Archivo de mayo 30th, 2014

Las especies de los paleontólogos en el párrafo quingentésimo cuadragésimo noveno de El Origen de las Especies

El autor indica que es notorio lo extraordinariamente pequeñas que son las diferencias sobre las que muchos paleontólogos han fundado sus especies. Como no cita ningún ejemplo ni se refiere a caso concreto alguno, sus palabras valen poco o nada.

 

La segunda frase continúa con el mismo estilo:

 

Algunos conquiliólogos experimentados están ahora rebajando a la categoría de variedades muchas de las hermosísimas especies de D’Orbigny y otros autores, y en este criterio encontramos la prueba de las transformaciones que, según la teoría, teníamos que encontrar.

 

¿Algunos conquiliólogos? ¿Quiénes?. ¿Qué prueba se encuentra en este criterio? Ninguna.

 

 

 

549

It is notorious on what excessively slight differences many palaeontologists have founded their species; and they do this the more readily if the specimens come from different sub-stages of the same formation. Some experienced conchologists are now sinking many of the very fine species of D’Orbigny and others into the rank of varieties; and on this view we do find the kind of evidence of change which on the theory we ought to find. Look again at the later tertiary deposits, which include many shells believed by the majority of naturalists to be identical with existing species; but some excellent naturalists, as Agassiz and Pictet, maintain that all these tertiary species are specifically distinct, though the distinction is admitted to be very slight; so that here, unless we believe that these eminent naturalists have been misled by their imaginations, and that these late tertiary species really present no difference whatever from their living representatives, or unless we admit, in opposition to the judgment of most naturalists, that these tertiary species are all truly distinct from the recent, we have evidence of the frequent occurrence of slight modifications of the kind required. If we look to rather wider intervals of time, namely, to distinct but consecutive stages of the same great formation, we find that the embedded fossils, though universally ranked as specifically different, yet are far more closely related to each other than are the species found in more widely separated formations; so that here again we have undoubted evidence of change in the direction required by the theory; but to this latter subject I shall return in the following chapter.

 

Es notorio lo extraordinariamente pequeñas que son las diferencias sobre las que muchos paleontólogos han fundado sus especies, y hacen esto tanto más fácilmente si los ejemplares provienen de diferentes subpisos de la misma formación. Algunos conquiliólogos experimentados están ahora rebajando a la categoría de variedades muchas de las hermosísimas especies de D’Orbigny y otros autores, y en este criterio encontramos la prueba de las transformaciones que, según la teoría, teníamos que encontrar. Consideremos, además, los depósitos terciarios más recientes, que encierran muchos moluscos considerados por la mayor parte de los naturalistas como idénticos de las especies vivientes; pero, algunos excelentes naturalistas, como Agassiz y Pictet, sostienen que todas estas especies terciarias son específicamente distintas, aun cuando admiten que la diferencia es muy pequeña; de modo que en este caso tenemos la prueba de la frecuente existencia de ligeras modificaciones de la naturaleza requerida, a menos que creamos que estos eminentes naturalistas han sido extraviados por su imaginación, y que estas especies del terciario superior no presentan realmente diferencia alguna de sus especies representativas vivientes, o a menos que admitamos, en contra de la opinión de la mayor parte de los naturalistas, que estas especies terciarias son todas realmente distintas de las modernas. Si consideramos espacios de tiempo algo mayores, como los pisos distintos, pero consecutivos, de una misma formación grande, encontramos que los fósiles en ellos enterrados, aunque clasificados universalmente como especies diferentes, son, sin embargo, mucho más afines entre sí que las especies que se encuentran en formaciones mucho más separadas; de modo que aquí tenemos también pruebas indudables de cambios en el sentido exigido por mi teoría; pero sobre este último punto he de insistir en el capítulo siguiente.

Lectura aconsejada:

Etiquetas: