguna de las siguientes, hasta la sexta, aparecida diez años después de la primera… El hecho es que el mismo Darwin no tuvo, en principio, la intención principal de promover una doctrina de la evolución, pues pudo exponer completamente su pensamiento sin emplear la palabra, cuya existencia, sin embargo, conocía. En resumen, si hubo un inventor de la teoría de la evolución, no pudo ser él.

Spencer está verdaderamente en su sitio entre los filósofos; el evolucionismo es, verdaderamente, una doctrina filosófica amparada por las plumas de la ciencia, pero es auténticamente una filosofía y Spencer, no Darwin, es su autor

De Aristóteles a Darwin (y vuelta), Ediciones EUNSA, Pamplona, 1980, segunda edición, p. 117.

Aristotle had a clear consciousness of the difficulty(of understanding how a non-intelligent think like nature could act intelligently-that is act for an end), but unlike certain of our contemporaries, a fact remained a fact for him even when he realized that he was incapable of explaining it.

(p 11)

Nothing is lees like Darwin’s doctrine than the idea that new species should be already present in their ancestors, from which they only have to evolve in the course of time. Now, if the word “evolution” does not signify the contrary, or the  inverse movement, from that of an in-volution, it does not signify anything intelligible. It is not certain that the present chaotic state of scientific evolutionism is not but the deferred effect of this original fault. Darwin at first avoided it. In a sense he was never personally responsible for it.

 

(p 61)

 

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Goldschmidt, Richard B. (1878-1958)

 

The decisive step in evolution, the first step toward macroevolution, the step from one species to another, requires another evolutionary method than that of sheer accumulation of micromutations.

We have long been seeking a different kind of evolutionary process and have now found one; namely, the change within the pattern of the chromosomes. … The neo-Darwinian theory of the geneticists is no longer tenable.

“In spite of the immense amount of the paleontological material and the existence of long series of intact stratigraphic sequences with perfect records for the lower categories, transitions between the higher categories are missing.”

Richard B. Goldschmidt, “Evolution, As Viewed by One Geneticist”, American Scientist, Vol. 40, January, 1952, p. 98.

“Microevolution does not lead beyond the confines of the species, and the typical products of microevolution, the geographic races, are not incipient species. There is no such category as incipient species.”

 

Richard B. Goldschmidt, The Material Basis of Evolution (1960), p. 396. ["Incipient" = the early, initial stages of something new.]

 

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Gorki, Maxim (1868-1936)

 

Poco antes de la entrevista yo había leido un libro-creo que de Draper-sobre la lucha del catolicismo contra la ciencia, y me parecía que todo aquello lo estaba diciendo uno de esos apasionados creyentes en la salvación del mundo por medio del amor, que, por compasión hacia los hombres, están dispuestos a degollarlos o a quemarlos en la hoguera. El orador llevaba una camisa blanca, de anchas mangas, y encima de ella, un batín, gris y viejo, lo que le diferenciaba también de todos los demás. Al final de su sermón gritó:

-Pues bien ¿Estáis con Cristo o con Darwin?

Lanzó la pregunta como una piedra al rincón donde se hacinaban los jóvenes, sentados unos junto a otros, y desde donde le miraban, con temor o arrobamiento, ojos de muchachos y muchachas. Su discurso debía haber asombrado a todos, la gente callaba pensativa, gacha la cabeza. Abarcó a todos con una ardiente mirada y agregó, severo:

-Sólo los fariseos pueden intentar unir estos dos orígenes irreconciliables, y, al hacerlo, se mienten a sí mismos de un modo vergonzoso y pervierten con la mentira  a las gentes….

 

Referencia

Máximo Gorki.  Mis Universidades. Editorial Zero. Colección “Se hace camino al andar”. Serie S número 37.

 

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Grassé,  Paul  (1895-1985)


En 1977, el biólogo francés P. Grassé escribía sobre la comprobación en la

Naturaleza de la actuación de la Selección Natural:

 ”…Es sencillamente la observación  de factores demográficos, de fluctuaciones locales  de genotipos y de distribuciones  geográficas. ¡A menudo las especies observadas han  permanecido prácticamente sin cambios durante cientos de siglos!”

* GRASSÉ, P. 1977. La evolución de lo viviente. H.  Blume Ediciones. Madrid.

(Traducción de “L’Evolution du vivant”, 1975).

(en “Teoría Sintética: Crisis y revolución. Máximo Sandín)

la analogía con la selección artificial es engañosa. Los criadores de plantas y animales emplean inteligencia y conocimiento especializado… El objetivo de la teoría de Darwin, sin embargo, era establecer que procesos naturales sin un propósito pueden reemplazar al diseño inteligente. Que él lograra su objetivo citando los logros de diseñadores inteligentes prueba sólo que la audiencia receptiva de su teoría era altamente acrítica.

Constatamos no sin sorpresa, que las teorías que explican actualmente la evolución descansan sobre los mismos principios que las del pasado. A pesar de ello no han disminuido en absoluto las pretensiones de sus partidarios, sino todo lo contrario, y muchos biólogos anglosajones e incluso franceses escriben sin vacilación que el mecanismo de la evolución es conocido con toda precisión y certeza; tal es su fe en la doctrina. Se ha pasado del darwinismo al neodarwinismo y recientemente al ultradarwinismo, que pretende ser no solo el depositario exclusivo de la verdad en materia de evolución, sino incluso de la evolución misma; resulta pues vana toda discusión con sus partidarios.

El ultradarwinismo actual, que pretende estar en posesión de la verdad, engaña a los biólogos deficientemente informados, les extravía y les inspira interpretaciones erróneas.

He aquí un ejemplo tomado al azar de una lectura: “Entre los microorganismos, el tiempo de generación es corto y el tamaño de la población es enorme. Por consiguiente, la mutación actúa como un proceso de evolución muy potente en periodos de tiempo más breves que en una población de organismos superiores” P R Lewin 1969

Este texto da claramente a entender que las bacterias actuales evolucionan muy rápidamente gracias a sus innumerables mutaciones. Pero eso no es cierto: desde hace milenios, incluso miles de millones de años, las bacterias no se han despegado de su cuadro estructural, dentro del del que han fluctuado y continúan haciéndolo. Por supuesto, en los cultivos, el microbiólogo ve las especies bacterianas oscilar en torno a una forma media, pero esta constatación no autoriza a Levine a confundir dos fenómenos diferentes, como son la variación del código genético por copiado erroneo del DNA y la evolución. Variar es una cosa, evolucionar es otra; no nos cansaremos de repetirlo.

A golpe de dobles postulados, de extrapolaciones temerarias- si no ilegítimas-, se crea y se instala una seudociencia en el corazón mismo de la biología, induciendo a error a muchos bioquímicos y biólogos que de buena fe, creen demostrar la exactitud de nociones fundamentales que de hecho no lo son.

Los bioquímicos y biólogos que se adhieren con los ojos cerrados a la doctrina darwinista se esfuerzan por hacer corresponder con ella los resultados de sus trabajos, y orientan en consecuencia, sus investigaciones, ya se refieran a la ecología, la etología, la sociología, la dinámica de poblaciones, la genética o la paleontología… Esta intrusión de la teoría tiene tres efectos inoportunos: priva de objetividad a las observaciones y las experiencias, las hace parciales y, lo que es más grave, engendra falsos problemas.

La Evolución de lo Viviente

 

The bacillus Escherichia coli, whose mutants have been studied very carefully, is the best example. The reader will agree that it is surprising, to say the least, to want to prove evolution and to discover its mechanisms and then to choose as a material for this study a being which practically stabilized a billion years ago!   

Evolution of Living Organisms  (1977)  p.87

Through use and abuse of hidden postulates, of bold, often ill-founded extrapolations, a pseudoscience has been created. It is taking root in the very heart of biology and is leading astray many biochemists and biologists, who sincerely believe that the accuracy of fundamental concepts has been demonstrated, which is not the case.   

Evolution of Living Organisms  (1977)  p.6

 

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Groothuis, Douglas

(Ph.D. Associate Professor of Philosophy Denver Seminary)

I first read this book in 1980, and was quite impressed with its critique of Darwinism as a logical construct. Macbeth took up the study of Darwinist argumentation as a avocation. He does not appeal to any religious authority to contradict Darwinism, nor does he reject the idea of evolution in toto. Rather, he finds the evidence and arguments for Darwinism to be deeply flawed. Questions are begged, evidence is fudged, and extrapolations are unwarranted.

The first edition of this book (1971) came well over a decade before Michael Denton’s pivotal critique, Evolution: A Theory in Crisis (1986), and well before the theistic Intelligent Design Movement, spearheaded by Phillip E. Johson’s book, Darwin on Trial (1991; revised edition, 1993). (Johnson is also a laywer, and a professor of law at UC-Berkeley.) MacBeth has also published a small booklet of interviews on the topic called, Darwinism: A Time for Funerals (1985). This is a thoughtful and fair critique well worth reading. Let me end with a quote from the author: “Any profession [he has biology in mind] that does not supply its own criticism and iconoclasm will discover that someone else will do the job, and usually in a way it does not like.”

A lawyer’s verdict: Darwinism guilty of many logical errors. Crítica del libro Darwin Retried: an Appeal to Reason de Norman Macbeth

 

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