Las causas de la esterilidad, al descubierto, en el párrafo cuadrigentésimo quincuagésimo octavo de El Origen de las Especies

El autor se considera a sí mismo persona única y de inteligencia preclara, especialmente dotado para este tipo de estudios. Se representa a sí mismo como el único capaz de abordar estas cuestiones:

 

 

The distinction probably has been slurred over, owing to the sterility in both cases being looked on as a special endowment, beyond the province of our reasoning powers.

 

Probablemente se ha pasado por alto esta distinción, debido a que la esterilidad ha sido considerada en ambos casos como un don especial fuera del alcance de nuestra inteligencia.

 

 

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Pure species have of course their organs of reproduction in a perfect condition, yet when intercrossed they produce either few or no offspring. Hybrids, on the other hand, have their reproductive organs functionally impotent, as may be clearly seen in the state of the male element in both plants and animals; though the formative organs themselves are perfect in structure, as far as the microscope reveals. In the first case the two sexual elements which go to form the embryo are perfect; in the second case they are either not at all developed, or are imperfectly developed. This distinction is important, when the cause of the sterility, which is common to the two cases, has to be considered. The distinction probably has been slurred over, owing to the sterility in both cases being looked on as a special endowment, beyond the province of our reasoning powers.

 

Las especies puras tienen, evidentemente, sus órganos de reproducción en estado perfecto, y, sin embargo, cuando se cruzan entre sí producen poca o ninguna descendencia. Por el contrario, los híbridos tienen sus órganos reproductores funcionalmente impotentes, como puede verse claramente por la condición del elemento masculino, tanto en las plantas como en los animales, aun cuando los órganos formadores mismos sean perfectos en su estructura hasta donde la revela el microscopio. En el primer caso, los dos elementos sexuales que van a formar el embrión son perfectos; en el segundo, o están imperfectamente desarrollados, o no se han desarrollado. Esta distinción es importante cuando se ha de considerar la causa de la esterilidad, que es común a los dos casos. Probablemente se ha pasado por alto esta distinción, debido a que la esterilidad ha sido considerada en ambos casos como un don especial fuera del alcance de nuestra inteligencia.

Lectura aconsejada:

 

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