Archivo de julio 12th, 2013

Causas que nos conducen a los muchos casos misteriosos de correlación, que no comprendemos en lo más mínimo en el párrafo tricentésimo trigésimo primero de El Origen de las Especies

 

Nos encontramos ante una obra excepcional. Sin duda. Se trata del primer autor (o autores ) que escribe ( o escriben) un libro para explicar cosas que no comprende (o no comprenden) en lo más mínimo. Lo bueno es que se  indica ésto claramente en varias ocasiones, por ejemplo en este párrafo. Lo mejor, la conclusión final, aristotélica en su ejecución:

 

Tiene que haber una causa eficiente para cada pequeña diferencia individual, lo mismo que para las variaciones más marcadas que aparecen accidentalmente, y si la causa desconocida actuase de continuo, es casi seguro que todos los individuos de la especie se modificarían de modo semejante.

 

 

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There is much force in the above objection. Nevertheless, we ought, in the first place, to be extremely cautious in pretending to decide what structures now are, or have formerly been, of use to each species. In the second place, it should always be borne in mind that when one part is modified, so will be other parts, through certain dimly seen causes, such as an increased or diminished flow of nutriment to a part, mutual pressure, an early developed part affecting one subsequently developed, and so forth—as well as through other causes which lead to the many mysterious cases of correlation, which we do not in the least understand. These agencies may be all grouped together, for the sake of brevity, under the expression of the laws of growth. In the third place, we have to allow for the direct and definite action of changed conditions of life, and for so-called spontaneous variations, in which the nature of the conditions apparently plays a quite subordinate part. Bud-variations, such as the appearance of a moss-rose on a common rose, or of a nectarine on a peach-tree, offer good instances of spontaneous variations; but even in these cases, if we bear in mind the power of a minute drop of poison in producing complex galls, we ought not to feel too sure that the above variations are not the effect of some local change in the nature of the sap, due to some change in the conditions. There must be some efficient cause for each slight individual difference, as well as for more strongly marked variations which occasionally arise; and if the unknown cause were to act persistently, it is almost certain that all the individuals of the species would be similarly modified.

 

Muy poderosa es la objeción anterior. Sin embargo, debemos, en primer lugar, ser extremadamente prudentes al decidir qué conformaciones son ahora, o han sido en otro tiempo, de utilidad a cada especie. En segundo lugar, tendríamos que tener siempre presente que, cuando se modifica un órgano, se modificarán los otros, por ciertas causas que vislumbramos confusamente, como un aumento o disminución en la substancia nutritiva que llega a un órgano, presión recíproca, influencia de un órgano desarrollado precozmente sobre otro que se desarrolla después, etc., lo mismo que por otras causas que nos conducen a los muchos casos misteriosos de correlación, que no comprendemos en lo más mínimo. Estas causas pueden agruparse todas, por brevedad, con la expresión de leyes de crecimiento. En tercer lugar, hemos de tener en cuenta la acción directa y definida del cambio de condiciones de vida y las llamadas variaciones espontáneas, en las cuales la naturaleza de las condiciones parece representar un papel muy secundario. Las variaciones de brotes -como la aparición de una rosa de musgo en un rosal común, o de una nectarina en un melocotonero- ofrecen buenos ejemplos de variaciones espontáneas; pero, aun en estos casos, si tenemos presente la acción de una pequeña gota de veneno al producir complicadas agallas, no debemos sentirnos muy seguros de que las variaciones citadas no sean efecto de algún cambio local en la naturaleza de la savia, debido a algún cambio en las condiciones del medio ambiente. Tiene que haber una causa eficiente para cada pequeña diferencia individual, lo mismo que para las variaciones más marcadas que aparecen accidentalmente, y si la causa desconocida actuase de continuo, es casi seguro que todos los individuos de la especie se modificarían de modo semejante.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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