Archivo de febrero 20th, 2015

La audacia irreparable de Haeckel en el septingentésimo trigésimo octavo párrafo de Sobre el Origen de las Especies

En medio del fárrago aparecen frases de una claridad meridiana. Podríamos decir, proféticas:

De este modo ha empezado audazmente una gran labor y nos muestra cómo la clasificación será tratada en el porvenir

Efectivamente, Haeckel empezó una gran labor y lo hizo audazmente: Falsificando las imágenes de los embriones.

Tomamos por ejemplo la siguente frase de un artículo de Elizabeth Pennisi en la revista Science:

 

Using modern techniques, a British researcher has photographed embryos like those pictured in the famous, century-old drawings by Ernst Haeckel–proving that Haeckel’s images were falsified. Haeckel once admitted to his peers that he doctored the drawings, but that confession was forgotten.

 

El hombre de Piltdown, la Biston betularia, los embriones de Haeckel,…  Un número elevado de fraudes en torno al darwinismo. En cuanto al trato dado a la taxonomía, de  acuerdo con el expresado en esta obra: La indiferencia más absoluta. Una falta de respeto integral. ¿Consecuencias? Miren a su alrededor y ya nos dicen…

 

 

738.

 

Professor Haeckel in his “Generelle Morphologie” and in another works, has recently brought his great knowledge and abilities to bear on what he calls phylogeny, or the lines of descent of all organic beings. In drawing up the several series he trusts chiefly to embryological characters, but receives aid from homologous and rudimentary organs, as well as from the successive periods at which the various forms of life are believed to have first appeared in our geological formations. He has thus boldly made a great beginning, and shows us how classification will in the future be treated.

 

El profesor Häckel, en su Generelle Morphologie y en otras obras, ha empleado su gran conocimiento y capacidad en lo que él llama filogenia, o sea las líneas genealógicas de todos los seres orgánicos. Al formar las diferentes series cuenta principalmente con los caracteres embriológicos; pero se ayuda con los datos que proporcionan los órganos homólogos y rudimentarios, y también los sucesivos períodos en que se cree que han aparecido por vez primera en nuestras formaciones geológicas las diferentes formas orgánicas. De este modo ha empezado audazmente una gran labor y nos muestra cómo la clasificación será tratada en el porvenir.

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