Archivo de octubre 21st, 2014

El tiempo y otras dificultades

 

¿Qué es el tiempo? ¿Alguien lo sabe? Pues no. Ni idea. Y la prueba, estas brillantes sentencias de D Agustín García Calvo:

 

El que no haya tenido tan siquiera la gracia de quedarse pensativo (y bien se le disculparía si envidioso al mismo tiempo) contemplando las andanzas de un gato, calmosas, sigilosas desapasionadas, de un cuarto a otro de la casa, y otra vez del otro al uno, subiendo las escaleras de uno al otro piso para volver a bajarlas tranquilamente, como señales evidentes de no estar buscando nada ni de ir a ningún sitio, o bien mirando a un asno plantado, delante de la cuadra, sobre sus cuatro patas, mirando indiferente ponerse el sol, durante una hora, dos horas de las nuestras, sin más movimiento que, lo más, una leve oscilación del rabo o un lento rebuzno cada media hora, difícilmente podrá entender qué es de lo que aquí tratamos.

 

Agustín García Calvo. Contra el tiempo. 2ª ed. Lucina 2001.

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Un periodo glaciar imaginario en el párrafo sexcentésimo quincuagésimo primero del Origen de las Especies

Veíamos que a las explicaciones de Agassiz sobre la dispersión de las especies en el período glaciar, nuestro autor había comenzado a añadir una gran cantidad de confusión. ¿Se aclarará la situación en los párrafos siguientes? No, a juzgar por el comienzo:

En el ejemplo precedente hemos supuesto que en el comienzo de nuestro imaginario período glaciar las producciones árticas eran tan uniformes en todas las regiones polares como lo son hoy en día; pero….

¡Nuestro imaginario periodo glaciar!….Habría que ver la cara de Agassiz al leer esto ,……..

 

Más adelante se lee:

tenemos razones suficientes para creer que el clima era más caliente que en la actualidad.

 

Pero no es la primera vez que el autor emplea la misma expresión (tenemos razones suficientes para creer) sin indicar cuáles son esas razones.

 

 

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In the foregoing illustration, I have assumed that at the commencement of our imaginary Glacial period, the arctic productions were as uniform round the polar regions as they are at the present day. But it is also necessary to assume that many sub-arctic and some few temperate forms were the same round the world, for some of the species which now exist on the lower mountain slopes and on the plains of North America and Europe are the same; and it may be asked how I account for this degree of uniformity of the sub-arctic and temperate forms round the world, at the commencement of the real Glacial period. At the present day, the sub-arctic and northern temperate productions of the Old and New Worlds are separated from each other by the whole Atlantic Ocean and by the northern part of the Pacific. During the Glacial period, when the inhabitants of the Old and New Worlds lived further southwards than they do at present, they must have been still more completely separated from each other by wider spaces of ocean; so that it may well be asked how the same species could then or previously have entered the two continents. The explanation, I believe, lies in the nature of the climate before the commencement of the Glacial period. At this, the newer Pliocene period, the majority of the inhabitants of the world were specifically the same as now, and we have good reason to believe that the climate was warmer than at the present day. Hence, we may suppose that the organisms which now live under latitude 60 degrees, lived during the Pliocene period further north, under the Polar Circle, in latitude 66-67 degrees; and that the present arctic productions then lived on the broken land still nearer to the pole. Now, if we look at a terrestrial globe, we see under the Polar Circle that there is almost continuous land from western Europe through Siberia, to eastern America. And this continuity of the circumpolar land, with the consequent freedom under a more favourable climate for intermigration, will account for the supposed uniformity of the sub-arctic and temperate productions of the Old and New Worlds, at a period anterior to the Glacial epoch.

 

En el ejemplo precedente hemos supuesto que en el comienzo de nuestro imaginario período glaciar las producciones árticas eran tan uniformes en todas las regiones polares como lo son hoy en día; pero es también necesario admitir que muchas formas subárticas y algunas de los climas templados eran las mismas en todo el mundo, pues algunas de las especies que ahora existen en la base de las montañas y en las llanuras del norte de América y de Europa son las mismas, y puede preguntarse cómo explico yo esta uniformidad de las formas subárticas y de clima templado, en todo el mundo, al principio del verdadero período glaciar. Actualmente las producciones subárticas y de las regiones templadas del Norte, en el Mundo Antiguo y en el Nuevo, están separadas por todo el océano Atlántico y por la parte norte del Pacífico. Durante el período glaciar, cuando los habitantes del Mundo Antiguo y del Nuevo vivían mucho más al Sur de lo que viven actualmente, tuvieron que estar separados entre sí aún más completamente por espacios mayores del océano; de manera que puede muy bien preguntarse cómo es que las mismas especies pudieron entonces, o antes, haber llegado a los dos continentes. La explicación, a mi parecer, está en la naturaleza del clima antes del comienzo del período glaciar. En aquella época, o sea el período plioceno más moderno, la mayor parte de los habitantes del mundo eran específicamente los mismos que ahora, y tenemos razones suficientes para creer que el clima era más caliente que en la actualidad. Por consiguiente, podemos suponer que los organismos que actualmente viven a 60º de latitud vivían durante el período plioceno más al Norte, en el círculo polar, a 66º-67º de latitud, y que las producciones árticas actuales vivían entonces en la tierra fragmentada todavía más próxima al polo. Ahora bien; si consideramos el globo terrestre, vemos que en el círculo polar hay tierra casi continua desde el oeste de Europa, por Siberia, hasta el este de América, y esta continuidad de tierra circumpolar, con la consiguiente libertad, en un clima más favorable, para emigraciones mutuas, explicará la supuesta uniformidad de las producciones subárticas y de clima templado del Mundo Antiguo y del Nuevo en un período anterior a la época glaciar.

 

Lectura aconsejada:

 

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