Lo desconocido como ejemplo en el párrafo septingentésimo vigésimo octavo de El Origen de las Especies

Resulta increíble como para explicar que especies de distintos grupos se parecen entre sí, el autor recurre ahora a un ejemplo del cual no tiene absolutamente ningún dato. Se refiere al mimetismo, ese gran misterio, y se refiere a ello como:

curiosa clase de casos en los que la gran semejanza externa no depende de adaptación a costumbres semejantes, sino que se ha conseguido por razón de protección

 

Pero,… vamos a ver:

 

  1. ¿Por qué sabe y quién le autoriza a decir que la semejanza se ha conseguido por razón de la protección?
  2. ¿Cómo puede decir a la vez que se ha conseguido la semejanza por razón de la protección y que no depende de la adaptación? ¿Acaso la protección no tendría que ver con la adaptación?

 

El autor se refiere al parecido entre Ithomia y Leptalis, indicando que se trata del trabajo de Mr. Bates. No sabemos por qué no menciona un trabajo semejante de su amigo el aventurero Wallace:

 

PROTECTIVE MIMICRY IN ANIMALS.

BY ALFRED RUSSEL WALLACE, F.L.S., AUTHOR OF “THE MALAY ARCHIPELAGO,” ETC.

 

 

Quizás porque la acumulación de semejanzas entre ambos trabajos, el presente y el de Wallace, indicaría que ambos podían tener fuentes de inspiración, además de sus conocidos patrocinadores en común.

 

 

 

728.

 

There is another and curious class of cases in which close external resemblance does not depend on adaptation to similar habits of life, but has been gained for the sake of protection. I allude to the wonderful manner in which certain butterflies imitate, as first described by Mr. Bates, other and quite distinct species. This excellent observer has shown that in some districts of South America, where, for instance, an Ithomia abounds in gaudy swarms, another butterfly, namely, a Leptalis, is often found mingled in the same flock; and the latter so closely resembles the Ithomia in every shade and stripe of colour, and even in the shape of its wings, that Mr. Bates, with his eyes sharpened by collecting during eleven years, was, though always on his guard, continually deceived. When the mockers and the mocked are caught and compared, they are found to be very different in essential structure, and to belong not only to distinct genera, but often to distinct families. Had this mimicry occurred in only one or two instances, it might have been passed over as a strange coincidence. But, if we proceed from a district where one Leptalis imitates an Ithomia, another mocking and mocked species, belonging to the same two genera, equally close in their resemblance, may be found. Altogether no less than ten genera are enumerated, which include species that imitate other butterflies. The mockers and mocked always inhabit the same region; we never find an imitator living remote from the form which it imitates. The mockers are almost invariably rare insects; the mocked in almost every case abounds in swarms. In the same district in which a species of Leptalis closely imitates an Ithomia, there are sometimes other Lepidoptera mimicking the same Ithomia: so that in the same place, species of three genera of butterflies and even a moth are found all closely resembling a butterfly belonging to a fourth genus. It deserves especial notice that many of the mimicking forms of the Leptalis, as well as of the mimicked forms, can be shown by a graduated series to be merely varieties of the same species; while others are undoubtedly distinct species. But why, it may be asked, are certain forms treated as the mimicked and others as the mimickers? Mr. Bates satisfactorily answers this question by showing that the form which is imitated keeps the usual dress of the group to which it belongs, while the counterfeiters have changed their dress and do not resemble their nearest allies.

 

Existe otra curiosa clase de casos en los que la gran semejanza externa no depende de adaptación a costumbres semejantes, sino que se ha conseguido por razón de protección. Me refiero al modo maravilloso con que ciertas mariposas imitan, según míster Bates describió por vez primera, a otras especies completamente distintas. Este excelente observador ha demostrado que en algunas regiones de América del Sur, donde, por ejemplo, una Ithomia abunda en brillantes enjambres, otra mariposa, una Leptalis, se encuentra con frecuencia mezclada en la misma bandada, y esta última se parece tanto a la Ithomia en cada raya y matiz de color, y hasta en la forma de sus alas, que míster Bates, con su vista aguzada por la recolección durante once años, se engañaba de continuo, a pesar de estar siempre alerta. Cuando se coge y se compara a los imitadores y los imitados, se encuentra que son muy diferentes en su conformación esencial y que pertenecen, no sólo a géneros distintos, sino con frecuencia a distintas familias. Si este mimetismo ocurriese sólo en uno o dos casos, podría haber sido pasado por alto como una coincidencia extraña. Pero si salimos de una región donde una Leptalis imita a una Ithomia, podemos encontrar otras especies imitadoras e imitadas, pertenecientes a los dos mismos géneros, cuya semejanza es igualmente estrecha. En conjunto se han enumerado nada menos que diez géneros que comprenden especies que imitan a otras mariposas. Los imitadores y los imitados viven siempre en la misma región: nunca encontramos un imitador que viva lejos de la forma que imita. Los imitadores son casi siempre insectos raros; los imitados, en casi todos los casos, abundan hasta formar enjambres. En el mismo distrito en que una especie de Leptalis imita estrechamente a una Ithomia, hay a veces otros lepidópteros que remedan la misma Ithomia; de manera que en el mismo lugar se encuentran tres géneros de mariposas ropalóceras y hasta una heterócera, que se asemejan todas mucho a una mariposa ropalócera perteneciente a cuarto género. Merece especial mención el que se puede demostrar, mediante una serie gradual, que algunas de las formas miméticas de Leptalis, lo mismo que algunas de las formas imitadas, son simplemente variedades de la misma especie, mientras que otras son indudablemente especies distintas. Pero puede preguntarse: ¿por qué ciertas formas son consideradas como imitadoras y otras como imitadas? Míster Bates contesta satisfactoriamente a esta pregunta haciendo ver que la forma que es imitada conserva la vestimenta usual del grupo a que pertenece; mientras que las falsas han cambiado de vestimenta y no se parecen a sus parientes más próximos.

Lectura aconsejada:

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