Archivo de septiembre, 2013

Algo parece estar bien dentro del alcance de la selección natural en el párrafo tricentésimo octogésimo octavo de El Origen de las Especies

 

¿Qué significa esto?:

and it seems to be quite within the scope of natural selection to preserve all favourable variations

 

(y parece estar por completo dentro del radio de acción de la selección natural el conservar todas las variaciones favorables)

 

 

388

 

In certain species of whales there is a tendency to the formation of irregular little points of horn on the palate; and it seems to be quite within the scope of natural selection to preserve all favourable variations, until the points were converted, first into lamellated knobs or teeth, like those on the beak of a goose—then into short lamellae, like those of the domestic ducks—and then into lamellae, as perfect as those of the shoveller-duck—and finally into the gigantic plates of baleen, as in the mouth of the Greenland whale. In the family of the ducks, the lamellae are first used as teeth, then partly as teeth and partly as a sifting apparatus, and at last almost exclusively for this latter purpose.

 

En ciertas especies de cetáceos existe una tendencia a la formación de pequeñas puntas córneas y regulares en el paladar; y parece estar por completo dentro del radio de acción de la selección natural el conservar todas las variaciones favorables hasta que las puntas se convirtieron, primero, en prominencias laminares o dientes como los del pico del ganso; luego, en laminillas cortas como las de los patos domésticos; después, en laminillas tan perfectas como las del pato cucharetero, y, finalmente, en las gigantescas placas o barbas, como las de la boca de la ballena franca. En la familia de los patos, las laminillas se usan primero como dientes; luego, en parte, como dientes y, en parte, como un aparato filtrante, y, por fin, se usan, casi exclusivamente, para este último objeto.

Lectura aconsejada:

Imagen Jonás en la Ballena, de TMAddict

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Un precursor de La metamorfosis de Kafka: el párrafo tricentésimo octogésimo séptimo de El Origen de las Especies

 

¿Qué significa esto?:

 

“…..no hay nada de improbable en la creencia de que una semejanza accidental con algún objeto común fue, en cada caso, la base para la labor de la selección natural,…”

 

Ya veíamos como Etienne Rabaud había demostrado la imposibilidad de que los insectos que imitan objetos surgieran a partir de un cambio gradual.

 

 

 

387

 

With the many insects which imitate various objects, there is no improbability in the belief that an accidental resemblance to some common object was in each case the foundation for the work of natural selection, since perfected through the occasional preservation of slight variations which made the resemblance at all closer; and this will have been carried on as long as the insect continued to vary, and as long as a more and more perfect resemblance led to its escape from sharp-sighted enemies.

 

Respecto a los numerosos insectos que imitan a diversos objetos, no hay nada de improbable en la creencia de que una semejanza accidental con algún objeto común fue, en cada caso, la base para la labor de la selección natural, perfeccionada después por la conservación accidental de ligeras variaciones que hiciesen la semejanza mucho mayor; y esto habrá proseguido mientras el insecto continuase variando y mientras una semejanza, cada vez más perfecta, le permitiese escapar de enemigos dotados de vista penetrante.

Lecturas aconsejadas:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

L’adaptation et l’evolution. Etienne Rabaud.

Imágenes de Taringa. net

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Vuelve la jirafa en un relato increíble del párrafo tricentésimo octogésimo sexto de El Origen de las Especies

 

Cosas increíbles hemos leído hasta este momento, pero prepárense para lo que viene a continuación.  No tiene desperdicio………..

 

 

386

 

 With the giraffe, the continued preservation of the individuals of some extinct high-reaching ruminant, which had the longest necks, legs, etc., and could browse a little above the average height, and the continued destruction of those which could not browse so high, would have sufficed for the production of this remarkable quadruped; but the prolonged use of all the parts, together with inheritance, will have aided in an important manner in their co-ordination. With the many insects which imitate various objects, there is no improbability in the belief that an accidental resemblance to some common object was in each case the foundation for the work of natural selection, since perfected through the occasional preservation of slight variations which made the resemblance at all closer; and this will have been carried on as long as the insect continued to vary, and as long as a more and more perfect resemblance led to its escape from sharp-sighted enemies. In certain species of whales there is a tendency to the formation of irregular little points of horn on the palate; and it seems to be quite within the scope of natural selection to preserve all favourable variations, until the points were converted, first into lamellated knobs or teeth, like those on the beak of a goose—then into short lamellae, like those of the domestic ducks—and then into lamellae, as perfect as those of the shoveller-duck—and finally into the gigantic plates of baleen, as in the mouth of the Greenland whale. In the family of the ducks, the lamellae are first used as teeth, then partly as teeth and partly as a sifting apparatus, and at last almost exclusively for this latter purpose.

 

En el caso de la jirafa, la conservación continua de aquellos individuos de algún rumiante extinguido que alcanzasen muy alto, que tuviesen el cuello, las patas, etc., más largos y pudiesen ramonear un poco por encima de la altura media, y la continuada destrucción de los individuos que no pudiesen ramonear tan alto, habría sido suficiente para la producción de este notable cuadrúpedo; aunque el uso prolongado de todas las partes, unido a la herencia, habrán ayudado de un modo importante a su coordinación. Respecto a los numerosos insectos que imitan a diversos objetos, no hay nada de improbable en la creencia de que una semejanza accidental con algún objeto común fue, en cada caso, la base para la labor de la selección natural, perfeccionada después por la conservación accidental de ligeras variaciones que hiciesen la semejanza mucho mayor; y esto habrá proseguido mientras el insecto continuase variando y mientras una semejanza, cada vez más perfecta, le permitiese escapar de enemigos dotados de vista penetrante. En ciertas especies de cetáceos existe una tendencia a la formación de pequeñas puntas córneas y regulares en el paladar; y parece estar por completo dentro del radio de acción de la selección natural el conservar todas las variaciones favorables hasta que las puntas se convirtieron, primero, en prominencias laminares o dientes como los del pico del ganso; luego, en laminillas cortas como las de los patos domésticos; después, en laminillas tan perfectas como las del pato cucharetero, y, finalmente, en las gigantescas placas o barbas, como las de la boca de la ballena franca. En la familia de los patos, las laminillas se usan primero como dientes; luego, en parte, como dientes y, en parte, como un aparato filtrante, y, por fin, se usan, casi exclusivamente, para este último objeto.

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

Imagen de Todocoleccion.net

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Confusión en el párrafo tricentésimo octogésimo quinto de El Origen de las Especies

 

En donde dice:

 

y he demostrado -según espero- que no existe gran dificultad sobre este punto.

 

Debería decir:

 

y he demostrado que-según indicaba Mivart- existen grandes dificultades sobre este punto.

 

Empero el autor va a recapitular los casos precedentes siguiendo su principio favorito expuesto en el párrafo centésimo décimo tercero:

 

Familiarizándose un poco, estas objeciones tan superficiales quedarán olvidadas.

 

 

 

385

 

I have now considered enough, perhaps more than enough, of the cases, selected with care by a skilful naturalist, to prove that natural selection is incompetent to account for the incipient stages of useful structures; and I have shown, as I hope, that there is no great difficulty on this head. A good opportunity has thus been afforded for enlarging a little on gradations of structure, often associated with strange functions—an important subject, which was not treated at sufficient length in the former editions of this work. I will now briefly recapitulate the foregoing cases.

 

He considerado, pues, los suficientes casos -y quizá más de los suficientes-, elegidos cuidadosamente por un competente naturalista, para probar que la selección natural es incapaz de explicar los estados incipientes de las estructuras útiles, y he demostrado -según espero- que no existe gran dificultad sobre este punto. Se ha presentado así una buena oportunidad para extenderse un poco sobre las gradaciones de estructura, asociadas muchas veces a cambio de funciones, asunto importante que no ha sido tratado con extensión bastante en las ediciones anteriores de esta obra. Recapitularé ahora brevemente los casos precedentes.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

 

Imagen del blog Living out of Eden

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Reconociendo el esfuerzo en el párrafo tricentésimo octogésimo cuarto de El Origen de las Especies

 

El autor se ha esforzado y lo reconoce. Empero, su esfuerzo ha resultado ser infructuoso y esto también lo reconoce:

 

Whether, during the gradual development of climbing plants, natural selection has been aided by the inherited effects of use, I will not pretend to decide…

 

(No pretenderé decidir si la selección natural ha sido o no ayudada durante el desarrollo gradual de las plantas trepadoras por los efectos hereditarios del uso…)

 

 

384

 

I have already endeavoured to explain how plants became twiners, namely, by the increase of a tendency to slight and irregular revolving movements, which were at first of no use to them; this movement, as well as that due to a touch or shake, being the incidental result of the power of moving, gained for other and beneficial purposes. Whether, during the gradual development of climbing plants, natural selection has been aided by the inherited effects of use, I will not pretend to decide; but we know that certain periodical movements, for instance the so-called sleep of plants, are governed by habit.

 

 

Me he esforzado ya en explicar de qué modo las plantas llegaron a ser volubles, a saber, por el aumento de la tendencia a movimientos giratorios débiles e irregulares que, al principio, no les eran de utilidad alguna, siendo este movimiento, lo mismo que el debido al contacto o sacudida, un resultado incidental de la facultad de movimiento adquirida para otros fines útiles. No pretenderé decidir si la selección natural ha sido o no ayudada durante el desarrollo gradual de las plantas trepadoras por los efectos hereditarios del uso; pero sabemos que ciertos movimientos periódicos, por ejemplo, el llamado sueño de las plantas, están regulados por la costumbre.

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

 

 

Imagen del blog:  Kike Vela (The blog): El lado oscuro de la anestesia

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Confusión funcional en el párrafo tricentésimo octogésimo tercero de El Origen de las Especies

¿Por qué hace el autor la siguiente afirmación?:

 

Apenas es posible que estos débiles movimientos de los órganos jóvenes y crecientes de las plantas, debidos al contacto, o al sacudimiento, puedan ser de alguna importancia funcional.

 

 

Fíjense bien que no dice:

 

Es totalmente imposible que estos débiles movimientos de los órganos jóvenes y crecientes de las plantas, debidos al contacto, o al sacudimiento, puedan ser de alguna importancia funcional.

 

Por lo tanto podría decir:

 

Es perfectamente posible que estos débiles movimientos de los órganos jóvenes y crecientes de las plantas, debidos al contacto, o al sacudimiento, tengan alguna importancia funcional hasta hoy desconocida.

 

 

383

 

It is scarcely possible that the above slight movements, due to a touch or shake, in the young and growing organs of plants, can be of any functional importance to them. But plants possess, in obedience to various stimuli, powers of movement, which are of manifest importance to them; for instance, towards and more rarely from the light—in opposition to, and more rarely in the direction of, the attraction of gravity. When the nerves and muscles of an animal are excited by galvanism or by the absorption of strychnine, the consequent movements may be called an incidental result, for the nerves and muscles have not been rendered specially sensitive to these stimuli. So with plants it appears that, from having the power of movement in obedience to certain stimuli, they are excited in an incidental manner by a touch, or by being shaken. Hence there is no great difficulty in admitting that in the case of leaf-climbers and tendril-bearers, it is this tendency which has been taken advantage of and increased through natural selection. It is, however, probable, from reasons which I have assigned in my memoir, that this will have occurred only with plants which had already acquired the power of revolving, and had thus become twiners.

 

Apenas es posible que estos débiles movimientos de los órganos jóvenes y crecientes de las plantas, debidos al contacto, o al sacudimiento, puedan ser de alguna importancia funcional. Pero, obedeciendo a diferentes estímulos, las plantas poseen facultades de movimiento que son de importancia manifiesta para ellas; por ejemplo, movimiento hacia la luz, y rara vez apartándose de ésta; movimiento en oposición de la atracción de la gravedad, y rara vez en dirección de ésta. Cuando los nervios y músculos de un animal son excitados por galvanismo o por la absorción de estricnina, puede decirse que los movimientos consiguientes son un resultado accidental, pues los nervios y músculos no se han vuelto especialmente sensibles a estos estímulos. También las plantas parece que, a causa de tener facultad de movimiento, obedeciendo a determinados estímulos, son excitadas de un modo accidental por el contacto o por sacudidas. Por consiguiente, no hay gran dificultad en admitir que, en el taso de plantas de trepadoras foliares o que tienen zarcillos, esta tendencia ha sido aprovechada y aumentada por selección natural. Es, sin embargo, probable, por las razones que he señalado en mi memoria, que esto habrá ocurrido sólo en plantas que habían adquirido ya la facultad de girar y que, de este modo, se habían hecho volubles.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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Seguir enroscándose gradualmente en el párrafo tricentésimo octogésimo segundo de El Origen de las Especies

 

Continúa el autor con sus suposiciones:

 

Como un gran número de especies pertenecientes a grupos muy distintos están dotadas de esta clase de sensibilidad, ésta tiene que encontrarse en estado naciente en muchas plantas que no se han vuelto trepadoras.

 

 

 

 

382

 

With respect to the sensitiveness of the foot-stalks of the leaves and flowers, and of tendrils, nearly the same remarks are applicable as in the case of the revolving movements of twining plants. As a vast number of species, belonging to widely distinct groups, are endowed with this kind of sensitiveness, it ought to be found in a nascent condition in many plants which have not become climbers. This is the case: I observed that the young flower-peduncles of the above Maurandia curved themselves a little towards the side which was touched. Morren found in several species of Oxalis that the leaves and their foot-stalks moved, especially after exposure to a hot sun, when they were gently and repeatedly touched, or when the plant was shaken. I repeated these observations on some other species of Oxalis with the same result; in some of them the movement was distinct, but was best seen in the young leaves; in others it was extremely slight. It is a more important fact that according to the high authority of Hofmeister, the young shoots and leaves of all plants move after being shaken; and with climbing plants it is, as we know, only during the early stages of growth that the foot-stalks and tendrils are sensitive.

 

 

Por lo que se refiere a la sensibilidad de los peciolos y pedúnculos de las hojas y flores y de los zarcillos, casi son aplicables las mismas observaciones que en el caso de los movimientos giratorios de las plantas volubles. Como un gran número de especies pertenecientes a grupos muy distintos están dotadas de esta clase de sensibilidad, ésta tiene que encontrarse en estado naciente en muchas plantas que no se han vuelto trepadoras. Y así ocurre; observé que los pedúnculos florales jóvenes de la Maurandia antes citada se encorvaban un poco hacia el lado que era tocado. Morren observó en varias especies de Oxalis que las hojas y sus peciolos se movían, sobre todo después de haberlas expuesto a un sol ardiente, cuando eran tocados suave y repetidamente o cuando la planta era sacudida. He repetido estas observaciones en algunas otras especies de Oxalis, con el mismo resultado; en algunas de ellas, el movimiento era perceptible, pero se veía mejor en las hojas jóvenes; en otras era sumamente débil. Un hecho muy importante es que, según la alta autoridad de Hofmeister, los vástagos y hojas jóvenes de todas las plantas se mueven después que han sido sacudidas, y sabemos que, en las plantas trepadoras, sólo durante los primeros estados de crecimiento son sensibles los peciolos y zarcillos.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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Enroscarse gradualmente en el párrafo tricentésimo octogésimo primero de El Origen de las Especies

 

Para quien no lo supiese el enroscarse es el modo más sencillo de subir por un soporte, o al menos así empieza este párrafo. Se pregunta a continuación ¿Qué es un enroscarse incipiente? Y la pregunta, que es buena, debe ser verdaderamente dificil puesto que según lo explica, va quedando más obscura la idea.

 

Esto también presenta serios inconvenientes :

 

Como en muchas familias distintas de plantas una sola especie o un solo género poseen la facultad de girar, habiendo llegado de este modo a ser trepadores, tienen que haber adquirido independientemente esta facultad, y no pueden haberla heredado de un antepasado común.

 

En primer lugar se presenta sin documentar y sin referencias. En segundo lugar, es falso. La facultad de girar podría haberse heredado de un antepasado común y luego haberse perdido.

 

Lo que sigue es una serie de disparates. En primer lugar, la mayoría de las plantas pueden de algún modo u otro girar los ápices de sus tallos. En segundo lugar, el autor confunde sus conocimientos con la realidad y así cuando dice:

 

Estos ligeros movimientos parecen no ser de utilidad alguna a las plantas en cuestión; en todo caso, no tienen la menor utilidad en lo que se refiere a trepar, que es el punto que nos interesa.

 

No sabe si los movimientos tienen alguna utilidad que él desconozca, pero además si ese tipo de movimientos son los precursores de trepar entonces resulta que sí tienen esa utilidad en lo que se refiere a trepar: Son sus precursores.

 

 

 

 

381

 

As twining is the simplest means of ascending a support, and forms the basis of our series, it may naturally be asked how did plants acquire this power in an incipient degree, afterwards to be improved and increased through natural selection. The power of twining depends, firstly, on the stems while young being extremely flexible (but this is a character common to many plants which are not climbers); and, secondly, on their continually bending to all points of the compass, one after the other in succession, in the same order. By this movement the stems are inclined to all sides, and are made to move round and round. As soon as the lower part of a stem strikes against any object and is stopped, the upper part still goes on bending and revolving, and thus necessarily twines round and up the support. The revolving movement ceases after the early growth of each shoot. As in many widely separated families of plants, single species and single genera possess the power of revolving, and have thus become twiners, they must have independently acquired it, and cannot have inherited it from a common progenitor. Hence, I was led to predict that some slight tendency to a movement of this kind would be found to be far from uncommon with plants which did not climb; and that this had afforded the basis for natural selection to work on and improve. When I made this prediction, I knew of only one imperfect case, namely, of the young flower-peduncles of a Maurandia which revolved slightly and irregularly, like the stems of twining plants, but without making any use of this habit. Soon afterwards Fritz Muller discovered that the young stems of an Alisma and of a Linum—plants which do not climb and are widely separated in the natural system—revolved plainly, though irregularly, and he states that he has reason to suspect that this occurs with some other plants. These slight movements appear to be of no service to the plants in question; anyhow, they are not of the least use in the way of climbing, which is the point that concerns us. Nevertheless we can see that if the stems of these plants had been flexible, and if under the conditions to which they are exposed it had profited them to ascend to a height, then the habit of slightly and irregularly revolving might have been increased and utilised through natural selection, until they had become converted into well-developed twining species.

 

Como el enroscarse es el modo más sencillo de subir por un soporte y forma la base de nuestra serie, se puede naturalmente preguntar cómo adquirieron las plantas esta facultad en un grado incipiente, para que se perfeccionase y desarrollase después por la selección natural. La facultad en enroscarse depende, en primer lugar, de que los tallos, cuando jóvenes, sean muy flexibles -y éste es un carácter común a muchas plantas que no son trepadoras-, y, en segundo lugar, de que de continuo se dirijan hacia todos los puntos del horizonte, uno después de otro, sucesivamente, en el mismo orden. Mediante este movimiento, los tallos se inclinan hacia todos los lados, lo que les hace dar vueltas y vueltas. Tan pronto como la parte inferior de un tallo choca contra un objeto cualquiera y es detenida, la parte superior continúa todavía encorvándose y girando, y de este modo necesariamente se enrosca y sube por el soporte. El movimiento de rotación cesa después que ha empezado a crecer cada vástago. Como en muchas familias distintas de plantas una sola especie o un solo género poseen la facultad de girar, habiendo llegado de este modo a ser trepadores, tienen que haber adquirido independientemente esta facultad, y no pueden haberla heredado de un antepasado común. Por consiguiente, fui llevado a predecir que se encontraría que dista mucho de ser rara en plantas que no trepan una ligera tendencia a un movimiento de esta clase, y que esto ha proporcionado la base para que la selección natural trabajase y produjese perfeccionamiento. Cuando hice esta predicción sólo conocía yo un caso imperfecto: el de los pedúnculos florales jóvenes de una Maurandia, que giran débil e irregularmente, como los tallos de las plantas volubles, pero sin hacer uso alguno de esta costumbre. Poco después, Fritz Müller descubrió que los tallos jóvenes de una Alisma y de un Línum -plantas que no trepan y que están muy separadas en el sistema natural- giraban manifiestamente, aunque con irregularidad, y afirma que tiene fundamento para sospechar que esto ocurre en algunas otras plantas. Estos ligeros movimientos parecen no ser de utilidad alguna a las plantas en cuestión; en todo caso, no tienen la menor utilidad en lo que se refiere a trepar, que es el punto que nos interesa. Sin embargo, podemos ver que si los tallos de estas plantas hubiesen sido flexibles, y si en las condiciones a que están sometidas les hubiese aprovechado subir a cierta altura, entonces la costumbre de girar ligera e irregularmente hubiera podido aumentar y ser usada por la selección natural, hasta convertirse en una especie trepadora bien desarrollada.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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Ascendiendo con las plantas trepadoras en el párrafo tricentésimo octogésimo de El Origen de las Especies

El autor ve gradaciones por todas partes. A él las gradaciones le parecen maravillosamente próximas. El problema es que la proximidad se refiere a dos grupos que él mismo ha definido, y que no describe en esta ocasión, y a los cuales libremente viene ahora a llamar clase.

 

The gradations from leaf-climbers to tendril bearers are wonderfully close, and certain plants may be differently placed in either class.

 

Las gradaciones entre las plantas trepadoras foliares y las que tienen zarcillos son maravillosas, y ciertas plantas pueden ser colocadas indistintamente en cualquiera de las dos clases.

 

La conclusión parece ser que todo esto es útil a la especie:

 

He who will read my memoir on these plants will, I think, admit that all the many gradations in function and structure between simple twiners and tendril-bearers are in each case beneficial in a high degree to the species

 

Luego no andaba tan descaminado Kölliker cuando decía que Darwin era un teleólogo, que su mayor preocupación era sobre la finalidad en la naturaleza. Sobre el diseño.

 

Quien andaba confuso era Huxley, cuando al defender a Darwin de la crítica de Kölliker decía:

 

That which struck the present writer most forcibly on his first perusal of the “Origin of Species” was the conviction that Teleology, as commonly understood, had received its deathblow at Mr. Darwin’s hands. For the teleological argument runs thus: an organ [83] or organism (A) is precisely fitted to perform a function or purpose (B); therefore it was specially constructed to perform that function. In Paley’s famous illustration, the adaptation of all the parts of the watch to the function, or purpose, of showing the time, is held to be evidence that the watch was specially contrived to that end; on the ground, that the only cause we know of, competent to produce such an effect as a watch which shall keep time, is a contriving intelligence adapting the means directly to that end.

 

Lo que me llamó más la atención después de una primera lectura  de “El Origen de Especies ” fue la convicción que la Teleología, como comúnmente entendido, había recibido su golpe mortal en las manos de Sr. Darwin. El argumento teleológico discurre así: un órgano o el organismo (A) encaja con precisión para realizar una función o un objetivo (B);  por lo tanto todo fue construido para realizar aquella función. En el famoso ejemplo de Paley, la adaptación de todas las partes del reloj a su función, o a su objetivo, de indicar el tiempo, se muestra como evidencia de que el reloj sobre todo fue ideado para aquel final; sobre la base, de la cual la única causa que conocemos, competente para producir un efecto tal como un reloj que llevará el ritmo, es una inteligencia que adapta el medio directamente a aquel final.

 

 

 

 

Y más adelante:

 

But it is one thing to say, Darwinically, that every detail observed in an animal’s structure is of use to it, or has been of use to its ancestors; and quite another to affirm, teleologically, that every detail of an animal’s structure has been created for its benefit. On the former hypothesis, for example, the teeth of the fœtal Balæna have a meaning; on the latter, none. So far as we are aware, there is not a phrase in the “Origin of Species” inconsistent with Professor Kölliker’s position,  that “varieties arise irrespectively of the notion of purpose, or of utility, according to general laws of Nature, and may be either useful, or hurtful, or indifferent.”

 

Pero una cosa es decir, Darwinicamente, que cada detalle observado en la estructura de un animal es útil, o lo ha sido a sus antepasados; y otra completamente diferente afirmar, teleológicamente, que cada detalle de la estructura de un animal ha sido creado para su beneficio.  Sobre la antigua hipótesis, por ejemplo, los dientes del feto de una Ballena tienen un significado; sobre éste, ninguno.  En la medida de mi conocimiento, no hay una frase en ” El Origen de las Especie ” incoherente con la posición de Kölliker, de que ” las variedades surgen independientemente de la noción de objetivo, o de utilidad, según las leyes generales de Naturaleza, y pueden ser útil, o hiriente, o indiferente. “

 

Con lo cual Huxley, en su defensa de Darwin, se muestra tan ambiguo como éste y viene a  decir que las variedades surgen independientemente de la noción de objetivo o utilidad pero que vienen a ser beneficiosas o de una gran ventaja. Algo confuso ¿No?

 

 

 

380

 

We will now turn to climbing plants. These can be arranged in a long series, from those which simply twine round a support, to those which I have called leaf-climbers, and to those provided with tendrils. In these two latter classes the stems have generally, but not always, lost the power of twining, though they retain the power of revolving, which the tendrils likewise possess. The gradations from leaf-climbers to tendril bearers are wonderfully close, and certain plants may be differently placed in either class. But in ascending the series from simple twiners to leaf-climbers, an important quality is added, namely sensitiveness to a touch, by which means the foot-stalks of the leaves or flowers, or these modified and converted into tendrils, are excited to bend round and clasp the touching object. He who will read my memoir on these plants will, I think, admit that all the many gradations in function and structure between simple twiners and tendril-bearers are in each case beneficial in a high degree to the species. For instance, it is clearly a great advantage to a twining plant to become a leaf-climber; and it is probable that every twiner which possessed leaves with long foot-stalks would have been developed into a leaf-climber, if the foot-stalks had possessed in any slight degree the requisite sensitiveness to a touch.

 

Pasemos ahora a las plantas trepadoras. Pueden ordenarse éstas formando una larga serie, desde las que simplemente se enroscan alrededor de un soporte a las que he llamado trepadores foliares («leafclimbers») y las que están provistas de zarcillos. En estas dos últimas clases los tallos han perdido generalmente, aunque no siempre, la facultad de enroscarse, aun cuando conservan la facultad de rotación, que poseen también los zarcillos. Las gradaciones entre las plantas trepadoras foliares y las que tienen zarcillos son maravillosas, y ciertas plantas pueden ser colocadas indistintamente en cualquiera de las dos clases. Pero ascendiendo en la serie, desde las plantas que simplemente se enroscan hasta las trepadoras foliares, se añade una importante cualidad, o sea la sensibilidad al contacto, por medio de la cual los pedúnculos de las flores y los peciolos de las hojas, o éstos modificados, convertidos en zarcillos, son excitados a encorvarse alrededor del objeto que los toca y agarrarse a él. El que lea mi memoria sobre estas plantas admitirá, creo yo, que todas las muchas gradaciones de función y conformación existentes entre las plantas que simplemente se enroscan y las que tienen zarcillos son en cada caso utilísimas a la especie. Por ejemplo: es, evidentemente, una gran ventaja para una planta que se enrosca el volverse trepadora foliar, y es probable que toda planta que se enrosca, que posea hojas con peciolos largos, se hubiera convertido en planta trepadora foliar si los peciolos hubiesen poseído, en algún grado, la necesaria sensibilidad al contacto.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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Las gradaciones del caudículo y otras visiones en el párrafo tricentésimo septuagésimo noveno de El Origen de las Especies

La afirmación siguiente es muy atrevida:

 

El que examine cuidadosamente por sí mismo las flores de las orquídeas, no negará la existencia de esta serie de gradaciones, desde una masa de granos de polen, simplemente unidos entre sí por filamentos, con el estigma muy poco diferente del de una flor ordinaria, hasta una polinia sumamente complicada y admirablemente adaptada para el transporte por los insectos; ni tampoco negará que todas las gradaciones, en las diferentes especies, están admirablemente adaptadas, en relación a la estructura general de cada flor, para su fecundación por diversos insectos.

 

Puesto que da a entender que  entre las distintas especies de orquídeas existe una serie continua de gradaciones.

Como veíamos existe cierta tensión entre Darwin y las orquídeas y este párrafo viene ahora a demostrarlo porque . ¿Cómo va a existir una gradación si como reconoce el autor cada especie de orquídea está adaptada a la polinización por una especie de insecto? Siendo así, la gradación, la continuidad es imposible, puesto que no hay tal continuidad entre especies de insectos diferentes.

 

 

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With respect to the second chief peculiarity, namely, the little mass of viscid matter attached to the end of the caudicle, a long series of gradations can be specified, each of plain service to the plant. In most flowers belonging to other orders the stigma secretes a little viscid matter. Now, in certain orchids similar viscid matter is secreted, but in much larger quantities by one alone of the three stigmas; and this stigma, perhaps in consequence of the copious secretion, is rendered sterile. When an insect visits a flower of this kind, it rubs off some of the viscid matter, and thus at the same time drags away some of the pollen-grains. From this simple condition, which differs but little from that of a multitude of common flowers, there are endless gradations—to species in which the pollen-mass terminates in a very short, free caudicle—to others in which the caudicle becomes firmly attached to the viscid matter, with the sterile stigma itself much modified. In this latter case we have a pollinium in its most highly developed and perfect condition. He who will carefully examine the flowers of orchids for himself will not deny the existence of the above series of gradations—from a mass of pollen-grains merely tied together by threads, with the stigma differing but little from that of the ordinary flowers, to a highly complex pollinium, admirably adapted for transportal by insects; nor will he deny that all the gradations in the several species are admirably adapted in relation to the general structure of each flower for its fertilisation by different insects. In this, and in almost every other case, the enquiry may be pushed further backwards; and it may be asked how did the stigma of an ordinary flower become viscid, but as we do not know the full history of any one group of beings, it is as useless to ask, as it is hopeless to attempt answering, such questions.

 

Por lo que se refiere a la segunda particularidad principal, o sea a la pequeña masa de materia viscosa adherida al extremo del caudículo, puede especificarse una larga serie de gradaciones, todas ellas de utilidad evidente para la planta. En la mayor parte de las flores que pertenecen a otros órdenes, el estigma segrega un poco de materia viscosa. Ahora bien; en ciertas orquídeas, una materia viscosa semejante es segregada por uno solo de los tres estigmas, pero en cantidades mucho mayores, y este estigma se ha vuelto estéril quizá a consecuencia de la copiosa secreción. Cuando un insecto visita una flor de esta clase, quita, trotando, algo de la materia viscosa y, al mismo tiempo, arrastra algunos de los granos de polen. A partir de esta sencilla disposición, que difiere poquísimo de la de una multitud de flores ordinarias, existen infinitas gradaciones a especies en las que la masa de polen termina en un cortísimo caudículo libre, y a otras especies en las cuales el caudículo se adhiere firmemente a la materia viscosa, y en las que el mismo estigma estéril está muy modificado. En este último caso tenemos una polinia en su condición más desarrollada y perfecta. El que examine cuidadosamente por sí mismo las flores de las orquídeas, no negará la existencia de esta serie de gradaciones, desde una masa de granos de polen, simplemente unidos entre sí por filamentos, con el estigma muy poco diferente del de una flor ordinaria, hasta una polinia sumamente complicada y admirablemente adaptada para el transporte por los insectos; ni tampoco negará que todas las gradaciones, en las diferentes especies, están admirablemente adaptadas, en relación a la estructura general de cada flor, para su fecundación por diversos insectos. En éste y en casi todos los demás casos se puede dirigir la indagación más atrás, y se puede preguntar cómo se hizo viscoso el estigma de una flor ordinaria; mas como no conocemos la historia completa de ningún grupo de seres, es tan inútil hacer estas preguntas como aguardar una respuesta.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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