Archivo de mayo 16th, 2013

La necesidad del rabo y su origen en el párrafo tricentésimo cuarto de El Origen de las Especies

 

La existencia de los cuadrúpedos depende de los insectos. Si los insectos le molestan es necesario que el cuadrúpedo desarrolle algún método para quitárselos de encima.  Es así, dice el autor en este increíble párrafo como,  poco a poco,  gradualmente, la selección natural va creando el rabo:

 

La cola de la jirafa parece como un mosqueador construido artificialmente, y, a primera vista, parece increíble que pueda haberse adaptado a su objeto actual por pequeñas modificaciones sucesivas, cada vez más adecuadas para un objeto tan trivial como el de ahuyentar las moscas; sin embargo, tenemos que detenernos antes de ser demasiado categóricos, aun en este caso, pues sabemos que la distribución y existencia del ganado vacuno y otros animales en América del Sur depende en absoluto de su facultad de resistir los ataques de los insectos, de modo que, los individuos que de algún modo pudiesen defenderse de estos pequeños enemigos, serían capaces de ocupar nuevos pastos y de conseguir de este modo una gran ventaja

 

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In the first place, we are much too ignorant in regard to the whole economy of any one organic being to say what slight modifications would be of importance or not. In a former chapter I have given instances of very trifling characters, such as the down on fruit and the colour of its flesh, the colour of the skin and hair of quadrupeds, which, from being correlated with constitutional differences, or from determining the attacks of insects, might assuredly be acted on by natural selection. The tail of the giraffe looks like an artificially constructed fly-flapper; and it seems at first incredible that this could have been adapted for its present purpose by successive slight modifications, each better and better fitted, for so trifling an object as to drive away flies; yet we should pause before being too positive even in this case, for we know that the distribution and existence of cattle and other animals in South America absolutely depend on their power of resisting the attacks of insects: so that individuals which could by any means defend themselves from these small enemies, would be able to range into new pastures and thus gain a great advantage. It is not that the larger quadrupeds are actually destroyed (except in some rare cases) by flies, but they are incessantly harassed and their strength reduced, so that they are more subject to disease, or not so well enabled in a coming dearth to search for food, or to escape from beasts of prey.

 

En primer lugar, nuestra ignorancia por lo que toca al conjunto de la economía de cualquier ser orgánico es demasiado grande para decir qué modificaciones pequeñas serán de importancia y cuáles no. En un capítulo anterior he dado ejemplos de caracteres insignificantes -como el vello de los frutos y el color de su carne, el color de la piel y pelo de los mamíferos- sobre los cuales, bien por estar relacionados con diferencias constitucionales, bien por determinar el ataque de los insectos, podía seguramente haber obrado la selección natural. La cola de la jirafa parece como un mosqueador construido artificialmente, y, a primera vista, parece increíble que pueda haberse adaptado a su objeto actual por pequeñas modificaciones sucesivas, cada vez más adecuadas para un objeto tan trivial como el de ahuyentar las moscas; sin embargo, tenemos que detenernos antes de ser demasiado categóricos, aun en este caso, pues sabemos que la distribución y existencia del ganado vacuno y otros animales en América del Sur depende en absoluto de su facultad de resistir los ataques de los insectos, de modo que, los individuos que de algún modo pudiesen defenderse de estos pequeños enemigos, serían capaces de ocupar nuevos pastos y de conseguir de este modo una gran ventaja. No es que los grandes cuadrúpedos sean positivamente destruidos -excepto en algunos raros casos- por moscas, pero se ven de continuo atormentados, y su fuerza disminuye de manera que están más sujetos a enfermedades, o no son tan capaces de buscar alimento en cuanto venga un tiempo de escasez, o de escapar de los ataques de los carnívoros.

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