Un asunto mucho más complejo de lo que a primera vista parece en el párrafo septingentésimo cuadragésimo séptimo de El Origen de las Especies

La Morfología, que el autor ha comenzado a tratar ocho párrafos atrás, ya le resulta incómoda. El autor desconoce los principios más elementales de la morfología y está ya deseando cambiar de tema. Aquí hará un breve resumen de un texto de Mr. E. Ray Lankester quien distinguee entre homogeneidad y homoplastia.

 

747.

 

But morphology is a much more complex subject than it at first appears, as has lately been well shown in a remarkable paper by Mr. E. Ray Lankester, who has drawn an important distinction between certain classes of cases which have all been equally ranked by naturalists as homologous. He proposes to call the structures which resemble each other in distinct animals, owing to their descent from a common progenitor with subsequent modification, “homogenous”; and the resemblances which cannot thus be accounted for, he proposes to call “homoplastic”. For instance, he believes that the hearts of birds and mammals are as a whole homogenous—that is, have been derived from a common progenitor; but that the four cavities of the heart in the two classes are homoplastic—that is, have been independently developed. Mr. Lankester also adduces the close resemblance of the parts on the right and left sides of the body, and in the successive segments of the same individual animal; and here we have parts commonly called homologous which bear no relation to the descent of distinct species from a common progenitor. Homoplastic structures are the same with those which I have classed, though in a very imperfect manner, as analogous modifications or resemblances. Their formation may be attributed in part to distinct organisms, or to distinct parts of the same organism, having varied in an analogous manner; and in part to similar modifications, having been preserved for the same general purpose or function, of which many instances have been given.

 

Pero la Morfología es un asunto mucho más complejo de lo que a primera vista parece, como recientemente ha demostrado muy bien, en una notable memoria, míster E. Ray Lankester, quien ha establecido una importante distinción entre ciertas clases de casos considerados todos igualmente como homólogos por los naturalistas. Propone llamar homogéneas las conformaciones que se asemejan entre sí en animales distintos, debido a su descendencia de un antepasado común, con modificaciones subsiguientes, y propone llamar homoplásticas las semejanzas que no pueden explicarse de este modo. Por ejemplo: míster Lankester cree que los corazones de las aves y mamíferos son homogéneos en conjunto, esto es, que han descendido de un antepasado común; pero que las cuatro cavidades del corazón en las dos clases son homoplásticas, esto es, se han desarrollado independientemente. Míster Lankester aduce también la estrecha semejanza que existe entre las partes derecha e izquierda del pecho, y entre los segmentos sucesivos de un mismo individuo animal, y en este caso tenemos partes, comúnmente llamadas homólogas, que no tienen relación alguna con el descender especies distintas de un antepasado común. Las conformaciones homoplásticas son las mismas que las que he clasificado, aunque de un modo muy imperfecto, como modificaciones analógicas o semejanzas. Su formación ha de atribuirse, en parte, a que organismos distintos o partes distintas del mismo organismo han variado de un modo análogo y, en parte, a que para el mismo fin general o función se han conservado modificaciones semejantes; de lo cual podrían citarse muchos casos.

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