Archivo de febrero, 2014

Confirmamos lo dicho en el párrafo cuadrigentésimo octogésimo sexto de El Origen de las Especies

Cierto: tenemos en las plantas pruebas concluyentes de que la esterilidad de las especies cruzadas ha de ser debida a alguna causa por completo independiente de la selección natural.

 

Ya decíamos que la selección natural no existe.

486

But it would be superfluous to discuss this question in detail: for with plants we have conclusive evidence that the sterility of crossed species must be due to some principle, quite independent of natural selection. Both Gartner and Kolreuter have proved that in genera including numerous species, a series can be formed from species which when crossed yield fewer and fewer seeds, to species which never produce a single seed, but yet are affected by the pollen of certain other species, for the germen swells. It is here manifestly impossible to select the more sterile individuals, which have already ceased to yield seeds; so that this acme of sterility, when the germen alone is effected, cannot have been gained through selection; and from the laws governing the various grades of sterility being so uniform throughout the animal and vegetable kingdoms, we may infer that the cause, whatever it may be, is the same or nearly the same in all cases.

Pero sería superfluo discutir esta cuestión en detalle, pues tenemos en las plantas pruebas concluyentes de que la esterilidad de las especies cruzadas ha de ser debida a alguna causa por completo independiente de la selección natural. Tanto Gärtner como Kölreuter han probado que en géneros que comprenden numerosas especies puede formarse una serie, desde las que, cruzadas, producen cada vez menos semillas, hasta las que nunca producen ni una sola, aun cuando, no obstante, son sensibles al polen de ciertas especies, pues el germen se hincha. En este caso es evidentemente imposible seleccionar los individuos más estériles que han cesado ya de dar semillas, de modo que este máximo de esterilidad, en que sólo el germen es influido, no puede haber sido logrado por selección; y por ser las leyes que rigen los diferentes grados de esterilidad tan uniformes en los reinos animal y vegetal, podemos deducir que la causa -cualquiera que sea- es la misma, o casi la misma, en todos los casos.

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Grave error: el juego de la selección natural en el párrafo cuadrigentésimo octogésimo quinto de El Origen de las Especies

Comienza el párrafo:

 

Al considerar las probabilidades de que la selección natural haya entrado en juego para hacer a las especies mutuamente estériles, se verá que la dificultad mayor descansa en la existencia de muchas gradaciones sucesivas, desde la fecundidad un poco disminuida hasta la esterilidad absoluta.

 

Grave error. La dificultad mayor no descansa, como dice el autor en este párrafo,  en la existencia de muchas gradaciones sucesivas, desde la fecundidad un poco disminuida hasta la esterilidad absoluta. No. En absoluto. Lo más frecuente, al menos en animales es la esterilidad absoluta. En su ausencia, la fecundidad está muy disminuida. Las gradaciones son extraordinarias y ni son muchas,  ni mucho menos son sucesivas. Corresponden a casos puntuales. Pero lo grave del caso es que esto no tiene nada que ver con la dificultad mayor.

 

La dificultad mayor es que el autor no ha entendido bien que en la naturaleza no hay selección alguna. Que el término Selección Natural es un error, un oxímoron, una contradictio in adjecto, un fantasma semántico, debido a que el autor no ha entendido en qué consiste la tarea de los agricultores y ganaderos cuando buscan la producción de variedades mejoradas. Dicha tarea se llama Mejora Genética (Breeding en inglés) y la selección es sólo parte de ella. La selección termina cuando el agricultor elige progenitores. El resto está en  la naturaleza. La selección no tiene producto alguno que no sea los progenitores seleccionados. La naturaleza no selecciona. La selección natural no entra en juego para hacer a las especies estériles ni para nada. No existe.

 

 

 

485

In considering the probability of natural selection having come into action, in rendering species mutually sterile, the greatest difficulty will be found to lie in the existence of many graduated steps, from slightly lessened fertility to absolute sterility. It may be admitted that it would profit an incipient species, if it were rendered in some slight degree sterile when crossed with its parent form or with some other variety; for thus fewer bastardised and deteriorated offspring would be produced to commingle their blood with the new species in process of formation. But he who will take the trouble to reflect on the steps by which this first degree of sterility could be increased through natural selection to that high degree which is common with so many species, and which is universal with species which have been differentiated to a generic or family rank, will find the subject extraordinarily complex. After mature reflection, it seems to me that this could not have been effected through natural selection. Take the case of any two species which, when crossed, produced few and sterile offspring; now, what is there which could favour the survival of those individuals which happened to be endowed in a slightly higher degree with mutual infertility, and which thus approached by one small step towards absolute sterility? Yet an advance of this kind, if the theory of natural selection be brought to bear, must have incessantly occurred with many species, for a multitude are mutually quite barren. With sterile neuter insects we have reason to believe that modifications in their structure and fertility have been slowly accumulated by natural selection, from an advantage having been thus indirectly given to the community to which they belonged over other communities of the same species; but an individual animal not belonging to a social community, if rendered slightly sterile when crossed with some other variety, would not thus itself gain any advantage or indirectly give any advantage to the other individuals of the same variety, thus leading to their preservation.

 

Al considerar las probabilidades de que la selección natural haya entrado en juego para hacer a las especies mutuamente estériles, se verá que la dificultad mayor descansa en la existencia de muchas gradaciones sucesivas, desde la fecundidad un poco disminuida hasta la esterilidad absoluta. Puede admitirse que hubo de ser útil a una especie naciente el que se volviese un poco estéril al cruzarse con su forma madre o con alguna otra variedad, pues de este modo se produciría menos descendencia bastarda o degenerada que pudiese mezclar su sangre con la de la nueva especie en vías de formación. Pero quien quiera tomarse la molestia de reflexionar acerca de las etapas por las que pudo este primer grado de esterilidad llegar, mediante selección natural, hasta grado elevado, común en tantas especies y general en las que se han diferenciado hasta clasificarse en géneros o familias distintas, encontrará que el asunto es extraordinariamente complicado. Después de madura reflexión, me parece que esto no pudo haberse efectuado por selección natural. Tomemos el caso de dos especies cualesquiera que al cruzarse producen poca y estéril descendencia. Ahora bien: ¿qué hay en este caso que pudiese favorecer la supervivencia de aquellos individuos que acaeció que estuviesen dotados en un grado un poco superior de infecundidad mutua, y que, de este modo, se acercasen un poco hacia la esterilidad absoluta? Sin embargo, si se hace intervenir la teoría de la selección natural, tiene que haber ocurrido incesantemente un progreso de esta naturaleza en muchas especies, pues una multitud de ellas son mutuamente estériles por completo. En los insectos neutros estériles tenemos razones para creer que las modificaciones en conformación y fecundidad se han acumulado lentamente por selección natural, debido a que ha sido proporcionada así, indirectamente, una ventaja a la comunidad a que pertenecen o a otras de la misma especie. Pero un individuo que no pertenece a una comunidad social, por volverse algo estéril al cruzarse con otra variedad, ni obtendría ninguna ventaja él mismo ni proporcionarla indirectamente ventajas a los otros individuos de la misma variedad, que condujesen a su conservación.

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Nueva sección con promesa de estudiar las causas de la esterilidad en el párrafo cuadrigentésimo octogésimo cuarto de El Origen de las Especies

El título de la nueva sección promete:

 

Origen y causas de la esterilidad.

 

¿Tendrá algo que decir el autor al respecto?

Evidentemente, no. Pero no por eso va a dejar de escribir. Lo que hace el autor en estos casos en que se propone a sí mismo escribir sobre algo que no sabe, ya lo hemos visto en varias ocasiones. Básicamente, recurre a sus tópicos, a sus lugares comunes: La selección natural y las experiencias de los granjeros. Parece exagerado, pero lean y ya me dirán……

 

 

 

484

ORIGIN AND CAUSES OF THE STERILITY OF FIRST CROSSES AND OF HYBRIDS.

 

At one time it appeared to me probable, as it has to others, that the sterility of first crosses and of hybrids might have been slowly acquired through the natural selection of slightly lessened degrees of fertility, which, like any other variation, spontaneously appeared in certain individuals of one variety when crossed with those of another variety. For it would clearly be advantageous to two varieties or incipient species if they could be kept from blending, on the same principle that, when man is selecting at the same time two varieties, it is necessary that he should keep them separate. In the first place, it may be remarked that species inhabiting distinct regions are often sterile when crossed; now it could clearly have been of no advantage to such separated species to have been rendered mutually sterile, and consequently this could not have been effected through natural selection; but it may perhaps be argued, that, if a species was rendered sterile with some one compatriot, sterility with other species would follow as a necessary contingency. In the second place, it is almost as much opposed to the theory of natural selection as to that of special creation, that in reciprocal crosses the male element of one form should have been rendered utterly impotent on a second form, while at the same time the male element of this second form is enabled freely to fertilise the first form; for this peculiar state of the reproductive system could hardly have been advantageous to either species.

 

En un tiempo me pareció probable, como lo pareció a otros, que la esterilidad de los primeros cruzamientos y la de los híbridos habla sido adquirida lentamente por selección natural de grados un poco menores de fecundidad, que, como cualquier otra variación, apareció espontáneamente en ciertos individuos de una variedad al cruzarse con los de otra, pues tendría que ser evidentemente ventajoso a dos variedades o especies incipientes si pudiesen preservarse de mezcla, por el mismo principio que cuando el hombre está seleccionando al mismo tiempo dos variedades es necesario que las tenga separadas. En primer lugar, puede observarse que las especies que viven en regiones distintas son muchas veces estériles cuando se cruzan; ahora bien, no pudo evidentemente haber sido de ventaja alguna a estas especies separadas el haberse convertido en mutuamente estériles, y, por consiguiente, esto no pudo haberse efectuado por selección natural; aunque quizá pueda argüirse que, si una especie fue hecha estéril con relación a otra del mismo país, la esterilidad con relación a otras especies se seguiría como una consecuencia accidental necesaria. En segundo lugar, casi es tan opuesto a la teoría de la selección natural como a la de la creación especial el que en los cruzamientos recíprocos el elemento masculino de una forma haya sido hecho totalmente impotente para una segunda forma, cuando, al mismo tiempo, el elemento masculino de esta segunda forma está perfectamente capacitado para fecundar a la primera; pues esta condición particular del sistema reproductor difícilmente pudo haber sido ventajoso para ninguna de las especies.

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Ese tosco paralelismo entre injerto e hibridación en el párrafo cuadrigentésimo octogésimo tercero de El Origen de las Especies

El párrafo entero se cae por su propio peso:

1: Vemos así que, aun cuando hay una diferencia grande y evidente entre la simple adherencia de tallos que se injertan y la unión de los elementos masculino y femenino en el acto de la reproducción,….

 

Si hay una diferencia grande y evidente, entonces de nada nos sirve la comparación.

 

2. ….existe, sin embargo, un tosco paralelismo entre los resultados del injerto y los del cruzamiento de especies distintas.

 

En qué quedamos,…¿ diferencia grande y evidente o tosco paralelismo? , ¿Puede algún análisis serio estar basado en un tosco paralelismo?

 

3. Y así como hemos de considerar las curiosas y complicadas leyes que rigen la facilidad con que los árboles pueden ser injertados como dependientes de diferencias desconocidas en su sistema vegetativo,…

 

De nada sirve considerar ley alguna como dependiente de diferencias desconocidas en su sistema vegetativo,….

 

 

4. …del mismo modo, a mi parecer,….

 

¿Está escribiendo el autor un libro científico o está, por el contrario expresando libremente sus opiniones?

 

5. ….las leyes todavía más complicadas que rigen la facilidad de los primeros cruzamientos dependen de diferencias desconocidas en el aparato reproductor.

 

Efectivamente: Nada sabemos de las leyes que rigen el injerto e, igualmente, tampoco sabemos nada de las que rigen los cruzamientos. El parelismo es tosco. Cierto…..

 

 

6. Estas diferencias, en ambos casos, acompañan hasta cierto punto, como podía esperarse, a la afinidad sistemática, término con el que se pretende expresar toda clase de semejanza o de diferencia entre seres orgánicos. Los hechos no parecen indicar, en modo alguno, que la mayor o menor dificultad de injertarse o de cruzarse las diferentes especies haya sido un don especial, aun cuando la dificultad en el caso del cruzamiento es tan importante para la conservación y estabilidad de las formas específicas, cuanto es insignificante para su prosperidad en el caso de injerto.

 

 

Un caso evidente de exceso verbal: Sin más  comentarios.

 

 

 

 

 

483

 

We thus see that, although there is a clear and great difference between the mere adhesion of grafted stocks and the union of the male and female elements in the act of reproduction, yet that there is a rude degree of parallelism in the results of grafting and of crossing distinct species. And as we must look at the curious and complex laws governing the facility with which trees can be grafted on each other as incidental on unknown differences in their vegetative systems, so I believe that the still more complex laws governing the facility of first crosses are incidental on unknown differences in their reproductive systems. These differences in both cases follow, to a certain extent, as might have been expected, systematic affinity, by which term every kind of resemblance and dissimilarity between organic beings is attempted to be expressed. The facts by no means seem to indicate that the greater or lesser difficulty of either grafting or crossing various species has been a special endowment; although in the case of crossing, the difficulty is as important for the endurance and stability of specific forms as in the case of grafting it is unimportant for their welfare.

 

 

Vemos así que, aun cuando hay una diferencia grande y evidente entre la simple adherencia de tallos que se injertan y la unión de los elementos masculino y femenino en el acto de la reproducción, existe, sin embargo, un tosco paralelismo entre los resultados del injerto y los del cruzamiento de especies distintas. Y así como hemos de considerar las curiosas y complicadas leyes que rigen la facilidad con que los árboles pueden ser injertados como dependientes de diferencias desconocidas en su sistema vegetativo, del mismo modo, a mi parecer, las leyes todavía más complicadas que rigen la facilidad de los primeros cruzamientos dependen de diferencias desconocidas en el aparato reproductor. Estas diferencias, en ambos casos, acompañan hasta cierto punto, como podía esperarse, a la afinidad sistemática, término con el que se pretende expresar toda clase de semejanza o de diferencia entre seres orgánicos. Los hechos no parecen indicar, en modo alguno, que la mayor o menor dificultad de injertarse o de cruzarse las diferentes especies haya sido un don especial, aun cuando la dificultad en el caso del cruzamiento es tan importante para la conservación y estabilidad de las formas específicas, cuanto es insignificante para su prosperidad en el caso de injerto.

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Casos curiosos en el párrafo cuadrigentésimo octogésimo segundo de El Origen de las Especies

Hay dos clases de hechos que son diferentes: la esterilidad de los híbridos que tienen sus órganos reproductores en estado imperfecto y la dificultad de unir dos especies puras. Estamos de acuerdo. Sigue el autor diciendo:

 

aun cuando estas dos clases distintas de hechos vayan paralelas en un gran trayecto

 

Y no se entiende a qué viene esto. Como tampoco se entiende a qué vienen  a continuación los casos de injerto o los casos extraordinarios de Hippeastrum, Passiflora, etc., que producen semillas mucho más abundantes cuando son fecundadas por el polen de una especie distinta que cuando lo son por el de la misma planta. ¡Cómo se echa de menos una referencia adecuada!

 

 

 

 

482

We have seen that the sterility of hybrids which have their reproductive organs in an imperfect condition, is a different case from the difficulty of uniting two pure species, which have their reproductive organs perfect; yet these two distinct classes of cases run to a large extent parallel. Something analogous occurs in grafting; for Thouin found that three species of Robinia, which seeded freely on their own roots, and which could be grafted with no great difficulty on a fourth species, when thus grafted were rendered barren. On the other hand, certain species of Sorbus, when grafted on other species, yielded twice as much fruit as when on their own roots. We are reminded by this latter fact of the extraordinary cases of Hippeastrum, Passiflora, etc., which seed much more freely when fertilised with the pollen of a distinct species than when fertilised with pollen from the same plant.

 

Hemos visto que la esterilidad de los híbridos que tienen sus órganos reproductores en estado imperfecto es un caso diferente de la dificultad de unir dos especies puras que tienen sus órganos reproductores perfectos, aun cuando estas dos clases distintas de hechos vayan paralelas en un gran trayecto. Algo análogo ocurre en el injerto, pues Thouin encontró que tres especies de Robinia, que daban abundantes semillas en sus propios pies, y que pudieron ser injertadas sin gran dificultad en una cuarta especie, una vez injertadas se volvieron estériles. Por el contrario, ciertas especies de Sorbus, injertadas en otras, producen el doble de fruto que cuando están en su propio pie. Este hecho nos recuerda los casos extraordinarios de Hippeastrum, Passiflora, etc., que producen semillas mucho más abundantes cuando son fecundadas por el polen de una especie distinta que cuando lo son por el de la misma planta.

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Sigue el error y la comparación entre injerto e hibridación en el párrafo cuadrigentésimo octogésimo primero de El Origen de las Especies

El autor no cesará de repetirlo de todas las maneras posibles hasta que sus lectores hayan creído, como él cree,  que existen diferencias innnatas entre individuos para los cruzamientos entre especie. Pero puede repetirlo cuantas veces  quiera. Lo que es falso no se vuelve verdadero a fuerza de repetirlo. Los ejemplos dados en este párrafo se relacionan con injertos y no están en su sitio en un capítulo relacionado con los cruzamientos.

 

 

481

As Gartner found that there was sometimes an innate difference in different INDIVIDUALS of the same two species in crossing; so Sagaret believes this to be the case with different individuals of the same two species in being grafted together. As in reciprocal crosses, the facility of effecting an union is often very far from equal, so it sometimes is in grafting. The common gooseberry, for instance, cannot be grafted on the currant, whereas the currant will take, though with difficulty, on the gooseberry.

 

Del mismo modo que Gärtner encontró que a veces existía una diferencia innata entre los distintos individuos de la misma especie en el cruzamiento, también Sageret cree que esto ocurre en los distintos individuos de dos mismas especies al ser injertadas una en otra. Ocurre a veces en el injerto lo mismo que en los cruzamientos recíprocos: la facilidad de efectuar una unión, frecuentemente dista muchísimo de ser igual; el grosellero espinoso, por ejemplo, no puede ser injertado en el grosellero rojo, mientras que éste prenderá, aunque con dificultad, en el espinoso.

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Disparate y verbosidad en el párrafo cuadrigentésimo octogésimo de El Origen de las Especies

El párrafo comienza con un disparate mayúsculo:

 

 

Las leyes y hechos anteriores, por el contrario, me parece que indican claramente que la esterilidad, tanto de los primeros cruzamientos como de los híbridos, es simplemente incidental o dependiente de diferencias desconocidas en su aparato reproductor, siendo las diferencias de naturaleza tan particular y limitada, que, en cruzamientos recíprocos entre las dos mismas especies, el elemento sexual masculino de una actuará muchas veces sin dificultad sobre el elemento sexual femenino de la otra, pero no en sentido inverso.

 

La esterilidad entre distintas especies no es incidental. Incidental no es equivalente de dependiente de diferencias desconocidas en su aparato reproductor.

 

Al leer lo siguiente he sospechado que iría seguido de algún disparate:

 

Será conveniente explicar un poco más, mediante un ejemplo, lo que entiendo por ser la esterilidad dependiente de otras diferencias, y no una cualidad especialmente concedida.

 

Lean ustedes el resto y díganme si me equivocaba o no.

 

 

 

 

480

The foregoing rules and facts, on the other hand, appear to me clearly to indicate that the sterility, both of first crosses and of hybrids, is simply incidental or dependent on unknown differences in their reproductive systems; the differences being of so peculiar and limited a nature, that, in reciprocal crosses between the same two species, the male sexual element of the one will often freely act on the female sexual element of the other, but not in a reversed direction. It will be advisable to explain a little more fully, by an example, what I mean by sterility being incidental on other differences, and not a specially endowed quality. As the capacity of one plant to be grafted or budded on another is unimportant for their welfare in a state of nature, I presume that no one will suppose that this capacity is a SPECIALLY endowed quality, but will admit that it is incidental on differences in the laws of growth of the two plants. We can sometimes see the reason why one tree will not take on another from differences in their rate of growth, in the hardness of their wood, in the period of the flow or nature of their sap, etc.; but in a multitude of cases we can assign no reason whatever. Great diversity in the size of two plants, one being woody and the other herbaceous, one being evergreen and the other deciduous, and adaptation to widely different climates, does not always prevent the two grafting together. As in hybridisation, so with grafting, the capacity is limited by systematic affinity, for no one has been able to graft together trees belonging to quite distinct families; and, on the other hand, closely allied species and varieties of the same species, can usually, but not invariably, be grafted with ease. But this capacity, as in hybridisation, is by no means absolutely governed by systematic affinity. Although many distinct genera within the same family have been grafted together, in other cases species of the same genus will not take on each other. The pear can be grafted far more readily on the quince, which is ranked as a distinct genus, than on the apple, which is a member of the same genus. Even different varieties of the pear take with different degrees of facility on the quince; so do different varieties of the apricot and peach on certain varieties of the plum.

 

Las leyes y hechos anteriores, por el contrario, me parece que indican claramente que la esterilidad, tanto de los primeros cruzamientos como de los híbridos, es simplemente incidental o dependiente de diferencias desconocidas en su aparato reproductor, siendo las diferencias de naturaleza tan particular y limitada, que, en cruzamientos recíprocos entre las dos mismas especies, el elemento sexual masculino de una actuará muchas veces sin dificultad sobre el elemento sexual femenino de la otra, pero no en sentido inverso. Será conveniente explicar un poco más, mediante un ejemplo, lo que entiendo por ser la esterilidad dependiente de otras diferencias, y no una cualidad especialmente concedida. Como la capacidad de una planta para ser injertada en otras es sin importancia para su prosperidad en estado natural, presumo que nadie supondrá que esta capacidad es una cualidad especialmente concedida, sino que admitirá que es dependiente de diferencias en las leyes de crecimiento de las dos plantas. A veces podemos ver la causa por la que un árbol no prende en otro por diferencias en su velocidad de crecimiento, en la dureza de su madera, en el período de la subida de la savia o en la naturaleza de ésta, etc.; pero en una multitud de casos no podemos asignar causa alguna. Una gran diferencia de tamaño en las plantas, el ser una leñosa y otra herbácea, el ser una de hoja persistente y la otra de hoja caduca, y la adaptación de climas muy diferentes, no siempre impiden el que puedan injertarse una en otra. Lo mismo que en la hibridación, también en el injerto la capacidad está limitada por la afinidad sistemática, pues nadie ha podido injertar uno en otro árboles pertenecientes a familias completamente distintas y, por el contrario, especies muy afines y variedades de la misma especie pueden, por lo común, aunque no siempre, ser injertadas con facilidad unas en otras. Pero esta capacidad, lo mismo que ocurre en la hibridación, no está, en modo alguno, regida por la afinidad sistemática. Aun cuando muchos géneros distintos de la misma familia han sido injertados mutuamente, en otros casos especies del mismo género no prenden unas en otras. El peral puede ser injertado mucho más fácilmente en el membrillero, que se clasifica como un género distinto, que en el manzano, que pertenece al mismo género. Hasta las diferentes variedades del peral prenden, con distintos grados de facilidad, en el membrillero, y lo mismo ocurre con diferentes variedades de albaricoquero y melocotonero en ciertas variedades de ciruelo.

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Leyes complicadas y singulares y una extraña disposición en el párrafo cuadrigentésimo septuagésimo noveno de El Origen de las Especies

Las leyes son siempre singulares. Que sean más o menos complicadas suele depender del grado de inteligencia de quien las propone y de quien las estudia. Una cosa es descubrir una ley y otra muy diferente es descubrir su finalidad  en la naturaleza. El autor confunde lo uno con lo otro y además insiste en su error:

 

¿Por qué el grado de esterilidad ha de ser, por naturaleza variable en los individuos de la misma especie?

 

En los individuos de una misma especie el grado de esterilidad es poco variable. Por lo general pueden o no pueden tener descendencia con los de otra especie.

 

El autor se encuentra incómodo con todo lo que no se ajusta a sus suposiciones. Sólo así se entiende que diga:

 

Conceder a la especie la propiedad especial de producir híbridos y después parar su propagación ulterior por diferentes grados de esterilidad, no relacionados rigurosamente con la facilidad de la primera unión entre sus padres, parece una extraña disposición.

 

¿Conceder? Eso sí que es una extraña suposición.  La naturaleza es independiente  de lo que el señor Darwin, o sus amigos, piensen que pueda ser una extraña disposición.

 

 

 

479

Now do these complex and singular rules indicate that species have been endowed with sterility simply to prevent their becoming confounded in nature? I think not. For why should the sterility be so extremely different in degree, when various species are crossed, all of which we must suppose it would be equally important to keep from blending together? Why should the degree of sterility be innately variable in the individuals of the same species? Why should some species cross with facility and yet produce very sterile hybrids; and other species cross with extreme difficulty, and yet produce fairly fertile hybrids? Why should there often be so great a difference in the result of a reciprocal cross between the same two species? Why, it may even be asked, has the production of hybrids been permitted? To grant to species the special power of producing hybrids, and then to stop their further propagation by different degrees of sterility, not strictly related to the facility of the first union between their parents, seems a strange arrangement.

 

Ahora bien; estas complicadas y singulares leyes, ¿indican que las especies han sido dotadas de esterilidad sencillamente para impedir su confusión en la naturaleza? Yo creo que no; pues ¿por qué sería la esterilidad tan sumamente variable cuando se cruzan diferentes especies que tendríamos que suponer que habría de ser igualmente importante preservarlas de que se mezclasen? ¿Por qué el grado de esterilidad ha de ser, por naturaleza variable en los individuos de la misma especie? ¿Por qué unas especies tendrían que cruzarse con facilidad, produciendo, sin embargo, híbridos muy estériles, y otras especies se cruzarían con extrema dificultad, produciendo, no obstante, híbridos bien fecundos? ¿Por qué tendría que existir diferencia tan grande en el resultado del cruzamiento recíproco entre dos mismas especies? ¿Por qué, puede aún preguntarse, ha sido permitida la producción de híbridos? Conceder a la especie la propiedad especial de producir híbridos y después parar su propagación ulterior por diferentes grados de esterilidad, no relacionados rigurosamente con la facilidad de la primera unión entre sus padres, parece una extraña disposición.

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Sigue el error en el párrafo cuadrigentésimo septuagésimo octavo de El Origen de las Especies

 

El autor ve gradaciones por todas partes:

cuando se unen formas que deben considerarse como buenas y distintas especies, su fecundidad pasa gradualmente de cero a fecundidad perfecta, o hasta fecundidad excesiva en determinadas condiciones

Repetimos:  Es raro que se unan entre sí distintas especies. Por lo general ocurre de modo artificial. En los casos de infecundidad no hay descendencia. En los casos de fecundidad, se forman híbridos. No se entiende bien qué quiere decir fecundidad excesiva.

El autor sigue empeñado en ver variaciones donde no las hay:

 

…vemos que esta fecundidad, aparte de ser sumamente susceptible a las condiciones favorables o desfavorables, es, por naturaleza, variable; ….

 

Falso. En la mayoría de los casos no hay Fecundidad alguna entre distintas especies. En otros hay cierta fecundidad, pero a menudo los híbridos son estériles.

 

Los experimentos de Gaertner, que se discuten en esta sección, se refieren exclusivamente a plantas y en animales, la fecundidad entre distintas especies es todavía más rara. No es correcto discutir conjuntamente los casos que se refieren a las plantas con los de animales.

 

 

La confusión está de nuevo servida por mantener el concepto inútil y confuso de afinidad sistemática:

 

…. que la fecundidad de los híbridos no está relacionada con el grado en que éstos se parecen por el aspecto externo de uno u otro de sus padres, y, finalmente, que la facilidad de hacer el primer cruzamiento entre dos especies no siempre está regulada por su afinidad sistemática o grado de semejanza mutua…..

 

 

478

Considering the several rules now given, which govern the fertility of first crosses and of hybrids, we see that when forms, which must be considered as good and distinct species, are united, their fertility graduates from zero to perfect fertility, or even to fertility under certain conditions in excess; that their fertility, besides being eminently susceptible to favourable and unfavourable conditions, is innately variable; that it is by no means always the same in degree in the first cross and in the hybrids produced from this cross; that the fertility of hybrids is not related to the degree in which they resemble in external appearance either parent; and lastly, that the facility of making a first cross between any two species is not always governed by their systematic affinity or degree of resemblance to each other. This latter statement is clearly proved by the difference in the result of reciprocal crosses between the same two species, for, according as the one species or the other is used as the father or the mother, there is generally some difference, and occasionally the widest possible difference, in the facility of effecting an union. The hybrids, moreover, produced from reciprocal crosses often differ in fertility.

 

Considerando las diferentes reglas que se acaban de citar, que rigen la fecundidad de los primeros cruzamientos y de los híbridos, vemos que, cuando se unen formas que deben considerarse como buenas y distintas especies, su fecundidad pasa gradualmente de cero a fecundidad perfecta, o hasta fecundidad excesiva en determinadas condiciones; vemos que esta fecundidad, aparte de ser sumamente susceptible a las condiciones favorables o desfavorables, es, por naturaleza, variable; que en manera alguna lo es siempre en igual grado en el primer cruzamiento y en los híbridos producidos por éste; que la fecundidad de los híbridos no está relacionada con el grado en que éstos se parecen por el aspecto externo de uno u otro de sus padres, y, finalmente, que la facilidad de hacer el primer cruzamiento entre dos especies no siempre está regulada por su afinidad sistemática o grado de semejanza mutua. Esta última afirmación se prueba claramente por la diferencia en los resultados de cruzamientos recíprocos entre las dos mismas especies, pues según que una u otra se emplee como padre o como madre, hay generalmente alguna diferencia -y a veces la mayor diferencia posible- en la facilidad de efectuar la unión. Además, los híbridos producidos mediante cruzamientos recíprocos difieren muchas veces en fecundidad.

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Sigue el autor comentando libremente los experimentos de Gärtner en el párrafo cuadrigentésimo septuagésimo séptimo de El Origen de las Especies

Sigue el autor comentando libremente los experimentos de Gärtner y no sabemos a dónde querrá ir a parar con esta conclusión:

 

Estos hechos muestran hasta qué punto la fecundidad de un híbrido puede ser independiente de su semejanza extrema con uno u otro de sus progenitores puros.

Ya veremos. De momento recordar una serie de puntos importantes:

1. Los cruzamientos entre especies, y por lo tanto los híbridos,  son poco  frecuentes.

2. Conviene distinguir entre animales y plantas.

3. En todos los casos, las experiencias serán experiencias y será dificil su extrapolación a las condiciones naturales.

 

 477

Several other singular rules could be given from Gartner: for instance, some species have a remarkable power of crossing with other species; other species of the same genus have a remarkable power of impressing their likeness on their hybrid offspring; but these two powers do not at all necessarily go together. There are certain hybrids which, instead of having, as is usual, an intermediate character between their two parents, always closely resemble one of them; and such hybrids, though externally so like one of their pure parent-species, are with rare exceptions extremely sterile. So again among hybrids which are usually intermediate in structure between their parents, exceptional and abnormal individuals sometimes are born, which closely resemble one of their pure parents; and these hybrids are almost always utterly sterile, even when the other hybrids raised from seed from the same capsule have a considerable degree of fertility. These facts show how completely the fertility of a hybrid may be independent of its external resemblance to either pure parent.

 

Se podrían citar otras varias reglas particulares de Gärtner; por ejemplo: algunas especies tienen un notable poder de cruzamiento con otras; otras del mismo género tienen una notable propiedad de imprimir su semejanza a su descendencia híbrida; pero estas dos propiedades no van, en modo alguno, necesariamente unidas. Existen ciertos híbridos que, en lugar de tener, como es usual, un carácter intermedio entre sus dos progenitores, se parecen siempre mucho a uno de ellos, y estos híbridos, a pesar de ser tan sumamente parecidos a una de sus especies progenitoras puras, son, con raras excepciones, extremadamente estériles. También entre los híbridos, que ordinariamente son de conformación intermedia entre sus padres, nacen a veces individuos excepcionales y anómalos, que se parecen mucho a uno de sus progenitores puros, y estos híbridos, casi siempre, son completamente estériles, aun cuando los otros híbridos procedentes de semillas del mismo fruto tengan un grado considerable de fecundidad. Estos hechos muestran hasta qué punto la fecundidad de un híbrido puede ser independiente de su semejanza extrema con uno u otro de sus progenitores puros.

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