Archivo de noviembre 20th, 2013

Costumbres del cuclillo en el párrafo cuadrigentésimo décimo sexto de El Origen de las Especies

De interés para ornitólogos, este párrafo nada aporta en relación con la formación ni con la transformación de especies .

 

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It has been objected that I have not noticed other related instincts and adaptations of structure in the cuckoo, which are spoken of as necessarily co-ordinated. But in all cases, speculation on an instinct known to us only in a single species, is useless, for we have hitherto had no facts to guide us. Until recently the instincts of the European and of the non-parasitic American cuckoo alone were known; now, owing to Mr. Ramsay’s observations, we have learned something about three Australian species, which lay their eggs in other birds’ nests. The chief points to be referred to are three: first, that the common cuckoo, with rare exceptions, lays only one egg in a nest, so that the large and voracious young bird receives ample food. Secondly, that the eggs are remarkably small, not exceeding those of the skylark—a bird about one-fourth as large as the cuckoo. That the small size of the egg is a real case of adaptation we may infer from the fact of the mon-parasitic American cuckoo laying full-sized eggs. Thirdly, that the young cuckoo, soon after birth, has the instinct, the strength and a properly shaped back for ejecting its foster-brothers, which then perish from cold and hunger. This has been boldly called a beneficent arrangement, in order that the young cuckoo may get sufficient food, and that its foster-brothers may perish before they had acquired much feeling!

 

Se ha propuesto la objeción de que yo no he hecho mención de otros instintos y adaptaciones de estructura correlativos en el cuclillo, de los que se ha dicho que están necesariamente coordinados. Pero, en todo caso, es inútil el hacer teorías sobre un instinto que nos es conocido tan sólo en una sola especie, pues hasta ahora no tenemos hechos que nos guíen. Hasta hace poco tiempo sólo se conocían los instintos del cuclillo europeo y del cuclillo americano, que no es parásito; actualmente, debido a las observaciones de míster Ramsay, hemos sabido algo sobre tres especies australianas que ponen sus huevos en nidos de otras aves. Los puntos principales que hay que indicar son tres: primero, que el cuclillo común, con raras excepciones, pone un solo huevo en un nido, de modo que el ave joven, grande y voraz, recibe abundantemente alimento. Segundo, que los huevos son notablemente pequeños, no mayores que los de la alondra, ave cuyo tamaño es aproximadamente como una cuarta parte del de un cuclillo; y podemos deducir que este pequeño tamaño del huevo es un caso real de adaptación, del hecho de que el cuclillo americano, que no es parásito, pone huevos del tamaño normal. Tercero, que el cuclillo en cuanto nace tiene el instinto, la fuerza y el dorso especialmente conformado para desalojar a sus hermanos adoptivos, que entonces, por consiguiente, mueren de frío y hambre. Esto ha sido audazmente llamado una disposición benéfica para que el cuclillo joven pueda conseguir comida suficiente, y que sus hermanos adoptivos perezcan antes de que hayan adquirido mucha sensibilidad.

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