Gradación en las hormigas Anomma en el párrafo cuadrigentésimo quincuagésimo de El Origen de las Especies

El autor trata de la variación que existe en la hormiga cazadora Anomma del África Occidental. Su intención es explicar el porqué de la existencia de los diferentes tipos de obreras, cuestión que para nada quedó clara en párrafos anteriores. Veremos en esta ocasión. …..Al parecer dice que existe una gradación entre los diferentes tipos de obreras.

 

Salvada la comparación antropomórfica que sería mejor que no apareciese, en la que se compara a las obreras con obreros de la construcción (humanos), llegamos a donde,  según indica el autor,  se encuentra el quiz de la cuestión:

 Pero el hecho que nos interesa es que, aun cuando las obreras pueden ser agrupadas en castas de diferentes tamaños, hay, sin embargo, entre ellas gradaciones insensibles, lo mismo que entre la conformación, tan diferente, de sus mandíbulas. Sobre este último punto hablo confiado, pues Sir J. Lubbock me hizo dibujos, con la cámara clara, de las mandíbulas que disequé de obreras de diferentes tamaños.

 

Surge una cuestión: ¿Qué significa que hay gradaciones insensibles? ¿Significa que la variación es continua o,  por el contrario,  que es discontinua?. Suponemos que la variación es continua dentro de cada tipo pero discontinua entre los tipos. ¿Significa lo contrario que hay gradaciones insensibles?

 

Pero quizás estamos complicando las cosas y todo se aclararía si simplemente admitiésemos que, sean las cosas como sean, serán debidas a la acción omnímoda de la selección natural…….

 Finalmente, cuando el autor indica:

Sobre este último punto hablo confiado, ….

¿Significa esto que hasta ahora y a partir de ahora habremos atravesado fragmentos en nuestra lectura que no hayan sido escritos con esa confianza plena que muestra el autor en este punto?

 

 

 

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I may give one other case: so confidently did I expect occasionally to find gradations of important structures between the different castes of neuters in the same species, that I gladly availed myself of Mr. F. Smith’s offer of numerous specimens from the same nest of the driver ant (Anomma) of West Africa. The reader will perhaps best appreciate the amount of difference in these workers by my giving, not the actual measurements, but a strictly accurate illustration: the difference was the same as if we were to see a set of workmen building a house, of whom many were five feet four inches high, and many sixteen feet high; but we must in addition suppose that the larger workmen had heads four instead of three times as big as those of the smaller men, and jaws nearly five times as big. The jaws, moreover, of the working ants of the several sizes differed wonderfully in shape, and in the form and number of the teeth. But the important fact for us is that, though the workers can be grouped into castes of different sizes, yet they graduate insensibly into each other, as does the widely-different structure of their jaws. I speak confidently on this latter point, as Sir J. Lubbock made drawings for me, with the camera lucida, of the jaws which I dissected from the workers of the several sizes. Mr. Bates, in his interesting «Naturalist on the Amazons,» has described analogous cases.

 

Puedo citar otro caso: tan confiadamente esperaba yo encontrar accidentalmente gradaciones de estructuras importantes entre las diferentes castas de neutras en la misma especie, que aproveché gustoso el ofrecimiento hecho por míster F. Smith de numerosos ejemplares de un mismo nido de la hormiga cazadora (Anomma) del África Occidental. El lector apreciará quizá mejor la diferencia en estas obreras dándole yo, no las medidas reales, sino una comparación rigurosamente exacta: la diferencia era la misma que si viésemos hacer una casa a una cuadrilla de obreros, de los cuales unos tuviesen cinco pies y cuatro pulgadas de altura y otros diez y seis pies de altura; pero tendríamos que suponer, además, que los obreros más grandes tuviesen la cabeza cuatro veces, en lugar de tres, mayor que la de los pequeños, y las mandíbulas casi cinco veces mayores. Las mandíbulas, además, de las hormigas obreras de los diversos tamaños diferían prodigiosamente en forma y en la figura y número de los dientes. Pero el hecho que nos interesa es que, aun cuando las obreras pueden ser agrupadas en castas de diferentes tamaños, hay, sin embargo, entre ellas gradaciones insensibles, lo mismo que entre la conformación, tan diferente, de sus mandíbulas. Sobre este último punto hablo confiado, pues Sir J. Lubbock me hizo dibujos, con la cámara clara, de las mandíbulas que disequé de obreras de diferentes tamaños. Míster Bates, en su interesante obra Naturalist on the Amazons, ha descrito casos análogos.

Lectura aconsejada:

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