De nuevo la pared de la Evolución y algo más sobre los pedicelarios en el párrafo tricentésimo septuagésimo de El Origen de las Especies

Por segunda vez viene a aparecer en la obra uno de los derivados de la palabra Evolución:

 

nearly indefinite variations could simultaneously evolve these complex co-ordinations of structure

 

Curiosamente la palabra está incluida en las críticas de Mivart quien acertadamente indica que es imposible que pequeñas variaciones indeterminadas se desarrollasen simultáneamente dando lugar a complejas coordinaciones de estructura.

 

Poco ayudan al respecto las informaciones de Agassiz,  de cuya  benevolencia no dudamos ,  ni tampoco las de monsieur Perrier , a quien suponemos igualmente benévolo. Vuelven en este párrafo los pedicelarios, órganos favoritos del autor, a los que parece que quiere mostrar como ejemplos de transición, pero hasta aquí no de manera suficientemente clara. Iremos viendo,…..

 

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With respect to these organs, Mr. Mivart, as on so many previous occasions, asks: “What would be the utility of the FIRST RUDIMENTARY BEGINNINGS of such structures, and how could such insipient buddings have ever preserved the life of a single Echinus?” He adds, “not even the SUDDEN development of the snapping action would have been beneficial without the freely movable stalk, nor could the latter have been efficient without the snapping jaws, yet no minute, nearly indefinite variations could simultaneously evolve these complex co-ordinations of structure; to deny this seems to do no less than to affirm a startling paradox.” Paradoxical as this may appear to Mr. Mivart, tridactyle forcepses, immovably fixed at the base, but capable of a snapping action, certainly exist on some star-fishes; and this is intelligible if they serve, at least in part, as a means of defence. Mr. Agassiz, to whose great kindness I am indebted for much information on the subject, informs me that there are other star-fishes, in which one of the three arms of the forceps is reduced to a support for the other two; and again, other genera in which the third arm is completely lost. In Echinoneus, the shell is described by M. Perrier as bearing two kinds of pedicellariae, one resembling those of Echinus, and the other those of Spatangus; and such cases are always interesting as affording the means of apparently sudden transitions, through the abortion of one of the two states of an organ.

 

Respecto a estos órganos, míster Mivart, como en tantas otras ocasiones anteriores, pregunta: «¿Cuál sería la utilidad de los primeros comienzos rudimentarios de estas conformaciones, y cómo pudieron estos tubérculos incipientes haber preservado alguna vez la vida de un solo Echinus?» Y añade: «Ni siquiera el desarrollo súbito de la acción de agarrar pudo haber sido beneficioso sin el pedúnculo libremente móvil, ni pudo éste haber sido eficaz sin las mandíbulas prensiles, y, sin embargo, pequeñas variaciones puramente indeterminadas no pudieron hacer que se desarrollasen simultáneamente estas complejas coordinaciones de estructura: negar esto parece que no sería sino afirmar una alarmante paradoja». Por paradójicas que puedan parecer a míster Mivart las pinzas tridáctilas, fijadas inmóvilmente por su base, pero capaces de acción prensil, existen ciertamente en algunas estrellas de mar, y esto se comprende si sirven, por lo menos en parte, como un medio de defensa. Míster Agassiz, a cuya gran benevolencia soy deudor de muchas noticias sobre este asunto, me informa de que existen otras estrellas de mar en las cuales una de las tres ramas de la pinza está reducida a un soporte para las otras dos, y aun otros géneros en los que la tercera rama está perdida por completo. En Echinoneus, monsieur Perrier describe el caparazón como llevando dos clases de pedicelarios, unos que se parecen a los de Echinus y los otros a los de Spatangus, y estos casos son siempre interesantes, porque proporcionan los medios de transiciones aparentemente súbitas, por aborto de uno de los dos estados de un órgano.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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