El amor, el odio y cómo mirar el aguijón de una abeja extinguida en el párrafo tricentésimo décimo quinto de El Origen de las Especies

 

Dice el autor, de nuevo ayudado por sus traductores:

 

If we look at the sting of the bee, as having existed in a remote progenitor, as a boring and serrated instrument,

 

Pero ¿Cómo podríamos mirar el aguijón de un progenitor remoto de la abeja? Por eso viene el traductor en su ayuda y en lugar de look (mirar) dice considerar:

 

Si consideramos el aguijón de la abeja como si hubiera existido en un antepasado remoto en forma de instrumento perforante y serrador,…..

 

Y más adelante:

Si admiramos el olfato, verdaderamente maravilloso, mediante el cual los machos de muchos insectos encuentran a sus hembras,

 

¿Seguro que es mediante el olfato?

 

Y más aún:

 

¿podremos admirar la producción para este solo fin de millares de zánganos, que son enteramente inútiles a la comunidad para cualquier otro objeto, y que son finalmente asesinados por sus industriosas y estériles hermanas?

¿Por qué sabe que los zánganos tienen ese único objeto que tan mal ha explicado?

 

O bien:

que son finalmente asesinados por sus industriosas y estériles hermanas? Puede ser difícil; pero tenemos que admirar el odio salvaje instintivo de la abeja reina, que le impulsa a destruir a las reinas nuevas, sus hijas, desde que nacen, o a perecer ella en el combate;

 

¿Con qué derecho habla el autor de odio salvaje de la abeja reina?

 

Enfin, constantmente el autor nos somete a los ejercicios más extravagantes de la imaginación.

 

 

315

 

If we look at the sting of the bee, as having existed in a remote progenitor, as a boring and serrated instrument, like that in so many members of the same great order, and that it has since been modified but not perfected for its present purpose, with the poison originally adapted for some other object, such as to produce galls, since intensified, we can perhaps understand how it is that the use of the sting should so often cause the insect’s own death: for if on the whole the power of stinging be useful to the social community, it will fulfil all the requirements of natural selection, though it may cause the death of some few members. If we admire the truly wonderful power of scent by which the males of many insects find their females, can we admire the production for this single purpose of thousands of drones, which are utterly useless to the community for any other purpose, and which are ultimately slaughtered by their industrious and sterile sisters? It may be difficult, but we ought to admire the savage instinctive hatred of the queen-bee, which urges her to destroy the young queens, her daughters, as soon as they are born, or to perish herself in the combat; for undoubtedly this is for the good of the community; and maternal love or maternal hatred, though the latter fortunately is most rare, is all the same to the inexorable principles of natural selection. If we admire the several ingenious contrivances by which orchids and many other plants are fertilised through insect agency, can we consider as equally perfect the elaboration of dense clouds of pollen by our fir-trees, so that a few granules may be wafted by chance on to the ovules?

 

Si consideramos el aguijón de la abeja como si hubiere existido en un antepasado remoto en forma de instrumento perforante y serrador, como ocurre en tantos insectos de su extenso orden, y como si después, sin perfeccionarse, se hubiese modificado para su uso actual mediante el veneno -primitivamente adaptado a algún otro objeto, como producir agallas- que después hubiese aumentado, podemos quizá comprender cómo es que el uso del aguijón causa con tanta frecuencia la muerte del propio insecto pues si en conjunto el empleo del aguijón es útil a la comunidad social, el aguijón llenará todos los requisitos de la selección natural, aun cuando pueda ocasionar la muerte de algunos miembros. Si admiramos el olfato, verdaderamente maravilloso, mediante el cual los machos de muchos insectos encuentran a sus hembras, ¿podremos admirar la producción para este solo fin de millares de zánganos, que son enteramente inútiles a la comunidad para cualquier otro objeto, y que son finalmente asesinados por sus industriosas y estériles hermanas? Puede ser difícil; pero tenemos que admirar el odio salvaje instintivo de la abeja reina, que le impulsa a destruir a las reinas nuevas, sus hijas, desde que nacen, o a perecer ella en el combate; y el amor maternal o el odio maternal -aun cuando este último, afortunadamente, es más raro- es todo lo mismo para el inexorable principio de la selección natural. Si admiramos los diferentes ingeniosos mecanismos mediante los que las orquídeas y otras muchas plantas son fecundadas por la acción de los insectos, ¿podremos considerar como igualmente perfecta la producción de densas nubes de polen en nuestros abetos de modo que unos pocos granos pueden ser llevados por el aire casualmente a los óvulos?

 

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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