Archivo de septiembre 13th, 2013

Más sobre vibráculos y avicularios en el párrafo tricentésimo septuagésimo séptimo de El Origen de las Especies

 

Lejos ha ido el autor a buscar casos de gradaciones continuas en la naturaleza y sin embargo no parece estar totalmente seguro de lo que dice pues “they are almost certainly homologous” (son, casi con seguridad, homólogos) no es igual que “have been developed from the same common source” (se han desarrollado a partir del mismo origen común). Casi con seguridad no es lo mismo que con seguridad (sin casi). Habiendo ido tan lejos a buscar su ejemplo, el lector esperaría un grado elevado de seguridad (no casi).

 

 

 

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It is not easy to imagine two objects more widely different in appearance than a bristle or vibraculum, and an avicularium like the head of a bird; yet they are almost certainly homologous and have been developed from the same common source, namely a zooid with its cell. Hence, we can understand how it is that these organs graduate in some cases, as I am informed by Mr. Busk, into each other. Thus, with the avicularia of several species of Lepralia, the movable mandible is so much produced and is so like a bristle that the presence of the upper or fixed beak alone serves to determine its avicularian nature. The vibracula may have been directly developed from the lips of the cells, without having passed through the avicularian stage; but it seems more probable that they have passed through this stage, as during the early stages of the transformation, the other parts of the cell, with the included zooid, could hardly have disappeared at once. In many cases the vibracula have a grooved support at the base, which seems to represent the fixed beak; though this support in some species is quite absent. This view of the development of the vibracula, if trustworthy, is interesting; for supposing that all the species provided with avicularia had become extinct, no one with the most vivid imagination would ever have thought that the vibracula had originally existed as part of an organ, resembling a bird’s head, or an irregular box or hood. It is interesting to see two such widely different organs developed from a common origin; and as the movable lip of the cell serves as a protection to the zooid, there is no difficulty in believing that all the gradations, by which the lip became converted first into the lower mandible of an avicularium, and then into an elongated bristle, likewise served as a protection in different ways and under different circumstances.

 

No es fácil imaginar dos objetos más diferentes, en apariencia, que una cerda o vibráculo y un aviculario, parecido a la cabeza de un ave; y, sin embargo, son, casi con seguridad, homólogos, y se han desarrollado a partir del mismo origen común, o sea, el zooide con su celda. Por consiguiente, podemos comprender por qué, en algunos casos, hay gradaciones entre estos órganos, según me informa míster Busk. Así, en los avicularios de diferentes especies de Lepralia la mandíbula móvil es tan saliente y parecida a una cerda, que sólo la presencia de la mandíbula superior o pico fijo sirve para determinar su naturaleza de aviculario. Los vibráculos pueden haberse desarrollado directamente de los opérculos de las celdas, sin haber pasado por el estado de avicularios; pero parece más probable que hayan pasado por éste, pues durante los primeros estados de la transformación, las otras partes de la celda, con el zooide que comprende, difícilmente pudieron haber desaparecido de una vez. En muchos casos los vibráculos tienen en su base un soporte con surcos, que parece representar el pico fijo, aun cuando este soporte, en algunas especies, falta por completo. Esta teoría del desarrollo de los vibráculos, si merece crédito, es interesante, pues suponiendo que todas las especies provistas de avicularios se hubieran extinguido, nadie, ni aun con la más viva imaginación, hubiese nunca pensado que los vibráculos habían existido primitivamente como parte de un órgano parecido a un pico de un ave, o a una caja irregular o caperuza. Es interesante ver que estos dos órganos tan diferentes se han desarrollado a partir de un origen común, y como el opérculo móvil de las celdas sirve de protección al zooide, no hay dificultad en creer que todas las gradaciones, mediante las cuales el opérculo llegó a convertirse, primero en mandíbula superior de un aviculario y luego en alargada cerda, sirvieron igualmente de protección de diferentes modos y en circunstancias diferentes.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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