Archivo de septiembre 17th, 2013

Las gradaciones del caudículo y otras visiones en el párrafo tricentésimo septuagésimo noveno de El Origen de las Especies

La afirmación siguiente es muy atrevida:

 

El que examine cuidadosamente por sí mismo las flores de las orquídeas, no negará la existencia de esta serie de gradaciones, desde una masa de granos de polen, simplemente unidos entre sí por filamentos, con el estigma muy poco diferente del de una flor ordinaria, hasta una polinia sumamente complicada y admirablemente adaptada para el transporte por los insectos; ni tampoco negará que todas las gradaciones, en las diferentes especies, están admirablemente adaptadas, en relación a la estructura general de cada flor, para su fecundación por diversos insectos.

 

Puesto que da a entender que  entre las distintas especies de orquídeas existe una serie continua de gradaciones.

Como veíamos existe cierta tensión entre Darwin y las orquídeas y este párrafo viene ahora a demostrarlo porque . ¿Cómo va a existir una gradación si como reconoce el autor cada especie de orquídea está adaptada a la polinización por una especie de insecto? Siendo así, la gradación, la continuidad es imposible, puesto que no hay tal continuidad entre especies de insectos diferentes.

 

 

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With respect to the second chief peculiarity, namely, the little mass of viscid matter attached to the end of the caudicle, a long series of gradations can be specified, each of plain service to the plant. In most flowers belonging to other orders the stigma secretes a little viscid matter. Now, in certain orchids similar viscid matter is secreted, but in much larger quantities by one alone of the three stigmas; and this stigma, perhaps in consequence of the copious secretion, is rendered sterile. When an insect visits a flower of this kind, it rubs off some of the viscid matter, and thus at the same time drags away some of the pollen-grains. From this simple condition, which differs but little from that of a multitude of common flowers, there are endless gradations—to species in which the pollen-mass terminates in a very short, free caudicle—to others in which the caudicle becomes firmly attached to the viscid matter, with the sterile stigma itself much modified. In this latter case we have a pollinium in its most highly developed and perfect condition. He who will carefully examine the flowers of orchids for himself will not deny the existence of the above series of gradations—from a mass of pollen-grains merely tied together by threads, with the stigma differing but little from that of the ordinary flowers, to a highly complex pollinium, admirably adapted for transportal by insects; nor will he deny that all the gradations in the several species are admirably adapted in relation to the general structure of each flower for its fertilisation by different insects. In this, and in almost every other case, the enquiry may be pushed further backwards; and it may be asked how did the stigma of an ordinary flower become viscid, but as we do not know the full history of any one group of beings, it is as useless to ask, as it is hopeless to attempt answering, such questions.

 

Por lo que se refiere a la segunda particularidad principal, o sea a la pequeña masa de materia viscosa adherida al extremo del caudículo, puede especificarse una larga serie de gradaciones, todas ellas de utilidad evidente para la planta. En la mayor parte de las flores que pertenecen a otros órdenes, el estigma segrega un poco de materia viscosa. Ahora bien; en ciertas orquídeas, una materia viscosa semejante es segregada por uno solo de los tres estigmas, pero en cantidades mucho mayores, y este estigma se ha vuelto estéril quizá a consecuencia de la copiosa secreción. Cuando un insecto visita una flor de esta clase, quita, trotando, algo de la materia viscosa y, al mismo tiempo, arrastra algunos de los granos de polen. A partir de esta sencilla disposición, que difiere poquísimo de la de una multitud de flores ordinarias, existen infinitas gradaciones a especies en las que la masa de polen termina en un cortísimo caudículo libre, y a otras especies en las cuales el caudículo se adhiere firmemente a la materia viscosa, y en las que el mismo estigma estéril está muy modificado. En este último caso tenemos una polinia en su condición más desarrollada y perfecta. El que examine cuidadosamente por sí mismo las flores de las orquídeas, no negará la existencia de esta serie de gradaciones, desde una masa de granos de polen, simplemente unidos entre sí por filamentos, con el estigma muy poco diferente del de una flor ordinaria, hasta una polinia sumamente complicada y admirablemente adaptada para el transporte por los insectos; ni tampoco negará que todas las gradaciones, en las diferentes especies, están admirablemente adaptadas, en relación a la estructura general de cada flor, para su fecundación por diversos insectos. En éste y en casi todos los demás casos se puede dirigir la indagación más atrás, y se puede preguntar cómo se hizo viscoso el estigma de una flor ordinaria; mas como no conocemos la historia completa de ningún grupo de seres, es tan inútil hacer estas preguntas como aguardar una respuesta.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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