Archivo de enero 4th, 2013

Curiosidades de algunas flores y mentalidad de granjero en el párrafo ducentésimo décimo séptimo de El Origen de las Especies

Cuando el autor desconoce la utilidad de algo, entonces supone que aquello no tiene utilidad ninguna. Es lógico teniendo en cuenta que su mentalidad tiene como modelo a la de un granjero. Cuando el granjero encuentra un objeto en su granja cuya utilidad desconoce, entonces es seguro que se trata de algo inútil, pues si fuese útil lo sabría bien su dueño.

No en vano el autor es el antecesor de esa corriente llamada de  biólogos evolutivos darwinistas que han acuñado términos como gen egoísta y DNA basura.

En aquellos casos no ha intervenido la selección natural, dice el autor en este párrafo. Por el contrario, si la utilidad es evidente, entonces la selección natural es el agente que ha producido lo observado. Nada más fácil. En caso de duda, la selección natural misma resolverá. De los genes egoístas últimamente apenas se oye hablar, el DNA basura parece que ya fue eliminado finalmente por el proyecto ENCODE,…¿Cuánto le queda a la Selección Natural? Esperemos que poco.

 

217.

I know of no case better adapted to show the importance of the laws of correlation and variation, independently of utility, and therefore of natural selection, than that of the difference between the outer and inner flowers in some Compositous and Umbelliferous plants. Everyone is familiar with the difference between the ray and central florets of, for instance, the daisy, and this difference is often accompanied with the partial or complete abortion of the reproductive organs. But in some of these plants the seeds also differ in shape and sculpture. These differences have sometimes been attributed to the pressure of the involucra on the florets, or to their mutual pressure, and the shape of the seeds in the ray-florets of some Compositae countenances this idea; but with the Umbelliferae it is by no means, as Dr. Hooker informs me, the species with the densest heads which most frequently differ in their inner and outer flowers. It might have been thought that the development of the ray-petals, by drawing nourishment from the reproductive organs causes their abortion; but this can hardly be the sole case, for in some Compositae the seeds of the outer and inner florets differ, without any difference in the corolla. Possibly these several differences may be connected with the different flow of nutriment towards the central and external flowers. We know, at least, that with irregular flowers those nearest to the axis are most subject to peloria, that is to become abnormally symmetrical. I may add, as an instance of this fact, and as a striking case of correlation, that in many pelargoniums the two upper petals in the central flower of the truss often lose their patches of darker colour; and when this occurs, the adherent nectary is quite aborted, the central flower thus becoming peloric or regular. When the colour is absent from only one of the two upper petals, the nectary is not quite aborted but is much shortened.

 

No conozco caso más adecuado para demostrar la importancia de las leyes de correlación y variación, independientemente de la utilidad y, por consiguiente, de la selección natural, que el de la diferencia entre las flores exteriores y las interiores de algunas plantas compuestas y umbelíferas. Todo el mundo está familiarizado con la diferencia entre las florecillas periféricas y las centrales de la margarita, por ejemplo, y esta diferencia va acompañada muchas veces de la atrofia parcial o total de los órganos reproductores. Pero en alguna de estas plantas los frutos difieren también en la forma y en sus relieves. Estas diferencias se han atribuido algunas veces a la presión del involucro sobre las florecillas o a la presión mutua de éstas, y la forma de los aquenios en las flores periféricas de algunas compuestas apoya esta opinión; pero en las umbelíferas, según me informa el doctor Hooker, no son, de modo alguno, las especies con inflorescencias más densas las que con más frecuencia muestran diferencias entre sus flores interiores y exteriores. Podría creerse que el desarrollo de los pétalos periféricos, quitando alimento de los órganos reproductores, produce su aborto; pero esto difícilmente puede ser la causa única, pues en algunas compuestas son diferentes los frutos de las florecillas interiores y exteriores, sin que haya diferencia alguna en las corolas. Es posible que estas varias diferencias estén relacionadas con la desigual afluencia de substancias nutritivas hacia las florecillas centrales y las externas; sabemos, por lo menos, que, en flores irregulares, las que están más próximas al eje están más sujetas a peloria, esto es, a ser anormalmente simétricas. Puedo añadir, como ejemplo de este hecho y como un caso notable de correlación, que en muchos geranios de jardín (Pelargonium) los dos pétalos superiores de la flor central del grupo pierden muchas veces sus manchas de color más obscuro, y, cuando esto ocurre, el nectario contiguo está completamente abortado, haciéndose de este modo la flor central pelórica o regular. Cuando falta el color en uno solo de los dos pétalos superiores, el nectario no está por completo abortado, pero se encuentra muy reducido.

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