Más Apicultura en el párrafo cuadrigentésimo trigésimo noveno de El Origen de las Especies

 

La exposición sobre la construcción de un panal sigue aquí con los menores detalles. Ignoramos tanto el motivo por el cual el autor dijo en el párrafo anterior que no entraría en detalles como a qué viene esta meticulosa exposición de apicultura en un tratado sobre el Origen de las Especies.

 

 

 

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It seems at first to add to the difficulty of understanding how the cells are made, that a multitude of bees all work together; one bee after working a short time at one cell going to another, so that, as Huber has stated, a score of individuals work even at the commencement of the first cell. I was able practically to show this fact, by covering the edges of the hexagonal walls of a single cell, or the extreme margin of the circumferential rim of a growing comb, with an extremely thin layer of melted vermilion wax; and I invariably found that the colour was most delicately diffused by the bees—as delicately as a painter could have done it with his brush—by atoms of the coloured wax having been taken from the spot on which it had been placed, and worked into the growing edges of the cells all round. The work of construction seems to be a sort of balance struck between many bees, all instinctively standing at the same relative distance from each other, all trying to sweep equal spheres, and then building up, or leaving ungnawed, the planes of intersection between these spheres. It was really curious to note in cases of difficulty, as when two pieces of comb met at an angle, how often the bees would pull down and rebuild in different ways the same cell, sometimes recurring to a shape which they had at first rejected.

 

Parece al principio que aumenta la dificultad de comprender cómo se hacen las celdillas el que una multitud de abejas trabajen juntas; pues una abeja, después de haber trabajado un poco tiempo en una celdilla, va a otra, de modo que, como Huber ha observado, aun en el comienzo de la primera celdilla trabajan una veintena de individuos. Pude demostrar prácticamente este hecho cubriendo los bordes de las paredes hexagonales de una sola celdilla o el margen del reborde circular de un panal en construcción con una capa sumamente delgada de cera mezclada con bermellón; y encontré invariablemente que el color era muy delicadamente difundido por las abejas -tan delicadamente como pudiera haberlo hecho un pintor con su pincel-, por haber tomado partículas de la cera coloreada, del sitio en que había sido colocada, y haber trabajado con ella en los bordes crecientes de las celdillas de alrededor. La construcción parece ser una especie de equilibrio entre muchas abejas que están todas instintivamente a la misma distancia mutua, que se esfuerzan todas en excavar esferas iguales y luego construir o dejar sin morder los planos de intersección de estas esferas. Era realmente curioso notar, en casos de dificultad, como cuando dos partes de panal se encuentran formando un ángulo, con qué frecuencia las abejas derriban y reconstruyen de diferentes maneras la misma celdilla, repitiendo a veces una forma que al principio habían desechado.

Lectura aconsejada:

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