Los órganos eléctricos como algo inexplicado en el párrafo ducentésimo nonagésimo segundo de El Origen de las Especies

El autor nunca encuentra algo que no encaje con su teoría. Todo encaja fielmente cuando no hay teoría y la así llamada es tan amplia que admite todo tipo de observaciones:

 

No podemos actualmente pasar de aquí en el camino de la explicación; pero, como sabemos tan poco acerca del uso de estos órganos y no sabemos nada sobre las costumbres y conformación de los antepasados de los peces eléctricos vivientes, sería muy temerario sostener que no son posibles transiciones útiles mediante las cuales estos órganos pudieran haberse desarrollado gradualmente.

 

No. En ausencia de pruebas lo temerario es sostener que tales transiciones han existido, que es lo que se indica en el siguiente párrafo.
 

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One of the most serious is that of neuter insects, which are often differently constructed from either the males or fertile females; but this case will be treated of in the next chapter. The electric organs of fishes offer another case of special difficulty; for it is impossible to conceive by what steps these wondrous organs have been produced. But this is not surprising, for we do not even know of what use they are. In the gymnotus and torpedo they no doubt serve as powerful means of defence, and perhaps for securing prey; yet in the ray, as observed by Matteucci, an analogous organ in the tail manifests but little electricity, even when the animal is greatly irritated; so little that it can hardly be of any use for the above purposes. Moreover, in the ray, besides the organ just referred to, there is, as Dr. R. McDonnell has shown, another organ near the head, not known to be electrical, but which appears to be the real homologue of the electric battery in the torpedo. It is generally admitted that there exists between these organs and ordinary muscle a close analogy, in intimate structure, in the distribution of the nerves, and in the manner in which they are acted on by various reagents. It should, also, be especially observed that muscular contraction is accompanied by an electrical discharge; and, as Dr. Radcliffe insists, “in the electrical apparatus of the torpedo during rest, there would seem to be a charge in every respect like that which is met with in muscle and nerve during the rest, and the discharge of the torpedo, instead of being peculiar, may be only another form of the discharge which attends upon the action of muscle and motor nerve.” Beyond this we cannot at present go in the way of explanation; but as we know so little about the uses of these organs, and as we know nothing about the habits and structure of the progenitors of the existing electric fishes, it would be extremely bold to maintain that no serviceable transitions are possible by which these organs might have been gradually developed.

 

Uno de los más graves es el de los insectos neutros, que, con frecuencia, son de conformación diferente que las hembras fecundas y que los machos; pero este caso se tratará en el capítulo próximo. Los órganos eléctricos de los peces nos ofrecen otro caso de especial dificultad, pues no es posible concebir por qué grados se han producido estos maravillosos órganos; pero esto no es sorprendente, pues ni siquiera conocemos cuál sea su uso. En el Gymnotus y en el Torpedo, indudablemente sirven como medios poderosos de defensa, y quizás para asegurar sus presas; pero en la raya, según ha señalado Mateucci, un órgano análogo en la cola manifiesta muy poca electricidad, aun cuando el animal esté muy irritado; tan poca, que apenas puede ser de utilidad alguna para los fines antedichos. Es más, en la raya, aparte del órgano a que nos acabamos de referir, existe, como ha demostrado el doctor R. M’Donnell, otro órgano cerca de la cabeza que no se sabe que sea eléctrico, pero que parece ser el verdadero homólogo de la batería eléctrica del Torpedo. Se admite generalmente que entre estos órganos y los músculos ordinarios existe una estrecha analogía en la estructura íntima, en la distribución de los nervios y en la acción que sobre ellos ejercen diferentes reactivos. Hay también que observar especialmente que la contracción muscular va acompañada de una descarga eléctrica, y, como afirma el doctor Radcliffe, «en el aparato eléctrico del torpedo, durante el reposo, parece que hay una carga igual por todos conceptos a la que se encuentra en el músculo y nervio durante el reposo, y la descarga del torpedo, en lugar de ser peculiar, puede ser solamente otra forma de la descarga que depende de la acción del músculo y del nervio motor». No podemos actualmente pasar de aquí en el camino de la explicación; pero, como sabemos tan poco acerca del uso de estos órganos y no sabemos nada sobre las costumbres y conformación de los antepasados de los peces eléctricos vivientes, sería muy temerario sostener que no son posibles transiciones útiles mediante las cuales estos órganos pudieran haberse desarrollado gradualmente.

 

 

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