Archivo de agosto 13th, 2013

Lo que no es improbable, pero tampoco probable, lo toma el autor por indudable en el párrafo tricentésimo quincuagésimo cuarto de El Origen de las Especies

 

Lo que no es improbable, pero tampoco probable, lo toma el autor por indudable…..

 

 

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Nor can I see any force in Mr. Mivart’s difficulty with respect to “the last touches of perfection in the mimicry;” as in the case given by Mr. Wallace, of a walking-stick insect (Ceroxylus laceratus), which resembles “a stick grown over by a creeping moss or jungermannia.” So close was this resemblance, that a native Dyak maintained that the foliaceous excrescences were really moss. Insects are preyed on by birds and other enemies whose sight is probably sharper than ours, and every grade in resemblance which aided an insect to escape notice or detection, would tend towards its preservation; and the more perfect the resemblance so much the better for the insect. Considering the nature of the differences between the species in the group which includes the above Ceroxylus, there is nothing improbable in this insect having varied in the irregularities on its surface, and in these having become more or less green-coloured; for in every group the characters which differ in the several species are the most apt to vary, while the generic characters, or those common to all the species, are the most constant.

 

Tampoco puedo yo encontrar fuerza alguna en la objeción de míster Mivart referente a «los últimos toques de perfección en el mimetismo», como en el caso citado por míster Wallace de un insecto fásmido (Creoxy1us laceratus), que se asemeja a «un tronquito cubierto por un musgo reptante o Jungermannia». Tan completa era la semejanza, que un indígena daiac sostenía que las excrecencias foliáceas eran realmente musgo. Los insectos son presa de pájaros y otros enemigos, cuya vista probablemente es más aguda que la nuestra, y todo grado de semejanza que ayude a un insecto a escapar de ser observado o descubierto, tenderá a conservarse, y cuanto más perfecta sea la semejanza, tanto mejor para el insecto. Considerando la naturaleza de las diferencias entre las especies en el grupo que comprende el Creoxylus citado, no es improbable que en este insecto hayan variado las irregularidades de su superficie, y que éstas hayan llegado a tomar un color más o menos verde; pues, en cada grupo, los caracteres que difieren en las distintas especies son los más adecuados para variar, mientras que los caracteres genéricos, o sea, los comunes a todas las especies, son los más constantes.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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