El autor no entrará en detalles en el párrafo cuadrigentésimo trigésimo octavo de El Origen de las Especies

El párrafo comienza criticando someramente las experiencias de Huber e indicando lo que sigue:

 

pero no entraré ahora en detalles.

 

El autor tiene dos opciones: Explicar algo o no explicarlo. Si decide hacerlo es necesario entrar en detalles, si no,  huelga comenzar la explicación.  Por el contrario y con su habitual estilo ambiguo, lo único que consigue  es tomar el pelo al lector.

 

 

 

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Huber’s statement, that the very first cell is excavated out of a little parallel-sided wall of wax, is not, as far as I have seen, strictly correct; the first commencement having always been a little hood of wax; but I will not here enter on details. We see how important a part excavation plays in the construction of the cells; but it would be a great error to suppose that the bees cannot build up a rough wall of wax in the proper position—that is, along the plane of intersection between two adjoining spheres. I have several specimens showing clearly that they can do this. Even in the rude circumferential rim or wall of wax round a growing comb, flexures may sometimes be observed, corresponding in position to the planes of the rhombic basal plates of future cells. But the rough wall of wax has in every case to be finished off, by being largely gnawed away on both sides. The manner in which the bees build is curious; they always make the first rough wall from ten to twenty times thicker than the excessively thin finished wall of the cell, which will ultimately be left. We shall understand how they work, by supposing masons first to pile up a broad ridge of cement, and then to begin cutting it away equally on both sides near the ground, till a smooth, very thin wall is left in the middle; the masons always piling up the cut-away cement, and adding fresh cement on the summit of the ridge. We shall thus have a thin wall steadily growing upward but always crowned by a gigantic coping. From all the cells, both those just commenced and those completed, being thus crowned by a strong coping of wax, the bees can cluster and crawl over the comb without injuring the delicate hexagonal walls. These walls, as Professor Miller has kindly ascertained for me, vary greatly in thickness; being, on an average of twelve measurements made near the border of the comb, 1/352 of an inch in thickness; whereas the basal rhomboidal plates are thicker, nearly in the proportion of three to two, having a mean thickness, from twenty-one measurements, of 1/229 of an inch. By the above singular manner of building, strength is continually given to the comb, with the utmost ultimate economy of wax.

 

La observación de Huber de que la primera de todas las celdillas es excavada en una pequeña pared de cera de lados paralelos, no es, según lo que he visto, rigurosamente exacta, pues el primer comienzo ha sido siempre una pequeña caperuza de cera; pero no entraré ahora en detalles. Vemos el importantísimo papel que representa el excavar en la construcción de las celdillas; pero sería un error suponer que las abejas no pueden construir una tosca pared de cera en la posición adecuada; esto es, en el plano de intersección de dos esferas contiguas. Tengo varios ejemplos que muestran claramente que las abejas pueden hacer esto. Incluso en la tosca pared o reborde circular de cera que hay alrededor de un panal en formación, pueden observarse a veces flexiones que corresponden por su posición a los planos de las placas basales rómbicas de las futuras celdillas, pero la tosca pared de cera tiene siempre que ser acabada mordiéndola mucho las abejas por los dos lados. El modo como construyen las abejas es curioso: hacen siempre la primera pared tosca diez o veinte veces más gruesa que la delgadísima pared terminada de la celdilla, que ha de quedar finalmente. Comprenderemos cómo trabajan, suponiendo unos albañiles que primero amontonan un grueso muro de cemento y que luego empiezan a quitar por los dos lados hasta ras del suelo, hasta que dejan en el medio una delgadísima pared; los albañiles van siempre amontonando en lo alto del muro el cemento quitado, añadiéndole cemento nuevo. Así tendremos una delgadísima pared, creciendo continuamente hacia arriba; pero coronada siempre por una gigantesca albardilla. Por estar todas las celdillas, tanto las recién comenzadas como las terminadas coronadas por una gran albardilla de cera, las abejas pueden apiñarse en el panal y caminar por él sin estropear las delicadas paredes hexagonales. Estas paredes, según el profesor Miller ha comprobado amablemente para mi, varían mucho en grosor, teniendo 1/352 de pulgada de grueso, según el promedio de doce medidas hechas cerca del borde del panal, mientras que las placas basales romboidales son más gruesas, estando aproximadamente en la relación de tres a dos, teniendo un grueso de 1/229 de pulgada, como promedio de veintiuna medidas. Mediante la singular manera de construir que se acaba de indicar, se da continuamente fuerza al panal, con la máxima economía final de cera.

Lectura aconsejada:

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