Archivo de diciembre 31st, 2014

Extraño capítulo a partir del septingentésimo segundo párrafo de El Origen de las Especies

Comienza el penúltimo capítulo, titulado MUTUAL AFFINITIES OF ORGANIC BEINGS: MORPHOLOGY—EMBRYOLOGY—RUDIMENTARY ORGANS.

¿Cómo es posible que en una obra titulada Sobre el Origen de las Especies aparezca éste capítulo al final?

¿Cómo es posible que aparezca un apartado titulado “clasificación” al comenzar el penúltimo de quince capítulos? ¿De qué ha estado hablando el autor hasta este momento?

 

 

 

 702. 

CLASSIFICATION.

 

From the most remote period in the history of the world organic beings have been found to resemble each other in descending degrees, so that they can be classed in groups under groups. This classification is not arbitrary like the grouping of the stars in constellations. The existence of groups would have been of simple significance, if one group had been exclusively fitted to inhabit the land, and another the water; one to feed on flesh, another on vegetable matter, and so on; but the case is widely different, for it is notorious how commonly members of even the same subgroup have different habits. In the second and fourth chapters, on Variation and on Natural Selection, I have attempted to show that within each country it is the widely ranging, the much diffused and common, that is the dominant species, belonging to the larger genera in each class, which vary most. The varieties, or incipient species, thus produced, ultimately become converted into new and distinct species; and these, on the principle of inheritance, tend to produce other new and dominant species. Consequently the groups which are now large, and which generally include many dominant species, tend to go on increasing in size. I further attempted to show that from the varying descendants of each species trying to occupy as many and as different places as possible in the economy of nature, they constantly tend to diverge in character. This latter conclusion is supported by observing the great diversity of forms, which, in any small area, come into the closest competition, and by certain facts in naturalisation.

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde el período más remoto en la historia del mundo se ha visto que los seres orgánicos se parecen entre sí en grados descendentes, de manera que pueden ser clasificados en grupos subordinados unos a otros. Esta clasificación no es arbitraria, como el agrupar las estrellas en constelaciones. La existencia de grupos habría sido de significación sencilla si un grupo hubiese estado adaptado exclusivamente a vivir en tierra y otro en el agua; uno a alimentarse de carne y otro de materias vegetales, y así sucesivamente; pero el caso es muy diferente, pues es notorio que, muy comúnmente, tienen costumbres diferentes miembros hasta de un mismo subgrupo. En los capítulos II y IV, acerca de la Variación y de la Selección Natural, he procurado demostrar que en cada país las especies que más varían son las de vasta distribución, las comunes y difusas, esto es, las especies predominantes que pertenecen a los géneros mayores dentro de cada clase. Las variedades o especies incipientes, producidas de este modo, se convierten, al fin, en especies nuevas y distintas, y éstas, según el principio de la herencia, tienden a producir especies nuevas y dominantes. Por consiguiente, los grupos que actualmente son grandes, y que generalmente comprenden muchas especies predominantes, tienden a continuar aumentando en extensión. Procuré además demostrar que, como los descendientes que varían de cada especie procuran ocupar los más puestos posibles y los más diferentes en la economía de la naturaleza, tienden constantemente a divergir en sus caracteres. Esta última conclusión se apoya en la observación de la gran diversidad de formas que dentro de cualquier pequeña región entran en íntima competencia y en ciertos hechos de naturalización.

 

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